El pronunciamiento de la JEP se da luego de la denuncia presentada por los familiares del dirigente social Pedro Julio Movilla Galarcio, junto con el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar) y el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), quienes alertaron sobre una excavación ilegal realizada el 3 de febrero de 2025 en las instalaciones de la Escuela de Logística del Ejército, antigua sede de la Brigada XX en Bogotá.Según indicaron, el punto intervenido había sido identificado como un posible sitio donde podrían encontrarse restos de Movilla.En ese mismo sentido, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó a la JEP que encontró rastros de sangre humana en uno de los elementos materiales recuperados, el cual se encuentra protegido por una medida cautelar adoptada en septiembre de 2024, a solicitud de víctimas del conflicto armado.Según explicó la Jurisdicción, el rastro biológico fue identificado en un elemento recuperado en la zona que la propia JEP reportó como vulnerada en febrero de 2025, cuando detectó una excavación no autorizada en áreas de interés forense que estaban bajo protección judicial.Tras conocer esa intervención, la JEP interpuso denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, solicitó la apertura de investigaciones disciplinarias e inició un incidente de desacato.“Como resultado de esta última decisión, la JEP sancionó al director de la Escuela de Logística, teniente coronel Jorge Emerson Melgarejo Escobar, con tres días de arresto y una multa de diez salarios mínimos legales vigentes, al hallarlo responsable de permitir una intervención no autorizada en el predio protegido, ubicado en la localidad de San Cristóbal, en Bogotá. La sanción de multa fue confirmada por la Sección de Apelación el 8 de octubre de 2025”, aseguran en el comunicado.La Jurisdicción aseguró que la información sobre el hallazgo fue comunicada directamente a la familia de Pedro Julio Movilla y a las organizaciones solicitantes de la medida cautelar.
Aunque grupos armados ilegales han manifestado que no interferirán en el proceso democrático, en terreno persisten situaciones que afectan el ejercicio político.El presidente de Indepaz, Camilo González, señaló que estructuras como el ELN, el Clan del Golfo y algunas disidencias de las Farc han firmado declaraciones en las mesas de conversación con el Gobierno Nacional en las que se comprometen a no intervenir en las elecciones. Sin embargo, advirtió que posteriormente se presentan hechos que alteran la actividad política.“Se presentan situaciones que luego ellos mismos explican como situaciones inmanejables, errores por el control de territorios, porque tienen la pretensión de ser los dueños y los que dan permiso o no. Entonces eso, por supuesto, tiene repercusiones muy negativas para el ejercicio de la política”, aseguró González.Según el directivo, estas justificaciones generan restricciones para candidatos, líderes sociales y comunidades, afectando el desarrollo democrático.El presidente de Indepaz señaló que actualmente hay al menos 81 municipios con alertas graves frente a la perspectiva electoral. No obstante, afirmó que esto no significa necesariamente que en todos ellos se vaya a impedir la instalación de puestos de votación o que se produzcan sabotajes directos, pero sí refleja un contexto delicado para el normal desarrollo de las campañas.Además, subrayó que en cerca de 300 municipios se registran alteraciones y riesgos asociados a prácticas tradicionales como la compra y el rastreo de votos.“En cerca de 300 municipios, las alteraciones y los peligros para las elecciones tienen que ver con las tradicionales formas de corrupción, como la compraventa y el rastreo de votos, además del manejo del clientelismo. Pero la parte de la violencia directa, que ya hemos visto en disparos y atentados, incluso en Bogotá, sigue presente en diferentes regiones”, agregó.Aunque los grupos en negociación han reiterado su voluntad de no interferir en el proceso electoral, la situación en terreno evidencia que persisten dinámicas de presión armada y control territorial que podrían impactar el ejercicio democrático.
Desde hace tres días se intensificaron los hostigamientos en El Carmen, Norte de Santander. Los enfrentamientos armados en pleno casco urbano no solo han dejado un policía muerto y ataques contra la fuerza pública, sino que mantienen a los menores fuera de las aulas y expuestos al fuego cruzado.Según Luis Fernando Niño, consejero de Paz de Norte de Santander, entre 300 y 350 estudiantes permanecen sin asistir a clases debido a los combates y a la presencia de hombres armados en el casco urbano.“Ayer, cuando se dio el primer ataque, inició a las seis y cuarto de la mañana aproximadamente, que es la hora de ingreso de los estudiantes al colegio. Hoy fue igual, en las horas de la mañana. La persona que nos ha dado información desde la institución educativa habla de aproximadamente entre 300 y 350 menores que no han podido ir a clases”, aseguró Niño.La suspensión de las clases también implica que los estudiantes no tengan acceso al Plan de Alimentación Escolar.“A esto hay que sumarle no solo las clases, sino el tema del Plan de Alimentación Escolar, que es parte de este suplemento importante para que los niños puedan realizar sus labores diarias. Todo esto, obviamente, se ve afectado en medio del fuego cruzado que se está dando, reitero, en el casco urbano, con población civil en medio, violando así el derecho internacional humanitario”, agregó el consejero de Paz.Sin embargo, la principal preocupación es el riesgo que enfrentan los menores ante la posibilidad de quedar en medio del fuego cruzado o ser víctimas de reclutamiento forzado.“Ahorita, con los enfrentamientos, se ha deteriorado mucho más esto, pero en otras zonas del Catatumbo también, por el miedo al reclutamiento forzado, los padres de familia no envían a sus hijos porque pueden pisar un campo minado, pueden quedar en medio del fuego cruzado o también pueden ser reclutados”, añadió.Las autoridades reiteraron que, mientras persistan los hostigamientos en El Carmen, más de 300 menores seguirán sin poder regresar a clases, en medio de una escalada violenta que aumenta el riesgo de reclutamiento forzado en el Catatumbo.
La Sección de Apelación de la JEP ratificó la competencia de esa jurisdicción para investigar el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado, asesinado el 2 de noviembre de 1995 en Bogotá, cuando salía de dictar clases en la Universidad Sergio Arboleda.La familia del líder conservador había solicitado a la JEP revocar esa competencia y enviar el caso a la Fiscalía; sin embargo, la jurisdicción consideró que existen elementos suficientes para mantener la investigación en su órbita.“La JEP tiene competencia material para adelantar la investigación por el presente caso. Aunado a ello, y reconociendo el interés legítimo que asiste a las víctimas en reclamar que se haga justicia por los hechos, la SA identifica que le corresponde al Estado encauzar de manera objetiva la totalidad de las acciones que resulten conducentes para garantizar el cumplimiento efectivo de su obligación de investigar y sancionar a los responsables”, señala la resolución de la Sección de Apelación.La jurisdicción precisó que, aunque mantiene la competencia, la justicia ordinaria puede avanzar en otras hipótesis, ya que la JEP se concentrará en la relacionada con la presunta responsabilidad de la extinta guerrilla de las Farc.“La Sección de Apelación insiste en que debe tenerse presente que la competencia que asume la JEP para investigar los homicidios de Álvaro Gómez Hurtado y José del Cristo Huertas Hastamorir solamente cobija la hipótesis relacionada con la presunta responsabilidad de exmiembros de las Farc-EP y, en consecuencia, no configura ningún tipo de interferencia con los avances que puedan seguir obteniéndose en la JPO por parte de las instituciones que se encuentran indagando la responsabilidad de otros agentes estatales y no estatales que no estarían sujetos a la competencia del órgano judicial transicional, por lo menos hasta la fecha. En ese sentido, como ya lo indicó la Sala de Reconocimiento, la Fiscalía y la Comisión de Investigación y Acusación podrán continuar con su función constitucional, en tanto siguen ostentando la titularidad de la acción penal de las investigaciones ya reseñadas y que no son objeto de estudio por la JEP”, agregaron los magistrados.La familia de Álvaro Gómez ha reiterado que no cree en la versión de la extinta guerrilla de las Farc, según la cual esa organización es responsable del magnicidio. Sus familiares sostienen que habría una responsabilidad de Estado e incluso han señalado por su presunta responsabilidad al expresidente Ernesto Samper.En la resolución también se indica: “Aunque no existe un nivel de certeza determinante, tampoco es descartable la responsabilidad de las Farc-EP y, en esa medida, se entiende que esta hipótesis podrá encontrar una evolución mientras avanza la investigación y el esclarecimiento de los patrones de violencia y hasta que se logre determinar de manera contundente la existencia, o no, de la responsabilidad penal que ha sido formulada por los comparecientes. Lo anterior, bajo la debida garantía de que en cada etapa del proceso las víctimas y demás intervinientes tendrán las oportunidades correspondientes para presentar, de acuerdo con las reglas procesales aplicables, las objeciones que estimen pertinentes”.La Sección recordó además que la jurisdicción tiene competencia prevalente para investigar hechos relacionados con el conflicto armado. En ese sentido, explicó que miembros del antiguo Secretariado de las Farc-EP afirmaron que el asesinato obedeció a una retaliación por las posturas políticas de Gómez Hurtado en la época del surgimiento de esa guerrilla, cuando los calificó como “repúblicas independientes”.
