La Agencia Nacional de Tierras (ANT), el Ministerio del Interior y el Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente (AISO) anunciaron una serie de acuerdos en materia de tierras y territorio, tras dos días de mesa técnica de seguimiento a compromisos previamente pactados con comunidades indígenas Misak y Pijao.Entre los compromisos alcanzados, la ANT garantizó la continuidad del equipo técnico durante el segundo semestre de 2026 y se comprometió a culminar en julio los procedimientos catastrales pendientes del resguardo indígena La Bonanza, con el fin de avanzar en su formalización.Asimismo, la entidad adelantará visitas técnicas a predios postulados por las comunidades para continuar los procesos de constitución y ampliación de resguardos indígenas. En el caso del predio Los Lirios, ubicado en el municipio de Puracé (Cauca), donde existe un conflicto de representatividad dentro de la comunidad Misak, se acordó instalar un espacio técnico con participación de la ANT, el Ministerio del Interior y la Defensoría del Pueblo para buscar soluciones concertadas.“Acordamos realizar un espacio técnico para revisar la situación de desarmonía presentada al interior de la comunidad y poder hacer entrega provisional del respectivo predio a la comunidad” Aseguro Olinto Rubiel Mazabuel Quilindo, Subdirector de Asuntos Étnicos de la Agencia Nacional de Tierras.Las partes también definieron que la próxima reunión de seguimiento se realizará el 17 de julio en el resguardo Misak La Bonanza, donde se evaluará el cumplimiento de los compromisos y el avance de los distintos procesos territoriales. Según las entidades, estos acuerdos buscan fortalecer el diálogo institucional y garantizar los derechos territoriales de los pueblos indígenas.
El Gobierno nacional, autoridades departamentales y municipales, junto con organismos de control e instancias internacionales, anunciaron una hoja de ruta para atender la crisis registrada en el municipio de Silvia, Cauca, luego de los hechos violentos ocurridos el pasado 21 de mayo entre integrantes de los pueblos indígenas Misak de Guambía y Nasa de Pitayó, que dejaron seis personas fallecidas y 121 heridas.La decisión se dio tras una reunión realizada este 23 de mayo en Popayán, en la que participaron representantes del Gobierno nacional, la Gobernación del Cauca, la Alcaldía de Silvia, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría, la Fiscalía y organismos internacionales como la ONU Derechos Humanos, la Misión de Verificación de Naciones Unidas y la MAPP-OEA.En un comunicado conjunto, las entidades expresaron su solidaridad con las víctimas y reiteraron el llamado a resolver los conflictos comunitarios, interétnicos y territoriales por medio del diálogo social y político, evitando cualquier manifestación de violencia que afecte la convivencia y la paz en la región.Las autoridades también destacaron las decisiones adoptadas por ambos pueblos indígenas para facilitar acciones humanitarias en medio de la emergencia, entre ellas el ingreso de personal médico, el traslado de heridos a centros asistenciales y la entrega de personas retenidas por parte de las dos comunidades. Estas acciones fueron coordinadas con autoridades locales, entidades del Gobierno y organismos humanitarios, bajo protocolos previamente acordados.Según lo informado, tanto las autoridades Misak de Guambía como las Nasa de Pitayó expresaron su disposición para avanzar en una ruta de solución al conflicto una vez superen el periodo inmediato de duelo y se garantice la atención humanitaria integral a las comunidades afectadas.Durante el encuentro en Popayán también se plantearon propuestas relacionadas con tierras, seguridad, atención psicosocial, protección de niños, niñas y adolescentes, además del esclarecimiento de los hechos ocurridos. Estas iniciativas serán evaluadas por las autoridades indígenas dentro del proceso de concertación que definan las comunidades.El Gobierno nacional, junto con autoridades departamentales y municipales, aseguró que mantendrá acciones para garantizar la seguridad y la protección de los derechos humanos de las comunidades involucradas, en coordinación con sus autoridades tradicionales.Asimismo, las instituciones hicieron un llamado a los medios de comunicación y a la ciudadanía caucana para promover un manejo responsable de la información, con el fin de evitar la estigmatización de las comunidades indígenas y prevenir una mayor escalada de la violencia.El Gobierno también reiteró la disposición del presidente Gustavo Petro de reunirse con las autoridades indígenas de ambos pueblos para contribuir a una solución pacífica del conflicto que atraviesa el municipio de Silvia, en el oriente del Cauca.
