Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
La Guardia Revolucionaria de Irán informó este viernes de la muerte de su portavoz, el general de brigada Ali Mohamad Naini, en el último caso de un alto cargo iraní asesinado en los ataques de Estados Unidos e Israel.EL cuerpo militar de élite calificó la muerte de Naini como "un traicionero acto terrorista en vísperas del último día de Ramadán", de acuerdo con un comunicado recogido por medios locales.Naini era el director adjunto y portavoz de la Oficina de Relaciones Públicas de la Guardia Revolucionaria.La muerte del militar se produce tras los asesinatos selectivos esta semana del ministro de Inteligencia, Ismail Jatib, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, la figura política más relevante en el país hasta su muerte.En esta campaña de asesinatos también murieron el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, en la primera jornada de guerra, y altos cargos militares como el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, o jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví.La guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán se encuentra ya en la tercera semana con continuos bombardeos contra el territorio iraní, en especial en Teherán, que ha respondido con ataques a instalaciones estadounidenses y energéticas en la región y con el bloqueo del estrecho de Ormuz, esencial para el suministro de crudo.Irán ya no ofrece datos del número de muertos en su territorio en el conflicto. La última cifra oficial se publicó el 5 de marzo y se situó en 1.230.Sin embargo, la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúa el número de muertos en 3.134.
En medio de la polémica por las investigaciones sobre el manejo del alumbrado público, el exalcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, se pronunció públicamente y lanzó duros cuestionamientos frente al proceso que adelanta la Contraloría Municipal en su contra como presunto responsable fiscal por la desaparición de toneladas de chatarra de alumbrado público y navideño que estaban en dos bodegas de la administración. A través de un comunicado, el exmandatario aseguró que la auditoría no solo involucra a su administración, sino también a gobiernos anteriores, mencionando los periodos de Rodolfo Hernández y Juan Carlos Cárdenas, así como a algunos de sus funcionarios. Según explicó, las irregularidades detectadas en el sistema de alumbrado público ya habían sido advertidas por su gobierno y notificadas a los entes de control desde el 12 de febrero de 2024, lo que, a su juicio, demuestra que ha actuado con transparencia desde el inicio de su administración.De acuerdo con el ente de control, el material -que no estaba registrado en el inventario oficial- desapareció de dos bodegas y está avaluado en cerca de 46.000 millones de pesos. La cifra representa un incremento significativo frente al cálculo inicial de 21.000 millones, tras los avances de la investigación.El proceso también vincula a los exsecretarios de Infraestructura Jorge Alejandro García Henao e Iván José Vargas, así como a la actual titular de esa cartera, María del Rosario Torres. Igualmente, fueron incluidos los asesores Robin Castro y Jhon Fernando Larrota.Sin embargo, el exalcalde fue más allá y cuestionó la forma en que se ha desarrollado la auditoría. Afirmó que las cifras presentadas han cambiado durante el proceso y que no hay claridad ni consistencia en los hallazgos, lo que, según dijo, genera dudas sobre el rigor de la investigación. También señaló que la Contraloría Municipal “se ha visto influenciada por terceros”, quienes, según él, tendrían intereses personales en el caso y estarían promoviendo versiones que buscan afectar su imagen pública. La investigación de la Contraloría de Bucaramanga se sustenta, entre otros elementos, en tres CD que contienen más de 40 folios, así como en bitácoras de ingreso a los depósitos donde se almacenaban las luminarias. Según el informe, el presunto detrimento patrimonial se compone de 760 postes avaluados en 2.500 millones de pesos, 27.102 luminarias por 1.600 millones, 431 reflectores por 2.130 millones y un transformador valorado en 26.000 millones de pesos.Este caso tuvo origen en una denuncia instaurada en 2025 por el entonces concejal Carlos Parra, lo que dio paso a las actuaciones del organismo de control que hoy avanzan en la determinación de responsabilidades fiscales.En su pronunciamiento, Jaime Andrés Beltrán, aseguró que defenderá su honra y que está dispuesto a responder ante cualquier requerimiento de los entes de control, aunque insistió en la necesidad de contar con garantías para un proceso justo. Este nuevo pronunciamiento del exalcalde se da en un contexto de creciente tensión entre la administración municipal y los organismos de control, en el escándalo de la chatarra, que sigue generando debate público y que pone nuevamente bajo la lupa la gestión de los recursos en Bucaramanga.
