Los fabricantes de calzado y productores de cuero en Ecuador encendieron las alarmas tras la decisión de ese país de elevar al 50 % los aranceles para productos provenientes de Colombia, una medida que impacta directamente a la industria santandereana, que destina cerca del 25 % de sus exportaciones a ese mercado.
Empresarios del sector advierten que la nueva tarifa encarece los productos, reduce la competitividad frente a fabricantes asiáticos y brasileños, y pone en riesgo miles de empleos formales, especialmente en Bucaramanga, donde el calzado es uno de los principales motores económicos.
Laura Castro, empresaria del sector, explicó que la situación ya se está sintiendo en las fábricas: “Las afectaciones que tenemos es que se reducen las ventas internacionales, baja la producción y se pone en riesgo el empleo formal, ecuador es un aliado estratégico por cercanía logística y cultural, con estos aranceles quedamos en desventaja frente a países como China, Brasil e Indonesia, que también exportan calzado a ese mercado”, señaló.
Según la empresaria, la caída podría ser drástica: las exportaciones pasarían de operar al 100 % a apenas un 30 %, lo que afectaría directamente la estabilidad de las plantas de producción.
“Cada fábrica tiene al menos seis trabajadores por proceso, son seis familias afectadas por empresa. Ahora imagine cuántas fábricas del gremio están en las mismas circunstancias”, agregó.
El sector espera que el Gobierno Nacional gestione una salida diplomática con Ecuador para evitar mayores pérdidas, ya que la medida no solo encarece el precio final del zapato, sino que frena el crecimiento empresarial y la generación de empleo.
Los industriales advierten que, de mantenerse la restricción, podría generarse cierre de plantas, reducción de turnos y pérdida de mercados internacionales, en medio de un panorama económico que ya consideran complejo para la manufactura nacional.