El cantante español Enrique Bunbury anunció este jueves una nueva gira de 16 conciertos, Nuevas Mutaciones Tour, que comenzará en México, pasará por otros países de Latinoamérica y Estados Unidos, y terminará en Zaragoza (España) el 12 de diciembre de este año.El recorrido comenzará en la ciudad mexicana de Puebla el 10 de octubre y continuará en Ciudad de México los días 12 y 15, y en Guadalajara el 21.Después se desplazará a San José, donde tocará el 26 de octubre. Le seguirán Bogotá, el 29 de octubre; Buenos Aires, el 4 de noviembre; Lima, el 7 de noviembre; Santiago de Chile, el 9 de noviembre; Nueva York, el 12 y 14 de noviembre; Highland, el 17 de noviembre, y Los Ángeles, el 21 de noviembre, también en Estados Unidos.Desde allí regresará a España con un concierto en Madrid el 4 de diciembre, otro en Valencia el día 7 y un último en Zaragoza, donde se celebrará la fiesta de clausura de la gira.Bunbury también aprovechó para sacar el tercer adelanto de su último álbum, 'Creer que se puede creer', una canción en la que reflexiona sobre la importancia de la fe en uno mismo y en el camino elegido, así como en la búsqueda de un sentido frente a la incertidumbre.La publicación del álbum, titulado 'De un siglo anterior', está previsto el 17 de abril de 2026.
Una nueva jornada de fútbol colombiano se llevó a cabo este 12 de febrero con cuatro equipos como protagonistas: Atlético Nacional, Once Caldas, Junior y Fortaleza, que a partir de sus resultados movieron las posiciones de la tabla general y le abrieron espacio al cuadro verdolaga que se metió a los ocho primeros.Por un lado, Once Caldas logró una victoria importante en el Manizales ante en Junior que no tuvo su mejor noche (2-1), gracias a Jefry Zapata y Michael Barrios, y escaló posiciones para estar en la parte alta de la tabla (4).Mientras que, en Medellín, Atlético Nacional venció categóricamente a Fortaleza con una noche especial para Alfredo Morelos y Milton Casco que orquestaron todo el ataque de los dirigidos por Diego Arias para sacar el resultado de 4 a 1 que los escaló hasta la quinta casilla de la tabla con 9 puntos en tres partidos disputados.Tabla de posiciones Liga BetPlay 2026: así quedó este 12 de febreroInternacional de Bogotá — PJ 6 | DG +1 | Pts 13Pasto — PJ 6 | DG +1 | Pts 13Bucaramanga — PJ 6 | DG +6 | Pts 10Once Caldas — PJ 6 | DG +2 | Pts 10Atlético Nacional — PJ 3 | DG +8 | Pts 9Tolima — PJ 6 | DG +3 | Pts 9Junior — PJ 5 | DG +2 | Pts 9Llaneros — PJ 6 | DG +2 | Pts 9Águilas Doradas — PJ 6 | DG 0 | Pts 8América — PJ 4 | DG +3 | Pts 7Deportivo Cali — PJ 6 | DG +2 | Pts 7Santa Fe — PJ 5 | DG +1 | Pts 7Fortaleza — PJ 6 | DG -2 | Pts 7Jaguares — PJ 5 | DG -4 | Pts 7Medellín — PJ 6 | DG -2 | Pts 5Millonarios — PJ 6 | DG -2 | Pts 5Boyacá Chicó — PJ 6 | DG -4 | Pts 4Deportivo Pereira — PJ 5 | DG -4 | Pts 2Cúcuta — PJ 6 | DG -5 | Pts 2Alianza — PJ 5 | DG -8 | Pts 2Así va la tabla del descenso de la Liga BetPlay 2026Cúcuta — 2 / 6 — 0.333Boyacá Chicó — 73 / 84 — 0.869Cali — 90 / 84 — 1.071Inter Bogotá — 92 / 84 — 1.095Alianza — 93 / 83 — 1.120Llaneros — 54 / 46 — 1.173Águilas D — 102 / 84 — 1.214Pasto — 110 / 84 — 1.309Pereira — 109 / 83 — 1.313Fortaleza — 113 / 84 — 1.345Jaguares — 7 / 5 — 1.400Once Caldas — 130 / 84 — 1.547Medellín — 135 / 84 — 1.607Millonarios — 135 / 84 — 1.607América — 137 / 82 — 1.670Bucaramanga — 142 / 84 — 1.690Atl. Nacional — 137 / 81 — 1.691Junior — 141 / 83 — 1.698Santa Fe — 142 / 83 — 1.710Tolima — 155 / 84 — 1.845
Estos fueron los temas tratados en Recap Blu este jueves, 12 de febrero:La precandidata Claudia López habló sobre sus propuestas para aspirar a la primera vuelta de las elecciones presidenciales.Se conoció el video que muestra el momento exacto del asesinato del empresario Gustavo Andrés Aponte y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez GarzónLa campaña del abogado Abelardo De La Espriella denunció una presunta amenaza contra el candidato por parte del ELN.El gremio de recicladores y el Gobierno nacional firmaron un documento de seis hojas con nueve acuerdos para levantar los bloqueos y las manifestaciones que hay en Bogotá
El Consejo de Estado decidió la realización de las consultas presidenciales este 8 de marzo tras negar una medida cautelar presentada por los abogados Juan Esteban Galeano Sánchez y Martín Emilio Cardona MendozaLa demanda buscaba anular la resolución 01542 del 1 de abril de 2025 que fijó dicha fecha para realizar consultas populares, internas o interpartidistas con el fin de escoger candidatos a la Presidencia de la República alegando que ya se había realizado otra consulta, el 26 de octubre de 2025, una primera consulta en la que algunos partidos escogieron candidatos para el Congreso y la Presidencia.Según los demandantes, la Ley 1475 de 2011 establece que las consultas para un mismo cargo deben hacerse en una sola fecha por calendario electoral, por lo que no sería válido convocar una nueva jornada meses después.En medio del proceso, el Consejo Nacional Electoral defendió la resolución y la nueva consulta asegurando que no violaba la norma pues las consultas no son exactamente iguales desde el punto de vista jurídico.Además, agregó que la consulta de octubre de 2025 fue una fecha general para distintos tipos de consultas, mientras que la de marzo de 2026 está dirigida específicamente a la elección de candidatos presidenciales. Además, explicó que la ley permite fijar una fecha cada año para este tipo de mecanismos cuando no coincidan con elecciones ordinarias.Esta explicación del CNE fue base para la decisión tomada por el Consejo de Estado el cual determinó que, para suspender provisionalmente un acto administrativo es necesario que la violación de la ley sea clara y evidente desde el primer análisis.“Esto, en consideración a que lo que se advierte, en este primer momento, son dos posibles interpretaciones del precepto relacionadas, por un lado, con la definición de la naturaleza de las consultas que se realizaron en el año 2025, es decir, si fueron internas, interpartidistas o populares, y si aplica la limitación temporal que alegan los demandantes”, puntualizó el alto tribunal.Por esa razón, el tribunal decidió negar la suspensión provisional que era la medida cautelar aunque no es una decisión definitiva sobre la legalidad del acto, pues continúa ahora el análisis completo una vez se estudien con mayor profundidad todos los argumentos y pruebas presentados por las partes.
ColorLoto, el juego de la familia Baloto que integra números y colores en su dinámica, concluyó su sorteo número 157, correspondiente al jueves 12 de febrero de 2026, sin que se registrara un ganador del premio principal.Resultados ColorLoto del 12 de febrero de 2026Los resultados oficiales de ColorLoto del 12 de febrero arrojaron la siguiente combinación de seis balotas: 2 (amarillo) - 6 (amarillo) - 1 (rojo) - 5 (amarillo) - 4 (azul) - 6 (rojo).¿Qué es ColoLoto?ColorLoto se ha consolidado en el mercado colombiano como una alternativa dinámica frente al Baloto tradicional. Operado bajo la supervisión de Coljuegos, este sorteo permite a los jugadores elegir seis números del 1 al 7 y asignarles uno de los seis colores disponibles.Desde su lanzamiento, el juego ha buscado captar a un público que prefiere mecánicas de juego con rangos numéricos más cortos, aumentando estadísticamente las probabilidades de aciertos menores. Las transferencias generadas por estos sorteos son destinadas, por ley, al sistema de salud pública en Colombia, cumpliendo con el marco regulatorio de los juegos de suerte y azar.¿Cómo jugar Color Loto?El juego consiste en escoger seis colores entre las opciones: amarillo, azul, rojo, verde, blanco y negro. A cada color seleccionado se le debe asignar un número del 1 al 7, formando así una combinación completa. Esta dinámica permite múltiples alternativas de juego, ya que el participante define tanto el orden de los colores como los números que los acompañan.Es posible repetir colores, siempre y cuando no se repita el mismo número asignado a ese color. De igual forma, se pueden repetir números, pero no con el mismo color. Lo que no está permitido es repetir exactamente una misma combinación de color y número, ya que cada dupla debe ser única dentro de la jugada. Estas reglas garantizan variedad en las apuestas y evitan combinaciones idénticas dentro de un mismo juego.