EE.UU. anunció este jueves que rebaja en un nivel la alerta para viajar a gran parte de Venezuela, que queda ahora en la categoría 3 (Reconsidere su viaje), reflejando la mejora en las condiciones de seguridad en el país caribeño a ojos del Gobierno del presidente Donald Trump.EE.UU. incrementó el pasado diciembre la alerta de viaje para Venezuela a la categoría 4 (No viajar), un nivel que aún así el Departamento de Estado estadounidense va a mantener activado en estados como Táchira, Amazonas, Apure, Aragua y Guárico o las zonas rurales de Bolívar "debido al riesgo de delincuencia, secuestro y terrorismo"."Si bien la situación está mejorando, las condiciones en algunas partes de Venezuela siguen siendo peligrosas. Se producen delitos violentos como homicidios, robos a mano armada y secuestros", explica un comunicado del Departamento de Estado.El texto advierte que los grupos "terroristas" Tren de Aragua y Cartel de los Soles, originarios de Venezuela, continúan operando en el país, y que, en términos generales, distintas bandas violentas operan en zonas fronterizas con Colombia, Brasil y Guyana.Se subraya también el riesgo de emplear taxis no regulados desde el Aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, el que sirve a Caracas, y de emplear cajeros automáticos cerca del aeródromo.El Departamento de Estado insiste en que "viajar de noche entre ciudades, o entre el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía y Caracas, es arriesgado".Pese a que, desde el derrocamiento y arresto del presidente Nicolás Maduro a manos de Washington en enero, se está trabajando para reanudar las operaciones de la embajada estadounidense en Caracas, se advierte que "los servicios consulares de rutina permanecen suspendidos en Venezuela" y que la sección Asuntos de Venezuela, en la embajada estadounidense en Bogotá, continúa sirviendo mientras como legación de facto.A su vez, Washington advierte que esta sección "no puede prestar servicios de emergencia a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren fuera de Caracas".El Departamento de Estado recuerda también a sus ciudadanos que se requiere una visa para ingresar a Venezuela, que los visados no están disponibles a la llegada y que se corre el riesgo de ser detenido si se entra en el país sin un permiso válido expedido por las autoridades venezolanas.
El colombiano Jhon Jáder Durán pasó de ser uno de los delanteros más prometedores del fútbol a estar cerca de quedarse sin jugar su primer Mundial en Norteamérica 2026 por su temperamento irascible que le ha hecho fama de "villano".Peleas y fichajes por clubes menores tras deslumbrar en la élite con el Aston Villa marcan la naciente pero tormentosa carrera del "enfant terrible" de la selección colombiana.El artillero de 22 años fue nuevamente marginado de la convocatoria cafetera anunciada el jueves por el seleccionador Néstor Lorenzo para enfrentar a Croacia y Francia en la previa del Mundial.A tres meses del debut mundialista de Colombia ante Uzbekistán el 17 de junio, para el jugador del Zenit ya es habitual quedarse fuera.No va con la selección desde mediados del año pasado, cuando se marchó anticipadamente de una concentración por una supuesta lesión, mientras saltaban rumores en la prensa sobre un enfrentamiento a golpes con su entrenador y sus compañeros.Pese a que los involucrados niegan la pelea en el camerino del estadio en Barranquilla, el delantero no volvió a ser llamado.A su mal momento con la selección se suma un declive en los tres clubes en los que ha jugado en menos de un año y medio, donde ha hecho más ruido fuera que dentro de las canchas.¿Por qué empezaron los problemas con Jhon Durán?Los problemas de Durán en la selección iniciaron en un partido ante Perú por la eliminatoria al Mundial en junio de 2025, en el que fue reemplazado en el entretiempo.Según la prensa, Durán se peleó con sus compañeros al final del encuentro y abandonó al equipo.Al notar que las cámaras de televisión lo esperaban afuera del hotel, se agarró la espalda en un intento por demostrar una supuesta dolencia.La leyenda colombiana, Carlos "el Pibe" Valderrama aseguró la semana pasada que en realidad el atacante se "peleó con el grupo"."Se sacó solo" del Mundial, sostuvo el referente de la selección en una entrevista con ESPN. Sin mencionarlo, Durán criticó a Valderrama por "hablar sin saber".Su compañero Luis Díaz sumó un guiño a la controversia: al ser cuestionado en un video de su club, el Bayern Múnich, sobre quién sería el "villano" de la película de su vida, el extremo respondió con una sonrisa: "Jhon Jáder Durán, de Colombia".El seleccionador Lorenzo empezó a preferir a Luis Suárez del Sporting de Portugal y a otros atacantes que tienen su cupo casi asegurado para el Mundial.