La red semafórica de Cali enfrenta una situación preocupante. En lo que va corrido del 2026, ya se han registrado 38 intersecciones vandalizadas, lo que significa que prácticamente cada día o cada día y medio se afecta un cruce en la ciudad.Según el subsecretario de Movilidad, Carlos SantaColoma , durante el 2025 se reportaron 200 intersecciones afectadas. Aunque la mayoría fueron recuperadas, la recurrencia de estos hechos representa un reto constante para la ciudad.“Cali tiene 517 intersecciones semaforizadas. Durante el 2025 sufrimos la vandalización de 200 intersecciones. La Secretaría de Movilidad permanentemente recupera esas intersecciones. La vandalización puede ser desde un robo de cable hasta robarse los elementos electrónicos que manejan o controlan el semáforo, las controladoras, las tarjetas y esto está sucediendo de manera sistemática. En lo que va del 2026, ya hemos sufrido 38 vandalizaciones".Uno de los casos más recientes ocurrió en el centro de la ciudad, donde fue hurtado el gabinete completo de un cruce semaforizado, afectando totalmente su funcionamiento.“El día domingo para amanecer lunes sufrimos la vandalización de la intersección semaforizada de la calle 20 con carrera 13. Esto fue un hurto, donde se llevaron el gabinete completo de la intersección. Se hurtaron no solamente el cable, sino todos los elementos que controlan esa intersección. ¿Cómo afecta esto? Pues principalmente afecta la seguridad vial de la ciudad, afecta a toda la infraestructura , afecta a la movilidad de la ciudad".Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para proteger la infraestructura pública y denunciar cualquier acto que afecte la movilidad y la seguridad vial en Cali.
Las lluvias en la región persisten, y ya han comenzado a afectar el nivel del río Cauca, a su paso por Cali y Candelaria debido al aumento en su caudal. Por esta razón las autoridades de Gestión del Riesgo han comenzado varias visitas en las zonas aledañas al río, para verificar el comportamiento del cauce e identificar si es necesaria la evacuación de familias hacia sectores altos.Desde Cali, se está verificando la zona baja del Jarillón. Mientras que en Candelaria, se monitorean los sectores de Juanchito y Poblado Campestre."El río Cauca está en alerta naranja a la altura del distrito de Cali, marcando un nivel aproximadamente de 9.25 metros. Estamos realizando un recorrido de verificación por los puntos críticos de esa verma húmeda del Jarillón. Nos encontramos en el punto de Puerto Nuevo, procederemos a visitar Playa Renaciente y Brisas del Cauca. Seguimos activos y monitoreando hora tras hora el río", indicó el subsecretario de Gestión del riesgo de Cali, Nicolás Suárez.Esta no es la única zona del departamento que se encuentra en alerta por las lluvias pues en municipios del centro del Valle, como Ginebra y Guacarí, decenas de viviendas amanecieron inundadas por el desbordamiento de una quebrada en inmediaciones del corregimiento de Puente Rojo.En Guacarí , ya se han atendido más de 30 familias afectadas por las lluvias de los últimos días, por su parte en Ginebra, aún están en la caracterización. Según, Jorge Eliecer García, coordinador de gestión del riesgo de Ginebra, el 100% de la zona rural de este municipio registra emergencias."La quebrada Zanjo Seco se salió, allí hubo traumatismo para poder pasar los estudiantes, llegaron dos máquinas, ya logramos evacuar. No hubo cómo llegar los estudiantes hoy a la concentración de desarrollo rural La Selva debido a que la vía está en mal estado. Hubo pérdida de trucha en la vereda La Cecilia, después de Juntas, a raíz de que la quebrada La Cecilia tuvo una creciente súbita con lodo y mató todas estas truchas", señaló el funcionario.
