Aunque en Bogotá varios delitos de alto impacto muestran una reducción en las cifras oficiales, la percepción de inseguridad entre los ciudadanos sigue en aumento. Así lo explicó Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos, en entrevista en Mañanas Blu 10:30, donde aclaró además por qué los llamados “paseos millonarios” ahora aparecen en las estadísticas como secuestros.De acuerdo con Mariño, es un error plantear el debate como una contradicción entre percepción y cifras. “No es una cosa o la otra, ambas son igual de importantes. Las cifras objetivas pueden mejorar, pero si la gente no se siente segura, la política de seguridad no está funcionando completamente”, afirmó.Según los datos analizados por el observatorio, los hurtos en la capital disminuyeron cerca de un 5% entre 2024 y 2025. Asimismo, indicadores como homicidios y hurto a personas han mostrado reducciones en los últimos años, en un contexto donde el nivel de denuncias se ha mantenido relativamente estable.Sin embargo, otros delitos como lesiones personales, violencia intrafamiliar y delitos sexuales registraron incrementos durante el mismo periodo, lo que evidencia retos persistentes en materia de convivencia y seguridad.Paseo millonario ahora cuenta como secuestroUno de los puntos que más ha llamado la atención es el aumento en el número de secuestros registrados en 2025. Según Mariño, esto no necesariamente significa que haya más casos de “paseo millonario”, sino que cambió la forma en que se clasifican.“Antes el paseo millonario se tipificaba como hurto agravado. Desde 2025, se reconoce como secuestro, porque implica retener a una persona contra su voluntad y obligarla a entregar dinero. Por eso pasamos de 13 casos en 2024 a 40 en 2025”, explicó.Este cambio busca que los responsables enfrenten penas más severas, que pueden superar los 40 años de prisión, en lugar de sanciones menores como ocurría anteriormente.Mariño también señaló que, históricamente, el hurto sigue siendo el delito más frecuente en la ciudad, especialmente en modalidades sin violencia como el “cosquilleo” en el transporte público o el hurto por descuido. No obstante, el atraco violento sigue siendo una preocupación relevante.Uno de los factores que más influye en la percepción de inseguridad es la falta de confianza en el sistema judicial. Según Bogotá Cómo Vamos, solo el 41% de las víctimas denuncia los delitos.Entre quienes no lo hacen, el 85% asegura que no denuncia porque cree que no pasará nada o porque ya denunció antes y no obtuvo resultados.Este panorama coincide con las preocupaciones expresadas recientemente por autoridades como la fiscal general Luz Adriana Camargo y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quienes han advertido sobre los problemas en la judicialización de delincuentes capturados en flagrancia.Para Mariño, el problema no es solo policial, sino estructural. “Los policías pueden capturar a los delincuentes, pero si no hay pruebas suficientes o el sistema judicial no logra procesarlos adecuadamente, estas personas vuelven a las calles”, explicó.En conclusión, aunque las cifras objetivas muestran mejoras en varios delitos, la sensación de inseguridad sigue siendo alta. Para el director de Bogotá Cómo Vamos, esto refleja un desafío más amplio que incluye la confianza institucional, la eficacia de la justicia y la experiencia cotidiana de los ciudadanos.“El reto no es solo reducir los delitos, sino lograr que la gente se sienta segura en su ciudad. Ambas cosas deben avanzar al mismo tiempo”, concluyó.Este escenario plantea un desafío clave para las autoridades, especialmente en un contexto donde la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los bogotanos.
El caso de Sara Sofía Galván estremeció a Colombia en enero de 2021, cuando la desaparición de la niña de dos años en el sur de Bogotá desató una intensa búsqueda que, hasta hoy, no ha permitido encontrar su cuerpo. La menor fue vista por última vez en la vivienda donde vivía su madre, Carolina Galván, y Nilson Díaz, pareja sentimental de la mujer en ese momento. Meses después, la justicia condenó a Galván a 42 años y seis meses de prisión por su responsabilidad en los hechos, mientras las preguntas sobre el destino de la niña siguen sin respuesta.Desde la cárcel El Buen Pastor, Carolina Galván volvió a referirse al caso en una entrevista concedida al pódcast 'Más allá del silencio'. Allí, además de hablar sobre lo ocurrido con su hija, respondió a las declaraciones de la influencer Daneidy Barrera Rojas, conocida como 'Epa Colombia', quien aseguró que Galván le habría confesado detalles del crimen mientras compartían reclusión.La respuesta de la mujer fue directa. “Eso fue puras mentiras”, afirmó.Las declaraciones de Epa Colombia, conocidas a través de una entrevista en Semana, generaron controversia luego de que la influencer asegurara que coincidió con Galván en el mismo pabellón del centro penitenciario. Según dijo, la madre de Sara Sofía le habría dado versiones sobre la muerte de la menor e incluso insinuó que el cuerpo fue abandonado en un río, dentro de un costal.Sin embargo, Carolina Galván niega categóricamente esa versión. “Estábamos en el mismo pasillo, en el mismo patio. Ella vivía en la celda de al lado con otra compañera, y yo vivía con otra compañera. Pero yo en ningún momento