Miroslav Jenca, jefe de la Misión de Verificación de la ONU, explicó que uno de los mayores desafíos se concentra en regiones como el Catatumbo, donde el desplazamiento forzado y el confinamiento continúan afectando a miles de personas. Según señaló, en el marco de las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (Citrep) y las Curules de Paz, cerca de 100.000 personas no pueden ejercer su derecho al voto debido a que se ven obligadas a desplazarse constantemente de un lugar a otro como consecuencia de la violencia.“Hay alrededor de 100.000 personas que prácticamente no pueden votar porque se desplazan de un lugar al otro”, aseguró.El jefe de la misión relató que durante sus recientes visitas a esta región, incluida la zona rural del municipio de Tibú y sectores como Versalles, pudo constatar la complejidad de la situación humanitaria y de seguridad. “Hablé con la gente en Versalles, y allá la situación de veras es muy, muy compleja, muy difícil”, afirmó.En ese contexto, Jenca insistió en que garantizar el derecho al voto es esencial para la democracia colombiana. “Yo pienso que es muy importante asegurar, garantizar el derecho al voto a todos los votantes y todas las votantes aquí en Colombia”, reiteró, haciendo énfasis en la necesidad de adoptar medidas para las regiones más afectadas por el conflicto.El jefe de la misión también se refirió a las responsabilidades frente al desarrollo de la campaña electoral. Señaló que el gobierno colombiano tiene un papel central en la protección del proceso democrático, al ser el único con el uso legítimo de la fuerza. En ese sentido, recalcó que el Gobierno debe garantizar un entorno seguro para todos los precandidatos y precandidatas, de manera que puedan hacer campaña sin amenazas ni restricciones indebidas.No obstante, Jenca aseguró que los propios precandidatos también deben contribuir activamente a la construcción de elecciones libres y en paz, respetando las reglas del juego democrático y promoviendo un ambiente de tolerancia y no violencia durante la contienda electoral.“Claro que los precandidatos también tienen responsabilidad de contribuir a las elecciones libres y en paz”, añadió.Finalmente, expresó el interés de la comunidad internacional en que todos los actores políticos respalden y firmen compromisos públicos "por que aquí hablamos de la democracia en Colombia".
El informe 'Compromiso con un proceso electoral libre y en paz en Colombia', elaborado por la Defensoría del Pueblo, analiza el periodo comprendido entre julio y diciembre de 2025, donde se evidencia que el ambiente electoral se desarrolla en un contexto de alta tensión política.Al mismo tiempo, señalan que la figura presidencial ha ocupado un lugar central en las narrativas de las precandidaturas, desplazando el énfasis en propuestas hacia la confrontación política.Uno de los hallazgos más preocupantes es la persistente subrepresentación de las mujeres en la contienda presidencial. “De las 99 precandidaturas activas identificadas al 15 de diciembre, solo 12 corresponden a mujeres (12,12 %), frente a 87 hombres (87,8 %). Esta brecha muestra una subrepresentación persistente que repercute en la visibilidad de las mujeres en la discusión electoral y limita su capacidad para posicionar agendas propias”.Durante la fase temprana de definición de precandidaturas, las redes sociales y plataformas digitales se consolidaron como el principal escenario de visibilidad política, ante la ausencia de campañas formales y el acceso desigual a medios tradicionales.Para la Defensoría “esta centralidad también amplifica riesgos asociados a la desinformación, la polarización discursiva y el uso de lenguaje violento, factores que inciden de manera directa en la calidad del debate democrático”.La Defensoría señala que el ambiente electoral estuvo marcado por hechos de alto impacto, como el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay; los procesos de definición de candidaturas mediante consultas; la escogencia de Paloma Valencia como candidata presidencial del Centro Democrático; y el anuncio de consultas interpartidistas para el 8 de marzo.“El aumento de las fricciones en las relaciones entre el gobierno colombiano y el de Estados Unidos, lo que ha causado un distanciamiento entre las administraciones. Hoy las relaciones entre ambos países ocupan un lugar más importante dentro del debate electoral actual, que el que han tenido en otros periodos similares”, señala.En materia de violencia política, la Misión de Observación Electoral reportó que durante 2025 se registraron 415 hechos de violencia contra liderazgos políticos, sociales y comunales. Aunque esta cifra representa una disminución frente al año preelectoral de 2021, la violencia continúa afectando de manera desproporcionada a los liderazgos políticos.El informe advierte que, si bien existe una condena abierta y generalizada a los ataques físicos, no se observa el mismo nivel de rechazo frente al uso de expresiones violentas, estigmatizantes o narrativas difundidas por terceros en redes sociales que pueden derivar en incitaciones a la violencia.Los resultados del informe muestran niveles altos de cumplimiento en la defensa de la primacía de la vida, el reconocimiento de la juventud y el respeto por las instituciones. Sin embargo, revelan niveles bajos en aspectos clave como la promoción del lenguaje constructivo y la eliminación de la estigmatización, así como en la garantía de difusión de información veraz.En particular, el punto relacionado con la información veraz presenta el nivel más bajo de cumplimiento y alineación, evidenciando la ausencia de protocolos o lineamientos para la verificación de contenidos, especialmente entre las precandidaturas que no suscribieron el Compromiso.Según la Defensoría, esto “revela la persistencia de patrones comunicativos que priorizan la confrontación violenta, las emociones y la deslegitimación del adversario por encima de la argumentación y la deliberación sustantiva. Que se ataque más a las personas que a los argumentos es un desafío profundo para la calidad de la democracia dentro y fuera de los entornos digitales”.Aunque durante el periodo analizado no se identificaron hechos documentados de violencias de género facilitadas por la tecnología, la Defensoría advierte que “no se puede ignorar que este tipo de violencias encuentran un nicho habilitante en entornos digitales donde se dan este tipo de confrontaciones en el periodo preelectoral”.La entidad alerta de que la violencia de género facilitada por la tecnología afecta de manera particular a mujeres, personas jóvenes y grupos minoritarios, y cuando se combina con la violencia contra las mujeres en política, configura un escenario especialmente preocupante para candidatas, militantes y liderazgos femeninos.Finalmente, la Defensoría subraya que la libertad de expresión es un pilar esencial del debate democrático, pero advierte que no puede convertirse en un escudo para la desinformación ni para el uso de lenguaje que promueva violencia.
