Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
El fútbol colombiano está de luto tras la muerte de Santiago Castrillón, jugador de las divisiones menores de Millonarios FC, quien falleció este domingo 22 de marzo luego de sufrir un colapso durante un partido del Torneo Nacional Sub-20. El hecho ocurrió el sábado 21 de marzo, cuando el joven futbolista, nacido el 7 de septiembre de 2007 en Bucaramanga, se desplomó en plena competencia, generando momentos de angustia entre sus compañeros y el cuerpo técnico.De acuerdo con la información compartida por el club en sus redes sociales, Castrillón fue atendido de inmediato por el equipo médico en el lugar y posteriormente trasladado en ambulancia a un centro hospitalario de alta complejidad en el norte de la ciudad. Allí permaneció en la unidad de cuidados intensivos bajo la supervisión de especialistas en el área cardiovascular. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, el jugador no logró recuperarse y falleció en compañía de su familia, amigos y compañeros de equipo.A través de un comunicado, Millonarios expresó su dolor por la pérdida del joven, a quien describió como una de sus promesas deportivas. “Hoy el fútbol se detiene. El corazón azul está roto. Hoy el dolor nos invade, nos llena de impotencia y de tristeza”, señaló el club. En el mismo mensaje, añadieron: “Con profundo sentimiento despedimos a nuestro número 10, nuestro compañero, nuestro amigo. Santiago no solo jugaba al fútbol. Lo vivía, lo sentía, lo compartía con una sonrisa que hoy queda tatuada en todos nosotros”. La institución también envió un mensaje de solidaridad a sus familiares y cambió su imagen institucional por el logo a blanco y negro, en muestra del luto que hoy atraviesan.Tras confirmarse la noticia, el jugador Falcao García también se pronunció en sus redes sociales con un sentido mensaje. "Hoy nos embarga una profunda tristeza. Se nos va un compañero lleno de sueños, de talento inigualable y con un futuro brillante por delante. Lo despedimos con el corazón partido, pero también con la firme promesa de seguir luchando por aquello que tanto anhelaba", dijo el jugador.Además, envió un mensaje y de fuerza a la familia y amigos y expresó que "Honraremos su memoria dando lo mejor de nosotros en cada partido, llevando su legado en el corazón. Descansa en paz, amigo. Santi Castrillón, por siempre en la memoria de @millosfcoficial".
Dos personas mueren y al menos dos han resultado heridas esta noche tras la colisión de un avión de Air Canada con un camión de bomberos en una pista del aeropuerto LaGuardia en Nueva York (Queens), según publica la CNN a partir de una fuente policial.Los fallecidos son el piloto y el copiloto de la aerolínea, y los dos heridos se encontraban en el coche de bomberos.El accidente se produjo hacia las 23:40 hora local, cuando un vuelo de Jazz Aviation que operaba un vuelo de Air Canada impactó contra un vehículo de bomberos que acudía a atender otro incidente en el aeropuerto, según señalan fuentes aeroportuarias.Las autoridades activaron los protocolos de emergencia y ordenaron el cierre del aeropuerto para facilitar las labores de investigación.La Federal Aviation Administration (FAA) emitió una orden de suspensión de vuelos en LaGuardia tras el suceso y está previsto que permanezca cerrado hasta la tarde del lunes.Jazz Aviation confirmó en un comunicado emitido a primera hora del lunes el incidente relacionado con el vuelo 8646 de Air Canada procedente de Montreal.La aeronave, un CRJ-900, transportaba a 72 pasajeros y 4 miembros de la tripulación, según una lista preliminar, informó la aerolínea.Según la web, Flightradar24 -un servicio global de rastreo de vuelos en tiempo real-, el avión circulaba a unos 210 kilómetros por hora -130 millas por hora- momentos antes del impacto. Las imágenes de la colisión muestran graves daños en la parte frontal del avión.Por su parte, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) anunció el envío de un equipo investigador al lugar.El accidente, según la CNN, se produce en un contexto de tensiones en aeropuertos de Estados Unidos por la falta de financiación del Departamento de Seguridad Nacional, que ha afectado al personal de seguridad y provocado retrasos en distintos aeródromos del país.