le manifesté eso a ella”, explicó.Según su relato, apenas conocía a la influencer y nunca existió una relación cercana que permitiera una conversación de ese nivel de confidencia. “Ni la conocía para manifestarle algo así. Como le dije a ella, muéstreme la prueba de que yo le dije eso, pero nunca mostró nada”, aseguró.Galván también sostuvo que las declaraciones de la influencer tuvieron consecuencias dentro del penal, aumentando el riesgo para su integridad. Explicó que, tras la difusión de esas afirmaciones, se sintió más expuesta y vulnerable frente a otras internas. “Llegaron muchos periodistas a buscarme, pero yo no di entrevistas porque no quería poner mi vida en riesgo”, relató.Incluso, afirmó que las autoridades penitenciarias tuvieron que intervenir ante situaciones que ponían en peligro su seguridad.Carolina Galván también cuestionó que Epa Colombia hablara públicamente sobre ella sin su consentimiento. Según afirmó, nunca autorizó que la influencer diera declaraciones sobre su caso ni que hablara en su nombre.“Si yo quiero hablar por medio de comunicación, lo puedo hacer perfectamente. No necesito que otra persona lo haga por mí”, señaló.Pese a la gravedad de las afirmaciones, Galván explicó que no interpuso ninguna acción judicial contra la influencer. Según dijo, su prioridad era evitar represalias dentro del centro penitenciario. “No la demandé porque lo más importante era que mi vida no corriera peligro”, afirmó.A más de cinco años de la desaparición de Sara Sofía, el caso sigue marcado por versiones contradictorias, declaraciones cruzadas y un vacío que no ha podido llenarse: el paradero de la niña. Mientras tanto, desde prisión, su madre insiste en rechazar las versiones que, según ella, no corresponden a la verdad.
Con ojos azules, cabello claro y, según su madre, una mirada que “enamoraba a cualquiera que la conociera” Sara Sofía Galván nació el 30 de marzo de 2019. Hoy tendría siete años. Pero su nombre permanece en expedientes judiciales, en archivos de noticias y en la memoria de un país que todavía se pregunta dónde está su cuerpo.Cinco años después de su desaparición, Carolina Galván, su madre, habló desde la cárcel en el pódcast 'Más allá del silencio'. Su voz, entrecortada por momentos, reconstruye fragmentos de una historia atravesada por el miedo, la pobreza y el silencio.“Nunca tuve una madre. Así me tocó crecer”, dice al explicar su propia infancia en Puerto Berrío, Antioquia. Llegó a Bogotá siendo adolescente, huyendo de la violencia y buscando sobrevivir. A los 18 años quedó embarazada de Sara Sofía. A pesar de las dificultades y de las recomendaciones de darla en adopción, asegura que decidió criarla. “Ese era mi sueño, sacarla adelante”.Pero el contexto que rodeaba a Carolina era frágil. Dependía de otras personas para sobrevivir, atravesó episodios de indigencia y terminó viviendo con Nilson Díaz, un hombre que, según su relato, pronto comenzó a controlarla. Habla de amenazas, de un arma, de la obligación de entregarle dinero y de un miedo constante que —asegura— terminó paralizándola.El 27 de enero de 2021, ese miedo se convertiría en el centro de todo. Ese día, Carolina salió de la vivienda donde vivía con Díaz. Antes de irse, dice, bañó a Sara Sofía, la dejó alimentada y acostada. Cuando regresó, la niña estaba en la cama.“No despertaba”, recuerda. Al principio pensó que dormía. La llamó. La movió. Nada. “Yo no entendía qué estaba pasando”, dice. Nilson, según su versión, le dijo que la niña había muerto de “pena moral”, una expresión que ella asegura no comprendió en ese momento.Quiso salir, pedir ayuda, buscar a alguien. Pero dice que no la dejaron. “El miedo me manipuló completamente. No podía hablar, no podía reaccionar”, afirma.Las horas siguientes son un vacío lleno de contradicciones, silencios y decisiones que hoy pesan más que cualquier condena. Carolina dice que incluso fue a la iglesia, obligada, mientras su hija permanecía en la casa, inmóvil. “Yo quería pedir ayuda, pero no me salían las palabras. Solo lloraba”.Cuando regresó, la niña ya no estaba. Fue entonces cuando, según su relato, comenzó a insistir. A preguntar. A exigir respuestas. Nilson primero evitó hablar. Después, le dio una frase que hasta hoy sigue siendo una herida abierta.“Me dijo que la había tirado en un caño”. Pero Carolina asegura que nunca vio el cuerpo. Nunca supo dónde la dejó. Nunca pudo confirmar qué ocurrió realmente.“El cuerpo no aparece porque él se la llevó. Él sabe qué hizo”, sostiene. La versión de Nilson Díaz es distinta. Ante las autoridades, la señaló a ella como responsable de la muerte. Dijo que la niña sufrió un golpe después de un castigo. Que todo ocurrió dentro de la vivienda.Carolina lo niega. “Eso es mentira. Él utilizó a sus hijos para declarar en mi contra”, afirma. Reconoce, sin embargo, que cometió errores. Que no denunció. Que se quedó en silencio. Que tuvo miedo.Durante meses, las autoridades buscaron el cuerpo en canales de agua, caños y zonas cercanas al lugar donde vivía la menor. Nunca lo encontraron.Hoy, desde una celda, Carolina reconstruye su historia como si intentara ordenar los fragmentos de una pesadilla que todavía no termina. “No sé qué pasó realmente”, dice.El cuerpo de Sara Sofía sigue sin aparecer. Y en esa ausencia, permanece la pregunta que nadie ha podido responder.