La Jurisdicción Especial para la Paz imputó a 15 exintegrantes del Bloque Oriental y 7 del Bloque Sur, estructuras en las que se concentraron los secuestros más complejos, prolongados y violentos del conflicto armado.En el caso del Bloque Oriental, la estructura fundacional y más grande de la antigua guerrilla, la JEP los halló responsables por secuestros cometidos en Arauca, Casanare, Cundinamarca, Guainía, Guaviare, Meta, Vaupés y Vichada, así como en algunas zonas de Boyacá, Caquetá y Santander.Para el Bloque Sur, las conductas investigadas ocurrieron principalmente en Huila, Caquetá, Putumayo, Nariño, Amazonas y en sectores de Cauca y Meta.Los imputados del Bloque Oriental son: Wilmar Antonio Marín, quien fue conocido como ‘Hugo o Hugo 22’; Bernardo Mosquera, quien fue conocido como ‘Negro Antonio’; Nelson Quintero, quien fue conocido como ‘Arcesio Angarilla’; Marco Fidel Suárez, quien fue conocido como ‘Arsenio Mejía o Kokoriko’; Holmes Puentes, quien fue conocido como ‘Ricaurte Páez’; Marcos Patiño, quien fue conocido como ‘Efrén o Patequeso’; Germán Gómez, quien fue conocido como ‘Lucas 40’, ‘Lucas Urueta’ o ‘El Médico’; José Ricaurte Valencia, quien fue conocido como ‘Jerónimo Gutiérrez’ o ‘Caresanto’; Luis Garzón, quien fue conocido como ‘Severiano’; Elmer Caviedes, quien fue conocido como ‘Albeiro Córdoba’; Rodolfo Restrepo, quien fue conocido como ‘Víctor Tirado’; Bertulfo Caicedo, quien fue conocido como ‘Alberto Pitufo’; Julián Saavedra, quien fue conocido como ‘William Sánchez’ o ‘Plinio’; Olivo Guantiva, quien fue conocido como ‘Robledo’; y Gerardo Aguilar, quien fue conocido como ‘César’.Por su parte, los imputados del Bloque Sur son: Fabián Ramírez; Floresmiro Burbano (Martín Corena); Darío Lee Díaz (Robledo); Luis Montes (Euclides Bermúdez); Ángel García (Hernán Benítez); Ezequiel Hueguía (Rolando Romero); y William Tovar (Franklin Smith Caicedo). Según la JEP, este bloque tuvo un papel central en secuestros con fines de canje, especialmente contra figuras políticas, entre ellas Ingrid Betancourt, entonces candidata presidencial, y Clara Rojas, su fórmula vicepresidencial y jefa de campaña.La investigación estableció que, debido a su mayor capacidad operativa y control territorial, el Bloque Oriental recibió durante años a víctimas de secuestro provenientes del Bloque Sur, particularmente aquellas retenidas para intercambio por guerrilleros presos. Estas personas permanecieron durante largos periodos en campamentos selváticos, en condiciones extremas de cautiverio.La Sala de Reconocimiento llamó a estos comparecientes a reconocer responsabilidad por crímenes de guerra de toma de rehenes, así como por otros delitos cometidos durante el cautiverio, entre ellos homicidio, tortura, tratos crueles, atentados contra la dignidad personal, violencia sexual y desplazamiento forzado.Además, les atribuyó crímenes de lesa humanidad por graves privaciones de la libertad y conductas asociadas, como desaparición forzada, asesinato, esclavitud y otros actos inhumanos, los cuales, por su gravedad, no pueden ser objeto de amnistía ni perdón judicial.La investigación concluyó que los excombatientes imputados tenían control efectivo sobre su tropa y capacidad de imponer disciplina, por lo que son responsables tanto por haber impartido órdenes directas que derivaron en secuestros y asesinatos, como por no impedir los abusos cometidos contra las víctimas durante el cautiverio.Algunos de ellos, además, participaron de manera directa en crímenes graves y comandaron campamentos donde las personas permanecieron privadas de la libertad durante años.De acuerdo con la JEP, el Bloque Oriental fue responsable del 34 % de los secuestros atribuidos a las Farc-EP en todo el país, mientras que el Bloque Sur concentró el 8 %. Sin embargo, el 18 % de las víctimas acreditadas ante la JEP señalan al Bloque Sur como responsable. Entre las 4.439 víctimas acreditadas, 1.239 atribuyen su secuestro al Bloque Oriental y 771 al Bloque Sur.La JEP documentó que ambos bloques actuaron bajo tres patrones criminales: secuestros para financiar la organización, para forzar intercambios por guerrilleros presos y para ejercer control social y territorial. En este último patrón se registraron trabajos forzados, castigos colectivos y asesinatos de personas que intentaron escapar del cautiverio.Con estas imputaciones, la Sala de Reconocimiento de Verdad cerró la investigación del Caso 01 y dejó delimitada la lista de responsables por el secuestro en las Farc-EP. El proceso entra ahora en la etapa de reconocimiento de responsabilidad, en la que los imputados deberán aceptar o rechazar los cargos en un plazo de 30 días.De haber reconocimiento, se avanzará hacia sanciones propias de carácter restaurativo; de lo contrario, los casos podrán ser remitidos al Tribunal para la Paz o a la Unidad de Investigación y Acusación, donde podrían derivar en juicios con penas de hasta 20 años de cárcel.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) reiteró su llamado al Gobierno nacional para que se sume con recursos económicos a la búsqueda de personas desaparecidas en La Escombrera, en Medellín.El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, explicó que, hasta ahora, el proceso de excavación ha sido sostenido principalmente con recursos de la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia, lo que ha permitido garantizar la continuidad de las labores en el corto plazo. No obstante, advirtió que la magnitud del trabajo que aún falta por realizar hace indispensable un respaldo económico directo del Gobierno nacional.“Es enorme lo que hay que mover de escombros y demás, pues sí es fundamental que el Gobierno nacional, digamos, de manera directa apoye económicamente para que esa búsqueda sea posible y no solamente la Alcaldía de Medellín, que es algo que yo he venido insistiendo hace mucho tiempo”, aseguró Ramelli.Desde el Tribunal para la Paz, el magistrado Gustavo Salazar Velázquez, de la Sección de Reconocimiento, explicó que el proceso en La Escombrera corresponde a una excavación continuada que demanda una alta cantidad de recursos. Según detalló, actualmente existe una bolsa conjunta de financiación integrada por aportes de la JEP, la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia.De acuerdo con el magistrado, la Jurisdicción Especial para la Paz aporta los equipos forenses y la mano de obra, mientras que la Alcaldía de Medellín ha asumido el cubrimiento del bienestar de las víctimas y el suministro de la maquinaria amarilla necesaria para las excavaciones.“En este momento estamos recontratando la maquinaria amarilla por parte de la Alcaldía de Medellín, la maquinaria retoma la semana entrante y estamos garantizando recursos hasta mediados, finales del mes de agosto y sabiendo de la alta exigencia de recursos, vinculamos al Gobierno nacional para que incorpore recursos para el proceso de excavación”, afirma el magistrado.En ese marco, explicó que ya se han iniciado conversaciones con distintas entidades para definir los mecanismos de aporte. Entre ellas, el Departamento Nacional de Planeación, el Ministerio de Hacienda, el Ministerio del Interior y el Ministerio de las Artes, este último involucrado en el proceso de memorialización de La Escombrera, que se adelanta desde el año pasado y que cuenta con una fase avanzada.
El abogado jurídico del Clan del Golfo aseguró que la suspensión temporal de los diálogos con el Gobierno nacional se produjo luego de las declaraciones del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, que calificó como “supremamente graves” y como un incumplimiento de los acuerdos alcanzados en la mesa.Según Ricardo Giraldo, abogado contratado por el EGC para el proceso de paz total, las declaraciones del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, desconocieron un punto central del proceso: “El respeto por la identidad de las partes”.En ese sentido, recordó que existe una resolución del 5 de septiembre de 2025 mediante la cual el presidente de la República reconoce la autodenominación del grupo como Ejército Gaitanista de Colombia y no como Clan del Golfo.“Si están unos diálogos, unas conversaciones, unas negociaciones, como lo quieran llamar, para salir del conflicto, yo creo que lo más importante es el respeto a la identidad de las partes, como una primera medida. Entonces, eso fue lo primero que se incumplió”, afirmó el abogado.Giraldo cuestionó además que el grupo fuera señalado como un “cartel” y como el dueño del narcotráfico en Colombia.“Lo señala como el cartel del clan del golfo, como si ellos fuesen los dueños del narcotráfico en Colombia. Y en la mesa ha quedado demostrado que eso no es así, mis representados controlan el mercado, eso no lo puede negar nadie, pero de que sean los dueños, no”, añadió Giraldo.Finalmente, el abogado explicó que la decisión de suspender los diálogos fue adoptada de manera temporal e indefinida, sin establecer plazos para su reanudación, y que el levantamiento de la suspensión dependerá de la respuesta que entregue el Gobierno nacional frente a las declaraciones cuestionadas.Desde el Gobierno, el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, asegura que las órdenes de captura contra los principales líderes del Clan del Golfo se encuentran suspendidas, en el marco del espacio de conversación sociojurídica que adelanta el Gobierno nacional con ese grupo armado ilegal.“Desde el pasado diciembre, se encuentran suspendidas la ejecución de órdenes de captura de estos líderes conforme a lo establecido en la Resolución 274 de 2025 de la Presidencia de la República. Tanto la Fiscalía General de la Nación como el Ministerio de Defensa están informados de cada paso del proceso en el marco de la coordinación institucional correspondiente”, aseguran desde el comisionado en un comunicado.
