Nuevos detalles se conocieron sobre el hombre capturado por la Policía Metropolitana de Bucaramanga y que deberá cumplir una condena de 40 años de prisión por graves violaciones a los derechos humanos, entre ellas su presunta participación en una masacre ocurrida en el departamento del Cesar.
Se trata de José Willian Solano Hormiga, de 49 años, nacido en el municipio de Lebrija, Santander, quien fue detenido mediante orden judicial en la calle 105 con carrera 9, en el barrio Porvenir, en el sur de Bucaramanga.
De acuerdo con las autoridades, Solano Hormiga era requerido por los delitos de desplazamiento forzado, homicidio en persona protegida, tortura en persona protegida y concierto para delinquir, dentro de un proceso adelantado por la Fiscalía Especializada contra la Violación de los Derechos Humanos.
Según la investigación judicial, el hoy capturado estaría vinculado con una incursión armada perpetrada entre el 4 y el 6 de diciembre de 2005 por integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en zona rural del municipio de Curumaní, Cesar.
Durante esos hechos, hombres armados ingresaron a las veredas Lamas Verdes y Bello Horizonte, en el corregimiento Santa Isabel, donde retuvieron de manera selectiva a varios habitantes del sector. Las víctimas fueron amarradas, sometidas a torturas y posteriormente asesinadas.
En la masacre fueron asesinadas ocho personas, identificadas como Héctor Julio Manzano Guerrero, Elides Ramírez Bayona, Deiber Parada Becerra, Carlos Julio Hernández Triana, Numael Ramírez Pineda y Rubén Ángel Pacheco Contreras, además de otras dos víctimas que no han sido plenamente identificadas.
Las autoridades también establecieron que estos hechos provocaron el desplazamiento de varias familias campesinas, quienes abandonaron sus fincas y parcelas por temor a nuevas acciones violentas.
Solano Hormiga, quien residía en el barrio El Poblado del municipio de Girón, deberá cumplir la condena impuesta por la justicia por su participación en estos crímenes.
El detenido fue dejado a disposición del despacho judicial que lo requería para continuar con el proceso correspondiente y avanzar en el cumplimiento de la sentencia.