Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
Un impactante accidente de tránsito, protagonizado por una mujer de 88 años de edad, se volvió viral en redes sociales luego de que se difundiera un video del momento exacto del choque.Según versiones de medios locales, la conductora se aproximaba a un semáforo en rojo cuando, presuntamente, confundió el pedal del freno con el acelerador. En cuestión de segundos, el vehículo avanzó a gran velocidad e impactó contra varios automóviles que se encontraban detenidos frente a ella esperando el cambio de luz.Las imágenes muestran cómo el carro embiste al menos a tres vehículos, algunos de los cuales terminaron desplazados hasta el cruce de la intersección, donde otros conductores tenían el semáforo en verde.En la grabación se observa una gran nube de humo después del choque, la cual cubre la intersección. El trágico accidente, que ocurrió en Estados Unidos, generó una escena de caos y confusión.El hecho ha causado un gran impacto entre usuarios en redes sociales, donde el video se ha difundido de manera viral por el gran impacto del accidente, lo inesperado y la rapidez con la que ocurrió.Por el momento, no se conocen detalles oficiales sobre el estado de salud de los involucrados ni un reporte por parte de las autoridades. El conductor que registró el hecho estaba al lado derecho de la vía haciendo fila mientras cambiaba el semáforo.Video del momento excato del choqueEn el momento del choque se observaron llantas volando por el aire, y pedazos de lata de los vehículos afectados, pues la mujer mayor se movilizaba en una camioneta gris de gran dimensión.Hasta el momento persiste la teoría de que el siniestro ocurrió debido a que la mujer de avanzada edad confundió los pedales. Aunque no se descarta que haya sufrido algún percance de salud mientras conducía.
El Festival Estéreo Picnic (FEP) cumple 15 años consolidado como uno de los eventos musicales más influyentes de América Latina, tras una historia marcada por la apuesta inicial de un grupo de amigos y una evolución que ha transformado la escena cultural y económica de la capital colombiana.Según explicó a EFE el director de comunicaciones de Páramo Presenta, Miguel Santacoloma, el festival nació en 2010 inspirado por el auge global de grandes encuentros musicales como el Festival de Coachella: "Era un grupo de amigos apasionados por la música en vivo que querían traer esa experiencia a Colombia".Santacoloma recordó que los primeros años no fueron fáciles y que uno de los mayores retos fue convencer tanto a marcas como al público, poco habituados a este tipo de formatos."Las tres primeras ediciones fueron muy retadoras, estuvimos a punto de tirar la toalla, pero a partir de 2013, 2014 el festival logró consolidarse y conseguir la confianza del público y de los patrocinadores", afirmó Santacoloma.Las cifras de asistencia confirman el crecimiento exponencial del festival. Si bien en las tres primeras ediciones el evento convocó a cerca de 2.000, 2.500 y 3.000 personas respectivamente, en los últimos años reunió entre 150.000 y 170.000 espectadores, reflejo de su consolidación como uno de los encuentros musicales más multitudinarios del país.Cambios generacionalesDe acuerdo con Santacoloma, el festival ha sabido adaptarse a los cambios generacionales, pues la propuesta musical ha combinado figuras consolidadas de los noventa y los años 2000 como Red Hot Chili Peppers, Nine Inch Nails o Phoenix, con nuevas estrellas contemporáneas como Sabrina Carpenter, Addison Rae y Lorde, tres artistas que participan en la edición de este año.Otra de las apuestas del festival a lo largo de estos años ha sido integrar referentes locales.Un ejemplo de ello fue la presentación del conjunto colombiano de salsa Grupo Niche en 2019, en un intento de rendir homenaje a artistas que han marcado la cultura musical del país, incluso ante públicos que no necesariamente son sus seguidores habituales.El evento ha dejado momentos memorables con artistas como The Killers -que ha participado en tres ediciones del festival-, The Strokes, Underworld, Billie Eilish, Rosalía, Blink-182 o Wu-Tang Clan, que ofreció en el FEP su primer concierto en Suramérica.El festival también ha cambiado de recinto a medida que crecía: comenzó en un parque en el occidente de Bogotá, luego se trasladó al Parque 222, a las afueras de la ciudad, y desde 2019 se celebra en el Parque Simón Bolívar, donde se ha consolidado como un evento de gran formato.Impacto económicoEl impacto del festival también trasciende en lo económico, ya que, según apuntó Santacoloma, cada edición genera una derrama económica de entre 17 y 20 millones de dólares.Además, entre el 12 % y el 18 % de los asistentes provienen del extranjero, lo que refuerza el posicionamiento de Bogotá como destino cultural.Así, Santacoloma valora con orgullo la trayectoria del evento: "A partir de 2010 fue que empezó a consolidarse una escena que hoy en día nos ubica como uno de los mercados más importantes de la región", destacó.De cara al futuro, el festival busca ampliar su alcance con la creación de Futuro Picnic, un espacio para menores de edad, iniciativa reciente que pretende diversificar la experiencia y garantizar su crecimiento en los próximos años.Con esta apuesta, el FEP proyecta su evolución hacia un formato más amplio e integrador, en línea con su crecimiento y con la intención de seguir marcando el rumbo de la música en vivo en Colombia.