Un grave accidente de tránsito se registró en la vía que comunica a Bucaramanga con Rionegro, a la altura del kilómetro 11, en el sector conocido como El Cero, dejando como saldo una persona muerta y dos más heridas, entre ellas un menor de 7 años.La víctima fatal fue identificada como el presbítero Óscar Jenry Vera Tamí, párroco de la iglesia Inmaculada Concepción de Rionegro, reconocido por su labor pastoral en diferentes municipios de Santander.De acuerdo con el reporte preliminar, en el siniestro se vieron involucrados cuatro vehículos dos automóviles, una camioneta en la que se movilizaba el sacerdote y un camión tipo turbo. Las primeras hipótesis apuntan a una posible falla en el sistema de frenos del camión, lo que habría provocado la invasión de carril y el posterior choque en cadena.Producto del fuerte impacto, la camioneta en la que viajaba el religioso terminó volcada dentro de un río. Pese a los intentos de auxilio por parte de testigos y organismos de emergencia, el sacerdote quedó atrapado y falleció en el lugar.En el hecho resultaron heridas dos personas, entre ellas un menor de edad, quienes fueron trasladados al hospital de Rionegro, donde reciben atención médica.El padre Vera Tamí era oriundo de Floridablanca, del barrio Santa Ana, y pertenecía a una familia humilde. A lo largo de su vida sacerdotal prestó servicio en municipios como Girón, Málaga, Matanza y California, donde dejó huella por su cercanía con la comunidad.La Arquidiócesis de Bucaramanga recordó al presbítero como un servidor fiel de la Iglesia, cuya vida estuvo marcada por la entrega pastoral. La comunidad católica ora por su descanso eterno y acompaña a sus seres queridos con esperanza en la vida eterna.Las autoridades de tránsito hicieron presencia en el lugar y adelantan las investigaciones para esclarecer las causas exactas del accidente, mientras la comunidad católica y fieles lamentan la pérdida de un líder espiritual muy querido en la región.
Irán negó este lunes 23 de marzo la existencia de negociaciones con Estados Unidos para poner fin al conflicto, en respuesta a recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró haber sostenido contactos “productivos” con Teherán. Según la agencia Mehr, que cita a la Cancillería iraní, “no hay conversaciones entre Teherán y Washington”, y calificó las afirmaciones del mandatario como parte de una estrategia para influir en los mercados energéticos.Las declaraciones fueron respaldadas por otras agencias vinculadas al régimen, que reiteraron que Irán no ha participado en diálogos ni directos ni a través de intermediarios. Esto contradice lo dicho por Trump, quien horas antes anunció que pospondría por cinco días un eventual ataque contra infraestructuras energéticas iraníes tras, según él, haber mantenido “conversaciones productivas” con el gobierno iraní.Incluso, un alto funcionario de seguridad citado por Tasnim insistió en que “no ha habido ni hay negociaciones en curso” y advirtió que este tipo de declaraciones hacen parte de una “guerra psicológica”. La fuente agregó que el ultimátum de cinco días anunciado por Trump representa “la continuación del plan estadounidense para cometer crímenes contra el pueblo”, al tiempo que aseguró que Irán continuará respondiendo y defendiendo su territorio. Según medios estatales, la decisión de aplazar los ataques también estaría relacionada con la “credibilidad de las amenazas militares de Irán”.
Este lunes festivo ya son 8 días de bloqueos y por ello, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, solicitó la intervención de la Fuerza Pública en la vía de Medellín hacia la costa Caribe, por los hechos de orden público que se han registrado en medio de las protestas en el Bajo Cauca, Valdivia y el sur de Córdoba.Y es que videos que circulan en redes sociales registraron el momento en el que un adulto mayor que transitaba por la zona de los bloqueos en Caucasia le quitan su motocicleta y momentos después en incinerada en vía pública. Pero no fue el único hecho, las imágenes también registraron que algunos de los manifestantes increpan a los ocupantes de una ambulancia que transitaba por el sector, con pacientes en su interior, a la que se sube un hombre que intenta abrir la puerta y luego el vehículo es sacudido y golpeado.Según dijo el gobernador no puede haber diálogo en medio de bloqueos, por lo que le pidió al ministro de Defensa Pedro Sáhcez que ordene el desbloqueo y a la Fiscalía que investigue a los responsables de los hechos violentos."La vía sigue cerrada, se tomaron el puente. Hombre, eso es una vergüenza. A los mineros ancestrales respeto, escucha y oportunidades; a los criminales, toda la fuerza de autoridad. Y yo sí le pido a la fiscalía judicializar a quienes promueven estos bloqueos y usan las comunidades como escudo. Y señor ministro de defensa, espero ya haya llegado de Miami, pero es urgente que usted le ordene a la fuerza pública un desbloqueo inmediato", expuso el mandatario.Para Rendón, es importante tener en cuenta que tras la minería no formal también hay redes criminales, quienes podrían estar detrás de las acciones vandálicas que también incluyeron la quema de una retroexcavadora de una reconocida empresa minera legal, en El Bagre, en los primeros días de la manifestación.Pese a los acuerdos parciales que ya llegaron con el Gobierno nacional en siete de las 20 peticiones, siguen los bloqueos en los sectores de La Rotonda y Campoalegre de Caucasia, en la vía hacia la Costa Caribe, con pasos intermitentes para vehículos cada dos horas durante 30 minutos.
