Alerta por casos de enfermedades digestivas en Colombia: prácticas que elevan el riesgo
Durante los primeros meses del año, las consultas por enfermedad diarreica aguda y enfermedades transmitidas por alimentos pueden incrementarse entre un 15% y 30% en comparación con un mes regular.
Con el regreso a la rutina que trae los cambios en los horarios de alimentación, el aumento del consumo de comidas preparadas fuera del hogar y la reincorporación de niños y adultos a colegios y trabajos, el inicio del año se convierte en un periodo crítico para la salud digestiva en los colombianos.
De acuerdo con los sistemas de vigilancia en salud, durante los primeros meses del año las consultas por enfermedad diarreica aguda (EDA) y enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) pueden incrementarse entre un 15% y 30% en comparación con un mes regular.
Frente a esto, la doctora Carmen Hernández, directora Nacional de Gestión Integral del Riesgo en Salud de Bienestar IPS, explicó que “la mayoría de las urgencias que vemos en este periodo están asociadas a gastroenteritis bacterianas, intoxicaciones por alimentos mal conservados y gastroenteritis virales como norovirus y rotavirus, que son una de las principales causas de consulta pediátrica durante esta temporada”.
Los profesionales de la salud advierten que este incremento está directamente relacionado con prácticas inadecuadas en la manipulación e higiene de los alimentos, rupturas en la cadena de frío, consumo de comidas preparadas con mucha antelación o menús pesados de digerir, sumados al consumo excesivo de alcohol.
¿Quiénes corren más riesgo de sufrir enfermedades digestivas?
Nadie está exento de contraer una enfermedad digestiva, pues los riesgos pueden ser muchos; no obstante, existe un grupo de personas que están más expuestos.
Entre los más vulnerables se encuentran niños menores de cinco años, adultos mayores, mujeres gestantes y personas con enfermedades crónicas como diabetes, insuficiencia renal o condiciones de inmunosupresión tienden a presentar complicaciones de salud derivada de una intoxicación alimentaria.
Mujer con dolor de estómago.
Foto: Freepik.
Prácticas que elevan el riesgo de contraer enfermedades digestivas
Las enfermedades digestivas se pueden evitar, estás son las prácticas que elevan significativamente el riesgo de contraer una enfermedad digestiva durante el inicio de año:
Descongelar carnes a temperatura ambiente.
Recalentar varias veces grandes cantidades de comida.
Mezclar alimentos crudos y cocidos.
Dejar platos servidos por más de dos horas en climas cálidos.
Preparaciones tradicionales como tamales, lechona, carnes horneadas, ensaladas con mayonesa, arroces y postres con lácteos o huevo concentran gran parte de los casos cuando no se refrigeran o cocinan adecuadamente.
Alcohol y excesos: un factor adicional
A este panorama se suma el impacto del consumo elevado de alcohol y alimentos ricos en grasas, azúcares y sodio. Reportes clínicos indican que el riesgo de acudir al servicio de urgencias por causas gastrointestinales aumenta entre un 15% y 25% cuando se combinan estos factores, favoreciendo cuadros de gastritis aguda, pancreatitis, reflujo severo y descompensaciones de enfermedades como hipertensión y diabetes.
“Durante diciembre, más del 70% de los adultos supera el consumo recomendado de azúcares, entre el 60% y 75% exceden la ingesta de grasas saturadas y cerca del 65% consumen más sodio del aconsejado, lo que se traduce en un aumento promedio de 1 a 2 kilos por persona en este mes”, indicó la doctora Hernández.
¿Cómo prevenir las enfermedades digestivas?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), hasta el 70% de las intoxicaciones alimentarias son prevenibles con medidas básicas como una adecuada refrigeración, cocción completa de los alimentos y lavado frecuente de manos y utensilios.
Alimentación balanceada.
Foto: suministrada.
“Pequeñas decisiones, como refrigerar a tiempo, cocinar bien los alimentos y moderar el consumo de alcohol, marcan la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y una visita al servicio de urgencias, especialmente cuando hay niños o adultos mayores en casa”, enfatizó la experta.
Finalmente, la Hernández recomendó retomar la rutina cuidando el bienestar digestivo, “evitando ayunos prolongados, sirviendo porciones moderadas, priorizando el consumo de vegetales y proteínas magras, manteniendo una adecuada hidratación y reincorporando de manera progresiva la actividad física”. Estas acciones ayudan a reducir el riesgo de complicaciones digestivas.