Las lluvias no dan tregua en el departamento del Chocó y, por ello, las comunidades en Acandí llevan cerca de dos meses con inundaciones, por lo que sus habitantes se han visto obligados a movilizarse tomados de cuerdas o en embarcaciones.Y es que el nivel del río Acandí subió y gran parte del casco urbano quedó bajo el agua, motivo por el que hasta ahora más de 2.500 familias han resultado afectadas."Puentes, carreteras, casas, se han visto perjudicadas, incluso ganado, las tierras de los campesinos se han visto bastante perjudicadas gracias a que hay desbordamiento de todo, prácticamente de todos los ríos del municipio", indicó Karim Arriaga, personero de este municipio.El único hospital local, que atiende a más de 16.000 habitantes en ese municipio, está en estado crítico, poniendo en riesgo a los pacientes y al personal de la salud."Encontramos el cielo raso parcialmente destruido, encontramos humedad en todas las zonas del hospital. Encontramos baldes, canecas, lo que recogen las aguas lluvias que, por estos tiempos, por la ola invernal que a esta fecha nos está azotando", agregó el personero.Por lo pronto, en Acandí fue declarada la calamidad pública y se mantiene en alerta roja en los afluentes, porque las lluvias continúan.Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), durante las próximas horas se esperan lluvias de variada intensidad en varias regiones del país debido a la incidencia indirecta de un frente frío ubicado sobre las Antillas Mayores.Los mayores acumulados están previstos en departamentos como así como en Chocó y Antioquia, así como La Guajira, Magdalena, Cesar, Bolívar, Atlántico, Sucre y Córdoba en el Caribe.
Autoridades de los departamentos de Cauca y Valle advierten que existe una amenaza de las disidencias de las Farc contra el proceso electoral del próximo 8 de marzo en varios municipios. Un riesgo por el que pedirán que se evalúe el traslado de puestos de votación de la zona rural de municipios como Buenaventura y Jamundí.Esta advertencia se hace teniendo en cuenta los ataques terroristas que las autoridades han podido frustrar en el área metropolitana de Cali, y en segundo lugar, los hostigamientos con drones contra la Fuerza Pública ocurridos en zona rural de Jamundí, Dagua y Buenaventura días atrás.La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, señaló que son más de 60 puestos de votación los que se ha solicitado su trasladado, por el riesgo de la presencia de grupos armados, como las disidencias de las Farc, específicamente el frente 'Jaime Martínez'."En el Valle tenemos 62 puestos que están solicitando que se puedan trasladar, sin embargo se ha estado evaluando con la comunidad, sobre todo Jamundí y Buenaventura para saber cuáles son de fuerza mayor para trasladar. Eso lo decide el Comité de Seguimiento Electoral Nacional, pero se hizo la solicitud, para que sea muy tranquilo el día de las elecciones, sean muy transparentes y libres, sobre todo libres", indicó la mandataria.La gobernadora del Valle señaló que el departamento ha estado protegido en las últimas opotunidades por la rápida reacción de la Fuerza Pública, sin embargo, la amenaza aún no se ha ido y no hay que desconocer el riesgo que se corre."Hay amenazas sobre Cali, eso lo hemos evidenciado porque ya se han detenido algunos carros que querían venir a hacer actos terroristas. Es muy importante que la gente lo sepa, se ha venido trabajando para evitarlos, pero no es que no haya habido intentos, sin embargo, la Fuerza Pública y toda esa articulación interinstitucional que tenemos ha logrado evitar esos actos terroristas", finalizó.Cabe recordar que el fin de semana, el comandante de las FF. MM. el general Hugo Alejandro López, lideró en Cali una reunión de seguridad donde se confirmó que más de 8.000 militares, miembros del Ejército, Armada y Fuerza Aeroespacial, acompañarán a la Policía en el Valle del Cauca para garantizar la seguridad durante estas elecciones.A finales de esta semana se tiene programado un consejo de seguridad bidepartamental, entre Cauca y Valle, para que en conjunto puedan definir más acciones de protección a los votantes. Y conocer la solicitud de la Registraduría.