La violencia interétnica en el municipio de Silvia, Cauca, ha mostrado su rostro más doloroso. Tras días de intensos enfrentamientos en el sector de Alto Méndez, el retorno a la calma ha dejado al descubierto un saldo trágico que enluta a la región. Las comunidades Nasa y Misac lograron pactar un acuerdo humanitario en las últimas horas para detener la confrontación, pero el costo en vidas humanas ya es irreversible.En entrevista, el alcalde de Silvia, Juan Carlos López, entregó un balance oficial desalentador que da cuenta de la magnitud de la crisis. El mandatario local confirmó que las mesas de diálogo, que se extendieron hasta la medianoche con la participación de la Defensoría del Pueblo y organismos humanitarios, priorizaron de manera urgente la entrega de retenidos y las labores judiciales en la zona de los hechos.Un saldo de luto equitativo y más de cien heridosEl momento más crítico de la entrevista llegó cuando el mandatario desmintió falsas alarmas y detalló con precisión el número de víctimas mortales que dejaron estos días de combates por el control de un territorio de 800 hectáreas."Son exactamente hasta anoche lo oficial. Son seis personas fallecidas, tres personas de la comunidad Nasa del resguardo de Pitayó, tres personas fallecidas de la comunidad Misac, el resguardo de Huambía, y aproximadamente 114 personas heridas", reveló con preocupación el alcalde López.Los afectados tuvieron que ser remitidos de urgencia y atendidos en diferentes puntos de la red pública hospitalaria, tanto en Silvia como en localidades vecinas.Las comisiones humanitarias y el rescate de los cuerposEl alcalde explicó que las primeras horas de la jornada de concertación se enfocaron en atender la emergencia humanitaria en el propio terreno del conflicto. De hecho, una de las prioridades absolutas fue el rescate de una de las víctimas, una tarea que las comunidades no habían podido realizar por cuenta de la hostilidad en la zona."Esa fue una misión que se planeó desde temprano (...). Dentro de esto también pues la necesidad de hacer el levantamiento de uno de los cuerpos pues que estaba en el sector donde se presentaron los hechos y que no se había podido realizar dicha situación", explicó la máxima autoridad del municipio.Aunque la presencia del Ejército Nacional en el territorio ha logrado distensionar los ánimos y frenar las agresiones, el municipio permanece bajo medidas restrictivas como la ley seca. La esperada reunión con el presidente Gustavo Petro para resolver el litigio de tierras fue postergada por petición de las propias comunidades para después de los comicios electorales.
La disputa territorial entre comunidades indígenas en el Cauca volvió a escalar en las últimas horas y deja un saldo de al menos siete personas fallecidas y más de 100 heridas. Los enfrentamientos entre integrantes de los pueblos Misak y Nasa se concentran en el resguardo de Pitayó, donde ambas comunidades sostienen reclamaciones históricas sobre la posesión de tierras ancestrales.El conflicto, según explicaron autoridades y líderes indígenas, tiene raíces que se remontan a la época de la colonia española. La controversia gira alrededor de predios ubicados entre los resguardos de Guambía y Pitayó, territorios sobre los que existen títulos coloniales y republicanos que cada comunidad interpreta como respaldo a sus derechos históricos. Los Misak sostienen que esas tierras les pertenecen ancestralmente y denuncian una ocupación ilegal, mientras que los Nasa defienden que su presencia está amparada en procesos adelantados por la Agencia Nacional de Tierras (ANT).La tensión aumentó tras recientes decisiones relacionadas con la delimitación y formalización territorial. De acuerdo con la ANT, se emitieron resoluciones que reconocieron la vigencia legal de títulos coloniales y republicanos asociados al resguardo indígena de Pitayó. Sin embargo, desde el pueblo Misak consideran que esas determinaciones afectan sus derechos territoriales ancestrales y favorecen las reclamaciones de la comunidad Nasa.El director de la Agencia Nacional de Tierras explicó que el resguardo de Guambía tiene reconocimiento legal y pertenece al pueblo Misak, pero precisó que existe un proceso administrativo pendiente relacionado con la clarificación de títulos coloniales de los años 1740 y 1750. Según indicó, esa aclaración jurídica sobre el título colonial Nasa de Pitayó no elimina ni limita los derechos territoriales del resguardo Misak. El funcionario insistió en que la confrontación “es un conflicto político” relacionado con el uso de cerca de 800 hectáreas y rechazó el recrudecimiento violento de la situación.Entretanto, el ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró que detrás de la confrontación no solo existiría una disputa por la tierra, sino también posibles influencias de estructuras criminales y factores políticos que estarían profundizando la tensión en la región.En medio de la crisis, organizaciones de derechos humanos iniciaron acercamientos en la zona para atender a las víctimas y promover canales de diálogo entre ambas comunidades. La prioridad, señalaron, es contener los enfrentamientos y avanzar hacia mecanismos de concertación que permitan resolver una disputa histórica que durante décadas ha permanecido latente en el territorio caucano.