El Deportivo Cali cayó 1-0 en su visita a Alianza FC en Valledupar y comprometió sus opciones de ingresar al grupo de los ocho. El equipo dirigido por Rafael Dudamel no encontró respuestas ofensivas y se vio superado durante gran parte del compromiso. Con este resultado, el conjunto vallecaucano se mantiene con 16 puntos en la décima casilla, alejándose de los puestos de clasificación en un momento clave del torneo.El único gol del encuentro llegó al minuto 40 del primer tiempo. Fabián Cantillo marcó de cabeza tras un tiro de esquina, aprovechando una desatención defensiva del Cali en una jugada de balón detenido. Aunque el portero Pedro Gallese evitó un marcador más amplio con varias intervenciones en el cierre, la zaga volvió a evidenciar problemas en marca y concentración.Para la segunda mitad, Dudamel movió el banco e intentó darle mayor peso ofensivo al equipo con los ingresos de Emanuel Reynoso y Gustavo Cuéllar. Sin embargo, el equipo no logró generar profundidad ni opciones claras, y apenas registró un remate directo al arco rival. El planteamiento inicial con línea de cinco defensores fue modificado, pero no tuvo impacto en el resultado.Con esta derrota, Dudamel completa una victoria en tres partidos al frente del equipo, en medio de cuestionamientos por la falta de reacción futbolística. Además, el resultado mantiene al Cali en la casilla 16 de la tabla del descenso.El próximo reto del conjunto azucarero será ante Deportivo Pereira en Palmaseca, en un duelo en el que está obligado a sumar de a tres para sostener sus aspiraciones de clasificación.Así va la tabla de posiciones la Liga BetPlay 2026 IAtlético Nacional — 27 ptsPasto — 24 ptsOnce Caldas — 23 ptsInternacional de Bogotá — 21 ptsMillonarios — 20 ptSAmérica — 20 ptsBucaramanga — 19 ptsTolima — 19 ptsJunior — 19 ptsDeportivo Cali — 16 ptsLlaneros — 15 ptsÁguilas Doradas — 15 ptsFortaleza — 14 ptsMedellín — 13 ptsSanta Fe — 12 ptsAlianza — 11 ptsJaguares — 10 ptsCúcuta — 7 ptsBoyacá Chicó — 7 ptsDeportivo Pereira — 5 pts
Luego de varios meses del accidente del bus en el que viajaban estudiantes del Liceo Antioqueño, ocurrido el domingo 14 de diciembre de 2025 y que dejó 16 estudiantes y el conductor muertos, habló uno de los sobrevivientes. En entrevista con Los Informantes de Caracol Televisión, David Rúa Vallejo, de 18 años, relató lo vivido durante el siniestro.Según contó, en el momento del impacto sintió múltiples golpes en distintas partes del cuerpo. “Sentía golpes por todo mi cuerpo, en la espalda, en los pies, en la cara. Me protegía así. Ningún golpe fue con algo duro, creo que era contra las sillas. Llega un momento donde ya hay silencio, se escucha la tierra caer en las latas. Hay silencio total, ahí es cuando abro los ojos”, relató.El joven recordó que, al reaccionar, se encontraba atrapado entre los restos del vehículo. “Encima mío había como una lata, oscuridad total, pero había una rejilla que daba hacia el cielo”, dijo. Cabe recordar que el bus, con 39 pasajeros a bordo, cayó por un abismo de cerca de 60 metros.Otra de las sobrevivientes, Ana Isabel Pulgarín, quedó inconsciente y despertó con partes del bus encima. “A mí me atravesó algo y me tumbó los dientes hacia atrás, y alcanzó a frenar antes de que siguiera derecho. En la espalda tenía un vidrio al lado de la columna; fue un milagro, pude haber quedado inválida”, afirmó en la misma entrevista.Rúa también aseguró que escuchaba los gritos de sus compañeros pidiendo ayuda, pero estaba en shock y temía que el vehículo explotara. Posteriormente reaccionó y regresó para auxiliar a otros. “Tengo que actuar, no me puedo quedar quieto estando bien y queriendo ayudar. Me enfoqué en ir por mis compañeros”, explicó.El viaje había comenzado días antes como parte de una salida de promoción de grado 11. El joven recordó un momento especial junto a su mejor amigo, Daniel Arismendi, cuando leyeron cartas que sus familias les habían enviado durante el viaje.