En diversos operativos la Policía Metropolitana de Bucaramanga logró un impacto estructural contra las rentas del narcotráfico a pequeña escala. El despliegue se saldó con la desarticulación de focos de expendio en sectores críticos, la incautación de un arsenal de armas de fuego y la salida de circulación de miles de dosis de estupefacientes que pretendían inundar las calles de la capital santandereana y sus municipios vecinos.
El epicentro de esta ofensiva tuvo lugar en el asentamiento humano Villas de Girardot, donde el Grupo de Operaciones Especiales (GOES) ejecutó una incursión táctica que permitió la captura de cuatro eslabones clave de las organizaciones locales.
Entre los detenidos destaca la figura de alias ‘El Abuelo’, un hombre de 55 años señalado por la inteligencia policial como uno de los principales dinamizadores del acopio de drogas en la zona, a quien se le hallaron 5.000 dosis de perico listas para su distribución.
En el mismo sector, las autoridades neutralizaron a alias ‘Chanaga’ y a un ciudadano extranjero en posesión de un revólver calibre 32 y más de un millar de cápsulas de bazuco, mientras que en un tercer registro cayó alias ‘El Menor’, presunto integrante de la banda ‘Los de Villas de Girardot’, portando una pistola 7.65 y otra carga masiva de alcaloides. Estimaciones oficiales valoran este golpe a las finanzas criminales en cerca de 20 millones de pesos.
La efectividad policial se extendió rápidamente hacia Floridablanca, específicamente en el barrio Escoflor. Allí, una mujer que se movilizaba como parrillera en una motocicleta fue interceptada tras un intento fallido de fuga que terminó en su caída. Al inspeccionar sus pertenencias, los uniformados descubrieron que transportaba una bolsa con dos revólveres calibre 38 y más de cuatro kilogramos de derivados de cocaína, un cargamento que sugiere una labor de transporte logístico para estructuras de mayor calado en el área metropolitana.
Paralelamente, en el corazón de Bucaramanga, sobre la carrera 16 con calle 30, una mujer de 30 años fue capturada en flagrancia mientras portaba decenas de cigarrillos de marihuana artesanal destinados al consumo inmediato en el sector centro. Este operativo se sumó a lo ocurrido en el barrio Refugio de Piedecuesta, donde un joven de 27 años, en un intento desesperado por eludir su responsabilidad, entregó voluntariamente una bolsa con 84 dosis de bazuco al verse rodeado por las patrullas de vigilancia.
Finalmente, el cerco judicial se cerró en el municipio de Girón, específicamente en el barrio La Meseta 2. En este punto, unidades de la policía capturaron a un joven de 18 años que portaba 171 bolsas de bazuco.
El brigadier general William Quintero Salazar, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, enfatizó que estos resultados no son hechos aislados, sino parte de una política de control territorial que busca asfixiar el flujo de sustancias ilícitas y desarmar a quienes pretenden imponer el miedo en los barrios. Todos los detenidos, junto con el material bélico y los estupefacientes incautados, fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación para las audiencias de legalización de captura e imputación de cargos.