La escasez de agua continúa generando preocupación en Santander, Capitanejo, Oiba y Vélez atraviesan una situación crítica por la disminución de las fuentes hídricas y las dificultades en los sistemas de acueducto, en medio de las altas temperaturas y la temporada seca que afecta al departamento.
De acuerdo con los reportes de las autoridades de Gestión del Riesgo, Capitanejo, Vélez y Oiba se mantienen en calamidad pública por el desabastecimiento asociado a la reducción de los caudales de sus fuentes abastecedoras.
En el caso de Vélez, la situación también es crítica. El municipio ha enfrentado interrupciones prolongadas del servicio y ha tenido que recurrir a carrotanques para llevar agua a viviendas e instituciones. Una declaratoria de calamidad pública fue adoptada en agosto ante la emergencia por falta del líquido.
La crisis no se limita a estos tres municipios. Según los reportes recientes, 11 municipios de Santander presentan problemas de abastecimiento o racionamiento de agua, entre ellos Málaga, Barichara, Socorro, Zapatoca, Aratoca, Barbosa, Cabrera, Villanueva y Guadalupe, además de Capitanejo y Vélez.
La Gobernación ha advertido que la disminución de las lluvias y los efectos del fenómeno de El Niño han reducido los caudales de varias fuentes hídricas. A esto se suman daños en bocatomas y redes de conducción que dificultan la prestación normal del servicio en algunos municipios.
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Aunque durante los últimos días se han presentado lluvias en diferentes zonas de Santander, las autoridades mantienen la vigilancia sobre las fuentes abastecedoras y los principales ríos del departamento.
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El llamado a la comunidad es a hacer un uso eficiente del agua, evitar el desperdicio y atender las medidas de racionamiento mientras avanzan las acciones para garantizar el suministro de agua a las poblaciones afectadas.
La emergencia evidencia, además, la vulnerabilidad de varios municipios de Santander frente a temporadas prolongadas de sequía y vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de soluciones estructurales para garantizar el abastecimiento de agua potable en las regiones más afectadas