Una misión humanitaria promovida por la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja y varios garantes adelanta acciones para atender la emergencia derivada de los enfrentamientos entre integrantes de los pueblos indígenas Misak y Nasa en el municipio de Silvia, Cauca.En medio de la tensión que deja hasta el momento siete personas fallecidas y más de 100 heridos, organizaciones de derechos humanos comenzaron un primer acercamiento en la zona con el objetivo de atender a las víctimas y facilitar canales de comunicación.El coordinador del área de Derechos Humanos del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), Eduin Mauricio Capaz, explicó a Blu Radio que las acciones que se están desarrollando tienen un carácter humanitario y buscan priorizar la atención de las personas afectadas por los enfrentamientos.“Esto es un primer acercamiento alrededor de esto que ha sucedido. Y nuestras acciones van a estar alrededor exclusivamente de lo humanitario, de poder brindar acompañamiento a los heridos, extraer los cuerpos de personas que están todavía en el sector de esta confrontación, y poder establecer un canal de comunicación directo que nos ayude a superar esta difícil situación”, señaló Capaz.La misión humanitaria busca ingresar a las zonas donde se han concentrado los enfrentamientos para facilitar el traslado de heridos, recuperar cuerpos que permanecen en medio de la confrontación.Los choques entre integrantes de los pueblos Misak y Nasa se registraron en medio de una disputa territorial en el resguardo de Pitayó, una situación que en las últimas horas ha generado fuertes enfrentamientos.Finalmente, Capaz hizo un llamado para que se permita el desarrollo de las acciones humanitarias y de derechos humanos en medio de la crisis. “Seguimos pidiendo a tod@s que permitan la acción de DDHH y humanitaria así sean muy difíciles los momentos”, señaló el coordinador del CRIC.
Un grave enfrentamiento entre las comunidades indígenas Misak y Nasa en Silvia, Cauca, dejó seis personas fallecidas y más de 100 heridos. El Ministerio de Defensa movilizó tropas al sector para controlar la situación humanitaria derivada de una histórica disputa por 800 hectáreas de páramo en la cordillera central.¿Por qué se enfrentaron los indígenas Misak y Nasa en Silvia, Cauca?La escalada de violencia se originó por la interpretación de un proceso de clarificación de vigencia de un título colonial iniciado en 2022. Tatiana Bachiller, exautoridad del cabildo Misak de Guambía, señaló en Mañanas Blu 10:30AM que "unas dirigencias muy jóvenes del cabildo Nasa de Pitayó decidieron hacer valer ese título" para ingresar al territorio, lo que derivó en la instalación de tres puntos de control que restringieron la movilidad de los Misak desde diciembre pasado.Bachiller denunció el uso de armamento de alta potencia en las confrontaciones de las últimas horas: "Existe una frontera muy delgada entre los conflictos interétnicos y el conflicto armado por el lugar y la coyuntura que estamos viviendo actualmente. Vimos a gente armada, tenemos de hecho la mayoría de las personas, pues todas las personas que murieron de nuestro pueblo son con heridas de fusil".Asimismo, cuestionó el rol de la dirigencia Nasa y de figuras políticas como Aída Quilcué, fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, afirmando que los agresores "se sienten demasiado poderosos e inmunes ante la ley".Por su parte, Felipe Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), explicó que la clarificación del título colonial es un procedimiento administrativo que determina la vigencia de documentos de los años 1700, pero aclaró que "eso no significa por sí que ni autorice a desconocer los títulos actuales".El funcionario fue enfático en respaldar la legalidad territorial de los afectados: "No existe duda ni traza de que se pueda poner en consideración o en debate el peso jurídico que tiene el título de Guambía. Ahí hay un conflicto, es político, no legal". Harman desvirtuó las acusaciones de Bachiller sobre supuestos favorecimientos políticos hacia el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC): "Esa es la apreciación de la señora Bachiller... Aquí no podemos plantear abiertamente que se haya tenido la prevalencia de una sobre otra".Escuche la entrevista completa aquí:
La vicepresidenta Francia Márquez hizo un llamado al diálogo frente al conflicto que enfrentan las comunidades indígenas Misak y Nasa en el departamento del Cauca, esto luego de un enfrentamiento que dejó cuatro personas muertas y más de 44 heridas en el sector de La Ensillada, zona rural del municipio de Silvia, este jueves 21 de mayo.Francia Márquez aseguró que está dispuesta a mediar para buscar caminos de reconciliación entre ambas comunidades.“Me dispongo como lideresa, como mujer caucana y como Vicepresidenta para ayudar a construir caminos de diálogo social. Caminos que, en medio de la diferencia, nos permitan cuidar la vida entre pueblos hermanos”, aseguró Márquez.La vicepresidenta lamentó la situación que atraviesa el Cauca y señaló que no puede ser la violencia la que resuelva las diferencias entre comunidades históricamente afectadas por el conflicto y el abandono estatal.“No es posible que entre pueblos que hemos vivido violencias históricas, inequidades y desigualdades, tengamos que acudir a la agresión para resolver nuestras diferencias. Como pueblos hermanos, con memoria, con raíces y con derechos, me duele el alma ver lo que pasa en nuestro territorio”, afirmó.Además, hizo un llamado a los pueblos indígenas, campesinos, afrodescendientes y sectores populares a unirse alrededor de la paz y la defensa de la vida en el departamento.Por su parte, el ministro del Interior, Armando Benedetti, anunció que el presidente Gustavo Petro convocó para el próximo lunes una reunión urgente con las máximas autoridades de los pueblos Misak y Nasa para intentar destrabar esta situación.“El próximo lunes el presidente ha convocado a las máximas autoridades de los Misak y los Nasa para hablar de gobierno a gobierno sobre la problemática que hay sobre unas 800 hectáreas que hay allá en tierras”, señaló el ministro.El ministro Benedetti confirmó además que el Ejército ingresó a la zona durante la tarde de este jueves para evitar nuevos enfrentamientos entre ambas comunidades, aunque fue enfático en que la intervención busca contener la situación y no combatir a los grupos indígenas.“Insisto, no es una manera para combatir con el Estado, niños están combatiendo. Están peleando dos autoridades, dos pueblos indígenas, que el Estado lo que trata de hacer es que eso no siga pasando, porque ha habido muertos y ha habido muchos heridos.”, explicó.El ministro indicó que aunque no hay un balance oficial sobre los hechos violentos del jueves 21 de mayo, las comunidades actualmente permanecen replegadas y las autoridades esperan que el encuentro convocado por el Gobierno permita frenar la violencia en esta región del país.“No sabemos si es estrategia para descansar y seguir, o por lo tanto parar. Ojalá que la cita con el presidente sirva para mitigar el dolor y parar, entonces, la violencia que está sucediendo”, señaló.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró que detrás de los enfrentamientos entre las comunidades indígenas Misak y Nasa en Silvia, Cauca, habría presencia de grupos armados y factores relacionados con la actual campaña electoral.“Hay un grupo armado insurgente, estructura criminal que está detrás de esa situación. Y hay también política por la campaña electoral que alimenta esa situación. Eso es lo más complicado”, afirmó el ministro.El ministro además explicó que el origen del conflicto está relacionado con una disputa por tierras entre los pueblos Misak y Nasa. De acuerdo con Benedetti, los Misak cuentan con una titulación reciente sobre algunos territorios en la zona de Guambía, mientras que las comunidades Nasa “lo tienen desde la colonización”.“Los Misak, que tienen en la parte de Guambía unos territorios con base en unas autorizaciones, una titulación nueva. Y arriba están los Nasa, que el problema es que ellos lo tienen desde la colonización, y hay 800 hectáreas en disputa”, sostuvo el ministro.Frente a los hechos de violencia, Benedetti señaló que el Gobierno nacional está tomando medidas para intentar contener el conflicto.“El gobierno ha tomado varias medidas que más tarde se sabrá. Se va a crear una mesa de personalidades dentro de los indígenas, se va a crear una mesa técnica y se van a tomar otras acciones”, indicó.Los enfrentamientos se registraron en un predio ubicado en el resguardo de Pitayó, zona rural del municipio de Silvia. El balance preliminar deja hasta el momento cinco indígenas muertos, 44 personas heridas y varios vehículos incinerados, en medio de choques con palos y machetes entre integrantes de ambas comunidades.
