Cárcel a presunto agresor sexual de una menor en Santander: abusos habrían durado un año
Aunque el hombre fue capturado en Suaita, los hechos ocurrieron en el corregimiento de Vado Real.
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Tras un proceso de seguimiento que se extendió por varios meses, la Unidad Básica de Investigación Criminal logró la captura en plena vía pública de Suaita de un hombre de 25 años, presunto responsable de una cadena de abusos contra una menor de edad que ha conmocionado a la provincia Comunera.
Los hechos, que según el expediente judicial se registraron en el corregimiento de Vado Real, exponen un crudo panorama de vulneración que se prolongó durante más de un año.
De acuerdo con las pesquisas lideradas por la Fiscalía General de la Nación, el hoy procesado habría aprovechado su cercanía con el entorno íntimo de la víctima para perpetrar los ataques entre enero de 2020 y febrero de 2021, valiéndose de un oscuro método de manipulación donde “mediante engaños, amenazas y chantajes, habría cometido reiterados abusos sexuales”.
La gravedad del caso radica no solo en la naturaleza de los actos, sino en la continuidad de estos, lo que llevó al Juzgado Tercero Penal del Circuito de El Socorro a emitir una orden de captura por delitos de acceso carnal violento en concurso con actos sexuales con menor de catorce años, bajo circunstancias de agravación.
Durante las audiencias concentradas, se conoció que el hombre actuó de manera sucesiva, aprovechando los momentos de indefensión de la menor bajo un vínculo de confianza que facilitó el silencio de la víctima durante meses.
Ante la contundencia de las pruebas presentadas por el ente acusador, la autoridad judicial determinó que el capturado representa un riesgo inminente, por lo cual se le impuso una “medida de aseguramiento privativa de la libertad en centro carcelario”.
Al respecto, el coronel Néstor Rodrigo Arévalo Montenegro, comandante del Departamento de Policía de Santander, enfatizó que la institución mantiene una “lucha permanente y decidida contra cualquier forma de violencia que afecte a nuestros niños, niñas y adolescentes”, señalando además que el trabajo articulado con la justicia busca garantizar “que estos hechos no queden en la impunidad y que los responsables enfrenten a la justicia”.
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El detenido ya fue trasladado a un centro de reclusión, mientras el proceso penal avanza hacia la etapa de juicio, donde podría enfrentar una de las penas más severas contempladas en el código penal colombiano para este tipo de conductas.