La reapertura del mítico Parque El Lago, corazón de la memoria recreativa de Santander entre 1976 y 2005, ha desatado una grieta institucional que parece irreconciliable. Mientras la Lotería de Santander celebra el arrendamiento del predio por 30 años a la firma Aquatic Group, el alcalde de Floridablanca, José Fernando Sánchez, ha alzado la voz en un enérgico rechazo, calificando la decisión como un “proyecto impuesto a espaldas de la ciudad”.
El conflicto estalló tras el anuncio del gerente de la Lotería de Santander, Herwing Peña, quien confirmó que la empresa privada invertirá en la recuperación de toboganes y piscinas, bajo un canon mensual de $70 millones. Según Peña, descartar la infraestructura acuática actual (valorada en dos millones de dólares) para volver al concepto original de atracciones mecánicas, supondría un “detrimento patrimonial”. Además, justificó la exclusión del municipio alegando una presunta entrega tardía de estudios y falta de recursos por parte de la administración local.
Sin embargo, para el alcalde Sánchez, esta decisión es un “reencauche” de un modelo que ya demostró su fracaso con el cierre de Acualago. Con un tono de profunda indignación, el mandatario recordó que la identidad de Floridablanca está ligada al tren, la rueda y las embarcaciones en el lago natural, no a un complejo de piscinas que “hoy solo muestra vestigios de lo que no funcionó”.
“Insistir en ese mismo enfoque no responde ni a la experiencia ni a la realidad actual de la ciudad”, aseveró Sánchez, quien además reveló que un sondeo ciudadano arroja que más del 70 % de los florideños rechaza el proyecto acuático y clama por el regreso del parque recreacional público.
El mandatario local fue más allá y lanzó un desafío directo al Gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, apelando al respaldo electoral que recibió en el municipio. “Gobernador: con respeto institucional, pero con absoluta claridad, le pido que escuche a los florideños. Usted recibió aquí un respaldo importante en las urnas y eso implica un compromiso con la voluntad de esta ciudad… respetemos la palabra dada y la voz de los ciudadanos”, sentenció Sánchez, exigiendo una mesa de trabajo para frenar lo que considera una traición a la voluntad popular.
Mientras Aquatic Group acelera obras para una reapertura prometida en diciembre con entradas cercanas a los $45.000, el clima político en Floridablanca se caldea. Lo que debió ser una noticia de celebración se ha convertido en un pulso de poder donde el alcalde se planta como el principal opositor a una concesión privada que, a su juicio, ignora la historia y el deseo de su gente.