¿Por cuántos clubes ha pasado?Proveniente de una conflictiva región de Colombia dedicada a la minería de oro, Durán irrumpió en Aston Villa, adonde llegó en 2023, con golazos ante los grandes de Europa.Aunque era suplente, marcó 12 goles en su última media temporada en el club, uno cada 87 minutos.Pese a su rendimiento, el entrenador español Unai Emery cuestionó su compromiso con el equipo.En busca de minutos, se fue en enero de 2025 al Al Nassr de Arabia Saudita para ser compañero de Cristiano Ronaldo. El pase costó unos 77 millones de euros, la transferencia más costosa de un colombiano en la historia.Su paso fue corto. Seis meses después había sido expulsado en cuatro oportunidades y se marchó al Fenerbahçe de Turquía.Tampoco se asentó en Estambul, ni siquiera bajo la dirección del luso José Mourinho.El presidente del club, Sadettin Saran, declaró recientemente que Durán tuvo problemas "desde el primer día" e interpuso "sus intereses personales a los del equipo".Fenerbahçe dio por terminado el préstamo y el colombiano recaló en febrero de 2026 en el Zenit de Rusia, una liga vetada de las competiciones de UEFA por la invasión a Ucrania. En los tres equipos ha marcado 19 goles y no se afianzó como titular.
El senador y candidato presidencial Iván Cepeda volvió a poner en el centro del debate político su confrontación con el expresidente Álvaro Uribe, al confirmar en una reciente entrevista que su principal eje de campaña gira en torno a esa disputa histórica. En la entrevista concedida al diario español El País, Cepeda dejó claro que su enfrentamiento político no está dirigido contra otras figuras de la derecha como Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, sino directamente contra Uribe, a quien considera el principal adversario ideológico. “Nuestro enfrentamiento no es con Paloma ni Abelardo, es con Uribe”, afirmó el senador, reforzando así una narrativa que ha marcado su trayectoria política durante años.Durante la conversación, Cepeda insistió en que su proyecto político no responde a directrices del presidente Gustavo Petro, marcando distancia frente a quienes lo señalan como una continuidad del actual gobierno. “No soy una copia ni un clon de nadie”, subrayó, al tiempo que reconoció fallas en la gestión actual, particularmente en materia de lucha contra la corrupción, la cual calificó como uno de los principales problemas estructurales del país.El senador también abordó temas clave de su propuesta programática. En materia de seguridad, expresó críticas a estrategias como los bombardeos y el uso de glifosato, señalando que generan cuestionamientos éticos y sociales. En cuanto al conflicto armado, reiteró su disposición a retomar negociaciones con el ELN, asegurando que existen posibilidades reales de avanzar en un nuevo proceso de paz, siempre que haya voluntad política.Otro de los puntos destacados fue la elección de la líder indígena Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial, decisión que Cepeda defendió como un reconocimiento a la diversidad y a la grave situación que enfrentan los pueblos indígenas en Colombia. Según afirmó, no debería ser necesario justificar la inclusión de una mujer indígena en un país donde múltiples comunidades están en riesgo de desaparición.En el plano internacional, Cepeda defendió la necesidad de mantener relaciones diplomáticas con Venezuela y cuestionó acciones que, a su juicio, vulneran el derecho internacional. Asimismo, planteó que cualquier eventual reforma constitucional debe surgir de un gran acuerdo nacional, descartando una postura radical a favor de una Asamblea Constituyente.
Hace 15 años, el país se estremeció con la pavorosa revelación de que integrantes del Ejército se dedicaron a asesinar civiles para presentarlos como guerrilleros de las Farc muertos en combate, con el fin de demostrar el éxito de la política de Seguridad Democrática, “corazón” del gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe.Hoy, la trascendental audiencia en Yopal, en la que 23 civiles y militares, incluyendo al general Henry William Torres Escalante, están admitiendo que participaron en una macabra estructura criminal que asesinó a más de 300 civiles en Casanare, muestra al país, la importancia que ha tenido la Jurisdicción Especial de Paz para lograr desenmarañar la verdad del conflicto armado.No es un tema menor que un general haya decidido admitir su responsabilidad en estos crímenes, a pesar de que justifica su actuación en la presión permanente que ejercía en su contra el general Mario Montoya, que era el comandante del Ejército Nacional en esa época.Adicionalmente, varios de los militares que han desfilado en la audiencia en Yopal, han señalado que la política de seguridad democrática fue uno de los detonantes para que se ejerciera presión para conseguir bajas.A partir de lo sucedido en Yopal, viene una tarea compleja para la JEP, en la que seguirá buscando sólidos elementos que permitan enlazar los homicidios cometidos por militares en diferentes departamentos del país y buscar dos elementos clave: quiénes dieron la orden para que se cometieran semejantes horrores y determinar hasta qué nivel civil y militar tuvieron conocimiento de estos hechos.