La paz total del presidente Petro se ha visto empañada por la guerra que se ha desatado en ocho departamentos del país entre las disidencias de las Farc, al mando de alias 'Iván Mordisco', los residuales de 'Iván Márquez', la guerrilla del ELN y los integrantes del Clan del Golfo, según la inteligencia militar colombiana.Mientras que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió a los grupos armados para que cesen la violencia contra la población civil como una “manera de demostrar a los colombianos su verdadera voluntad de paz”, en los territorios, según inteligencia de Ejército, no paran los enfrentamientos entre esas organizaciones motivadas por las economías criminales.Esta es la radiografía de los grupos armados en ColombiaEl documento de inteligencia del Estado da cuenta de que en la actualidad hay activos ocho enfrentamientos, entre esos tres grupos armados en departamentos como Antioquia, Bolívar, Putumayo, Nariño, Chocó, Arauca, Caquetá y Cauca.En Antioquia la situación estaría patrocinada por una alianza criminal entre las disidencias del Estado Mayor Central (EMC), al mando de alias 'Iván Mordisco', quienes iniciaran un cese al fuego bilateral con el Gobierno, y la guerrilla del ELN contra el Clan del Golfo.El conflicto en esta región del país, según autoridades municipales, estaría motivado por la importancia del territorio y las limitaciones fronterizas con Panamá, una zona que se ha vuelto preferida para los narcotraficantes para transportar alijos de droga por el Pacífico y el Caribe desde Antioquia y Chocó.Justo en el departamento del Chocó, se presenta otro enfrentamiento entre el ELN y el Clan del Golfo que ha dejado en riesgo de confinamiento, restricciones de movilidad y desplazamiento a al menos 50 comunidades del Medio San Juan, según alertó la Defensoría del Pueblo. La disputa también estaría alrededor del control territorial y social.En Cauca, la guerra declarada está entre las disidencias de las Farc de alias 'Iván Mordisco' y la guerrilla del ELN ha dejado graves consecuencias a los pobladores de Miranda y Corinto, pues ambos grupos sostienen combates en los límites de los dos municipios, generando confinamiento en veredas como El Cabildo y Río Negro.Esos mismos grupos armados tienen un enfrentamiento activo en el departamento de Arauca, donde hace menos de un mes una decena de personas murieron y otras cinco resultaron heridas por esos combates, según el gobernador del departamento. El control territorial en esa región ha causado zozobra en la población civil.En Putumayo la guerra entre grupos la protagoniza las disidencias de 'Iván Márquez' contra los residuales de 'Iván Mordisco'; ese enfrentamiento entre antiguos integrantes de las extintas Farc ha dejado varios muertos, heridos y desplazados por áreas donde se concentra un gran porcentaje de las plantas de coca en el país y la producción del alcaloide terminó convirtiéndose en una guerra territorial.Esas dos facciones de las disidencias de las Farc también tienen enfrentamiento en Caquetá, donde la Defensoría del Pueblo, generó una alerta temprana advirtiendo el riesgo para los habitantes del municipio de Puerto Rico al quedar en el medio de amenazas, asesinatos selectivos y restricciones a la movilidad.El departamento de Nariño es otra región golpeada por las disputas de las disidencias de 'Iván Mordisco' contra la guerrilla del ELN que se alió con los residuales de 'Iván Márquez' para tener el control del territorio. Esos combates han dejado desplazamientos masivos como el de cerca de 1.400 indígenas del resguardo Awá El Sande.La inteligencia militar logró identificar esa alianza criminal entre el ELN y las disidencias de 'Márquez', y obedecería al deseo de tener el control de esa subregión del sur de Colombia que antes era dominada por la extinta guerrilla de las Farc.En Bolívar el panorama es completamente distinto porque son las disidencias de 'Mordisco' las que se aliaron el ELN para enfrentarse con el Clan del Golfo por las riendas de las economías ilícitas de la región. El pasado 25 de septiembre esa disputa dejó el desplazamiento masivo de por lo menos 260 familias que escaparon de la escalada violenta.Le puede interesar
En medio de los esfuerzos que el presidente Gustavo Petro ha hecho de cara al avance de la paz total, una de las principales banderas de su Gobierno, Blu Radio obtuvo en exclusiva un informe de inteligencia que revela el fortalecimiento y las intenciones que tienen los tres principales grupos armados que hacen presencia en el país: las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo.Lo particular de estas estructuras armadas organizadas es que todas han tenido acercamientos con el Gobierno Petro en una idea de llegar a acuerdos que permitan el fin de la violencia y el desplazamiento forzado. Pero la realidad es que lejos de llegar a la anhelada paz total, la inteligencia del propio Ejército ha identificado como dichos grupos no cesan en sus intenciones criminales.El documento que revela las dinámicas de los grupos armados expone que, solamente estos tres grupos ilegales, tienen en total 137 estructuras en todo el país, hacen presencia en más de 20 departamentos y sus intereses no cesan en seguirse expandiendo por todo el país para copar más áreas que faciliten sus negociones con economías ilícitas como el narcotráfico.De hecho, la Fundación Ideas para la Paz – Pares publicó a mediados de agosto un informe donde explicó cómo los grupos criminales se han fortalecido con expansión territorial localizada, poder de reclutamiento y diversificación de ingresos."Comarca afro-pacífico": el plan del ELN para crear un poderoso corredor de narcotráficoEl plan criminal se conoce después de que la guerrilla y el Gobierno instalarán la primera mesa de participación de la sociedad civil en ese proceso de paz.El informe de inteligencia, en poder de Blu Radio, deja al descubierto uno de los planes más ambiciosos del ELN para fortalecer sus economías ilícitas; y es que, mientras la guerrilla avanza en el proceso de paz que adelanta con el Gobierno, por otro lado, está creando un poderoso corredor de narcotráfico.Según el documento del Ejército, el ELN está conformando la autodenominada "Comarca afro-pacífico", con el objetivo de fortalecer nuevos corredores desde la costa de Salinas, Ecuador, hasta Panamá. Dos países que por su ubicación geográfica han sido estratégicos para la salida de la droga que se produce en Colombia hacía Centro y Norte América.Sin embargo, Ecuador también ha sido considerado por agencias de inteligencia como un país que pasó a ser una región de tránsito a ser un centro de distribución de droga en América Latina, lo que estaría incrementando las intenciones de grupos armados como el ELN para fortalecer su presencia en la región.Otra de las intenciones principales que, la inteligencia del Estado colombiano ha podido determinar con esa guerrilla, es la creación de una nueva estructura territorial dentro del frente de guerra 'Occidental', con el objetivo de expandir su presencia en el Valle del Cauca y Risaralda. Una muestra clara del fortalecimiento del ELN en medio de las negociaciones de paz.Otro de las revelaciones dentro del informe es que la inteligencia ya identificó que el ELN está utilizando a departamentos como Cauca, Arauca y la región del nordeste Antioqueño como "áreas pivote", es decir, zonas donde cambian de dirección o de modelo sus negocios criminales para expandir su rentabilidad. Una estrategia que se habría basado en lecciones aprendidas.El documento explica que las pretensiones en estos momentos de la guerrilla están en reactivar el frente de guerra Central y la creación de los frentes de guerra Sur y Suroriental; asimismo, el grupo armado busca permanecer en áreas estratégicas que han permitido la conexión de esos frentes en todo el país.El ELN también está fortaleciendo su sistema operacional para proteger su componente armado y sus áreas de influencia, impulsado la estrategia del resurgimiento del paramilitarismo y creando acciones humanitarias para buscar “mecanismos de protección”.Disidencias no frenan intenciones de llegar a Cundinamarca y crean escuelas de entrenamiento para guardias campesinasLa inteligencia del Ejército Nacional ha logrado comprobar que las 47 estructuras de las disidencias de las Farc, que se concentran en 13 departamentos, tienen intenciones claras de tener un control criminal en el departamento de Cundinamarca; de hecho, la Defensoría del Pueblo ha advertido que ese grupo armado ha extendido su accionar criminal en esa región.Y es que la región del Sumapaz, que conecta a los departamentos de Meta y Cundinamarca, tiene una importancia estratégica descrita por la Comisión de la Verdad como una región "fundamental para llegar al poder, ya que es la puerta de entrada a Bogotá".El gobernador del Meta, Juan Guillermo Zuluaga, ha advertido que esa región es estratégica porque une a ese departamento con Huila, Tolima y permite el ingreso al páramo de Sumapaz, y es que, hasta el comandante del Ejército, aseguró que se han dado enfrentamientos entre grupos armados por el control de ese territorio.Pero otro de los preocupantes datos que revela el documento de inteligencia es que las disidencias están creando escuelas de entrenamiento para fortalecer las guardias campesinas. Durante este año esa relación ha generado bastante polémica, pues ha mediados de abril de este año, se conoció que personas vestidas con chalecos y sombreros que los identificaban como un grupo de Guardia Campesina, asistieron a un evento de las disidencias de las Farc.Un encuentro que se dio en el Yari, Caquetá, cuando los comandantes del Estado Mayor Central, al mando de alias 'Iván