Mintransporte intervendrá 80 kilómetros de vías entre los municipios de Necoclí y Arboletes
El tramo tendrá una inversión de más de 130.000 millones de pesos.
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En medio de las dificultades que han tenido las vías del Urabá antioqueño, en las últimas horas el Gobierno nacional anunció que ya hay avances en el proceso para la intervención del corredor vial Necoclí – Puerto Rey, junto con la variante Arboletes y la variante Mellitos, en Antioquia.
El proceso de obra, con una inversión de $118.582 millones, se encuentra en su etapa final de adjudicación, por lo que la publicación del acto administrativo y la firma del contrato se prevén para la segunda semana de marzo de 2026. Mientras tanto, la ejecución del proyecto se desarrollará mediante vigencias futuras entre 2026 y 2030.
Las intervenciones incluyen el mejoramiento de 5,88 kilómetros de vía, así como la rehabilitación y mantenimiento de 82,12 kilómetros adicionales. También se realizarán obras de señalización vial y acciones de atención de emergencias para garantizar condiciones seguras de tránsito.
La ministra de esa cartera, María Fernanda Rojas, señaló que el proyecto permitirá intervenir buena parte de este tramo vial, con el objetivo de mejorar la movilidad de las comunidades, fortalecer la seguridad vial y facilitar el transporte de personas y productos.
"Esta inversión permitirá hacer rehabilitación y mantenimiento de alrededor de ochenta kilómetros de la vía, señalización y atención permanente de emergencias. Esto no es un papel, es una inversión real que ya está en su proceso de contratación, y que muy pronto comenzará a tener su desarrollo", manifestó Rojas.
Según informó el Ministerio de Transporte, la inversión total prevista asciende a $133.382 millones, teniendo en cuenta que el proyecto contempla labores de mejoramiento, mantenimiento, rehabilitación y atención de emergencias en este corredor. Por su parte, el proceso de interventoría, estimado en $14.800 millones, se encuentra actualmente en fase de adjudicación, como parte de los procedimientos necesarios para iniciar la ejecución de las obras.
El contrato también establece que el contratista deberá revisar los estudios y diseños existentes en fase II y llevarlos a fase III, con el fin de ajustarlos, complementarlos o desarrollar nuevos estudios cuando sea necesario, incluidos los trámites prediales y ambientales. De acuerdo con las condiciones contractuales, la culminación del proyecto está prevista para el año 2030.