Joven de 22 años sufrió graves quemaduras en hotel de Bucaramanga: no tenía ARL
A pesar de que María Fernanda Vargas Díaz trabajaba en el hotel desde hacía tres meses, no la tenían afiliada a seguridad social.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Lo que comenzó como una jornada laboral ordinaria el pasado 30 de enero, se transformó en una tragedia que hoy tiene a una familia santandereana clamando por justicia. María Fernanda Vargas Díaz, una joven de 22 años de edad, que trabajaba desde noviembre en un establecimiento hotelero de Bucaramanga, permanece bajo pronóstico reservado en el Hospital Universitario de Santander tras sufrir quemaduras de segundo y tercer grado en gran parte de su cuerpo, en medio de presuntas irregularidades laborales.
El drama, relatado por la mamá, Liliana Díaz, pone al descubierto una alarmante desprotección prestacional. Según la denuncia, al momento de ingresar de urgencia al centro hospitalario, se constató que la joven no contaba con vinculación a seguridad social ni a una Administradora de Riesgos Laborales (ARL), pese a desempeñar funciones en el hotel desde hace tres meses. Ante esta situación, el hospital debió realizar el registro bajo el régimen subsidiado para garantizar la atención inicial de la paciente.
“Yo llego al hospital y después llega la ambulancia y cuando yo veo que entra mi hija, casi totalmente desnuda, quemadita… me dicen que vaya y me registre. Y oh, sorpresa, no tiene seguridad social, no tiene ARL, no tiene nada. El hospital muy amablemente me colabora y pasa por régimen subsidiado. El caso aquí es que mi hija sufrió un accidente laboral, no es que ella era una huésped. Ella es una niña de 22 años que tiene toda la vida por delante, que tiene muchos sueños, en el nombre de Dios ella se va a sanar”, expresó la madre en diálogo con Blu Radio.
El accidente ocurrió en dos tiempos, según el crudo relato basado en testimonios y registros de video. Inicialmente, María Fernanda sufrió quemaduras leves en sus manos; sin embargo, en lugar de ser remitida a un centro médico, se le habría aplicado un ungüento para que continuara con sus labores. Minutos después, mientras intentaba encender una cocina donde se calienta la comida (se utiliza alcohol etílico), procedimiento que realizaba con dificultad debido a sus lesiones previas, se produjo una deflagración que la envolvió en llamas.
Las secuelas son devastadoras. El fuego alcanzó su rostro, cuello, pecho y extremidades inferiores. Mientras la joven lucha por su recuperación y por mantener vivos sus sueños, su familia exige que el establecimiento asuma la responsabilidad por lo ocurrido.
“Lo mejor, lo que quiero es de verdad que mi hija tenga algo integral, que ella quede muy bien en el nombre de Dios. Estoy agradecida con todo el mundo, incluso hasta aquí con el Hospital. Han sido muy humanos con mi hija. La parte médica, enfermeras, jefes, doctores e incluso la parte de donación de sangre han estado muy atentas a ella y las oraciones de todos ustedes”, concluyó la madre de María Fernanda.
Blu Radio se comunicó con el hotel donde ocurrió el accidente y precisaron que el abogado del establecimiento revisará el tema y posteriormente hablarían del tema.