Mordisco', dieron una declaración política para dar a conocer qué pasaría con el proceso de paz con el Gobierno nacional. Lo curioso es que dicha reunión rodeada por población civil se dio un mes después de la retención de un grupo de policías en el sector de Los Pozos, en ese mismo departamento, donde murió un uniformado y otra persona.Dentro de las pretensiones de las disidencias de las Farc, identificadas por la inteligencia del Estado, está un plan general para reorganizar la extinta guerrilla, impulsar la agenda de negociación con el Gobierno, conformar mecanismos de autoprotección en donde hacen presencia y buscar nuevas alianzas con otros grupos armados.Pero la orden de ese grupo armado para fortalecer su presencia en el país comienza con un desdoblamiento de las estructuras armadas para ocupar áreas de interés criminal, concentrar recursos financieros para fortalecer su capacidad, desarrollar acciones armadas como mecanismo para pactar un cese al fuego, instalar una mesa de diálogo y mantenerse en escenarios de confrontación armada.Estas pretensiones de las disidencias se conocen justo un día después de que el Gobierno Nacional y los residuales de las Farc, al mando de alias 'Iván Mordisco', instalarán la mesa de diálogos en el Catatumbo, Norte de Santander.Sin embargo, hay que tener en cuenta que las disidencias de las Farc están fraccionadas por el Estado Mayor Central, al mando de alias 'Iván Mordisco'; y la Segunda Marquetalia, lideradas por alias 'Iván Márquez'. Aunque la inteligencia ha advertido que de los residuales hay otros grupos dispersos con intereses criminales.Corrupción estatal, reconocimiento político y alianza con carteles, las intenciones del Clan del GolfoOtro de los grupos criminales que ha fortalecido su presencia y sus intereses en el país es el Clan del Golfo; en total tendría 26 frentes en todo el país y sus intereses estarían relacionados con corrupción estatal, reconocimiento político para buscar negociaciones y alianzas con carteles de otros países para fortalecer sus finanzas.Según la inteligencia militar, el Clan del Golfo actualmente emplea su capacidad financiera para permear instituciones del Estado, con el propósito de evitar afectaciones tanto a su grupo armado como a sus economías ilícitas, y hasta estaría buscando reconocimiento político militar por medio de proselitismo.De hecho, la Fundación – Pares alertó que ese grupo armado se ha presentado como un actor político que tiene influencia y realiza actividades sociales en la zona donde delinque, como quedó demostrado entre el 5 y el 10 de mayo de 2022, cuando ejecutaron un paro armado como respuesta a la extradición de su máximo líder, Dairo Antonio Úsuga, alias 'Otoniel'.Aunque los esfuerzos del Gobierno con el Clan del Golfo para buscar la paz total llegaron hasta un cese al fuego, a principios de marzo de este año el presidente Petro aseguró que ese grupo armado rompió ese acuerdo, después de los daños al acueducto de Tarazá en medio del paro minero que afectó el nordeste y el Bajo Cauca antioqueño. Por ahora, las negociaciones con el grupo armado están completamente estancadas.Pero mientras las negociaciones frenaron, el clan, según la inteligencia, sigue desplegando estructuras hacía zonas de interés criminal para consolidarse donde existe presencia de otros grupos armados organizados, con el fin de aumentar sus economías ilegales y apoderarse del fenómeno de la migración irregular.Para fortalecer sus capacidades y mantener el poder en el territorio, el Clan del Golfo está realizando alianzas con otros grupos de delincuencia organizada y hasta coordinando con carteles trasnacionales todo el negocio del narcotráfico y el tráfico de material de guerra.Le puede interesar
Mientras el Gobierno nacional y las disidencias de las Farc de alias 'Iván Mordisco' estuvieron este domingo, 8 de octubre, instalando la mesa de diálogos de paz en el Catatumbo, Norte de Santander, Blu Radio conoció el informe de inteligencia militar que revela cómo ese grupo armado, residuales de 'Iván Márquez', ELN y Clan del Golfo no cesan sus intenciones criminales de expandirse, crear nuevas estructuras y fortalecer sus economías criminales.Así operan las disidencias de las Farc en ColombiaEl documento de inteligencia expone que actualmente las disidencias de las Farc tienen 5.620 integrantes, aunque no discrimina entre los residuales de alias 'Iván Mordisco' y las de 'Iván Márquez', queda claro que las intenciones de este grupo armado persisten por expandirse a departamentos como Cundinamarca, La Guajira y Santander.Inteligencia militar da cuenta que las disidencias de alias 'Iván Márquez' tienen actualmente tres frentes en Venezuela, que operan en los estados de Zulia, Apure y Amazonas. Otros 14 frentes los tendrían ubicados en Colombia, exactamente en los departamentos de Nariño, Cauca, Tolima, Huila y Putumayo.Según Insight Crime, Venezuela es vital para esas facciones de las disidencias, teniendo en cuenta que se proporcionan de corredores claves de narcotráfico, caminos de escape ante la presión de las autoridades, zonas para realizar entrenamiento y abastecerse de alimentos.Mientras que, sobre las disidencias de alias 'Iván Mordisco', se conoce que la mayor presencia la tienen en Cauca, Nariño, Putumayo, Guaviare, Arauca y Norte de Santander; pero también tienen estructuras en Casanare, Antioquia, Caquetá, Putumayo, Meta, Guainía, Vichada y Valle del Cauca.En las últimas horas esa facción de las disidencias acordó iniciar el próximo 16 de octubre la instalación de una mesa de diálogo con el Gobierno, acompañado de un cese al fuego bilateral. De hecho, el jefe negociador del Gobierno explicó que las acciones ofensivas en el Cañón del Micay quedan congeladas, posterior a que el presidente Petro aseguró que las operaciones en esa región no se iban a frenar.En general las dos facciones de las disidencias de las Farc tienen una mayor influencia armada en departamentos como Guaviare, Putumayo, Arauca, Norte de Santander, Nariño y Cauca. Y es que se ha conocido como disidencias de 'Mordisco' y 'Márquez' están protagonizando una guerra a muerte por el control territorial de esas zonas como ocurrió en Puerto Caicedo, Putumayo, donde fueron hallados siete cadáveres como consecuencia de los enfrentamientos.Las principales intenciones de las disidencias, en medio de las negociones de paz que avanzan con el Gobierno, se focalizan en desplegar sus estructuras por áreas estratégicas para fortalecer su músculo financiero, fortalecer capacidades y ejecutar acciones armadas para lograr un cese al fuego, como el pactado con la estructura de 'Mordisco'.Así opera el ELN en ColombiaPor su parte, el ELN está haciendo presencia en el país, según el Ejército colombiano, con 6.100 integrantes conformados en 64 frentes teniendo fuerte en departamentos como Vichada, Casanare, Arauca, Santander, Norte de Santander, Cesar, La Guajira, Antioquia, Chocó, Cauca y Nariño.Esta presencia del ELN, según la inteligencia militar, tiene propósitos definidos con la creación una nueva estructura territorial del frente de guerra Occidental para expandirse por el Valle y Risaralda: crear dos nuevos frentes y hasta un poderoso corredor de narcotráfico que conecte a Ecuador con Panamá.Todas estas intenciones del ELN para preservar sus áreas estratégicas que le permiten comunicación constante a todos los frentes de guerra a nivel nacional han dejado este año paros armados en departamentos como Chocó, desplazamientos masivos por enfrentamientos con el Clan del Golfo y hasta casos de secuestros.Esta expansión criminal del Ejército de Liberación (ELN) por el país se estaría dando al mismo tiempo que las delegaciones del Gobierno y la guerrilla, inauguraron este viernes, 6 de octubre, en Bogotá, el primer encuentro para diseñar la participación de la sociedad civil en el acuerdo de paz que se está negociando con ese grupo armado.Así opera el Clan del Golfo en ColombiaEl brazo criminal del Clan del Golfo se está expandiendo por la zona oriental y noroccidental de Colombia, según inteligencia, con cerca de 5.000 integrantes que hacen presencia en el país con 26 estructuras con mayor afluencia en La Guajira, Magdalena, Sucre, Córdoba, Bolívar, Antioquia, Norte de Santander, Chocó, Valle del Cauca y Casanare.Aunque las negociaciones con este grupo armado se encuentran actualmente congeladas, las pretensiones del clan van enfocadas hacía una expansión en torno a las economías criminales como el narcotráfico y el tráfico de material de guerra para fortalecer sus capacidades financieras y operacionales.El despliegue de sus integrantes se ha enfocado en zonas donde hay un interés criminal en particular y consolidar presencia en zonas con otros grupos armados organizados, así han logrado fortalecer sus economías criminales y beneficiarse del fenómeno de la migración irregular, según el informe de inteligencia en poder de Blu Radio.La propia Procuraduría General ha advertido que tiene evidencias sobre cómo grupos armados ilegales se apoderaron de la migración ilegal para convertirla en su “nuevo negocio ilícito”, y lo más grave es que la actuación del Estado frente a esta problemática ha sido nula, aseguró el ente de control.Le puede interesar
