El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, defendió sin titubeos la polémica frase “los ricos también lloran”, pronunciada días atrás en medio de la crisis del Hospital San Rafael Itagüi, y dejó claro que no se arrepiente de haberla dicho.
En entrevista con Recap Blu, el jefe de la cartera aseguró que su declaración fue sacada de contexto y que, en realidad, apuntaba a denunciar prácticas de mala administración, politiquería y corrupción en algunos centros hospitalarios del país.
“No, no, de ninguna manera. No me arrepiento de haber dicho eso por una sencilla razón: hay que saber quién es el que está llorando, porque desafortunadamente hay mucha gente que llora para engañar”,dijo el ministro en Blu Radio.
Según el ministro, las manifestaciones emotivas no pueden ocultar años de malas decisiones administrativas. A su juicio, muchos hospitales han sido entregados “a la voracidad de políticos y de gente corrupta, ineficiente e incapaz”, lo que termina afectando directamente la prestación del servicio de salud.
Jaramillo recordó su experiencia como exgobernador y exalcalde. Afirmó que durante su gestión logró recuperar hospitales en condiciones críticas, sanear deudas y dejarlos funcionando plenamente.
“Cuando fui gobernador recuperé totalmente el Federico Lleras, lo dejé 0 kilómetros en todas las deudas. Lo mismo hice cuando fui alcalde entre 2016 y 2019: levanté el hospital, lo fusioné y lo dejé saneado (...) Me fui yo y hoy tuvo que intervenir la Superintendencia por corrupción, deudas y abandono”, afirmó.
En el caso específico del Hospital San Rafael Itagüi, el ministro cuestionó que, pese a la posibilidad de recibir recursos del Gobierno nacional —alrededor de 2.000 millones de pesos—, la administración se negara a aceptarlos por no haber levantado embargos antiguos.
"Entonces aquí no pueden venir es con lágrimas de cocodrilo. A venir a presentar una situación, echarle la culpa a los demás, cuando resulta que uno tiene que cumplir con su deber, administrar bien, quitar la corrupción", sostuvo.
Frente a las críticas de que, más allá de la disputa política, quienes sufren son los pacientes, Jaramillo respondió que el sistema ha buscado alternativas para garantizar la atención. Indicó que en municipios como Itagüí existen otros hospitales que sí están funcionando correctamente y que están absorbiendo la demanda de servicios.