Un procedimiento de verificación de antecedentes terminó con la captura de alias ‘El celador’, un hombre de 55 años señalado de abusar sexualmente de una menor de 14 años en Bogotá. La captura fue materializada por la Policía mediante orden judicial.El operativo se llevó a cabo en inmediaciones del CAI Guavio, en la localidad de Santa Fe, cuando uniformados de la Unidad Básica de Investigación Criminal de la Seccional de Protección y Servicios Especiales, junto con policías de la estación del sector, adelantaban labores de patrullaje. Durante el procedimiento, al solicitar antecedentes a un ciudadano, se confirmó que era requerido por el Juzgado Sexto de Control de Garantías de la capital.De acuerdo con la investigación, el hoy capturado se habría aprovechado de su cercanía con la víctima para abusar de ella de forma reiterada entre 2021 y 2024, desde que la menor tenía apenas 10 años. Según el expediente, tras los hechos la intimidaba con amenazas contra sus familiares para obligarla a guardar silencio.El capturado fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación, y posteriormente un juez le dictó medida de aseguramiento en centro carcelario. Las autoridades también confirmaron que registraba anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio por el delito de inasistencia alimentaria.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) escuchó en Washington a voceros de Pacientes Colombia y otras organizaciones que denunciaron la situación del sistema de salud en el país. La cita se realizó ante la Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA), donde los representantes entregaron un informe técnico de más de 80 páginas con cifras y soportes jurídicos sobre la atención a los pacientes.La delegación estuvo encabezada por Denis Silva, Linda Castro y Néstor Álvarez, quienes expusieron lo que califican como una crisis que afecta a millones de usuarios. Según el documento, la deuda del sistema pasó de 13 billones de pesos en 2022 a más de 32 billones en 2026; además, reportaron el aumento en el desabastecimiento de medicamentos, el cierre de más de 40 instituciones prestadoras de salud y el crecimiento de las acciones de tutela relacionadas con servicios médicos.Durante la audiencia participaron diferentes asociaciones de pacientes, entre ellas la Asociación de Pacientes de Alto Costo y las organizaciones que integran Pacientes Colombia, movimiento que reúne a más de 200 colectivos en el país. Los voceros señalaron que acudieron a instancias internacionales tras agotar recursos internos y solicitaron medidas cautelares colectivas para personas con enfermedades crónicas, huérfanas y de alto costo.En su intervención, también pidieron que la CIDH realice una visita a Colombia para verificar la situación hospitalaria y convoque una audiencia pública en el próximo período de sesiones. Las organizaciones buscan que el organismo internacional evalúe posibles vulneraciones al derecho a la salud y emita recomendaciones al Estado colombiano.
Desde las calles de Madrid, Cundinamarca, los sueños de Karla Lucía Cajamarca han estado presentes de una niña que, a lo largo de su vida, se ha tenido que superar así misma para dejar los miedos atrás y empoderarse para acercarse a todos esos sueños que parecían imposibles.A sus 25 años, Kei Linch, como es conocida Karla en la música, ha escrito varias páginas en su vida, desde unas etapas muy alegres hasta unas muy dolorosas que la marcaron para siempre, pero en procesos de sanación entendió que su pasión: cantar, era la mejor aliada para llegar a su mayor “etapa de madurez” y conectar con su gente desde la autenticidad.Además, con el lanzamiento de su nuevo EP, “La nena tiene una estrella”, la artista marca un antes y un después en su carrera, apostándole a la honestidad emocional, la introspección y la reconciliación con su niña interior. Más que una producción musical, este trabajo representa un proceso de aceptación y sanación. Así lo confirma la propia artista al describirlo como su proyecto “más puro y personal” hasta la fecha.“Siento que es el EP más puro y personal que he hecho hasta el día de hoy… es más en lo fiel que le fui a mis deseos, a mis gustos, a mí. En una de las canciones digo que la depresión me conoció con 9 años, y realmente es así… viví toda mi vida como en piloto automático hasta este momento”, afirmó Kei Linch en Blu Radio.Tras el lanzamiento de su anterior EP, Amor y Plata, Kei Linch comenzó a experimentar una transformación interna. Aunque siempre ha estado arraigada a los principios del hip hop, reconoce que en una etapa anterior su energía estaba marcada por la rebeldía y la necesidad de demostrar que podía llegar lejos a su manera.“Me di cuenta de que vivía mi vida olvidándola… mi cabeza estaba en mil cosas, nunca disfrutando el presente (…) Para crecer se necesita eso: escucharse a uno mismo y enfrentarse y empezar a solucionar cosas. Cuando empecé a hacer música me puse una meta y dije que a mis 25 años tenía que estar viviendo muy chimba de mi música… y hace dos días cumplí 25. Ya me di cuenta de que los 25 duran todo el año. Entonces es el momento de empezar a lograr lo que quería a los 25”, añadió.Uno de los elementos visuales más destacados del proyecto es el uso del color azul, presente en la estética de los videos y en la narrativa conceptual del EP. Más allá de lo visual, la intención era lograr una conexión directa y honesta. De la mano de un propósito más real y con trabajo también de lado de SOG, uno de los productores más conocidos del género urbano.“Sentarme con él en el estudio es un reto… lo entiendo como uno de los productores más importantes de Colombia en este momento. “Cada vez que uno va asomándose un poquito más a lo comercial, es necesario no olvidar de dónde viene y cuáles son sus gustos más puros”, añadió.