Las lluvias en Antioquia mantienen afectadas a esta hora dos vías nacionales clave: la autopista Medellín–Bogotá y la conexión al sur del país desde el departamento. Las autoridades reportan cierres totales y pasos restringidos en varios corredores estratégicos.El primer caso se presenta en el tramo Santuario–Caño Alegre, en jurisdicción del municipio de San Luis, sobre la autopista Medellín–Bogotá. Allí se registra cierre total tras un deslizamiento de tierra que, según el Instituto Nacional de Vías, dejó cerca de 40.000 metros cúbicos de material sobre esta troncal que comunica a Antioquia con el centro del país.A esta hora, funcionarios trabajan con maquinaria amarilla para remover el material y habilitar al menos un carril en la autopista Medellín–Bogotá. Como ruta alterna, las autoridades recomiendan el corredor Medellín–Cisneros–Puerto Berrío, conectando con la Ruta del Sol.Por otro lado, en el municipio de Santa Bárbara, en la vía Medellín–La Pintada, otro deslizamiento obligó al cierre total de esta importante carretera nacional. La ruta alterna para quienes se dirigen hacia el Eje Cafetero y el sur del país es por el sector de Bolombolo.A la emergencia se suman cuatro puntos con paso restringido en el corredor hacia la subregión de Urabá. Cabe recordar que, debido a las lluvias, tres puentes han colapsado, incluido uno que conecta esta zona con Montería, donde se prevé la instalación de dos puentes militares provisionales.En detalle, el flujo es moderado y con paso a un carril en los siguientes sectores: Variante Fuemia, PR 6+400 (Dabeiba), con paso habilitado en el día y cierre entre las 6:00 p. m. y las 6:00 a. m.; PR 28+000 entre Uramita y Dabeiba, en el túnel falso, con paso a un carril y vehículo varado; y PR 111+097, también en Dabeiba, con restricción a un carril por socavación.
Un grave accidente de tránsito se registró este martes en la autopista Norte con calle 187, sentido norte - sur, involucrando a un bus intermunicipal y dos vehículos particulares. El siniestro, ocurrido en el norte de Bogotá, dejó a una persona atrapada y obligó a la restricción total del flujo vehicular en este importante corredor vial.El Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá acudió de inmediato al lugar de la emergencia para realizar el rescate de un ciudadano que quedó atrapado entre las latas de un vehículo particular color rojo. Según el reporte oficial, el impacto se produjo entre el bus de servicio intermunicipal, el automóvil mencionado y una camioneta de alta gama, dejando daños de consideración en las estructuras de los automotores.Tras las labores de extracción, los organismos de socorro confirmaron que "se realizó el rescate de una persona que resultó atrapada en el vehículo rojo, luego de presentarse una colisión entre el bus y los dos automóviles particulares". Una ambulancia ya se encuentra en el punto brindando la atención médica necesaria a los afectados.Estado de la movilidad en la autopista NorteDebido a la magnitud del choque y a la presencia de los vehículos de emergencia, la movilidad en el sentido norte - sur se encuentra seriamente afectada. Las autoridades de tránsito mantienen un operativo activo en la zona para gestionar la situación y trasladar a los heridos a centros asistenciales cercanos.
Un informe de inteligencia advierte que, en lo corrido de 2026, ya se registran 25 ataques con drones cargados con explosivos en Colombia, confirmando que esta modalidad sigue en expansión en zonas con presencia de grupos armados ilegales. El último ataque por parte del ELN, que dejó dos militares heridos, se registró en Tarazá, en el Bajo Cauca Antioqueño.Otro ataque, apenas un día antes, se registró el en zona rural entre Jamundí y Guachené, en el Valle del Cauca, y fue atribuido a las disidencias de las Farc. La cifra se suma al crecimiento sostenido de este tipo de acciones desde 2024, que a la fecha tiene una cifra alarmante.En el consolidado 2024–2026, el informe contabiliza 419 ataques con drones explosivos, con una frecuencia aproximada de un ataque cada día y cuatro horas. El impacto acumulado deja 330 afectaciones entre civiles y uniformados, incluidos muertos y heridos. Solo en 2026, en lo que va del año, un militar y un policía han sido asesinados y 26 militares resultaron heridos.La tendencia evidencia la rápida adaptación tecnológica de los grupos ilegales, que emplean drones para lanzar granadas o artefactos improvisados contra tropas y zonas pobladas, especialmente en el suroccidente del país. Contra estos ataques, la Fuerza Pública poco ha podido hacer, teniendo en cuenta que sus dispositivos antidrones quedan rezagados ante los que usan los criminales, por eso, el Ministerio de Defensa anunció el Proyecto del Escudo Nacional Antidrones.Las cifras reflejan que, pese a los operativos militares, el 2026 comenzó con esta amenaza vigente, lo que mantiene en alerta a las autoridades frente a un tipo de ataque cada vez más frecuente y difícil de neutralizar.