El viceministro de Diálogo Social y Derechos Humanos, Gabriel Rondón, negó de manera categórica que grupos armados estén movilizando a comunidades indígenas en el departamento del Cauca. Durante una entrevista en Mañanas Blu con Néstor Morales, Rondón enfatizó que sería “irresponsable” y una “estigmatización total” afirmar que los indígenas Misak, quienes han estado involucrados en recientes protestas y bloqueos, están siendo dirigidos por organizaciones criminales.La situación en el Cauca: un panorama complejoEn medio de las tensiones actuales en el Cauca, el Gobierno ha desplegado esfuerzos para mantener un diálogo con las comunidades indígenas que protagonizan las protestas. El viceministro Rondón, quien se encuentra en la región, explicó que las negociaciones con los Misak y otros pueblos indígenas han estado centradas en demandas relacionadas con la agricultura, la salud, y la educación, entre otros temas.Este reconocimiento es crucial para los Misak, ya que les permitiría un mayor acceso a recursos públicos y un reconocimiento político dentro del marco institucional colombiano. Sin embargo, Rondón destacó que este tipo de decisiones no pueden ser tomadas unilateralmente por el Gobierno sin romper con la autonomía de los pueblos indígenas. Rechazo a la violencia y a la estigmatizaciónEl viceministro fue cuestionado sobre la posible participación de los Misak en un atentado con una motobomba que se produjo cerca de las protestas, a lo que respondió que estos hechos están bajo investigación por parte de la Fiscalía General de la Nación. Subrayó que, si bien hay investigaciones en curso, no hay evidencia de que los Misak estén involucrados en actos de terrorismo. "Decir que detrás están organizados o dirigidos por grupos armados sería una irresponsabilidad", insistió Rondón al enfatizar que hay hacer una clara distinción entre la protesta social legítima y las acciones terroristas que podrían aprovecharse de estas movilizaciones.El ministro también aclaró que, aunque algunos grupos armados podrían intentar “camuflarse” en el contexto de la protesta social para cometer actos de terrorismo, esto no implica que las organizaciones indígenas estén colaborando con ellos.La coordinación de las protestas indígenas: ¿coincidencia o estrategia?Otro tema abordado durante la entrevista fue la coincidencia temporal de varias protestas indígenas en diferentes partes del país, lo que ha generado sospechas sobre una posible coordinación nacional.En la última semana, se han registrado bloqueos en la Panamericana, la vía entre Risaralda y Quibdó, y entre Medellín y Urabá, así como la llegada de la Minga Indígena a Bogotá.Al respecto, Rondón atribuyó estas coincidencias a las dinámicas internas de las organizaciones indígenas y no a una conspiración orquestada por grupos armados.“Son dinámicas propias de las organizaciones. Claramente los pueblos indígenas tienen coordinaciones a nivel nacional, no digo que esto esté pasando, pero pues digamos, hay unas coincidencias que también podrían entrar un análisis un poco más profundo”, comentó.