“Me fui con Daniel y leímos las cartas de nuestras familias. Decían: ‘Haga de su vida, su vida, no piense en los demás, en el qué dirán, ni en los miedos. Es su vida y hay que afrontarla’”, recordó.Además, compartió el mensaje que le enviaron sus padres:“Para: DavidQueremos expresarte lo importante y valioso que eres para cada uno de nosotros. Para tu padre, le inspiras un orgullo tan grande que lo impulsa cada día a dar lo mejor de sí, tanto para él como para su familia.Si lo entiendes tú, verás que, a pesar de su amor incondicional, ella nunca dudó de ti; tu hermana, tu confidente y apoyo, siempre estará a tu favor.En fin, te amamos, te respetamos y nos sentimos orgullosos de ti. Que seas muy feliz, que este sea el primero de muchos años por venir y que sigas convirtiéndote en el gran ser humano que eres”.
El sector de transporte de carga en Colombia atraviesa una de sus coyunturas más críticas en lo corrido del año, como consecuencia directa del paro minero que se mantiene activo en varias regiones del país y que ya completa varios días de bloqueos en corredores viales estratégicos. La situación, que tiene como epicentro la subregión del Bajo Cauca antioqueño, se ha extendido a municipios como Valdivia y a zonas del sur del departamento de Córdoba, generando un efecto dominó sobre la movilidad, la logística y el abastecimiento de productos esenciales.El gremio del transporte de carga, representado por la Colfecar, ha elevado un llamado urgente al Gobierno nacional ante lo que califican como una situación insostenible. Según el pronunciamiento del sector, ya son siete días continuos de interrupciones que han obligado a las empresas a asumir sobrecostos operativos, pérdidas acumuladas y afectaciones en la cadena logística del país. A esto se suman los riesgos a los que están expuestos los conductores, quienes permanecen en zonas de alta tensión sin garantías claras de seguridad.Uno de los puntos que más preocupa al gremio es la decisión del Gobierno, a través del Ministerio de Minas y Energía, de suspender los diálogos con los manifestantes hasta el próximo 26 de marzo. Para los transportadores, esta medida representa una pausa que agrava la crisis, en un momento en el que, según afirman, el país necesita respuestas inmediatas, presencia institucional efectiva y acciones concretas que permitan restablecer la movilidad en los corredores afectados.El origen de las protestas radica en presuntos incumplimientos por parte del Gobierno nacional frente a acuerdos previos con el sector minero, lo que ha desencadenado un escenario de tensión social que ahora impacta de manera directa a otros sectores productivos.“Estamos cansados de respetar el derecho a la manifestación, cuando nadie respeta nuestro derecho al trabajo y a la libre movilidad, el derecho a la manifestación no puede ejercerse bloqueando vías y afectando de manera desproporciona el bastecimiento de miles de colombianos”, señaló Colfecar.En el departamento de Antioquia, los bloqueos se concentran en sectores como La Rotonda y Campoalegre, mientras que en Córdoba afectan zonas como Puerto Libertador y el sector conocido como La Y. Estos puntos son considerados arterias clave para el transporte de mercancías entre el interior del país y la región Caribe, lo que explica la magnitud del impacto que hoy se registra.Uno de los municipios más golpeados por esta situación es Caucasia, donde la parálisis del tránsito ha generado retrasos significativos en la entrega de productos, aumento en los costos de operación y dificultades en el abastecimiento local. Transportadores reportan largas filas de vehículos detenidos, incertidumbre en las rutas y crecientes riesgos de seguridad para los conductores que permanecen varados en medio de los bloqueos.