La revelación que hizo el presidente Gustavo Petro en la cumbre de la Celac en Buenos Aires sobre la petición que le hizo el gobierno de Estados Unidos para que entregara armamento ruso en poder de las Fuerzas Armadas colombianas para apoyar la guerra en Ucrania, nos permite hablar sobre la particular relación existente entre los dos gobiernos.Aunque el presidente Petro en varias oportunidades ha sido crítico de políticas estadounidenses, entre otras en materia de lucha contra las drogas y también frente al papel del Departamento de Estado frente a la crisis venezolana, existe en general una buena relación con Washington de vieja data, en la que hoy existen intereses comunes.Haciendo un recuento de episodios en los que el presidente Petro ha arremetido en contra de decisiones políticas estadounidenses, recientemente podemos referirnos al discurso que pronunció luego del triunfo en las elecciones, pero también a un evento en Turbo, Antioquia, en octubre del año pasado, en donde dijo que “Estados Unidos están arruinando todas las economías del mundo”. En noviembre del año pasado desde París, el presidente Petro afirmó que la “fracasada política antidrogas de Estados Unidos sólo ha traído muerte a Colombia”.Pero mientras el discurso público del presidente Petro contra las políticas del gobierno de Estados Unidos es muy crítico, en privado ha recibido en Colombia a varios de los más importantes funcionarios estadounidenses, como el secretario de Estado, Anthony Blinken, a quien halagó diciendo que seguramente será presidente de los Estados Unidos, pasando por el secretario de seguridad nacional, Alejandro Mayorkas y ni más ni menos que con el director de la CIA, William Burns.El episodio más reciente de la relación estratégica entre Colombia y Estados Unidos tuvo lugar en Washington, en donde el Departamento de Estado le “bajó el pulgar” a la decisión que había tomado el gobierno del presidente Petro de suspender las órdenes de captura en contra de peligrosos capos de la mafia como alias “Chiquito Malo” y otros pedidos en extradición por la justicia estadounidense, en el marco de la llamada “Paz Total”.Estados Unidos dijo públicamente que respalda la Paz Total del presidente Petro, eso sí, con los ojos bien abiertos para evitar que por las rendijas de las negociaciones se terminen colando beneficios para quienes hoy manejan el mercado de las drogas hacia su país.En la agenda binacional hoy hay temas clave: la necesidad de continuar la lucha antidrogas, la crisis migratoria, la protección del Medio Ambiente y también hay intereses de cada uno de los países: Estados Unidos insiste en que Colombia compre sus aviones de combate F-16 para reemplazar a los viejos K-Fir, mientras que el presidente Petro ha pedido un estatuto de protección temporal para los colombianos migrantes y hasta el levantamiento de la visa como requisito para entrar a territorio estadounidense.