La posición del Gobierno y de las Fuerzas Militares frente a los inaceptables abusos cometidos hace una semana por parte de 10 uniformados en zona rural de Tierralta, Córdoba, contra un grupo de familias indígenas, demuestra un cambio profundo en la manera en la que se abordan casos de violaciones a los Derechos Humanos cometidos por integrantes de la Fuerza Pública.Aunque se debe garantizar la presunción de inocencia, en menos de ocho días, el Ejército logró demostrar que efectivamente hubo un grupo de militares, dos suboficiales y ocho soldados, que aparecen en los videos grabados por la comunidad de Bocas del Manso, en donde se observan unos hombres encapuchados y vestidos de negro, intimidando con armas de fuego a mujeres, niños y ancianos.Adicionalmente, la inspección del Ejército y de las Fuerzas Militares entregaron un detallado informe a los comandantes de las Fuerzas, recomendando retirar de la institución no solamente a los 10 uniformados implicados directamente en los abusos, sino también al comandante de la Brigada 11 del Ejército, coronel José Edilberto Lesmes y otros seis oficiales y suboficiales, por “su falta de mando y control, así como por omisión y falta de iniciativa táctica y además por el nulo direccionamiento estratégico”.Sumado a esto, está el fuerte llamado de atención que hizo el fin de semana pasado el comandante general de las Fuerzas Militares, general Helder Giraldo, a los oficiales jefes de batallón, de Brigada y de División, para que se tomen todas las medidas para evitar que ocurran episodios similares al de Tierralta, por medio de un listado de 26 órdenes perentorias de inmediato cumplimiento.Lo que se observa es que en este episodio, el más grave que han tenido que afrontar las Fuerzas Militares durante el gobierno del presidente Gustavo Petro, se dejó de lado la nociva solidaridad de cuerpo que a lo largo de la historia había marcado las investigaciones por violaciones a los Derechos Humanos adentro de la Fuerza Pública, para dar paso a investigaciones internas serias y expeditas, con decisiones inmediatas.Ahora el “balón” está en la cancha de la Fiscalía y de la Procuraduría, que tienen en sus manos la responsabilidad de esclarecer penal y disciplinariamente los abusos cometidos por militares disfrazados en contra de indígenas en Córdoba, sobre todo para conocer cuáles fueron los motivos de este extraño e indignante episodio que no debe volver a repetirse.
Ayer me encontré con una amiga de la que he apreciado mucho y que tiene 85 años. La fui a visitar por sus achaques físicos. Le escuché sus quejas del estado actual y la pregunta de para qué se viven tantos años. Me fui con muchas inquietudes de su casa y convencido que la sociedad no se ha preparado ni afectiva ni sanitariamente para que los seres humanos vivamos tanto tiempo. Sabemos que en el último tiempo la expectativa de vida ha crecido sustancialmente.Aún peor la Organización Mundial de la Salud asegura que “en 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más. En ese momento, el grupo de población de 60 años o más habrá subido de 1000 millones en 2020 a 1400 millones. En 2050, la población mundial de personas de 60 años o más se habrá duplicado (2100 millones). Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, hasta alcanzar los 426 millones… En 2050, dos tercios de la población mundial de más de 60 años vivirá en países de ingresos bajos y medianos”.El arzobispo Vincenzo Paglia, considera que las sociedades aún no plantearon cómo desarrollar el potencial de los adultos mayores y, además, acompañarlos afectiva y sanitariamente (Religión Digital). Es decir, la sociedad tiene que buscar espacios, acciones y posibilidades para que los viejos puedan seguir construyendo un proyecto de vida digno. Que el desgate físico no signifique la pérdida del sentido de la vida.Esto también, significa que cada persona tiene que diseñar su plan de vida pensando en qué va a hacer en la vejez, cómo va a vivir, que le va a llenar de significado los días en los que ya no esté trabajando o no sea productivo cómo antes. Aceptar que somos seres que tendemos a la obsolescencia nos debe provocar prepararnos para ella. La vejez no puede ser una maldición.
