A pesar de contar con una represa a su máxima capacidad, el municipio de Barichara enfrenta una nueva alerta por falta de agua, lo cual ha obligado a la administración local a declarar una emergencia operativa.
La masiva afluencia de visitantes durante la actual temporada vacacional ha superado los límites técnicos de la planta de tratamiento de agua potable, activando de inmediato un plan de contingencia para evitar el desabastecimiento total en los sectores más críticos.
El problema central no es la escasez de agua cruda en la fuente, sino la infraestructura para potabilizarla.
Según confirmó el alcalde Milton Chaparro, la represa de El Común, que también surte a los municipios de Cabrera y Villanueva, se encuentra en niveles óptimos de almacenamiento.
No obstante, la planta actual solo puede procesar entre 16 y 18 litros por segundo para garantizar los estándares de salud, una cifra que palidece frente a la demanda actual, que se ha disparado hasta los 28 litros por segundo debido a masiva llegada de turística.
Para mitigar el impacto de esta brecha técnica, la alcaldía ha coordinado un despliegue de emergencia con la oficina de Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, Bomberos Voluntarios y la Defensa Civil.
Estas entidades están reforzando el suministro mediante carrotanques en las zonas donde la presión de la red ha caído drásticamente, asegurando que el líquido llegue a los hogares y establecimientos comerciales que se han visto más afectados.
El mandatario local recordó que el racionamiento no es una medida nueva, sino una realidad constante en el municipio debido a la falta de capacidad de su sistema de tratamiento.
Ante esta situación estructural, Chaparro informó que ya se encuentra radicado un proyecto ante el Gobierno Nacional, específicamente en el Ministerio de la Igualdad, que busca modernizar la planta para elevar su capacidad hasta los 60 litros por segundo, una obra que se considera vital para el futuro sostenible del ‘Pueblito más lindo de Colombia’.
De cara al próximo Puente de Reyes, las autoridades locales emitieron un parte de tranquilidad moderada, asegurando que el plan de acción está diseñado para cubrir la demanda tanto de residentes como de la población flotante.
Se destacó que el sector hotelero juega un papel clave en esta logística, puesto que la mayoría de los establecimientos cuentan con sistemas internos de almacenamiento y reservas propias, lo que permite amortiguar la alta demanda sin colapsar el sistema público.