En entrevista con Mañanas Blu, con Néstor Morales, Édgar Velasco, líder indígena misak, defendió la toma de la sede de la revista Semana, ocurrida el pasado viernes, en medio de su visita a Bogotá. Velasco enfatizó en la necesidad de aclarar y desvirtuar información errónea que se había difundido sobre las acciones de su comunidad. Según sus declaraciones, la toma de la revista Semana fue una protesta pacífica, originada por una supuesta desinformación de la directora del medio, que reportaba el ingreso a la fuerza de miembros de su comunidad a la Casa de Nariño."Una afirmación que hizo Vicky Dávila, que prácticamente nosotros intentamos entrar a la fuerza a la Casa de Nariño. Así que mejor dicho decía que intentamos, prácticamente, casi tomar la casa. Creo que es muy importante que antes de hacer aseveraciones, afirmaciones, es muy importante llamarnos, o sea, tan simple y sencillo como es llamar, preguntar, investigar, y de manera objetiva poder dar una o dos noticias sobre lo que acontecía en ese momento", declaró Velasco.El líder indígena también explicó que la presencia de los misak en la Casa de Nariño se debió a una cita con la viceministra Lilia Solano, que no había sido cumplida. Sin embargo, negó rotundamente que su comunidad hubiera llegado a la puerta de la Casa de Nariño, como se sugería en algunos informes. Según él, se encontraban a varias cuadras de distancia de dicha ubicación y nunca intentaron ingresar a la residencia presidencial."Somos jueces"Durante la entrevista, Velasco afirmó que los indígenas misak también son jueces en Colombia, haciendo referencia a su sistema de justicia tradicional en sus territorios. Si bien Velasco aclaró que no se consideraban jueces en Bogotá, defendió el derecho de su comunidad a la protesta pacífica en cualquier parte del país. La entrada de los indígenas a SemanaUn grupo de indígenas entró el pasado viernes a la fuerza a las instalaciones en Bogotá de la revista Semana, donde causaron destrozos en un vidrio de la entrada del edificio e intimidaron a las personas que allí se encontraban.Ante esa situación, que no dejó personas lesionadas, a la sede de Semana, ubicada en el norte de la ciudad, llegó el Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía (Esmad) y retomó el orden.La Fiscalía señaló que miembros del Cuerpo Técnico de Investigación se desplazaron a "las instalaciones de la revista Semana, en Bogotá, para investigar la irrupción de un grupo de personas que, al parecer, ingresó a la sede de manera violenta".
Una insólita situación habría protagonizado un equipo arbitral del fútbol colombiano, cuyos integrantes se habrían molestado con la producción de televisión de un partido porque no habrían aparecido en pantalla en el momento que esperaban. La situación fue revelada por Javier Hernández Bonnet, director de Blog Deportivo, generando cuestionamientos, pues, según manifestó, los árbitros VAR deberían estar concentrados en sus decisiones y en el desarrollo del encuentro, no en la manera en que son mostrados por las cámaras.De acuerdo con Hernández, la molestia estaría relacionada con que las cámaras no hicieron una toma de los árbitros cuando estos querían aparecer en la transmisión.Por ahora, no se conocen los nombres de los integrantes de este VAR ni el partido en el que esta insólita situación se habría presentado en el fútbol colombiano.Andamios y plataformas, otro problema para mejorar el VARPor otro lado, hay una situación que viene complicando la tarea del VAR en los estadios del país. La ubicación y ángulos de las cámaras no ofrecen las condiciones ideales para realizar algunas revisiones, especialmente aquellas que requieren trazar líneasUna de las alternativas que se ha planteado es la instalación de plataformas o estructuras elevadas en algunos estadios para ubicar las cámaras en una posición más centralizada. Esta solución ya se habría utilizado recientemente en el estadio de Techo durante un campeonato femenino, precisamente para conseguir una perspectiva más adecuada del terreno de juego y facilitar las decisiones del VAR.El problema es que implementar estas estructuras no resulta sencillo para todos los escenarios. En estadios de menor capacidad, como el Romelio Martínez, la instalación de un andamio o una plataforma puede implicar costos adicionales y, además, la necesidad de retirar algunas sillas para disponer del espacio requerido. Esto representaría una reducción en el aforo disponible y, por eso mismo, esas entradas no podrían venderse.Así que los equipos y la Dimayor deberán seguir evaluando cuál es la mejor alternativa para brindar mejores condiciones para el funcionamiento correcto del VAR en el FPC.
Luego de la salida de Alfredo Arias del Junior de Barranquilla por los recientes resultados en la Liga BetPlay, el director técnico contó en Blog Deportivo cómo fue ese último adiós, esa despedida, con sus dirigidos después de varios meses obteniendo victorias y levantando dos títulos.El entrenador manifestó que no pudo despedirse presencialmente de sus jugadores porque no quería interrumpir el entrenamiento después de su salida, pues también desconocía si en la sede ya estaba el nuevo cuerpo técnico y no quería generar algún tipo de situación incómoda.Por eso, Arias se despidió de sus futbolistas a través del celular. Con mensajes de texto o llamadas, el uruguayo ha intercambiado en las últimas horas esos mensajes de despedida tanto con los deportistas como con los demás trabajadores del equipo con los que interactuó en estos meses.Su próximo destinoFinalmente, el técnico recalcó que todavía tiene muchas ganas y pasión para seguir dirigiendo un equipo. Por eso, no descarta que su próximo reto sea en el fútbol colombiano o donde le salga una oportunidad.De hecho, reveló que ya tiene algunas propuestas de clubes colombianos y deberá analizarlas para determinar qué sucederá con su carrera a los 67 años.