Faltan dos semanas para las elecciones legislativas en el país y los expertos en materia electoral reiteran la alerta que vienen haciendo por la manipulación que pueda haber en los comicios, por ejemplo, para el caso de Antioquia por parte de grupos armados como el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias, quienes en algunos municipios donde tienen fuerte presencia estarían buscando orientar el voto.Según el informe dado a conocer por la Misión de Observación Electoral en Antioquia, el riesgo extremo se concentra en municipios como Amalfi, Anorí, Caucasia, El Bagre, Remedios, Segovia, Tarazá y Turbo.También señalan que, a diciembre de 2025, 49 municipios (39,2%) registraban riesgo por violencia política y social, especialmente en el Bajo Cauca, Norte, Nordeste y Occidente.Al preocupante panorama se suma que hay riesgo por fraude electoral para las elecciones legislativas del 30,4% (38 municipios) para el caso del Senado, y del 40% (50 municipios) a la Cámara de representantes, concentrándose la alerta en el Norte, Occidente, Suroeste y Nordeste. Por fraude, los factores que más inciden incluyen bajas tasas de participación, variación atípica del voto, altos niveles de dominio electoral, votos nulos y tarjetones no marcados, indicó la entidad. "El departamento de Antioquia es muy grande, muy complejo y muy extenso en sí mismo y hacemos de una proporción bastante alta del censo electoral, que podría estar afectada en este sentido, alrededor del 12 por ciento del censo electoral está ubicado en municipios con riesgo electoral. La injerencia más grande que hemos detectado en Antioquia es en tres subregiones Norte, Nordeste y Bajo Cauca, el riesgo es la confluencia de grupos armados", expuso Diego Rubiano, coordinador del Observatorio Político De La Moe.Frente a los territorios que están en alerta máxima, hay que decir que en los que se ubican en la Circunscripción Especial de Paz del Bajo Cauca, 11 municipios presentan riesgo extremo, equivalentes al 92,3% del territorio. A la par, en la circunscripción de Urabá, Turbo y Dabeiba concentran el riesgo extremo, pues son zonas estratégicas para economías ilegales y corredores de movilidad de grupos armados.Ante los riesgos identificados con un potencial electoral cercano a los 5,5 millones de votantes en el departamento, la Misión de Observación Electoral pidió articular a la Fuerza Pública, el Ministerio Público y los gobiernos locales para prevenir interferencias de grupos ilegales, así como aumentar la presencia integral del Estado en los municipios con riesgo extremo en Antioquia, que ocupa el tercer lugar en el país con esta clasificación, luego de Cauca y Chocó. También insistieron en que es necesario “garantizar canales efectivos de denuncia, fortalecer la protección de liderazgos sociales y políticos amenazados, asegurar la transparencia en la financiación de campañas y reforzar la pedagogía electoral para prevenir la manipulación, el clientelismo y la desinformación”.
Las autoridades confirmaron un atraco ocurrido sobre las 8:00 de la noche del lunes 23 de febrero en la reconocida panadería Romannoti de la localidad de Teusaquillo, en Bogotá. Hombres armados irrumpieron en el establecimiento y amenazaron con armas de fuego a clientes y trabajadores.Aunque el establecimiento queda ubicado muy cerca del Concejo de Bogotá y de la iglesia Iglesia del Señor de los Milagros, los ladrones llegaron al punto a intimidar a los presentes. Según testimonios, los delincuentes llegaron en motocicletas, algunos encapuchados, y entraron al local buscando a una persona específica que al parecer tenían perfilada.Sin embargo, terminaron robando a varias personas en el sitio para luego emprender la huida en las motocicletas. Durante el atraco, los asaltantes se llevaron joyas y objetos de valor, entre ellos una cadena de alto costo, destacan las autoridades.Uniformados de la Policía llegaron al sitio a realizar las respectivas inspecciones en el lugar y recopilaron grabaciones de cámaras de seguridad para identificar a los responsables y establecer si el ataque estaba dirigido contra alguien en particular. El caso quedó en manos de las autoridades judiciales, que avanzan en el análisis del material probatorio para dar con los autores del robo en Teusaquillo.