Las cifras de migración nos enfrentan ante una situación alarmante que exige respuestas inmediatas y estructurales (en el 2023 más de 360 mil personas han pasado por el Darién camino a realizar el sueño americano. Las historias de los que atraviesan en las peores situaciones muestran lo vulnerable que es aquel que abandona su tierra, presionado por la pobreza y la falta de oportunidades, y armado de la esperanza enfrenta todo tipo de incertidumbre.He estado en Necoclí y conozco que estos pueblos de nuestro país no tienen ni siquiera las condiciones básicas para responder a sus habitantes satisfactoriamente menos lo pueden hacer con los miles de migrantes que en sus calles aguardan continuar su peligroso recorrido.Ayer el papa Francisco insistía en proteger la “dignidad humana” ante el “fenómeno migratorio” pero estoy seguro de que nadie lo escuchaba ni en Europa ni por estos lados. Ya que la comodidad de algunos los hace sordos ante las necesidades del más débil y otros empujados por sus opciones ideológicas prefieren mirar para otro lado.Tengo clara que nadie migra forzosamente si no está amenazada su vida y su estado de bienestar. Siempre es mejor estar en casa, pero a veces es imposible. Todavía recuerdo el relato de una amiga venezolana que después de estar 7 años en Colombia con visa de trabajo este año ha tenido que enfrentarse a situaciones muy difíciles por algunos cambios en la política migratoria colombiana. Y la verdad a nadie le importa. Es como si el dolor del otro no nos interesara o simplemente creemos que los otros merecen las penurias que tienen que vivir, lo cual no solo muestra nuestra incapacidad de ver la realidad sino alguna maldad escondía en lo profundo del corazón. Entiendo el poder de las palabras, pero creo que en este caso hay que hacer mucho más que hablar.Aquí la reflexión de Alberto Linero:
La polémica de este fin de semana entre el presidente Gustavo Petro y el expresidente Iván Duque por la posición de Petro ante el régimen cubano, tiene como origen la insistente petición del actual gobierno colombiano para que Estados Unidos retire a Cuba del grupo de países que apoyan el terrorismo.La isla gobernada desde hace más de 60 años por el régimen de los Castro, estuvo durante muchos años en esa lista, que en la práctica endurece las medidas e impone sanciones a empresas y personas naturales estadounidenses o extranjeras que hagan negocios con Cuba y había salido temporalmente de ese listado en el 2015, durante el segundo mandato de Barack Obama, pero fue incluida nuevamente en el 2021 por el entonces presidente Donald Trump, por un episodio que tiene que ver con Colombia.Uno de los principales argumentos de la administración Trump para volver a sancionar a Cuba, tiene que ver con la solicitud en su momento del gobierno del Presidente Iván Duque, tras afirmar que los jefes del ELN planificaron desde La Habana el atentado terrorista contra la Escuela de Policía General Santander, cometido en enero de 2019 y que dejó 22 cadetes muertos y decenas de heridos.Estados Unidos acogió en su momento la solicitud de Colombia y en su momento, el secretario de Estado Mike Pompeo, cuando anunció el regreso de Cuba al listado de países que apoyan el terrorismo, dijo que uno de los argumentos para tomar esa decisión es que el régimen cubano protegía a personas que desde su territorio, planificaban atentados terroristas.Duque en su momento rompió negociaciones de paz con el ELN y decidió no reconocer un protocolo firmado en 2016 entre el gobierno del entonces presidente Santos y la delegación de paz con los países garantes, que les permitía a los guerrilleros del equipo negociador, una salida tranquila de Cuba rumbo a Colombia. Por el contrario, el gobierno colombiano en ese momento pidió en extradición a 10 integrantes del Ejército de Liberación Nacional.La discusión es de fondo, sobre la posición de Colombia frente a Cuba, que en principio apoyó organizaciones guerrilleras en América Latina, durante los inicios de la Revolución Cubana, entre ellas el ELN, las Farc y el M-19 y luego se ha convertido en un país facilitador para las negociaciones de paz, con el fin de la entrega de las armas, inicialmente por parte de las extintas Farc y ahora, en un nuevo intento, por parte de la guerrilla del ELN.Cuba ha estado recientemente en el ojo del huracán por las detenciones sufridas por personas que han alzado la voz en manifestaciones públicas exigiendo garantías de democracia plena, como el fin de un régimen de partido único y el derecho a la libre expresión.Aquí la opinión de Ricardo Ospina:
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.