Nos encontramos el año pasado en Santa Marta en un evento cultural. Como siempre lo encontré lúcido, con su palabra precisa y con los relatos memoriosos de sus canciones. Picaresco se burlaba de la enfermedad y me decía que se sentía muy bien. Alegre, con la sonrisa de una vida satisfactoria, cantó “Me rindo Majestad”, que para mí es una de las canciones vallenatas más hermosas y que trata de expresar la densa realidad del amor de pareja, que siempre se burla de todos los cajones en los que queremos encerralo.Me refiero a Adolfo Pacheco, el Juglar de los Montes de María. El maestro de escuela, abogado de profesión, líder cultural, pero sobre todo, compositor, cantante y músico. Ese que, con la Hamaca Grande, que como dice Ariel Castillo, además de ser un himno fraterno, una serenata que le da un pueblo a otro para mostrarle su afecto, expresó también una protesta por el trato que los jurados del Festival Vallenato le dieron a Andrés Landero por ser forastero.El que con el “Mochuelo” nos hace contemplar las aves propias de esos montes desde los cuales se ve el Golfo de Morrosquillo en forma de hamaca. O que con Mercedes, canción que disfrutaba el Nobel García Márquez por referencia a su esposa, innovó con un vallenato en el que la mujer también expresa su voz desde los valores con los que ve la vida.Ni qué decir de “El viejo Miguel”, una poesía a su papá y a la decisión de emigrar del campo a la ciudad, en la que todos encontramos razones para agradecer la presencia del progenitor en la vida. O de Gallo bueno, que siempre me ha parecido una crónica cantada en la que se cuentan las extrañas situaciones que suceden en las calles de nuestros barrios, en los que acontece el amor en sus particulares características.Adolfo Pacheco es uno de los grandes maestros de nuestro folclor. Y por eso hoy le dedico estas palabras, para que sepa que en el Caribe lo queremos y admiramos, y para que desde su lecho de enfermo reciba una expresión cariñosa que lo fortalezca y lo ayude a sanar.
La política colombiana está a punto de entrar en una nueva etapa, hasta ahora desconocida e incierta, con la decisión del presidente Gustavo Petro de convocar a las calles a sus seguidores para discutir y apoyar el paquete de profundas reformas que llevará su gobierno ante el Congreso durante este semestre.Desde Francia, Petro hizo la convocatoria a las marchas en apoyo a sus reformas para el próximo 14 de febrero, mismo día en que la oposición está convocando a un paro nacional y luego en la tradicional manifestación del primero de mayo, día del trabajo, en un ambiente de incertidumbre social y política que hoy rodea el paquete de reformas pensional, laboral y de salud entre otras, de las que no se conoce el texto oficial y sin saber si esas iniciativas cuentan o no con las mayorías para ser aprobadas en el Congreso.Se trata de la primera medición clara de fuerzas en las calles, entre los simpatizantes del gobierno del Pacto Histórico y la oposición, que hoy está representada casi que exclusivamente por un sector del Centro Democrático, sin incluir a su líder natural, el expresidente Álvaro Uribe, quien retomó el fin de semana pasado sus correrías políticas pero no se ha sumado al paro del 14 de febrero.Y es que lo que está en juego a partir del próximo 6 de febrero en el Congreso no es poca cosa: el gobierno del presidente Petro propone hacer un revolcón en tres pilares de la vida de los colombianos como son el régimen pensional, el régimen laboral y el funcionamiento del sistema de salud, tres asuntos que son susceptibles de sufrir cambios para mejorar, pero, y ahí está el eje de la controversia, sin necesidad de borrar lo que hoy existe, que tiene aspectos destacables, de acuerdo con los expertos y mirando experiencias internacionales.Desde la oposición comenzaron a escucharse voces de personas que consideran que el llamado del presidente Petro a las calles puede abrir la puerta para que de nuevo aparezcan los grupos violentos, algunos de ellos asociados a la llamada Primera Línea, para defender las reformas propuestas por el gobierno.Otra cosa considera el presidente Petro, quien dijo que las reformas que propone su gobierno se han discutido desde hace años por los movimientos sociales en las calles y dijo: “no dudo que tendrán opositores en quienes no quieren los cambios”.Hoy el país necesita con urgencia conocer el texto y la explicación del gobierno de su plan para modificar el régimen pensional, el régimen laboral y el sistema de salud, para poder adelantar una discusión abierta y clara, con todos los sectores, políticos, sociales y empresariales, para buscar entre todos la mejor posibilidad para todos los colombianos.Aunque el presidente Petro dijo en Twitter que “hemos estado dispuestos a concertar las grandes reformas”, la decisión de convocar a la calle a sus simpatizantes para defender sus ideas antes de plantearlas de cara al país, genera inquietudes sobre si ese es el mejor camino para todos los colombianos o si lo que se va a producir es profundizar la polarización en el país.Desde la oposición le recordaron este fin de semana a Petro que la campaña terminó en junio del año pasado y que desde el pasado siete de agosto es el presidente de todos los colombianos y debe buscar lo mejor para todos, ojalá sin dividir mayormente a la sociedad.
