El drama de las familias colombianas en Estados Unidos continúa creciendo. Más de 600 ciudadanos colombianos permanecen detenidos en centros de inmigración, a la espera de vuelos humanitarios que, hasta el momento, no han llegado.
Yulexa Pinzón Mesa, madre de Julián Fernando Carvajal Pinzón, de 28 años, relata con desesperación la situación de su hijo, detenido desde el 20 de octubre y trasladado a un centro de detención en Lisina desde el 15 de noviembre.
“Soy de Bucaramanga y estamos viviendo esta crisis desde octubre. Hemos hablado con Inmigración y nadie nos da razón. Al parecer nos dijeron que el Ministerio de Hacienda no ha dado los recursos para que puedan enviar los aviones a recogerlos. Mi hijo y muchos otros están encerrados, la comida es pésima, hay hacinamiento y están mal psicológicamente”, según la madre, los detenidos reciben una o dos comidas básicas al día, la carne parece de cartón, los baños son insuficientes y muchos están enfermando debido a la mala ventilación y el aire acondicionado.
“Todos los días sacan personas de otros países, menos colombianos. Si queremos que tengan mejor atención, debemos pagar incluso en dólares”, agregó Pinzón Mesa.
La madre también denunció que las videollamadas con los familiares son limitadas y costosas, lo que dificulta el contacto y aumenta la angustia de quienes esperan poder reunirse con sus seres queridos.
Los padres de familia señalaron que se han comunicado con la Cancillería de Colombia, y desde allí les confirmaron que la falta de recursos por parte del Ministerio de Hacienda ha retrasado el envío de vuelos humanitarios, y que se trabaja en coordinación con las autoridades de Estados Unidos para facilitar la repatriación de los colombianos detenidos.
Familias de distintos departamentos del país aseguran que la situación se ha vuelto insostenible y hacen un llamado urgente para que sus hijos sean trasladados de los centros de detención y se agilicen los vuelos humanitarios.
“No sabemos hasta cuándo podremos soportar esta espera. Solo pedimos que se agilicen los trámites y que nuestros hijos puedan regresar a Colombia con seguridad”, concluyó la madre de Julián Fernando.