Este domingo, en Tibú, el Gobierno nacional y las disidencias al mando de alias ‘Iván Mordisco’ acordaron instalar una mesa de diálogos el próximo 16 de octubre, ese día también empieza un cese al fuego bilateral con las Fuerzas Militares.En los últimos meses la fuerza pública puso en marcha la Operación Trueno para retomar el control completo del municipio de Argelia, en el Cauca, esto ha llevado a enfrentamientos con las disidencias de las Farc al mando de alias ‘Iván Mordisco’.“En relación al Micay, lo que se va a hacer es una gran acción social con las comunidades, y por supuesto significa que las acciones ofensivas entre partes quedan congeladas en el momento en el que se den las órdenes respectivas”, explicó Camilo González Posso, jefe negociador del Gobierno con las disidencias al mando de alias ‘Iván Mordisco’.En un principio se había acordado que el cese al fuego bilateral sería por 10 meses, pero en horas de la tarde de este domingo las partes decidieron que, en principio, sería por tres meses.“Hay que esperar que se publique el decreto, pero hasta ahora el Gobierno se mantiene en la posición de que sean tres meses, hay la posibilidad de prorrogar a partir de un equipo que va a evaluar las situaciones que se presenten y además de la misma agenda política porque podríamos caer en un desfase, estamos construyendo acuerdos con las comunidades y tendríamos digamos que como necesidad fundamental prorrogar también el cese al fuego para que esas medidas y esos acuerdos se sigan implementando”, explicó Sebastián, vocero de las disidencias de las Farc.Le puede interesar:
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) admitió de manera provisional la comparecencia de José Leonairo Dorado Gaviria, quien fue sargento viceprimero del Ejército Nacional y se desempeñó durante años en el área de inteligencia. Fue condenado en la justicia ordinaria por extorsión, al aprovechar información confidencial y apropiarse de 22 millones de pesos, y actualmente se encuentra privado de la libertad.En 2018, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas (SDSJ) rechazó su sometimiento por considerar que la Jurisdicción no tenía competencia material sobre la conducta por la que fue condenado. Esa decisión fue confirmada por la Sección de Apelación, y en los años siguientes la SDSJ se mantuvo en lo ya resuelto, pese a nuevas solicitudes del compareciente para ingresar al sistema transicional.Con el paso del tiempo, Dorado Gaviria amplió sus aportes y afirmó tener conocimiento, e incluso participación, en múltiples hechos delictivos, relacionados con su labor como integrante de la inteligencia militar encubierta del Ejército.A partir de esa información, la Sala de Reconocimiento de Verdad (SRVR) lo llamó a rendir versión voluntaria dentro de los macrocasos 06 y 08 y emitió un concepto preliminar positivo sobre sus contribuciones, al considerar que podrían ser relevantes.En abril de 2024, un despacho de la SDSJ resolvió desarchivar la actuación transicional, al concluir que las nuevas solicitudes del compareciente incluían hechos y conductas que debían ser analizados para determinar si podían ser competencia de la JEP.El auto señaló que esos relatos podrían contribuir al esclarecimiento de violaciones a los derechos humanos cometidas durtante su vinculación a la Brigada XX y al Batallón Charry Solan, en particular aquellas asociadas a estructuras de inteligencia militar, como asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate, así como posibles vínculos entre miembros de la fuerza pública y grupos paramilitares en distintas regiones del país.Posteriormente, la defensa de Dorado interpuso un recurso de apelación, solicitando que se revisara la decisión que había negado beneficios transicionales y que se analizara la conexidad entre su conducta y el conflicto armado, teniendo en cuenta su rol funcional dentro del Ejército y los aportes entregados ante la JEP.En diálogo con Blu Radio, Pedro Díaz, magistrado de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP, por donde pasó el proceso en una primera instancia, explicó el alcance de esta admisión provisional y lo que se espera del compareciente dentro del sistema transicional.“Eso significa que debe aportar aquello más de lo que se ha establecido en las investigaciones, los procesos y sentencias de la justicia ordinaria, que sean razonados, que sean verdades, que a la JEP le permita contrastar no solo señalamientos o expresiones reiterativas o genéricas, sino que esto permita avanzar en las investigaciones y especialmente de los hechos de desaparición forzada y asesinatos ocurridos durante esa década de los años 80 y comienzos de los 90, en que los servicios de inteligencia de las fuerzas militares fueron muy activos en este patrón y práctica criminal”, detalló el magistrado. Finalmente, el magistrado señaló que en estos casos, la prioridad es garantizar los derechos de las víctimas y conocer la verdad en crímenes que son considerados de los más graves por el derecho internacional, como la desaparición forzada.
La mesa de negociación entre el Gobierno nacional y el Clan del Golfo atraviesa un momento delicado tras el anuncio de suspensión provisional de los diálogos por parte del grupo armado ilegal. De acuerdo con la delegación del Gobierno, la decisión se habría tomado de manera unilateral y sin comunicación oficial que precise sus alcances.“Nos hemos enterado de una decisión unilateral de suspensión provisional; dicen ellos que es para algunas consultas. Esperamos una notificación formal y enterarnos bien del detalle”, aseguró Álvaro Jiménez, negociador del Gobierno con el Clan del Golfo.Según se conoció, la suspensión estaría relacionada con declaraciones realizadas en las últimas horas por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. Jiménez indicó que la información conocida hasta ahora apunta a una reacción del grupo armado frente a esos pronunciamientos.“Entendí, de la información que ha sido conocida, que es a raíz de unas declaraciones que el señor ministro de Defensa hizo en la mañana de hoy y esperamos un poco los desarrollos para poder asumir un comportamiento respecto de las mismas”, añadió.Jiménez señaló que la delegación se encuentra a la espera de mayores desarrollos para definir su postura frente a la decisión anunciada, y reiteró que, hasta el momento, no existe una notificación formal que confirme la suspensión ni sus términos.El delegado del Gobierno también subrayó que las acciones y procedimientos del Ministerio de Defensa son competencia exclusiva de esa cartera y que no corresponde a la mesa de negociación contradecirlas.“Las acciones y procedimientos del Ministerio de Defensa son competencia del señor ministro; yo no las voy a contradecir, pero he podido conversar con él y el señor ministro de Defensa me ha indicado que ellos cumplirán con el compromiso que se ha hecho en las mesas; por tanto, espero que haya alguna precisión al respecto”.Por ahora, el Gobierno espera que el Clan del Golfo notifique oficialmente su decisión, precise si la suspensión será temporal y aclare qué ocurrirá con el futuro de los diálogos.
El 2025 cerró como uno de los años más críticos para la movilidad humana forzada en Colombia. De acuerdo con el balance Dinámicas de Movilidad Humana Forzada en Colombia de la Defensoría del Pueblo, durante el año se registraron 133 eventos de desplazamiento forzado masivo, que afectaron a 107.924 personas, así como 99 eventos de confinamiento, que restringieron la movilidad de 128.825 personas en distintas regiones del país.En comparación con el año anterior, el número de personas desplazadas aumentó un 318,3 %, mientras que los casos de confinamiento crecieron un 19,4 %. “El informe advierte que las cifras superaron ampliamente las de 2024 y reflejan graves afectaciones a comunidades civiles en diferentes territorios”, afirma el documento.La subregión del Catatumbo, en Norte de Santander, concentró la mayor parte de las afectaciones. La crisis registrada a comienzos de año dejó más de 73.000 personas desplazadas, equivalente al 73 % del total nacional. Municipios como Tibú y El Tarra encabezaron los reportes, y durante el resto del año se mantuvieron nuevos episodios de desplazamiento y confinamiento.Otros departamentos como Nariño, Cauca y Antioquia también reportaron desplazamientos masivos, mientras que en confinamiento los mayores impactos se registraron en Chocó, Norte de Santander, Cauca, Huila, Guaviare, Antioquia y Valle del Cauca, que concentraron el 80,3 % de los casos del país. Solo en Chocó se contabilizaron 23.645 personas confinadas, la cifra más alta a nivel nacional.Solo en diciembre de 2025, se documentaron 10 eventos de desplazamiento forzado masivo, con 4.680 personas afectadas, y 6 eventos de confinamiento, que limitaron la movilidad de 18.450 personas.Nuevamente, Catatumbo concentró la mayor parte de las emergencias, con más de 3.700 personas desplazadas y 6.283 confinadas en ese periodo. Frente a diciembre de 2024, el incremento fue drástico: 676,2 % más personas desplazadas y 921,7 % más afectadas por confinamiento.El informe también advierte sobre el impacto migratorio. Entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de 2025, 152.858 migrantes irregulares transitaron por Colombia, un 61 % más que en 2024. A esto se suma el retorno de 20.474 personas desde Norte y Centroamérica, en su mayoría de nacionalidad venezolana.Adicionalmente, la Defensoría acompañó a 5.204 connacionales deportados desde España, Estados Unidos y Chile, por medio de 50 vuelos humanitarios.“Durante estos procesos, la entidad recibió quejas por violencia basada en género, abuso sexual, requisas inapropiadas, deficiencias en aseo, alimentación y atención médica, así como posibles actos de discriminación o xenofobia”, aseguraron desde la Defensoría.Finalmente, la entidad advirtió que “el desplazamiento forzado masivo en el país, durante 2025, creció más de tres veces en relación con el 2024, evidenciando el recrudecimiento del conflicto armado en el territorio nacional y la ineficacia del Estado con las medidas de prevención y protección de los derechos de la población”.
