La muerte de un niño de apenas un año y cuatro meses, perteneciente a la comunidad indígena U’wa del municipio de El Cerrito, Santander, desató una fuerte indignación entre líderes sociales y organizaciones indígenas, que denuncian graves fallas en el acceso a los servicios de salud en esta zona del departamento.
El menor falleció en el municipio de Saravena, Arauca, luego de ser sometido a un complejo traslado médico que, según la comunidad, estuvo marcado por retrasos en la atención.
De acuerdo con versiones de los voceros indígenas, el niño padecía tosferina y no recibió atención oportuna debido a cambios recientes en la red de prestación de servicios. La situación, aseguran, se agravó tras la suspensión de servicios por parte de la Nueva EPS en El Cerrito, lo que obligó a los habitantes a desplazarse hacia centros asistenciales en otros departamentos, especialmente en Boyacá, aumentando los tiempos de respuesta ante emergencias médicas.
“Hoy la comunidad debe trasladarse hasta Boyacá para poder recibir atención. Esto retrasa los procesos y pone en riesgo la vida de nuestros niños”, denunció Fredy Reyes, líder de la comunidad U’wa, quien junto a otros integrantes se movilizó hasta Bucaramanga para exigir soluciones urgentes.
#Atención Niño indígena de un año murió por tosferina tras dificultades en la atención médica por el cierre servicios de la Nueva EPS en Cerrito, Santander. "La comunidad debe trasladarse hasta Boyacá para su atención", dijo Fredy Reyes, líder de la comunidad U'wa #VocesySonidos pic.twitter.com/5sd4umoFUN
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) May 5, 2026
Los líderes indígenas advierten que la falta de servicios de salud cercanos, sumada a las dificultades geográficas y económicas para los traslados, ha generado un escenario crítico para las comunidades rurales e indígenas de esta región.
Ante la gravedad de la situación, el secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, solicitó explicaciones a la Nueva EPS sobre la decisión de trasladar la red de servicios y las posibles afectaciones a los usuarios. Asimismo, pidió revisar de manera urgente las condiciones de atención para evitar que se repitan hechos lamentables como este.
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Este caso vuelve a poner en evidencia las brechas en el sistema de salud en zonas apartadas del país, donde comunidades indígenas y campesinas enfrentan obstáculos estructurales para acceder a servicios básicos, en medio de decisiones administrativas que, según denuncian, no tienen en cuenta las condiciones del territorio.
La comunidad U’wa insiste en que se restablezcan los servicios de salud en El Cerrito y se garantice una atención oportuna, con el fin de proteger la vida y los derechos fundamentales de sus habitantes.