El Gobierno colombiano decidió suspender las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) con Ecuador para priorizar la soberanía energética del país, en respuesta a la imposición de un arancel del 30% a las exportaciones colombianas por parte del Gobierno ecuatoriano. La medida busca “proteger la seguridad energética colombiana”, ante la posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño, según informó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
Ecuador, que mantiene una interconexión eléctrica de 400 kilovatios con Colombia, depende en buena parte del suministro colombiano para cubrir su demanda interna, especialmente durante los periodos de sequía. En los últimos dos años, Colombia había duplicado sus envíos de energía al vecino país, mitigando los apagones sufridos entre 2023 y 2024.
“Ecuador depende en un 8% de Colombia”
En entrevista con Mañanas Blu, Natalia Gutiérrez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), explicó que Ecuador enfrenta una situación de vulnerabilidad energética tras la decisión del gobierno colombiano.
“Ecuador consume diariamente cerca de 95 gigavatios hora y de ese total, Colombia estaba suministrando 8 gigas diarios, lo que representa alrededor del 8% de su demanda”, precisó Gutiérrez. La dirigente gremial advirtió que, en años anteriores, durante los picos de sequía, ese porcentaje llegó hasta el 12%. “En diciembre de 2024, ambos países atravesamos una época crítica. Colombia aportó energía para evitar apagones de hasta 14 horas en Ecuador”, recordó.
Riesgo de apagones si se agudiza la sequía
De acuerdo con Gutiérrez, la magnitud del impacto en Ecuador dependerá del nivel de lluvias en los próximos meses y de la capacidad del país para activar su parque térmico. “Entendemos que Ecuador ha tomado medidas para mejorar su confiabilidad, pero no está claro si podrá enfrentar otro periodo de sequía si el fenómeno de El Niño regresa”, señaló.
La líder gremial insistió en que la decisión colombiana tiene respaldo técnico y busca evitar una eventual crisis interna. “Como sector, ya habíamos pedido en otras ocasiones que se suspendieran las exportaciones cuando el país enfrenta hidrología crítica. No podemos poner en riesgo la confiabilidad de nuestro propio sistema eléctrico”, puntualizó.
Llamado al diálogo y a la cooperación bilateral
Gutiérrez llamó a reactivar los canales diplomáticos y técnicos entre Bogotá y Quito para evitar que una disputa comercial afecte sectores estratégicos. “Las herramientas económicas no deben usarse como mecanismos de discusión política”, enfatizó. A su juicio, la relación energética entre ambos países “ha sido histórica y de apoyo mutuo”, y debe preservarse sobre la base de la cooperación regional.
Necesitamos diálogo técnico urgente, porque esto no solo afecta la energía, sino muchos sectores productivos. La relación bilateral va más allá del comercio
añadió la presidenta de Acolgen.
Además de presidir Acolgen, Natalia Gutiérrez lidera el Consejo Gremial Nacional, desde donde expresó preocupación por las repercusiones del nuevo arancel ecuatoriano sobre las exportaciones colombianas. “Ecuador es el sexto destino de nuestras exportaciones. En 2025, Colombia le vendió bienes por 1.600 millones de dólares, de los cuales dependen miles de empleos en ambos países”, subrayó.
Los sectores más golpeados serían el energético, petroquímico, farmacéutico, automotor y de maquinaria, que en conjunto representan cerca del 49% de las exportaciones colombianas hacia el vecino país. Las regiones más expuestas son Antioquia, Valle del Cauca, Bogotá, Cundinamarca y Bolívar, según datos gremiales.
“Esta discusión que parece política erosiona la confianza. Hay que activar los canales diplomáticos y resolver la crisis rápidamente”, concluyó Gutiérrez, insistiendo en que la cooperación energética entre Colombia y Ecuador debe prevalecer sobre las tensiones coyunturales.
La región andina enfrenta un panorama complejo ante la posibilidad del retorno del fenómeno de El Niño, que amenaza con reducir los niveles de los embalses y afectar la producción hidroeléctrica, fuente principal de energía en ambos países. En este escenario, la suspensión temporal de las exportaciones podría servir para blindar el suministro interno colombiano, pero también dejaría a Ecuador en una posición crítica si sus fuentes hídricas no logran recuperarse a tiempo.
La decisión abre, además, un nuevo capítulo en la relación comercial entre los dos países, históricamente interdependientes en materia energética y exportadora. En los próximos días, se espera que los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa retomen canales diplomáticos para buscar una salida técnica a la crisis.