Las lluvias en el Valle del Cauca persisten y siguen generando afectaciones, producto de emergencias como crecientes súbitas, inundaciones y deslizamientos, que han dejado aisladas a múltiples comunidades que residen en la zona rural del departamento.La situación más reciente se registró en el municipio de Guacarí, específicamente en el corregimiento de Puente Rojo, donde se registraron fuertes precipitaciones durante más de diez horas. El exceso de agua sobrepasó la capacidad de la quebrada Lulos, la cual se desbordó e inundó varias viviendas."Las lluvias nos han pegado muy fuerte este año, tenemos deslizamientos en la parte alta en el sector conocido como La Magdalena, también en Santa Rosa, en Alto de Tapias y estamos atendiendo las emergencias con maquinaria amarilla. Durante las últimas emergencias hemos tenido unas 30 familias afectadas en la zona rural", señaló Enuar Narváez, líder del Grupo de Gestión del Riesgo de Guacarí.La zona más afectada del departamento es el centro, pues desde el inicio de las fuertes lluvias se han reportado afectaciones en municipios como Tuluá, Buga, El Cerrito y más recientemente Ginebra y Guacarí."Estamos llegando a la comunidad con kits humanitarios de emergencia y, en municipios del centro del Valle especialmente afectados, estamos interviniendo con maquinaria amarilla para habilitar vías y atender contingencias", añadió el funcionario.
La primera 'Megatoma' de la Fuerza Pública en Cali tuvo lugar en el oriente de la ciudad, específicamente en los barrios Los Naranjos, Alirio Mora, Marroquín 1 y 2. En la comuna 14, con un despliegue de policías, soldados y funcionarios de diferentes entidades.Estas intervenciones en territorio tienen dos objetivos, en primer lugar, contrarrestar los índices de criminalidad en las zonas más vulnerables de la ciudad, y segundo prevenir ataques terroristas, logrando reaccionar a tiempo econtrando explosivos u otros artefactos sospechosos."Tenemos más de 200 hombres y mujeres de diferentes especialidades acompañados por el Ejército Nacional, para hacer capturas, control del tráfico de estupefacientes y verificación de antecedentes. Obviamente vamos a impactar la mayoría de barrios acá de la Comuna 14 y todo el oriente de la ciudad", señaló el coronel Milton Melo, subcomandante de la Policía de Cali.Esta denominada 'Megatoma' fue liderada por el alcalde Alejandro Eder, quien estuvo en las calles acompañando estos recorridos. Ahí aseguró que esta estrategia se adelantará de manera sorpresiva durante el tiempo que Cali lo requiera."Es una presencia muy fuerte, vamos a asegurar sectores que sabemos que han sido muy golpeados por la violencia, por la criminalidad o por el microtráfico. Estos son esfuerzos sostenidos que se van a mantener durante varias semanas, por lo menos hasta que podamos controlar un poco más, la situación de orden público en Cali.", indicó el mandatario.El alcalde Eder aseguró, además, que espera comunicarse con el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, en los próximos días para definir qué acciones adicionales se pueden implementar para seguir restaurando la seguridad en la ciudad, tras diferentes hechos violentos e intentos de atentados frustrados de las últimas semanas.