El Gobierno no logró terminar la reforma a la salud y no quedó incluida en los proyectos que desde hoy debatirá el Congreso en sesiones extraordinarias. Es decir, la muy anunciada reforma de la ministra Carolina Corcho a pasar su trámite legislativo desde el 15 de marzo.Y es que, el Gobierno dijo después de su cumbre en Villa de Leyva, hace 2 semanas, que la reforma se presentaría este mes, que es el pedido de sectores médicos, sectores políticos y del propio presidente del Congreso, Roy Barreras, que esperaba tener más tiempo para la discusión y el análisis, pero no le alcanzó el tiempo.La ministra Corcho lo intentó y tenía esa meta hasta el último minuto. Es más, a los gobernadores en Fededepartamentos les dijo que se radicaría el viernes, según reveló el gobernador de César, Héctor Olimpo.En extras o hasta marzo en ordinarias, a la ministra cada vez se le enreda más la reforma que ayer fue socializada con los gobernadores, que apoyan que haya cobertura en zonas rurales y que celebran que vayan a tener más recursos y más puestos en sus administraciones, aunque no les parece claro que el Adres sea el único pagador ni como será la transición.Una revelación más de la ministra Corcho ante los gobernadores: la reforma plantea igualar la UPC, lo que se paga por cada paciente, sin importar si es régimen subsidiado o contributivo; esos dos van a desaparecer.
Ayer leí una nota periodística sobre una “librería de libros leídos” llamada Palinuro, ubicada en Medellín; en la nota se decía que esta era la transformación de una tertulia. Yo no la conozco, pero me quedé con el compromiso de conocerla, porque me suena a una de esas batallas quijotescas que valen la pena, porque son experiencias que llenan de sentido la vida en esta contemporaneidad tan marcada por la tecnología.Me emocioné porque esa actividad cultural en este tiempo de pantallas y de aparatos que buscan sustituir el encuentro y el contacto físico, quizá no es tan común. Recordé las tertulias de teología que teníamos en el Seminario de la Costa, o las de los jueves de dominó en Barranquilla con amigos como Álvaro Dada, Richard Castell, Juan Pablo Piedrahita, el desaparecido maestro Andrés Salcedo y Hollman Varela.La tertulia es definida como una “Reunión de personas que se juntan habitualmente para conversar o discutir sobre una determinada materia o sobre temas de actualidad, normalmente en un café”. Es juntarse para compartir, para hablar e informarse, pero, sobre todo, para gozarse el encuentro con los otros. Me gustan las tertulias porque no son espacios para imponer verdades, ni para someter a los otros a insultos, ni para exponer cómo el sentimiento de inferioridad en algunos se compensa con prepotencia y sobradez. Allí se escucha, se debate con argumentos y se aprende.Se requiere ir preparados sobre el tema que se propone, o para poderle preguntar al invitado especial que se tenga. Es la combinación de la humildad de quien siempre está dispuesto a aprender, con la seguridad del que, en medio del mar de incertidumbres, va encontrando puertos de certezas y las quiere compartir con los demás.Necesitamos tertuliar más y pelear menos; compartir el saber en vez de querer mostrar que somos los mejores. El humor y la ironía como manifestaciones de enfrentar las duras realidades están siempre presentes en las tertulias, -por lo menos en las del Caribe que son las que conozco-. No tienen la formalidad de los seminarios o congresos, ni la rigidez de los cursos, son simplemente el arte de sentarse a conversar en serio.