El fraude digital en Colombia continúa evolucionando y afectando a distintos sectores del sistema financiero. Uno de los casos más recientes y alarmantes fue la captura de la banda conocida como ‘Fake Faces’, una organización criminal que logró abrir cuentas de ahorro y acceder a portales virtuales de fondos de cesantías para solicitar retiros parciales y totales, apropiándose de recursos de trabajadores mediante el uso de cédulas falsas y datos suplantados.La operación, adelantada por la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, dejó en evidencia las vulnerabilidades que pueden presentarse en los procesos digitales cuando no cuentan con suficientes capas de seguridad. En un momento clave del año, como la temporada de pago de cesantías, el impacto de este tipo de delitos adquiere una dimensión aún mayor, debido al volumen de transacciones y al movimiento de miles de millones de pesos.Según el más reciente balance de Asofondos, los 10,8 millones de afiliados a Colfondos, Porvenir, Protección y Skandia acumularon $26,1 billones en 2025, con un crecimiento cercano al 17 % frente a 2024. Asimismo, los trabajadores retiraron $11,7 billones, lo que representó un aumento del 9,4% respecto al año anterior. Estas cifras reflejan no solo la relevancia económica del sistema de cesantías en Colombia, sino también la magnitud del riesgo que implica cualquier brecha en seguridad digital.Biometría facial: la nueva barrera contra el fraude digitalAnte este panorama, los fondos de cesantías han acelerado la implementación de tecnologías de verificación de identidad basadas en biometría facial e inteligencia artificial (IA). Become Digital, compañía especializada en soluciones antifraude, ha dado integración de estas herramientas en los ecosistemas digitales de varias entidades del sector.La biometría facial permite validar la identidad del usuario en tiempo real mediante algoritmos de reconocimiento y pruebas de vida (liveness), reduciendo el proceso de autenticación de varios minutos a solo segundos. Esta tecnología supera métodos tradicionales como contraseñas, códigos OTP o PIN, que pueden ser vulnerados a través de técnicas de phishing, suplantación o ingeniería social.
En Honda, Tolima, mientras la precandidata presidencial Paloma Valencia adelantaba un acto de campaña al lado del expresidente Álvaro Uribe Vélez, la Policía Nacional capturó una mujer en el punto que se encontraba armada. Según lo conocido, se encontraba de vacaciones y su presencia en el acto obedecía de acuerdo con la institución a una actuación estrictamente personal y ajena a cualquier misión oficial.El evento comenzó casi sobre las 11:00 de la mañana. En la tarima estaban el expresidente Álvaro Uribe Vélez, la senadora Paloma Valencia y otros dirigentes de la colectividad. La seguridad, según le contó a Blu radio, Holman Guevara, director del partido en el Tolima, superaba los 60 hombres entre Policía, GOES, esquema privado y uniformados de cuadrante."Había una seguridad muy importante, yo creo que la seguridad cumplió con su función. Una señora se acerca con el celular, tratando de dar a entender que estaba grabando el evento y empezó a aproximarse. El de seguridad identifica que no está grabando, entonces dan la orden de intervenirla", contó, pero lo que llamó la atención es que no estaba grabando y esto alertó al esquema de seguridad de la precandidata.Una vez capturada, la Policía encontró que estaba mujer cargaba con una pistola pequeña sin permiso para portarla, que, según Guevera, podría ser una calibre 25 o 22, con cinco cartuchos y, además, tenía en su posesión Tusi."Era una pistola muy fácil de esconder", relató. La captura fue inmediata y silenciosa. Ni el expresidente ni los demás dirigentes en tarima se percataron de lo ocurrido. La caravana continuó sin novedad y solo más tarde, ya en Mariquita (Tolima), se les informó del episodio.La mujer fue puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. También deberá responder por la droga incautada. Actualmente está a la espera de la audiencia de legalización de captura, donde se definirá su situación jurídica."Nos preguntamos qué hacía una señora dragoneante del INPEC, de vacaciones, con un arma de fuego, con cinco cartuchos y con Tusi en sus pertenencias, aproximándose al presidente Álvaro Uribe y a la candidata Paloma (..) El esquema fue muy rápido, muy eficiente, muy eficaz y logró controlar la situación", aseveró.Sin embargo, el episodio causó preocupación sobre las intenciones que podía tener esta mujer y reforzó el debate sobre la seguridad en actos políticos en plena campaña electoral.
