El Juzgado 14 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bucaramanga dictó sentencia condenatoria contra el exentrenador de la Liga Santandereana de Atletismo, Giovanny Vega, tras hallarlo responsable de acceso carnal violento agravado y acto sexual violento agravado en contra de varias de sus estudiantes.
La decisión se conoció en audiencia, donde el despacho judicial concluyó que el exprofesor se valió de su posición de autoridad y confianza como formador deportivo para cometer los abusos contra las jóvenes, quienes tenían entre 15 y 17 años al momento de los hechos.
El fallo marca un precedente dentro del deporte regional, al tratarse de conductas cometidas en escenarios de entrenamiento, espacios que deben ser de protección para los menores.
Durante la diligencia, la defensa solicitó el beneficio de detención domiciliaria por la edad y trayectoria del condenado.
Sin embargo, el juez ordenó que Medicina Legal realice una valoración médica en un plazo de un mes, dictamen que definirá si la pena se cumplirá en centro carcelario o bajo la modalidad de casa por cárcel.
Con la sentencia ya emitida, el proceso entra en fase de ejecución de la condena, a la espera únicamente de esa certificación.
La Fiscalía desde el primer momento de la denuncia que interpusieron los padres de una deportistas, y el propiopresidente de Liga de Atletismo de Santander de la época en el año 2022 Juan Gabriel Henao, inició los procesos invetsigativos llegando a sumar varios testimonios de víctimas que lo acusaban de abuso sexual, situación que llegó a recopilar pruebas de más de 30 deportistas incluiods hombres, quienes también señalaban de maltrato.
Vega aprovechaba su posición de autoridad para cometer abusos repetidos, manteniendo a las jóvenes bajo amenazas y manipulación.
Las denuncias fueron presentadas por varias atletas, entre ellas Martha Jazmín Guerrero, María Alejandra Salas, Ximena Restrepo y Geraldine Medina, quienes relataron episodios de tocamientos indebidos y violencia durante entrenamientos y competencias nacionales e internacionales.
Las víctimas y sus familias esperan que esta decisión marque un paso definitivo hacia la justicia y la reparación, puesto que muchos de los atletas han tenido que soportar traumas frente a los desgarradores hechos vividos y otros dejaron definitivamente le deporte al sentirse solos incluso por parte del Ministerio del Deporte.
El caso sigue generando polémica y preocupación en el deporte colombiano, al evidenciar la brecha entre sanciones disciplinarias en federaciones y la efectividad de la justicia penal, así como la vulnerabilidad de las atletas frente a abusos cometidos por entrenadores.