La Dirección General Marítima (Dimar) informó a las comunidades de los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño y Valle del Cauca sobre la presencia de condiciones meteomarinas en la cuenca del Pacífico colombiano, previstas entre el martes 24 y el jueves 26 de febrero de 2026.De acuerdo con la autoridad marítima, se espera un incremento en la altura del oleaje de hasta 2,5 metros en aguas oceánicas, así como el fortalecimiento de los vientos en la cuenca del Pacífico, con velocidades iguales o superiores a los 20 nudos, es decir, 37 kilómetros por hora.La entidad explicó que este fenómeno se presenta por el arribo de mar de viento, generado por sistemas meteorológicos localizados en el Caribe. Además, está asociado al paso de un frente frío en la zona norte del país, lo que incrementa la velocidad del llamado jet de Panamá e impacta, de manera progresiva, a la cuenca del Pacífico colombiano.Estas condiciones podrían afectar la navegación de embarcaciones mayores que operan dentro de las 25 millas náuticas, así como la pesca artesanal y otras actividades marítimas. Por ello, la Dimar recomendó extremar las medidas de seguridad y atender las indicaciones de las autoridades locales.La Autoridad Marítima Colombiana indicó que continuará con el monitoreo permanente del evento y emitirá actualizaciones en caso de presentarse cambios significativos. Los reportes meteomarinos están disponibles en el portal oficial de la entidad y en el sitio web del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Pacífico.
Un nuevo hecho de violencia se registró en el municipio de El Cerrito, Valle del Cauca, donde fue asesinado el patrullero de la Policía Luis Felipe Méndez Calero.El uniformado, de 32 años, se dirigía hacia su residencia en motocicleta junto a su pareja sentimental cuando fue interceptado por un hombre que, sin mediar palabra, le disparó en repetidas ocasiones. El ataque ocurrió hacia las 12:18 de la madrugada.Méndez Calero llevaba 14 años en la institución y estaba adscrito a la estación El Diamante de la Policía Metropolitana de Cali. Al momento de los hechos se encontraba en periodo de vacaciones.La brigadier general Sandra Liliana Rodríguez, comandante del Departamento de Policía Valle, rechazó el crimen y confirmó que se adelantan investigaciones para esclarecer lo ocurrido.“La Policía Nacional en el departamento del Valle del Cauca rechaza categóricamente el homicidio del patrullero Luis Felipe Méndez, adscrito a la estación de Policía El Diamante de la Metropolitana de Cali. El uniformado llevaba 14 años en la institución y se encontraba en periodo vacacional. Desafortunadamente, en el lugar de los hechos nuestro uniformado pierde la vida y en este momento su cónyuge es asistida en un centro hospitalario”, indicó.Unidades de Policía Judicial, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, asumieron los actos urgentes y trabajan para dar con el responsable del ataque.
La pérdida de competitividad del Puerto de Buenaventura ya genera preocupación en el sector avícola del Valle del Cauca. Según el gremio, en 2011 por esta terminal ingresaba el 51% de la carga a granel del país —principalmente maíz y soya—, pero actualmente esa participación se redujo al 30%, en medio de demoras en el descargue, sobrecostos logísticos y dificultades en las vías de acceso.El presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, Gonzalo Moreno, explicó que la terminal ha venido perdiendo terreno frente a otros puertos como Puerto de Barranquilla, Puerto de Santa Marta y Puerto de Cartagena, e incluso ante la entrada en operación del Puerto Antioquia.“En el año 2011 por Buenaventura ingresaba el 51% de la carga a granel del país, en nuestro caso maíz, soya y torta de soya. En los últimos años esa participación ha venido disminuyendo y hoy está alrededor del 30%, perdiendo competitividad frente a otros puertos del país.En su momento se utilizaba Buenaventura para traer maíz y torta de soya incluso con destino a Bogotá, el Eje Cafetero, Huila y Tolima, pero hoy esa carga está migrando hacia la costa Caribe. El puerto está teniendo un problema de competitividad: se están demorando demasiado los buques en descargar, se generan sobrecostos y se está perdiendo la confianza. Este año tuvimos sobrecostos de más de mil dólares por tonelada”.El dirigente gremial reconoció que el problema es estructural y que la falta de granos representa un riesgo importante para el departamento, que produce cerca del 25% del pollo y el huevo del país.“Tenemos que reconocer el problema. La falta de grano es importante para el Valle del Cauca y estamos preocupados porque esta región representa el 25% de la producción de pollo y huevo del país. Hace 15 o 20 años el futuro de la agricultura colombiana estaba en esta región; hoy se está yendo a otras partes del país. Necesitamos pensar por fuera de la caja y buscar soluciones integrales. No es solo un tema de lluvias o del muelle , es algo mucho más de fondo lo que está causando que productores del Valle del Cauca decidan importar por otros puertos en lugar de utilizar Buenaventura, que es el principal puerto del Pacífico colombiano”, indicó.Fenavi estima que entre 800 y 1.000 empresas de la cadena de granos podrían verse afectadas por esta coyuntura. El gremio insiste en la necesidad de adoptar medidas estructurales que permitan recuperar la competitividad del principal puerto del Pacífico y garantizar el abastecimiento oportuno de insumos estratégicos para el sector avícola.
