Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
Estos fueron los temas tratados en Casa Blu este sábado, 21 de marzo de 2026:Carolina Palacio, dermatóloga y tricóloga y directora médica de Hair and Skin Evolution, habló sobre la caída del cabello durante la menopausia y cómo combatirla.William Omar Contreras, neurocirujano funcional, explicó cómo la cirugía cerebral podría ayudar a controlar la depresión.Laura Rosas, creadora de La Rosas Diseño Interior, habló sobre sus mejores tips de decoración y transformar su hogar.Escuche el programa completo aquí:
En un operativo conjunto entre el Ejército Nacional, la Policía, el CTI y la Fiscalía General de la Nación, fueron capturadas cinco personas señaladas de participar en actividades de extorsión en Cali y municipios del norte del Valle del Cauca.De acuerdo con la información entregada por el Gaula Militar Valle, cuatro de los detenidos fueron ubicados en los barrios El Cedro y Nápoles, en Cali, donde presuntamente venían intimidando a comerciantes para exigirles pagos entre 10 y 40 millones de pesos, dependiendo de su actividad económica.En un segundo operativo, fue capturado otro hombre en el norte del departamento, quien sería integrante de un grupo de delincuencia común organizada conocido como “Águila 38”. Este sujeto estaría vinculado con casos de extorsión y secuestro a ganaderos en municipios como Roldanillo y Versalles, así como en sus zonas rurales.Según el coronel Mauricio Medina, comandante del Gaula Militar Valle, estas capturas hacen parte de una ofensiva sostenida contra las estructuras criminales dedicadas a la extorsión. “Gracias a una operación coordinada e interinstitucional logramos la captura de estos sujetos, quienes presuntamente integraban grupos de delincuencia común organizada y venían afectando a comerciantes y ganaderos en la región”, señaló.Los capturados fueron dejados a disposición de las autoridades competentes para su respectiva judicialización.
En medio del dolor, este sábado se lleva a cabo la velación en Cimitarra de David Mejía Henao y su pequeño hijo Nicolás, quienes perdieron la vida en un trágico accidente de tránsito ocurrido en la vía hacia Puerto Boyacá, a la altura del peaje de Zambito.Se espera que en las próximas horas lleguen los cuerpos al municipio, donde familiares, amigos y la comunidad les darán el último adiós en medio de una profunda consternación.El siniestro se registró cuando, al parecer, un tractocamión que transportaba un contenedor perdió la carga en plena vía. El pesado elemento cayó sobre un vehículo particular, un Renault Sandero de placas MBZ279 de Bogotá, que quedó completamente aplastado, causando la muerte inmediata de sus ocupantes.El hecho ha generado rechazo e indignación en la comunidad, que a través de redes sociales ha exigido mayores controles y garantías de seguridad en este importante corredor vial, advirtiendo sobre los riesgos que representan este tipo de cargas cuando no cuentan con las medidas adecuadas de sujeción.David Mejía Henao era un reconocido empresario del sector de vidrios en Cimitarra, mientras que su hijo Nicolás era estudiante del Colegio Integrado del Carare, lo que ha profundizado el dolor en esta población del Magdalena Medio santandereano.Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer las causas del accidente y determinar responsabilidades, mientras crece el llamado ciudadano para evitar que tragedias como esta se repitan.
Nuevamente la situación de orden público en el municipio de Anorí preocupa a las autoridades en el departamento de Antioquia que fueron notificadas por parte del Ejército Nacional de la ubicación y destrucción de cuatro minas antipersonales que fueron encontradas en el corregimiento del Charcón de Liberia.El reporte deja en evidencia que fueron los soldados del Batallón de Infantería Liviana Batalla de Bomboná quienes destruyeron los artefactos explosivos que habrían sido instalados en la zona rural por el Frente Capitán Mauricio del ELN.La información que maneja la Fuerza Pública es que las minas antipersonales fueron dispuestas para atentar contra la población civil que se moviliza por el sector e igualmente no se descarta que los artefactos explosivos tuvieran como objetivo afectar las operaciones militares ejecutadas por el Ejército Nacional.Hay que recordar que hace menos de dos mes, tres soldados resultaron heridos en Anorí luego de la activación de varios explosivos que provocaron que a un militar se le tuvieran que amputar ambas piernas y que, además, no es la primera vez que se hallan minas sembradas en el Norte antioqueño por el ELN.Asimismo, hay que indicar que este año el municipio de Anorí ha sido epicentro de la violencia en el departamento de Antioquia con la muerte de alias 'Guaricho' de las disidencias de alias 'Calarcá', el asesinato de dos policías que fueron atacados con fusil o el hostigamiento a la base militar del municipio.Otro antecedenteEl pasado 11 de febrero, también por accionar de la misma facción de este grupo, soldados de la Brigada 14 tuvieron que desactivar controladamente otros cuatro artefactos explosivos improvisados, que se encontraban a una distancia aproximada de 500 metros al corregimiento de Charcón de Liberia.