En 2025, más de 40.000 personas llegaron al estadio Nemesio Camacho El Campín para disfrutar de un evento dedicado a Dios en estilo concierto, que, como cualquier evento, cuenta con toda una parrilla de artistas y show, el cual tendrá repetición en este 2026.Conectando Corazones es la respuesta a la profunda necesidad de sanidad interior que vive nuestra sociedad, pensando en la bendición de toda la familia, por ello la edad mínima de ingreso es desde los 6 años. Este movimiento ha sido diseñado para que cada asistente logre una conexión real con Dios, en un mismo espíritu, donde miles de personas se unirán para declarar bendición sobre sus familias, demostrando que la fe es la fuerza que une a Colombia y restaura todas las heridas del alma.Esta edición se llevará a cabo el 17 y 18 de abril en Medellín y Bogotá, en donde miles de asistentes podrán tener su espacio privado.Estos son los artistasAlex Campos: El anfitrión y voz de gratitud de nuestra tierra colombiana.Tercer Cielo: Por primera vez en este gran formato en Bogotá, trayendo un mensaje de amor y restauración familiar.Barak: Elevando una atmósfera de poder donde lo sobrenatural se hace presente.Redimi2: Con la fuerza de la palabra que transforma el corazón de las nuevas generaciones.Funky: Trayendo esperanza y testimonios de vida que impactan profundamente.Miel San Marcos: Guiando a la multitud en una alabanza de júbilo y victoria absoluta.Christine D’Clario: Liderando un encuentro íntimo con el Padre, donde la adoración profunda desata sanidad y libertad sobre cada alma.
Según el secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, en el 2026 la capital fue testigo de 1.761 manifestaciones, que según estas cifras hubo un incremento del 20 % frente al 2024. Números que se revelan después de que la concejal Heidy Sánchez asegurará que efectivamente el distrito plantea la posibilidad de cambiar los protocolos que están estipulados en el decreto 053 del 2023 en el marco de las protestas y bloqueos. Según la cabildantes, esta respuesta se dio por un derecho de petición radicado al Distrito.“¿Se plantea, por parte de la administración distrital, agún cambio en el protocolo contenido en el decreto 052 de 2023? A lo que el distrito respondió: “Esta dirección se encuentra adelantando un análisis de cáracter telecinco y jurídico"", menciona el documento.Y es que, según los explicado por la administración del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, la principal razón con este cambio es salvaguardar la integridad de quienes no participan en las manifestaciones y protestas, proteger vias y lugares importantes como el aeropuerto, edificios administarivos y hasta el TransMilenio, que ha sido victima de vandalizaciones en medio de las alteraciones de orden público.Sin embargo, esto ha generado algunas reacciones. Precisamente la concejal Heidy Sánchez aseguró que en vez de cambiar estos protocolos que, según afirma, “activa inmediatamente la represión”, hay que activar más canales de diálogo.“Quieren que el TransMilenio sea intocable y que, cuando alguien ose bloquearlo, se anulen sus derechos y se active inmediatamente la represión violenta por parte de la Policía. En vez de entender por qué la gente protesta más, en vez de robustecer los canales de diálogo, para que los gestores ayuden a generar puentes con las autoridades competentes y no se limiten a pedirle a los manifestantes que se retiren de la vía, lo que hace esta administración es agudizar la represión", concluyó la concejal.Entretanto, hay quienes defienden la iniciativa del Gobierno distrital. El concejal Juan David Quintero aseguró que es de carácter urgente blindar TransMilenio en medio de los bloqueos ya que “defender los derechos es de carácter fundamental”.“Bloquear TransMilenio impide que la gente llegue a las clases, a la cita médica, al trabajo… Acciones que concretan derechos fundamentales. Que algunos pocos, busquen defender sus ideas políticas violando derechos fundamentales no es admisible en nuestra democracia. No más bloqueos a TransMilenio. El derecho a la protesta no puede seguir anulando los derechos de los usuarios del sistema", escribió.Asimismo, la respuesta de la Secretaría de Gobierno de Bogotá es que este proyecto busca blindar a las persianas que se ven afectadas por los bloqueos en la ciudad, es decir, pacientes, trabajadores que van de regreso a casa o simplemente de quien no participa en las protesta.“Consideramos desmedido el bloqueo deliberado, incluso a veces el ataque violento, contra el transporte público en horas pico y en troncales, afectando millones de personas que van a estudiar, trabajar o a una cita médica. Los derechos de todos y todas importan”, concluyó el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero.