Este fin de semana se produjeron dos noticias importantes para el mundo político: una nueva reunión entre el presidente Gustavo Petro y el expresidente Álvaro Uribe y una decisión judicial sobre el papel de la Registraduría en las elecciones para Congreso en 2022.Sobre la reunión Petro – Uribe, se juntaron el viernes en la noche en el apartamento del abogado Héctor Carvajal, quien ya había sido facilitador del primer encuentro de los dos líderes políticos tras la segunda vuelta presidencial, pero además asistieron el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie y el Contralor General Carlos Hernán Rodríguez.El “plato fuerte” de la cena entre Gustavo Petro y Álvaro Uribe fueron temas de actualidad, entre ellos la “paz total”, la reforma a la salud, el futuro del Metro de Bogotá y la reforma pensional.Sin lugar a dudas se trata de un encuentro con una carga simbólica muy importante, pues se trata de los dos políticos más poderosos del país, que hasta hace pocos meses eran enemigos declarados y hoy han transformado su relación al punto de que el expresidente Uribe de manera sorpresiva, ha moderado el tono de sus críticas al gobierno del presidente Petro, al punto que algunos analistas ya no lo ven como el jefe natural de la oposición.La reunión de Petro y Uribe, entre otras cosas, se produjo pocas horas antes de que el gobierno se juegue el todo por el todo en materia política a partir de hoy, con la radicación con mensaje de urgencia de proyectos con profundas reformas, incluyendo la reforma a la salud, que mantienen en la incertidumbre saber si contarán con las mayorías en el Congreso para salir adelante.La otra noticia política se produjo en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que tomó una decisión a pocas semanas de cumplir un año del trámite de la denuncia entablada por el expresidente Andrés Pastrana y el abogado Germán Calderón España por posible manipulación de resultados en las elecciones para Congreso del 13 de marzo de 2022.La conclusión en primera instancia del Tribunal es que el Registrador Nacional Alexander Vega “no afectó la moral administrativa ni los derechos colectivos” en las elecciones mencionadas, tras señalar que las pruebas aportadas por los denunciantes no lograron demostrar la existencia de un plan para alterar los resultados de las elecciones legislativas por parte del Registrador Vega.Hay que recordar que las elecciones parlamentarias fueron el primer escalón sobre el que se cimentó la llegada a la Presidencia por parte de Gustavo Petro y que fue una jornada electoral marcada por las denuncias de fraude desde el Pacto Histórico y también desde sectores de derecha.Escuche aquí la opinión de Ricardo Ospina:
Ayer el ministro de Educación, el doctor Alejandro Gaviria, usó una palabra clave para la sana convivencia en todo tipo de relaciones: Deliberación. En una búsqueda rápida en el diccionario, encontramos que se define como: “reflexionar antes de tomar una decisión, considerando detenidamente los pros y los contras, o los motivos por los que se toma”. En términos políticos se entiende como el proceso anterior a una decisión, en el que los ciudadanos exponen sus argumentos y perspectivas en un diálogo crítico tratando de encontrar cuál es la mejor elección posible.Entiendo que, en una sociedad acostumbrada al insulto, al desprecio del otro y a la violencia, este tipo de procesos no se asuman, ni se entiendan de manera responsable y serena. Por eso creo que vale la pena insistir en la necesidad de recordar que sin ese dialogo argumentativo, se pierde la posibilidad de entendernos y de resolver los complejos problemas que vivimos a diario como individuos y sociedad. Pero ¿cómo lograrlo? Pienso que hay unos requisitos claros en las características de la acción comunicativa de Habermas que J. Feliz Ángulo presenta en estos términos: Comunicar (lingüísticamente) algo implica, por lo tanto, que los sujetos enuncien claramente sus ideas, que el contenido de las mismas no sea falso o erróneo, que