La muerte de Mayerly Cruz, hermana de Dilan Cruz, ha causado conmoción en redes sociales y vuelve a enlutar a una familia que ya había enfrentado una tragedia años atrás. La noticia fue confirmada por Denis Cruz, quien compartió un mensaje cargado de dolor tras el fallecimiento de la joven.A través de su cuenta de Instagram, Denis publicó una fotografía junto a su hermana acompañada de unas palabras que reflejan el difícil momento que atraviesa: “Te fuiste y no tengo idea de cómo seguir sin ti. Juro que no sé”. El mensaje rápidamente generó reacciones de apoyo y solidaridad por parte de usuarios que han seguido la historia de la familia.Horas antes, Denis había difundido un video en el que explicaba que Mayerly se encontraba en estado crítico luego de sufrir un grave accidente de tránsito en el sur de Bogotá. Según relató, la joven tenía múltiples partes del cuerpo comprometidas y estaba luchando por su vida en la Clínica Medical de Kennedy.En ese momento, hizo un llamado para que la atención médica se realizara con el mayor cuidado posible. “Lo único que pedimos es que todo se haga con mucho cuidado y con mucha humanidad”, expresó, al tiempo que insistió en la importancia de evitar errores o negligencias durante el proceso.El mensaje también incluyó un pedido a la ciudadanía para acompañar a la familia con oraciones y apoyo. “No queremos volver a vivir esto, ya lo vivimos”, dijo un familiar cercano, recordando la pérdida que ya había marcado sus vidas.La muerte de Mayerly ocurre varios años después del fallecimiento de Dilan Cruz, quien murió tras resultar herido en medio de las movilizaciones del Paro Nacional del 21 de noviembre de 2019. Su caso se convirtió en un símbolo en el país y sigue siendo recordado en distintos escenarios.Ahora, la familia enfrenta una nueva pérdida. En redes sociales, múltiples usuarios han expresado sus condolencias y mensajes de apoyo a Denis Cruz, acompañando el dolor de quienes hoy vuelven a despedir a un ser querido.
Creo en los milagros. Pero no los entiendo como acciones que suspenden o contradicen las leyes naturales para favorecer a algunos humanos gracias a la intervención de la divinidad. Como expuse en mi libro Espiritualidad para Humanos: “Creo que un milagro es una de esas situaciones humanas en las que descubro bondad, alegría, sentido y fuerza cuando todo estaba perdido o no había muchas posibilidades de comprensión. Algunas veces son situaciones muy sencillas y lógicas que hacen estallar en el corazón la certeza de que la vida vale la pena y tiene sentido. Otras veces son manifestaciones que no alcanzo a entender ni a explicar en ese momento -lo cual no significa que carezca de una explicación, así en ese momento no sea clara-, pero que me permiten seguir adelante con seguridad”, cierro cita.En nuestra vida hay muchos milagros a diario y a veces no somos capaces de comprenderlos por estar esperando lo excepcional y extraordinario. Hablo hoy sobre esto, porque fue lo que todos por un momento creímos que había sucedido ayer con los 4 niños que se encuentran perdidos en la selva por culpa del accidente que sufrió la avioneta donde se transportaban. La noticia anunciada por el presidente nos hizo creer que un milagro había acontecido. A esta hora no se ha podido comprobar su veracidad y seguimos esperando que los niños aparezcan con vida y en buen estado de salud.Espera que implique el trabajo disciplinado y fuerte y la confianza con la que se vive. El creer en los milagros no nos exonera de todo el trabajo que tenemos que realizar para lograr que sean una realidad. Trabajar con todos los recursos posibles y confiando en que la vida siempre es fuerte y se sobre pone a toda dificultad. Esperando que todas esas pistas nos lleven a una buena noticia.Vivo siempre desde la esperanza. Confiando que el futuro siempre puede ser mejor. La vida solo tiene sentido si la vivimos con optimismo y firmeza, trabajando desde la certeza que todo puede estar bien. Confiando en los recursos existenciales de los niños y en que se sumen situaciones para que como país podamos celebrar una buena noticia. Recordemos que el milagro no es que el sol no salga algún día, sino que salga todos los días.Le puede interesar:
El futuro de las reformas sociales que busca sacar adelante el gobierno del presidente Gustavo Petro, depende de la posibilidad de que logre las mayorías en el Congreso, tarea que pareciera cada vez más complicada tras la salida de la coalición de gobierno del partido Conservador y más recientemente, del partido de la U, colectividades que se han declarado independientes.Definitivamente, al gobierno le ha tocado recurrir a la técnica de la “persuasión” al menudeo de los congresistas, para mantener con vida, en unas etapas muy preliminares de la discusión, tanto a la reforma a la salud como a la reforma laboral, luego de la decisión de la mayoría de los parlamentarios de los partidos de declararse independientes frente al gobierno nacional.De esa manera, por ejemplo, el representante a la Cámara Jorge Quevedo, del partido Conservador, decidió firmar la ponencia del proyecto de reforma laboral del gobierno, pese a que su colectividad ha expresado múltiples reparos frente a ese proyecto.Esa llamativa decisión del congresista Quevedo, que él defiende porque asegura que no está irrespetando a su partido pero dijo que “puede tomar sus propias decisiones”, fue clave para que el gobierno pudiera radicar el proyecto de reforma laboral, por eso no están muy contentos en el partido conservador con esta determinación del congresista.En el caso de la reforma laboral apenas comienza su trámite, en el caso de la reforma a la salud, su trámite avanza “a paso de tortuga” y tiene muchos problemas para seguir adelante, por ejemplo ayer tuvieron que levantar la sesión, en medio de las múltiples dudas de los congresistas para votar los artículos más controvertidos, que hoy no parecieran tener mayorías para salir adelante.Para terminar de enredar el panorama en el Congreso para las reformas del presidente Gustavo Petro, el Partido de La U radicó ponencia alternativa a la reforma laboral, mientras que el partido En Marcha, del exministro Juan Fernando Cristo, anunció que presentará “propuesta alternativa” a la reforma a la salud del gobierno.Para terminar de enredar el panorama, la próxima semana se anuncia la radicación del proyecto de reforma pensional, que será una nueva batalla política que se avecina en el Congreso de la República.Le puede interesar:
“Te ves muy frentona”, le decían algunos seguidores a Karol G por unas fotos que la gran artista paisa publicó para un artículo de la revista W Magazine. Me impresionaron los comentarios, no solo porque creo que la artista se veía muy bien, sino porque me pregunto ¿Qué les hace creer a algunas personas que tienen el derecho de opinar sobre la apariencia física de otras? ¿Por qué les exigirán a los demás características estéticas que seguro ni ellos mismos tienen? ¿Entenderán esas personas los efectos que un comentario de estos puede tener?Las razones pueden ir desde el creer que todos tienen que ser bellos y delgados para cumplir con el estándar estético predominante, hasta la envidia por no tener el éxito que otros tienen y encontrar en esa posibilidad de critica una manera de sentirse a la par con ellos. También pasa por creer que su opinión es muy importante y tienen que darla. Realmente son maneras de llenar los vacíos interiores que tienen.Sé que cada uno debe tener la suficiente autoestima para que esos comentarios les resbalen, porque no son importantes, pero a la vez también es necesario que las personas entiendan que cada quien es dueño de su apariencia y por lo mismo es quien define cómo se presenta ante los demás.¿Cuántas veces no se le dice a alguien que porqué está tan flaco o flaca, y esa persona tiene que responder que enfrenta una enfermedad terminal?; o se le dice a alguien que no se haga “más cirugías” y esa persona tiene que responder que no se ha hecho ninguna, sino que ha sido consecuencia de la lucha contra el cáncer que atraviesa en los últimos tiempo.La tarea es no opinar de la apariencia de nadie, aceptar a cada uno tal cuál es y ayudar a generar un contexto en el que nadie se sienta presionado a ser quien no es.Ten claro que tu opinión estética sólo te importa a ti y que puedes manejar tu envidia de otra manera. Tener una cuenta en una red social no te da el derecho de dañar a los otros con tus comentarios.Escuche la opinión de Alberto Linero aquí:
Quedé impactado sin poder hacer nada. Estaba leyendo los mensajes que llegan a mis redes, y me encontré con una tía que pedía ayuda para su sobrino. Me describió la situación. Él menor está viviendo con ella, porque su papá está en la cárcel por haber matado a la mamá (feminicidio). La tía, que está acompañando al menor en ese proceso de crianza, no tiene muchas habilidades y no se siente preparada para eso. Aunque el niño está cruzando un proceso psicológico, ella pide ayuda. No supe qué responder.El tema no es nada fácil de abordar. Son estos dramas humanos que parecieran ser más comunes de lo que se piensa. El mensaje me impactó, y confieso que no terminaba de salir del asombro, cuando nos dimos cuenta de cómo en el día de la madre se registraron 4 feminicidios en el país, los cuales lastimosamente se suman a los 133 que se habían contado este año hasta finales de marzo.Con la primera impresión que quedo, es que somos una sociedad enferma. Y no podremos salir adelante si no logramos reconocerlo y trabajar en mejorarlo. No podemos negarnos a la existencia de los feminicidios. Algo no hemos hecho bien por las cifras que vemos diariamente. Negar esta realidad es una manera de permitir que siga pasando.Más allá de hacer lo necesario, que es velar porque el Estado no incumpla una de sus funciones, quisiera que pensáramos en tres puntos que considero fundamentales para poder sanar como sociedad:Tenemos que preguntarnos por la salud mental, por la forma en la que estamos pensando y cómo esos pensamientos pueden ser más sanos.Es importante revisar también la manera en la que estamos manejando nuestras emociones. Pregunto ¿nos estamos formando para gestionarlas? O ¿sencillamente las dejamos desbordar sin prestarles mayor atención?Necesitamos entender y pensar en cómo estamos resolviendo nuestros conflictos. ¿Dejamos que la frustración nos ciegue y nos haga creer que la violencia es la única salida?Hay que evitar que un tema tan grave se vuelva parte del paisaje. Las mujeres no son una simple cifra.Escuche a Alberto Linero:
Llevo días pensando en que los maestros son tan importantes como los padres de familia en el proceso de crianza. Su ejercicio de profesor va más allá de los conocimientos que se proponen en el proceso de enseñanza-aprendizaje.Ellos, los maestros, terminan siendo fundamentales en el sentido y las opciones que toman en la vida sus estudiantes. Sé que los profesores con sus palabras y acciones diarias marcan el rumbo de la vida de los más pequeños. Hoy sobre todo creo que eso implica varias reflexiones serias que quisiera compartir:1. Lo primero es entender que el trabajo de formación de los niños y niñas exige una alineación y articulación de equipo. No puede haber una incoherencia entre los valores que cada profesor manifiesta y la forma en la que se le hace frente a esos problemas fuera del aula, porque sabemos que eso genera nudos existenciales que sin duda con el paso del tiempo harán daño.2. Es necesario generar condiciones dignas para que los maestros se puedan desarrollar en su oficio. Es importante que se les valore más allá de las palabras. De hecho, el viernes pasado me reuní en un conversatorio con psicopedagogas de Barranquilla, y me contaban que cada una tenia en promedio mil estudiantes para acompañar, lo cual hacía bien complicado el trabajo.3. Creo que los docentes tienen que ser conscientes de su labor, que deben evitar influencias ideológicas, religiosas y políticas, y ayudar a sus estudiantes a pensar seriamente.Creo que los docentes deben generar equilibrios en el proceso de crecimiento de los estudiantes, y sé que eso se consigue en la medida en la que sean capaces de abrir el corazón para permitir que los estudiantes también se abran a expresar lo que sienten por decisión propia.Ojalá en adelante seamos capaces de recordar a nuestros maestros. Pensar en sus palabras, en sus acciones o en esos gestos que por más que pase el tiempo, no dejarán de existir. Sé que quien ha tenido un buen profesor, ha tenido un buen modelo para ser feliz.Escuche la opinión de Alberto Linero:
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.