El general César Augusto Martínez asumió como nuevo comandante de la Segunda División del Ejército, con el compromiso de fortalecer las operaciones militares y priorizar la seguridad en zonas afectadas por la presencia de grupos armados, especialmente en el Catatumbo.Durante su posesión, el oficial señaló que uno de sus principales objetivos será que la Fuerza Pública tenga una mayor capacidad de anticipación frente a las acciones violentas, mediante el fortalecimiento de la inteligencia militar y la articulación de las diferentes capacidades del Ejército.“Asumo este mando con una intención muy clara: mantener y fortalecer la iniciativa operacional, proteger a la población civil, garantizar la soberanía nacional en nuestra frontera y contribuir decididamente a la estabilización del Catatumbo y de toda nuestra jurisdicción”, afirmó el general Martínez.El nuevo comandante insistió en que la estrategia no debe limitarse a reaccionar después de que ocurran los hechos, sino que debe permitir identificar con anticipación las amenazas y actuar para prevenir hechos violentos.“Quiero una Segunda División que se anticipe y no simplemente que reaccione, que conozca profundamente su territorio y a la amenaza, que integre inteligencia, operaciones, acción integral y todas las capacidades institucionales para producir resultados sostenibles”, sostuvo.Martínez también planteó como prioridades el fortalecimiento del control territorial, la recuperación de espacios afectados por grupos armados organizados, la protección de la infraestructura y los activos estratégicos, así como el fortalecimiento de la seguridad en la frontera.El general aseguró que estas acciones deberán desarrollarse bajo el respeto de la Constitución, la ley, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.Finalmente, hizo énfasis en la protección de los soldados y pidió a los comandantes mantener un liderazgo cercano a sus tropas, con planeamiento riguroso y responsabilidad en cada operación.“Jamás expongan innecesariamente la vida de un soldado. Para mí seguirá siendo una premisa fundamental: el soldado se cuida como un tesoro”, concluyó.
El Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, FICCI, abrió oficialmente la convocatoria para su edición número 66, que se realizará entre el 6 y el 11 de abril de 2027 en Cartagena.La invitación está dirigida a cineastas, productores, agentes de ventas y distribuidores de Colombia, Iberoamérica y otros lugares del mundo, quienes podrán presentar sus películas y proyectos hasta el 29 de noviembre de 2026 a través de la plataforma Festhome.La edición 66 busca reunir distintas expresiones del cine contemporáneo y abre espacio para largometrajes y cortometrajes de ficción, documental, ensayo, animación y propuestas experimentales, sin restricciones relacionadas con las temáticas, técnicas o formas narrativas. De acuerdo con el festival, las obras serán evaluadas por un comité curatorial integrado por profesionales y cineastas nacionales e internacionales, bajo la supervisión de la Dirección Artística.Diez secciones y un espacio para proyectos en procesoLa convocatoria del FICCI 66 contempla 10 secciones oficiales: Competencia Colombia, Competencia Iberoamérica, Competencia Cine en los Barrios, Internacional, (S) paces of Time, Cortometrajes Universitarios, De Indias, Tierra Adentro, Cines Afros y Cines Indígenas.A estas categorías se suma Work in Progress (WIP), un espacio dirigido a proyectos que todavía no están terminados, pero que se encuentran en una etapa avanzada de edición.En el caso de WIP, podrán participar largometrajes y cortometrajes colombianos, así como largometrajes iberoamericanos de ficción, documental y ensayo. Los proyectos seleccionados podrán acceder a servicios de postproducción, entre ellos conformación, colorización, mezcla sonora y elaboración del máster DCP.Además, tendrán la posibilidad de presentar sus trabajos ante representantes de la industria cinematográfica, como agentes de ventas, distribuidores, exhibidores y productores.Uno de los principales atractivos de la convocatoria es la bolsa de premios. Para su edición de 2027, el FICCI contempla entregar hasta 100.000 dólares, distribuidos entre las diferentes competencias, secciones y el Work in Progress.Además, otros espacios como la sección De Indias está dirigida a obras relacionadas con Cartagena y Bolívar, ya sea por su producción, rodaje o por la procedencia de sus realizadores, productoras, escuelas, universidades o colectivos.Por su parte, Cines