Ayer conversé con varios amigos y todos me decían que este año iba a ser muy difícil, que todo iba a estar mal y que había que estar preparados. Señalaban datos económicos, la situación mundial y los contextos de inseguridad. Entendí que lo que decían tenía asideros válidos y reales, pero sentí la necesidad de proponer unas palabras de optimismo que los impulsara a tener las mejores actitudes y decisiones posibles. Un optimista es alguien que está bien informado, pero confía en el poder que tenemos los humanos para transformar las realidades y sacar de cada situación lo mejor.He elegido ser optimista. Quiero creer que las situaciones pueden ocasionarme muy buenas lecciones, impulsarme a crecer en todas las dimensiones de la vida y a darme oportunidades que no estaba experimentando. La invitación que te hago hoy es a que no comiences a lamentarte de lo que no ha sucedido, que no llenes tu corazón de desesperanza, porque la mala gestión de esas emociones solo te hace inapto para encontrar los caminos que conducen al bienestar.Elige tener la mejor actitud, trata de hacer un inventario constante de todas las cosas y personas buenas que hay a tu alrededor, enfócate en tus capacidades y posibilidades, toma la decisión de no quejarte exageradamente, sino de concentrarte en trabajar con inteligencia, disciplina, creatividad, tenacidad y solidaridad.Las soluciones no caen del cielo, sino que son fruto de nuestro trabajo individual y como sociedad. No lo merecemos todo y tenemos que ser agradecidos con lo que está en nuestra vida y podemos lograr. Trabajar es mejor que quejarnos; abrir espacios para los otros es mejor que ahogarnos en nuestro egoísmo; ser justos es mejor que dejar que la envidia nos reduzca a la amargura y la frustración; ser generosos nos enriquece al encontrar las respuestas de las personas que ayudamos.Me fui de la reunión con esos amigos con la seguridad de que necesitamos optar por el optimismo, fruto de la conciencia de que somos capaces de dar lo mejor y conseguir nuestras metas. Discúlpenme, pero creo en la gente y confío en que podemos superar las dificultades.
Ayer se hizo viral un video en el que unas personas reclamaban a una señora que se había “colado” en Transmilenio, es decir, no había pagado su pasaje. Y aunque no me gustó que el vídeo tiene unas acciones de violencia, creo que pone de manifiesto la necesidad de que, como miembros de la sociedad, cada ciudadano reclame por el cumplimiento de las normas y los deberes que todos tenemos.Entre los reclamos que le hacían a la señora, uno decía que por acciones como esas, de no pagar el pasaje, a todos los usuarios que si pagamos, nos suben el valor del servicio, es decir, se le reclamaba cómo su acción perjudicaba a los demás. Este es el principio de la sanción social. Explicitar que esa acción individual, por sus connotaciones éticas y morales, termina perjudicando a la comunidad. Es el protagonismo de la ciudadanía que exige el cumplimiento de los códigos y normas que nos permiten convivir y realizar nuestros proyectos individuales y sociales.Así como le reclamamos a las autoridades y las instituciones que cumplan sus funciones y hagan que protejan nuestros derechos fundamentales, también necesitamos cumplir con nuestros deberes y generar acciones y actitudes que le exijan a los demás ciudadanos que los cumplan.La pertenencia a la sociedad nos genera derechos y deberes. Algunas veces despreciamos estos últimos y creemos que se puede convivir sanamente sin ellos. Cuando no cumplimos con nuestro deber, nos estamos perjudicando individualmente porque destruimos las condiciones que generan un contexto digno para cada uno, pero a la vez nos perjudicamos como sociedad porque malgastamos recursos de todo tipo que son necesarios para el desarrollo de la misma.La sanción social es necesaria y pertinente. Sin acciones violentas, sin irrespetos, pero con la contundencia del reclamo de quienes entienden que su vida se ve perjudicada por esos incumplimientos o acciones destructivas. En todos los espacios de la vida deberíamos aplicar la sanción social para que los infractores entiendan que su comportamiento daña la vida de todos. Ser ciudadano es ser protagonista de la vida en la sociedad y eso exige ser responsables y comprometidos con sus normas.
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.