En medio del avance de la obra de la primera línea del metro de Bogotá, TransMilenio anunció la apertura de una estación que, desde hace tiempo, los usuarios esperaban ver en operación en la localidad de Chapinero tras varios meses de espera.Y es que, a partir del 28 de febrero, se dará apertura a la estación temporal de Av. 39 sobre la Caracas, pero solamente del vagón 1. Sin embargo, una noticia que esperaban miles de usuarios que se movilizan a diario por este punto de la capital del país. Pronto se dará apertura al vagón 2 y 3, como parte del avance de la obra en la zona, esto mientras se termina de ajustar la estación final de Av. 39 en el sector, tal como sucedió durante varios meses en la calle 26.Esta sería la sexta estación temporal sobre el corredor de la avenida Caracas, sumándose a Marly, Calle 57, Calle 34, Calle 22 y Avenida Jiménez.Estas son las rutas que estarán disponiblesRuta 6Ruta 8Ruta A60 / F60Ruta B74 / J74Avanzan las obras del metro en BogotáA inicios de febrero de 2026, el Distrito confirmó un avance del 72 % en la obra con 10.650 metros de construcción. La Alcaldía se ha visto optimista sobre el avance de este proyecto, además de la ilusión de dejar los papeles listos para la segunda línea en esta administración para que pueda ser ejecutada más adelante.“Este es un proyecto que sigue avanzando con el ritmo que esperamos para cumplir la meta de tener, durante el primer semestre de 2026, las primeras pruebas de trenes en el viaducto”, aseguró el alcalde de Bogotá. Incluso, ya hay seis trenes en circulación de pruebas para tener todo el listo el día en que se haga apertura oficial a este medio de transporte que beneficiará a millones de ciudadanos.
A través de redes sociales, se hizo viral un nuevo caso de hurto en Bogotá y, más allá del hecho, por la forma en que se hizo debido a que la persona tuvo que tragarse el objeto para poder sacarlo de un establecimiento ubicado en el centro de la ciudad.El robo ocurrió el pasado 17 de febrero en un local en la Plaza del Rosario en el centro de Bogotá, un hombre ingresó y se tragó una de las esmeraldas que estaban exhibas en ese momento, la cual estaba avaluada en un millón de pesos y que quedó grabado por una cámara de seguridad. Inicialmente, la persona que grabó el video indicó que la joyaba costaba 45 millones de pesos, sin embargo, según reveló Noticias Caracol, la Policía Metropolitana de Bogotá descartó dicha información y confirmó su valor de un millón de pesos tras ser llevado a un CAI en la zona."Según el reporte de la institución, este caso ocurrió el día 17 de febrero. En efecto, la institución atendió el requerimiento ciudadano y precisó que la persona señalada habría ingresado a un establecimiento comercial y hurtado una joya avaluada en aproximadamente 1'000.000 de pesos", indicó el medio mencionado.Al ser llevado al CAI, la Policía pudo confirmar que no llevaba ningún tipo de armas y que sí había hurtado dicha joya, sin embargo, no se confirmó si esta pudo ser recuperada del cuerpo de este hombre, pese a que han pasado varios días desde que se produjo este robo.Cabe recordar que en esta zona de la capital del país se ha hecho muy famoso el comercio de esmeraldas y, por eso, se ha vuelto en punto estrátegico para comprar a buenos precios ejemplares de esta joya, aunque también como un objetivo para delincuentes hacer de las suyas en los establecimientos del sector.
Nuevamente la ola invernal azotó algunos sectores de la capital en la tarde de este jueves, 26 de febrero. De acuerdo con el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger), la mayor concentración de lluvias se dio en las localidades de Engativá, Fontibón y Suba, además de una parte de Usaquén."Aumenta la intensidad de las lluvias en Fontibón y Engativá. También llueve de manera moderada en Suba. Si estas en estas zonas alista tu sombrilla, no atravieses encharcamientos y si tienes sótano revisa su sistema de bombeo", fue el mensaje enviado por la entidad, en especial porque a través de redes sociales se reportaron algunas zonas con granizada y lluvias con fuertes vientos. De hecho, algunos de estos videos e imágenes mostraron la intensidad de las lluvias, por ejemplo, en el sector del Salitre la granizada alcanzó a poner el suelo casi todo de blanco y algunos usuarios compartieron esto en sus redes sociales.Sin embargo, la mayor concentración de lluvias se registró en la localidad de Engativá y en el barrio Normandia o la altura del Salitre Mágico en donde se presentaron algunas inundaciones, acompañadas de problemas de movilidad en la avenida 68 generando tráfico lento en este punto de la ciudad.Asimismo, lluvias torrenciales acompañadas de granizo y de descargas eléctricas. Por eso, las autoridades pidieron a las personas que salgan con ropa cómoda e implementos de protección para la lluvia como chaqueta y sombrilla.Estos son algunos puntos con afectaciones de movilidad:Av. Carrera 68 con calle 68Portal 80Av. Carrera 68 con Av. EsperanzaCalle 13 con carrera 68D, ambos sentidos.