la intención que mueva a ambos sea sincera, y que la relación asegure, al menos, el derecho de cada hablante a comunicarse.” cierro cita.Tendríamos que cuestionarnos constantemente si esas exigencias se cumplen en nuestras comunicaciones cotidianas y en las que por estos días se tienen en los ejercicios políticos. Menos amenazas, chantajes, violencias y desprecios del otro. Mientras creamos que se trata de imponer nuestras ideas, no podremos construir el consenso que es el objetivo real de un ejercicio comunicativo.Esto implica escuchar al otro con apertura, atención, acogida, analizar bien la coherencia, pertinencia y veracidad del argumento; generar lazos de confianza y, sobre todo, querer resolver las situaciones y no simplemente ganar. Si seguimos pensando en que somos los dueños de la verdad y que el otro solo tiene que someterse a lo que creemos, seguro no podremos vivir felices como todos lo queremos. Escuche a Alberto Linero:
No duró ni seis meses la “luna de miel” entre la alcaldesa Claudia López y el presidente Gustavo Petro, relación que pareciera haberse fracturado con la amenaza del ministro de Transporte Guillermo Reyes, de suspender la financiación de la Nación a los proyectos de infraestructura y de movilidad estratégicos para Bogotá, en caso de que la administración Distrital no acepte cambiar el contrato para construir la primera línea del metro, con el fin de que cerca de 14 kilómetros de su trazado, sean subterráneos.Se trata de una amenaza sin antecedentes desde la Nación, que al final, en caso de concretarse, perjudicaría a millones de bogotanos, sobre todo a los más humildes, que serían los usuarios de muchas de las obras que se paralizarían y que son consideradas estratégicas para el desarrollo de la ciudad: estamos hablando no solamente de la segunda línea del metro, sino también de la ampliación de la calle 13, hoy una de las vías de entrada a la ciudad y que se ha convertido en un camino de herradura con trancones kilométricos durante todo el día, debido a su mal estado.También se vería frustrado el sueño de los bogotanos de tener una entrada digna a la ciudad por la autopista Norte y por la Carrera Séptima, pues estos dos proyectos quedarían paralizados si se cumple la amenaza del ministro Reyes, sobre todo en lo relacionado a las ampliaciones desde la calle 192 hasta la calle 245.Si seguimos recorriendo las obras que no verían la luz en el corto plazo por la decisión del presidente Petro de no ceder en torno al futuro de la primera línea del metro, encontramos la famosa ALO Sur, vía alterna a la lamentable autopista sur, que busca beneficiar a más de dos millones de personas, sobre todo habitantes de Bosa, Ciudad Bolívar, Puente Aranda y Fontibón.Continuamos con el frenazo que sufriría el Regiotram del Norte, entre Bogotá y Zipaquirá, que beneficiaría a más de 1.200.000 personas y la parte final es clave: se paralizarían tres cables aéreos que benefician sobre todo a las personas de escasos recursos que viven en los cerros orientales y surorientales de Bogotá: se trata de dos líneas de cable en el centro de la ciudad, que beneficiarían a los habitantes de las localidades de La Candelaria y Santa Fe y en el sur, Cable Potosí, que beneficiaría a los habitantes de Soacha y Ciudad Bolívar.Los bogotanos que viven cansados de la deplorable condición de movilidad en la ciudad, serían los perjudicados directos por la pelea política que emprendió el presidente Petro, quien anhela cumplir como jefe de Estado lo que no logró como alcalde de la ciudad.Este escenario tiene un elemento colateral y es el inicio de la disputa política de cara a saber quien va a ser el alcalde de Bogotá en octubre de este año.El presidente lleva muchos años viviendo en Bogotá, debería ponerse en los zapatos de la gente que tarda hasta 3 horas en un bus para ir a trabajar o a estudiar y si quiere, seguir el debate sobre el metro, pero sin afectar la vida de millones de personas.
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.