En horas de la noche de este viernes, 15 de agosto, se registró un fuerte ataque a una ambulancia que transportaba a Neider Nastacuas, un agricultor que fue asesinado por desconocidos que interceptaron el vehículo en el cual era transportado a un centro asistencial en Pasto, pues ante había resultado herido en hechos confusos en Ricaurte, Nariño.Fredy Gámez, secretario de Gobierno de Nariño, le comentó a Blu radio que las autoridades investigan los móviles que produjeron el atentado contra un conductor de taxi en el ataque a este agricultor, que murió de manera instantánea, mientras que Nastacuas resultó herido.El funcionario advirtió que las informaciones preliminares indican que la ambulancia fue interceptada a la altura del sitio conocido como San Miguel en la vía Mallama-Túquerres, en Nariño, por hombres fuertemente armados, que, una vez identificaron a la víctima, lo asesinaron frente al personal médico.“No sabemos quién es el conductor del taxi que minutos antes había sido asesinado en pleno centro de Ricaurte”, dijo Gámez, quien aseguró que "es muy difícil la situación en ese municipio nariñense", debido a que el alcalde de esa población tuvo que salir huyendo ante las amenazas proferidas en su contra por desconocidos.Asimismo, advirtió que el personal médico resultó ileso del ataque y manifestó que el panorama de orden público es complejo, pues apareció una lista en donde declaran objetivo militar a varias personas e investigan si Nastacuas hacía parte.Por ahora, se desconoce a qué grupo pertenecen estos hombres y, ante estos hechos, este sábado, 16 de agosto, se convocó un consejo local extraordinario de seguridad.Según un residente de la zona, desde hace varias semanas hombres fuertemente armados rondan la zona rural de esta población en donde han intimidado a las comunidades, en su gran mayoría integrantes de los pueblos Awá.
Esperanza Muñoz, de 66 años, desapareció el pasado 30 de julio tras acudir a una cita para mostrar la finca familiar, ubicada entre Bitaco y La Cumbre, Valle del Cauca. La mujer se había reunido con dos hombres que le habían hecho una atractiva propuesta para alquilar el predio.Según registros de cámaras de seguridad y el testimonio de familiares, después de recorrer la finca, los sujetos se ofrecieron a llevarla de regreso a Cali. Desde entonces, no se ha vuelto a saber de ella.Lo último que se supo de sus movimientos en la finca es video registrado en las cámaras del predio y, la última comunicación que informaba que se encontraba llegando Yumbo.“Cuando recién llegaron a la finca, preguntaban constantemente quién era la dueña. Le plantearon que era un buen negocio, aprovecharon la situación y le dijeron: ‘Nosotros la llevamos hasta Cali’”, expresó Luis Eduardo Muñoz, hijo de Esperanza.“Mi mamá no estaba sola, estaba con otro familiar que también es de la tercera edad. Sin embargo, no hubo ningún movimiento sospechoso; no mostraron armas ni mucho menos la ultrajaron.” señaló Muñoz.Su hijo asegura que el proceso de búsqueda ha sido desgastante, pues considera que la Fiscalía no ha actuado con la diligencia necesaria. Afirma que incluso él mismo adelantó parte de las investigaciones, logrando localizar el carro en donde se movilizaron con su señora madre, pero aún teniendo esa información no avanza la investigación“La investigadora de la Fiscalía me dice que tiene mucho trabajo, que debo esperar, y siempre me responde lo mismo, incluso teniendo las placas del carro en el que transportaron a mi mamá. Todo me ha tocado hacerlo a mí, y aun así, con pruebas, no avanzan", asegura.Hasta el momento, los familiares no han recibido amenazas, pero insisten en que la Fiscalía y la investigadora del caso aceleren las diligencias, especialmente porque temen un deterioro en la salud de la señora Esperanza, quien, debido a su edad, debe recibir unos tratamientos médicos