Después de los enfrentamientos entre hinchas de Atlético Nacional en las graderías del estadio El Campín de Bogotá en medio del partido contra Santa Fe, el Distrito anunció que comenzaron las investigaciones para determinar la responsabilidad e identificar por las cámaras de reconocimiento fácil a quienes iniciaron las pelas. Sin embargo, según confirmó el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, el enfrentamiento pudo haber comenzado por un error en la distribución de las boletas."Es una hinchada de un mismo equipo, pero recuerden que dentro de un mismo equipo hay barras diferentes. Lamentablemente, algunas de las personas que estaban en oriental norte pertenecían a la barra que debía estar en lateral norte. Hay una situación con la boletaría que se entregó y por eso se ven las imágenes de las personas pasándose de una tribuna a otra. Situación que nunca debería haber pasado", concluyó el secretario.Por otro lado, para el lunes, 2 de marzo, se convocó una comisión extraordinaria para revisar lo sucedido en el estadio, así discutir las responsabilidades y sanciones tras las peleas que no solo se generaron dentro del estadio, sino por las calles aledañas que generaron preocupación en la zona.El secretario aseguró que en conjunto con "Goles en Paz" y "Fútbol en Paz" se ha realizado un trabajo conjunto para evitar enfrentamientos entre hinchadas del mismo equipo o de conjuntos diferentes en medio de los encuentros deportivos. Como balance final, no se reportaron heridos ni personas con afectaciones mayores por estos hechos.
La Alcaldía de Bogotá encontró a varios menores de la comunidad emberá en el Parque Nacional bajo los efectos del alcohol. Según afirmó el Distrito, el hecho se dio durante la jornada de este sábado 2 de agosto, en medio de una fiesta que realizaban los indígenas que están ubicados en el centro de la capital.“A pesar de los esfuerzos de la administración distrital, durante las últimas horas, los equipos de la Alcaldía Mayor identificaron a niñas y niños sin acompañamiento adulto, transitando por zonas de alto riesgo, consumiendo residuos de botellas de alcohol y expuestos a dinámicas que comprometen gravemente su integridad física y emocional”, dice el comunicado de la Alcaldía.Dentro de la denuncia, las autoridades aseguran que los voceros de la comunidad emberá se negaron a permitir el traslado de los menores a un espacio seguro para su bienestar físico y emocional. Ante la situación, los funcionarios del Distrito se vieron obligados a atender en el Parque Nacional a los casos críticos de los niños que se encontraban bajo estado de alicoramiento.“Como balance de la intervención en la vía de hecho, se logró conducir a un centro de traslado por protección a una persona involucrada en comportamientos contrarios a la convivencia y atender casos críticos, como el control de algunos niños y niñas en estado de alicoramiento. Esta respuesta se dio pese a las restricciones de acceso y el contexto de alta tensión, hechos que la Alcaldía Mayor de Bogotá ha señalado reiteradamente, con más de 12 denuncias hechas a la Fiscalía General de la Nación”, dice nuevamente la Alcaldía.A todo lo anterior se suma la denuncia del bloqueo que hicieron varios miembros de la comunidad emberá sobre la carrera séptima en Bogotá. Desde el Distrito aseguran que los indígenas impidieron el paso por el corredor con las vallas ubicadas temporalmente en las inmediaciones del Parque Nacional y, en medio de esa situación, un ciudadano que se movilizaba en moto se estrelló y falleció.“En articulación entre distintas entidades de la administración Distrital, se dispuso una mayor presencia institucional y el despliegue de sus equipos técnicos para atender esta situación (...). Bogotá lamenta este hecho, e insiste en que no hay una jurisdicción indígena en el Parque Nacional y hay un deber de corresponsabilidad en el cumplimiento del artículo 44 constitucional que busca mayor protección a niñas, niños y adolescentes”, finaliza el comunicado.
Un video se ha hecho viral en redes sociales y ha despertado la indignación de miles de personas debido al ataque de un sujeto a un carro de Sitp en plena vía pública en la ciudad de Bogotá. Los hechos se registraron en el sur de la capital, exactamente en la rotonda de la Avenida Bosa con carrera 80, el pasado jueves 31 de julio. El video fue difundido por un usuario que se encontraba en el interior del bus de transporte público, que grabó los momentos de tensión que se vivieron en el lugar. En las imágenes se puede observar como un sujeto que se encontraba en un vehículo de color blanco se baja y, en medio de gritos, abre la puerta trasera del carro, buscando desesperadamente algo con qué golpear el Sitp. El hombre, que vestía con una camisa negra y jeans, saca un extintor y sin medir palabra, golpea violentamente el vidrio delantero del bus. De fondo se puede escuchar como pasajeros gritan "Llamen a la Policía, llamenla", y el conductor le responde "Si, llámela desde su celular hágame el favor". Posteriormente, el sujeto recoge el extintor y se dirige a la parte izquierda, exactamente a la ventana del conductor, donde vuelve a golpearla, provocando que pedazos del vidrio cayeran al interior del vehículo. Una de las pasajeras decía: "Dios mío, auxilio, señor". En las imágenes se puede observar los pedazos de vidrio al interior del Sitp, mientras el hombre emprende la huída, aún con el baúl abierto. El conductor dijo que por poco termina herido y cortado por el impacto. Tras el suceso, algunos carros intentaron cerrarle el paso, sin embargo el sujeto logró escapar. Gracias al video, las autoridades pudieron identificar las placas del carro y se adelantan las investigaciones pertinentes. Pos ahora, no se conocen las causas exactas que llevaron a esta agresión, sin embargo, personas en redes sociales han expresado su solidaridad con el conductor y los pasajeros.