Afros y Cines Indígenas están abiertas a obras de cualquier nacionalidad que aborden las miradas, memorias, tradiciones, cosmogonías y reivindicaciones históricas de pueblos afrodescendientes e indígenas.La directora general del FICCI, Margarita Díaz, señaló que la convocatoria busca identificar las nuevas películas y miradas que están surgiendo en Colombia, Iberoamérica y otras regiones, además de generar espacios para cinematografías y comunidades que buscan conectar sus historias con nuevos públicos.Estas son las fechas para participarLas inscripciones estarán abiertas desde el 31 de agosto hasta el 29 de noviembre de 2026. Quienes quieran acceder a las tarifas tempranas podrán inscribirse hasta el 31 de octubre de 2026, con un 16 % de descuento para cortometrajes y largometrajes y un 50 % para las postulaciones de largometraje colombiano e iberoamericano en WIP.Algunas categorías no tendrán costo de inscripción, aunque sí deberán asumir la tasa de envío establecida por la plataforma. Entre ellas están Cortometrajes Universitarios, Tierra Adentro, De Indias y WIP Colombia - Cortometraje.Los resultados de la convocatoria serán anunciados en marzo de 2027, durante la rueda de prensa de lanzamiento del festival.Las películas y proyectos interesados deberán realizar su postulación a través de Festhome, de acuerdo con las bases, requisitos y condiciones establecidos por el FICCI.El FICCI también mantiene su condición de festival calificador para largometrajes documentales y cortometrajes de los Premios Óscar, lo que puede ampliar las posibilidades de circulación internacional de las obras seleccionadas.
Una urgencia veterinaria puede convertirse en un gasto inesperado para cualquier familia. Un accidente, una enfermedad repentina o la necesidad de realizar exámenes especializados son situaciones que pueden obligar a los propietarios de perros y gatos a buscar recursos adicionales para cubrir la atención.En Colombia, este escenario tiene un alcance importante. Según el Dane, el 67 % de los hogares convive con al menos un animal de compañía, es decir, cerca de 4,4 millones de familias. Al mismo tiempo, el mercado de productos y servicios para mascotas continúa creciendo y Euromonitor proyecta que el gasto en este sector llegará a $6,1 billones al cierre de 2026.Uno de los factores que explica el aumento de los costos es la evolución de la medicina veterinaria. Actualmente existen tecnologías como ecografías y resonancias, además de profesionales especializados en áreas como cardiología, oncología y dermatología. A esto se suman el precio de medicamentos e insumos y el impacto de la inflación, especialmente en productos importados.¿Cómo afrontar una emergencia veterinaria?El problema aparece cuando una familia no cuenta con dinero reservado para atender una situación de este tipo. En algunos casos, los propietarios pueden recurrir a tarjetas de crédito o endeudamiento informal, mientras que retrasar una consulta puede agravar el estado de salud del animal.“Una urgencia veterinaria puede representar un gasto inesperado y significativo”, explicó Freddy Parada, gerente de Asuntos Financieros de Compensar, quien advirtió que aplazar la atención por razones económicas puede hacer que una condición inicialmente sencilla se convierta en un problema más complejo.Una alternativa para anticiparse a estos gastos son los planes de previsión para mascotas. Su propósito es convertir una eventual factura elevada en un pago periódico y contar con respaldo cuando se presente una emergencia.Dependiendo del plan, pueden incluir atención por accidente o enfermedad, consultas presenciales o a domicilio, exámenes de laboratorio, diagnósticos y responsabilidad civil. También pueden ofrecer servicios adicionales como guardería, baño y orientación telefónica las 24 horas.Desde Compensar señalan que estos mecanismos buscan facilitar el acceso a servicios veterinarios para sus afiliados de categorías A y B y evitar que una emergencia comprometa otros gastos del hogar.La prevención también es claveAdemás de contar con respaldo financiero, los especialistas recomiendan mantener las vacunas al día, realizar controles periódicos y garantizar una alimentación adecuada. Detectar a tiempo cualquier cambio en la salud de la mascota puede ayudar a evitar complicaciones.Para las familias colombianas, planificar estos gastos puede marcar la diferencia entre enfrentar una emergencia con mayor tranquilidad o asumir una deuda inesperada cuando el animal necesite atención.