La crisis del sector salud en el departamento del Valle del Cauca, especialmente en Cali, se agudiza tras el cierre inminente del área de urgencias de una clínica en Palmira, ocurrido en las últimas horas, a raíz de la renuncia masiva del personal asistencial por incumplimiento en el pago de salarios y una grave sobreocupación.El cierre obliga a que los pacientes de ese centro médico se trasladen a otras ciudades para recibir atención, lo que incrementa la sobreocupación de la red de salud de Cali y ha llevado a las autoridades a tomar decisiones urgentes para evitar el colapso de clínicas privadas y hospitales públicos."Manifestamos nuestra preocupación por el cierre de ese servicio en Palmira, municipio cercano a Cali, que tiene potenciales repercusiones en saturar aún más nuestros servicios, especialmente en consultas prioritarias, porque muchas personas terminan llegando a urgencias como única puerta de entrada para resolver una crisis del sistema de salud. Hay que activar un protocolo para que no colapsen los hospitales", declaró Germán Escobar, secretario de Salud de Cali.La situación es similar en otros centros médicos que también presentan sobreocupación, dificultando la atención de la demanda. El Hospital San Juan de Dios, por ejemplo, supera el 100% de su capacidad, agravado por deudas y la falta de flujo de recursos."Este hospital tiene pasivos en diferentes aspectos, principalmente en honorarios médicos, lo que afecta directamente la operación actual. Además, enfrentamos una alta sobreocupación porque atendemos a muchos pacientes de otras zonas, por lo que hemos tenido que habilitar camas y activar un plan de emergencia", explicó Carlos Alberto Morera, gerente del Hospital San Juan de Dios.Los servicios más afectados en Cali por el cierre de la clínica de Palmira son urgencias, consulta prioritaria y hospitalización. Las autoridades piden a la comunidad asistir a un hospital únicamente en casos de suma importancia para garantizar la atención oportuna.
Más de 100 niños de la Comuna 18 de Cali podrían verse afectados tras el cierre del Centro de Atención a la Primera Infancia, ubicado en el barrio Alto Los Chorros, Comuna 18. Así lo denunciaron padres de familia y líderes comunitarios, quienes manifestaron su inconformidad este viernes en la plazoleta Jairo Varela, frente a la Alcaldía. La comunidad no está de acuerdo con la decisión de la administración distrital de trasladar el Centro de Solidaridad de las Esperanzas (Cesoles) hacia otro espacio denominado Alto de la Cruz.Según los padres, la medida fue adoptada sin consultar a las familias ni socializar el proceso, lo que ha generado inconformidad y preocupación. Además, advierten que el nuevo lugar presenta graves deficiencias en infraestructura y servicios básicos. Allá se registran cortes de agua de hasta tres días por semana.“Nos están obligando a hacer un traslado impuesto y a un lugar sin garantías, si en Alto de los Chorros carecemos de agua, en Alto de la Cruz la situación es más preocupante, y ¿por qué tras 12 años que lleva este espacio ahora les da por cambiarlo'”, expresó Paola, madre de familia.La comunidad ha manifestado que no enviará a los niños al nuevo punto y exige a la Alcaldía que garantice un espacio seguro, con servicios básicos continuos, así como la estabilidad laboral de las profesoras que quedarían desempleadas con el traslado.Por su parte, la Secretaría de Bienestar informó que, tras la visita del equipo de infraestructura de primera infancia, se evidenciaron fallas en las baterías sanitarias, falta de piezas y carencia de espacios adecuados en el actual centro. Ante esta situación, la administración decidió habilitar otro lugar para la atención.Finalmente sobre las 12: 40 p.m. de este viernes la dependencia de Bienestar Social informó que se establecieron mesas de diálogo con la comunidad, programadas para el próximo martes a las 9:00 a.m., con el fin de buscar una solución concertada al problema y garantizar la continuidad del servicio a los menores.