Siguen las reacciones por el asesinato de Camilo Andrés Rojas Rey, un joven de 24 años, estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Cooperativa de Colombia, quien perdió la vida a manos de presuntos barristas del Cúcuta Deportivo luego del duelo disputado en el estadio General Santander, de la capital nortesantandereana.
El crimen, ocurrido en medio de la histórica rivalidad entre las hinchadas de ambos departamentos, provocó una enérgica reacción del alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, quien instó a sus homólogos y a los cuerpos de investigación de Norte de Santander a actuar con determinación para evitar que este nuevo episodio de violencia quede en el olvido.
El mandatario bumangués fue contundente al señalar que el barrismo no puede seguir siendo el escudo de la delincuencia. “Lo que debía ser una fiesta del fútbol terminó siendo una tragedia para uno de los hinchas del Atlético Bucaramanga. Toda mi solidaridad con los familiares de este joven bumangués, asesinado por ciertos muchachos que se esconden detrás del barrismo para justificar la violencia y empañar el deporte”, manifestó Portilla.
La administración municipal dejó claro que la prioridad absoluta es la individualización de los agresores, por lo cual el alcalde hizo un requerimiento directo a las autoridades de la zona fronteriza: “Como alcalde de Bucaramanga, quiero exigirles a las autoridades que identifiquen, capturen y judicialicen a los responsables de este crimen. No puede haber ningún tipo de impunidad”.
Desde el ámbito académico, la Universidad Cooperativa de Colombia, seccional Bucaramanga, emitió un pronunciamiento cargado de pesar por la pérdida de un miembro activo de su comunidad. En el comunicado, la institución no solo honró la memoria de Rojas Rey, sino que instó a un replanteamiento de la convivencia en los entornos deportivos.
“La Universidad manifiesta su rechazo a cualquier forma de violencia y reafirma su compromiso con la promoción del respeto, la convivencia y la vida como valores fundamentales. Asimismo, hace un llamado a las distintas instancias sociales, deportivas y comunitarias a unir esfuerzos para fortalecer entornos seguros y de sana convivencia”, señaló el centro educativo, que hoy acompaña a los compañeros y familiares del estudiante en este proceso de duelo.
Para el alcalde Cristian Portilla, la solución no solo pasa por la vía judicial, sino por una transformación estructural de la relación entre las barras organizadas a nivel nacional. El mandatario insistió en que este hecho debe marcar un punto de inflexión en las políticas de seguridad deportiva. “Quiero hacer un llamado firme, pero respetuoso, para fortalecer los mecanismos de diálogo y las acciones institucionales alrededor del barrismo en cada una de las regiones de nuestro país. Esto no puede seguir ocurriendo, para que este hecho no se repita ni en Cúcuta ni en Bucaramanga”, concluyó.