El informe RED-clutamiento 2.0 de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP documenta que al menos 1.749 menores de edad fueron reclutados en Colombia entre 2017 y 2026. Uno de los principales hallazgos es el uso sistemático de redes sociales para atraer a niños y adolescentes, especialmente en zonas rurales.“Desde 2021, el reclutamiento de niños y niñas es el tipo de victimización a la población civil que más rápido crece en Colombia (por encima de masacres, asesinato de líderes sociales, desplazamiento forzado y confinamiento). Esto coincide con el uso sistemático de las redes sociales”, asegura el informe.De acuerdo con el documento, el 44 % de los casos registrados en 2025 estuvieron asociados directamente al reclutamiento a través de plataformas digitales.Las cifras muestran, además, un crecimiento sostenido: mientras en 2022 se registraron 151 casos de reclutamiento, en 2023 la cifra subió a 255; en 2024 alcanzó los 362 y en 2025 llegó a 386 casos. En apenas cuatro años, el incremento supera el 150 %, convirtiéndose en una de las violencias con mayor crecimiento en el país.De acuerdo con la UIA, el uso de TikTok y Facebook ha facilitado que los casos de reclutamiento se dupliquen mensualmente en algunos territorios. Antes de la expansión del reclutamiento digital, estos hechos se concentraban en 97 municipios; hoy se registran en 248 municipios, lo que representa un aumento del 156 %.“Las redes sociales han propiciado que se presenten casos de reclutamiento en lugares donde jamás habíamos registrado hechos (inclusive en la época más álgida del conflicto armado con las Farc-EP)”, subraya el informe.Según el documento, los reclutadores digitales reproducen estereotipos de género binarios para hacer más atractiva la oferta y generar identificación entre niños y adolescentes. En algunos casos, convocan a menores a supuestos torneos de fútbol, asegurando que asistirán cazatalentos extranjeros que los llevarán a equipos profesionales fuera del país.El escrito señala que las disidencias de las Farc, bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’, son el grupo armado que más niños recluta a través de redes sociales. Esta estructura concentra 116 cuentas activas en Facebook y TikTok, con publicaciones que alcanzan en promedio más de 20.000 visualizaciones y, en algunos casos, millones de reproducciones.Su principal zona de operación está en el suroccidente del país, especialmente en Cauca, Valle del Cauca y Nariño, departamentos donde opera el 67 % de las cuentas identificadas.En total, el informe identificó 186 cuentas en redes sociales vinculadas a actividades de reclutamiento, con un promedio de 6.700 seguidores por cuenta.La UIA alerta que, si no se adoptan medidas urgentes de prevención y control, entre 2026 y 2030 podrían registrarse más de 2.300 nuevos casos de reclutamiento, lo que equivaldría a que un menor sea vinculado a un grupo armado cada 12 horas.
Mientras Colombia cerró 2025 como el año con la mayor crisis humanitaria de las últimas dos décadas, los territorios más golpeados por el conflicto armado continúan registrando avances en la implementación de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad.Así lo señala el V Informe del Comité de Seguimiento y Monitoreo a las Recomendaciones del Informe Final de la Comisión de la Verdad, presentado este jueves 30 de enero en Bogotá.De acuerdo con el Comité, 2025 dejó la cifra más alta de desplazamientos forzados en los últimos 18 años y más de un millón de personas confinadas por la acción de grupos armados, lo que triplicó los registros del año anterior.Para la presidenta del Comité, Julia Eva Cogollo, esta situación se explica por el traslape entre los territorios priorizados por los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y las zonas donde se ha incrementado la presencia de actores armados.Según explicó, este contexto ha llevado al Gobierno a focalizar la implementación de políticas públicas en las regiones más afectadas como una forma de mitigar el impacto humanitario. Sin embargo, el Comité advierte que la persistencia de la violencia sigue siendo un obstáculo para que las comunidades puedan ejercer plenamente sus derechos.Entre los principales avances, el informe destaca la reducción del Índice de Pobreza Multidimensional en las zonas PDET, que pasó de 39,8 % en 2018 a 23,7 % en 2023, aunque en 2024 se ubicó en 24,4 %. También resalta el fortalecimiento de iniciativas de acceso a tierras y proyectos productivos liderados por mujeres. Regiones como Montes de María, la Costa Pacífica, el norte del Cauca y el sur de Bolívar concentran avances relevantes, aunque, según el Comité, estas mismas zonas enfrentan altos niveles de riesgo por la violencia armada.De cara al escenario electoral y a la llegada de nuevos gobiernos, el Comité considera que la política PDET se encuentra blindada tras su ampliación hasta 2034. No obstante, advierte riesgos si en la actualización de los planes de acción no se incorporan las 220 recomendaciones de la Comisión de la Verdad.Frente a la continuidad de la transformación rural, la presidenta del Comité envió un mensaje directo a los próximos gobiernos y a los candidatos. “El primer mensaje que queremos enviar es a los candidatos. Uno, que saquen la violencia de la política, por favor. Y el segundo que le queremos incluir es que incluyan las recomendaciones en sus programas de gobierno y posteriormente en el plan de desarrollo”, afirmó.Finalmente, Cogollo advirtió que el mayor riesgo para la no repetición en Colombia sigue siendo la combinación entre la violencia armada y la crisis humanitaria. “El mayor riesgo que tenemos es la presencia alta de actores armados y la crisis humanitaria. Y el desbalance que hay realmente en la presencia de actores armados versus implementación de políticas públicas que no garantizan el gozo efectivo de los derechos”, concluyó.
En diálogo con Blu Radio, el presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), José Luis Caballero, expresó su preocupación por los riesgos que enfrenta la democracia en Colombia en medio del contexto preelectoral, especialmente por la persistencia de la violencia armada y la exclusión social que, según advirtió, siguen afectando al país.“Nos preocupa la presencia de grupos armados no estatales desde hace mucho tiempo. Hemos advertido el esfuerzo del Acuerdo de Paz de 2016; hemos instado también, en una recomendación, a que se retome el diálogo con otros grupos armados no estatales. Es decir, es una observación que tenemos desde hace mucho tiempo”.“La coyuntura electoral debe trascenderse con paz, con diálogo, con serenidad, con las condiciones que alejen la violencia electoral, pero la perspectiva de que no haya violencia es una condición que la Comisión ha advertido en todos los mecanismos desplegados con Colombia”, añadió.En cuanto al futuro de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Caballero sostuvo que debe ser fortalecida.“Tiene que tener recursos suficientes, tiene que poder desplegar con mayor claridad su trabajo. Yo creo que ha hecho esfuerzos muy importantes; nos hemos reunido para conocer las primeras sentencias, estamos en un diálogo muy franco con la Jurisdicción Especial para la Paz y pienso que tiene que tener mucha mayor fortaleza para cumplir con su mandato”.Frente a los señalamientos de algunos sectores sobre posibles afectaciones a la libertad de expresión durante el gobierno de Gustavo Petro, el presidente de la CIDH indicó que la principal preocupación del organismo es que se garantice la libertad de expresión.“Lo que a la Comisión le preocupa es que se garantice la libertad de expresión, que se proteja la labor de los periodistas, que no se les estigmatice. La Comisión ha reconocido desde muchos años, desde épocas muy incipientes, que el periodismo es una labor fundamental para el ejercicio de la libertad de expresión, que es una piedra angular de la democracia; entonces, yo creo que los periodistas merecen respeto y merecen cumplir con su trabajo”.Sobre el asesinato de líderes sociales, que en el último año superó los 180 casos, el presidente de la CIDH fue enfático: “Tienen que proteger a los defensores y a las defensoras, tienen que proteger a los liderazgos sociales. Nosotros se lo hemos expresado mucho al Estado colombiano; es una obligación que tienen que atender con mayor prestancia”.Además, señaló que “estamos también con medidas de protección, medidas cautelares para defensores y líderes sociales. Esto es una cuestión que a la Comisión le preocupa mucho y yo creo que el Estado tiene que estar al frente con esa protección”.