Las obras en Bogotá siguen siendo una constante en las vías de la capital, y es que con el Metro de Bogotá, uno de los proyectos más importantes de la capital en calidad de movilidad, sin embargo, los trancones no dejan de afectar a los conductores de la ciudad.Pese a ello, las obras y los trancones no son las únicas afectaciones que deben enfrentar los ciudadanos, pues los huecos en la malla vial suelen generar problemas para los conductores, quienes en muchas ocasiones se han quejado por la enorme cantidad en la ciudad y que generan accidentes y molestias en los vehículos.Ante ello, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, decidió acompañar las obras de tapahuecos, por lo que, en la noche del 2 de agosto, vigiló el trabajo que realizó en la localidad de Chapinero la Brigada de Tapahuecos del IDU.Galán le puso el ojo a las obrasEn la intervención que realizó el mandatario, la intención es vigilar la labor que se realiza en las vías de la capital: “Estamos acompañando y vigilando la labor de la brigada tapahuecos del IDU. Tenemos un esfuerzo inmenso en toda la ciudad para mejorar las vías de Bogotá”, indicó el alcalde Galán.Durante las obras realizadas por el IDU en la noche del sábado, se aplicaron 45 metros cúbicos de mezcla asfáltica sobre 300 metros cuadrados de la vía, lo que beneficiará a más de 182 mil habitantes del sector.“Seguramente la ciudadanía ha visto algunas vías que se han intervenido como la Boyacá, la Séptima, la Circunvalar, y vamos a seguir interviniendo en todas las localidades. Es un esfuerzo sin precedentes para mejorar la malla vial”, enfatizó el mandatario.Cabe recordar que la brigada tapahuecos suele trabajar en horas de la noche y madrugada para no afectar la movilidad ni el día a día de los ciudadanos. Por lo tanto, la brigada funciona de 9:00 p. m. a 4:00 a. m. y, si bien este tipo de obras puede incomodar a la comunidad debido al ruido que genera, es una medida que busca mejorar la calidad de vida de las personas.
Una nueva grabación ha salido a la luz en medio del escándalo por la agresión física que sufrió una pasajera en la sala de espera del aeropuerto El Dorado, en Bogotá. El caso, ocurrido el pasado 27 de julio, ha generado una ola de rechazo en redes sociales.En las imágenes recientemente conocidas se observa el momento exacto en el que el agresor, identificado como Héctor Favio Santacruz Marulanda, es retirado del lugar por agentes de la Policía Aeroportuaria. El ambiente era de tensión: algunos testigos aún intentaban increparlo, mientras gritaban frases como “¡Cobarde!”, “¡Agresor!” y “¡Qué vergüenza!”. El hombre, vestido con una camiseta tipo polo y una bermuda de mezclilla, fue escoltado por uniformados mientras la indignación de los presentes crecía.Según reportes oficiales y declaraciones de testigos, el incidente se desencadenó luego de que Santacruz le exigiera a una mujer que desocupara la silla en la que estaba sentada, ya que quería sentarse junto a su esposa. Al recibir una negativa, la situación escaló rápidamente hasta convertirse en una agresión física, que fue registrada en video por personas que se encontraban en el lugar.Este es el nuevo video del incidenteLa esposa del agresor, identificada como Carolina, rompió el silencio días después a través de un video publicado en la cuenta de Instagram de una marca de ropa. En su declaración, rechazó enfáticamente la conducta de su esposo: “No lo justifico, no lo apruebo y no me quedo callada. Lo rechazo desde lo más profundo. Él asumirá las consecuencias de lo que hizo”, afirmó.Tras el ataque, Santacruz fue trasladado a la URI de Engativá, en el occidente de la capital, donde se formalizó una denuncia por lesiones personales. La víctima, quien sufrió heridas visibles en el rostro, recibió una incapacidad médica de cinco días. El caso fue judicializado por la Fiscalía bajo el delito de violencia de género y será revisado en audiencia de conciliación en los próximos días.La publicación de este nuevo video ha avivado la indignación ciudadana y ha puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de garantizar espacios seguros y libres de violencia para todos los ciudadanos.