El pronunciamiento de la JEP se da luego de la denuncia presentada por los familiares del dirigente social Pedro Julio Movilla Galarcio, junto con el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar) y el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), quienes alertaron sobre una excavación ilegal realizada el 3 de febrero de 2025 en las instalaciones de la Escuela de Logística del Ejército, antigua sede de la Brigada XX en Bogotá.Según indicaron, el punto intervenido había sido identificado como un posible sitio donde podrían encontrarse restos de Movilla.En ese mismo sentido, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó a la JEP que encontró rastros de sangre humana en uno de los elementos materiales recuperados, el cual se encuentra protegido por una medida cautelar adoptada en septiembre de 2024, a solicitud de víctimas del conflicto armado.Según explicó la Jurisdicción, el rastro biológico fue identificado en un elemento recuperado en la zona que la propia JEP reportó como vulnerada en febrero de 2025, cuando detectó una excavación no autorizada en áreas de interés forense que estaban bajo protección judicial.Tras conocer esa intervención, la JEP interpuso denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, solicitó la apertura de investigaciones disciplinarias e inició un incidente de desacato.“Como resultado de esta última decisión, la JEP sancionó al director de la Escuela de Logística, teniente coronel Jorge Emerson Melgarejo Escobar, con tres días de arresto y una multa de diez salarios mínimos legales vigentes, al hallarlo responsable de permitir una intervención no autorizada en el predio protegido, ubicado en la localidad de San Cristóbal, en Bogotá. La sanción de multa fue confirmada por la Sección de Apelación el 8 de octubre de 2025”, aseguran en el comunicado.La Jurisdicción aseguró que la información sobre el hallazgo fue comunicada directamente a la familia de Pedro Julio Movilla y a las organizaciones solicitantes de la medida cautelar.
Aunque grupos armados ilegales han manifestado que no interferirán en el proceso democrático, en terreno persisten situaciones que afectan el ejercicio político.El presidente de Indepaz, Camilo González, señaló que estructuras como el ELN, el Clan del Golfo y algunas disidencias de las Farc han firmado declaraciones en las mesas de conversación con el Gobierno Nacional en las que se comprometen a no intervenir en las elecciones. Sin embargo, advirtió que posteriormente se presentan hechos que alteran la actividad política.“Se presentan situaciones que luego ellos mismos explican como situaciones inmanejables, errores por el control de territorios, porque tienen la pretensión de ser los dueños y los que dan permiso o no. Entonces eso, por supuesto, tiene repercusiones muy negativas para el ejercicio de la política”, aseguró González.Según el directivo, estas justificaciones generan restricciones para candidatos, líderes sociales y comunidades, afectando el desarrollo democrático.El presidente de Indepaz señaló que actualmente hay al menos 81 municipios con alertas graves frente a la perspectiva electoral. No obstante, afirmó que esto no significa necesariamente que en todos ellos se vaya a impedir la instalación de puestos de votación o que se produzcan sabotajes directos, pero sí refleja un contexto delicado para el normal desarrollo de las campañas.Además, subrayó que en cerca de 300 municipios se registran alteraciones y riesgos asociados a prácticas tradicionales como la compra y el rastreo de votos.“En cerca de 300 municipios, las alteraciones y los peligros para las elecciones tienen que ver con las tradicionales formas de corrupción, como la compraventa y el rastreo de votos, además del manejo del clientelismo. Pero la parte de la violencia directa, que ya hemos visto en disparos y atentados, incluso en Bogotá, sigue presente en diferentes regiones”, agregó.Aunque los grupos en negociación han reiterado su voluntad de no interferir en el proceso electoral, la situación en terreno evidencia que persisten dinámicas de presión armada y control territorial que podrían impactar el ejercicio democrático.
Desde hace tres días se intensificaron los hostigamientos en El Carmen, Norte de Santander. Los enfrentamientos armados en pleno casco urbano no solo han dejado un policía muerto y ataques contra la fuerza pública, sino que mantienen a los menores fuera de las aulas y expuestos al fuego cruzado.Según Luis Fernando Niño, consejero de Paz de Norte de Santander, entre 300 y 350 estudiantes permanecen sin asistir a clases debido a los combates y a la presencia de hombres armados en el casco urbano.“Ayer, cuando se dio el primer ataque, inició a las seis y cuarto de la mañana aproximadamente, que es la hora de ingreso de los estudiantes al colegio. Hoy fue igual, en las horas de la mañana. La persona que nos ha dado información desde la institución educativa habla de aproximadamente entre 300 y 350 menores que no han podido ir a clases”, aseguró Niño.La suspensión de las clases también implica que los estudiantes no tengan acceso al Plan de Alimentación Escolar.“A esto hay que sumarle no solo las clases, sino el tema del Plan de Alimentación Escolar, que es parte de este suplemento importante para que los niños puedan realizar sus labores diarias. Todo esto, obviamente, se ve afectado en medio del fuego cruzado que se está dando, reitero, en el casco urbano, con población civil en medio, violando así el derecho internacional humanitario”, agregó el consejero de Paz.Sin embargo, la principal preocupación es el riesgo que enfrentan los menores ante la posibilidad de quedar en medio del fuego cruzado o ser víctimas de reclutamiento forzado.“Ahorita, con los enfrentamientos, se ha deteriorado mucho más esto, pero en otras zonas del Catatumbo también, por el miedo al reclutamiento forzado, los padres de familia no envían a sus hijos porque pueden pisar un campo minado, pueden quedar en medio del fuego cruzado o también pueden ser reclutados”, añadió.Las autoridades reiteraron que, mientras persistan los hostigamientos en El Carmen, más de 300 menores seguirán sin poder regresar a clases, en medio de una escalada violenta que aumenta el riesgo de reclutamiento forzado en el Catatumbo.
La Sección de Apelación de la JEP ratificó la competencia de esa jurisdicción para investigar el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado, asesinado el 2 de noviembre de 1995 en Bogotá, cuando salía de dictar clases en la Universidad Sergio Arboleda.La familia del líder conservador había solicitado a la JEP revocar esa competencia y enviar el caso a la Fiscalía; sin embargo, la jurisdicción consideró que existen elementos suficientes para mantener la investigación en su órbita.“La JEP tiene competencia material para adelantar la investigación por el presente caso. Aunado a ello, y reconociendo el interés legítimo que asiste a las víctimas en reclamar que se haga justicia por los hechos, la SA identifica que le corresponde al Estado encauzar de manera objetiva la totalidad de las acciones que resulten conducentes para garantizar el cumplimiento efectivo de su obligación de investigar y sancionar a los responsables”, señala la resolución de la Sección de Apelación.La jurisdicción precisó que, aunque mantiene la competencia, la justicia ordinaria puede avanzar en otras hipótesis, ya que la JEP se concentrará en la relacionada con la presunta responsabilidad de la extinta guerrilla de las Farc.“La Sección de Apelación insiste en que debe tenerse presente que la competencia que asume la JEP para investigar los homicidios de Álvaro Gómez Hurtado y José del Cristo Huertas Hastamorir solamente cobija la hipótesis relacionada con la presunta responsabilidad de exmiembros de las Farc-EP y, en consecuencia, no configura ningún tipo de interferencia con los avances que puedan seguir obteniéndose en la JPO por parte de las instituciones que se encuentran indagando la responsabilidad de otros agentes estatales y no estatales que no estarían sujetos a la competencia del órgano judicial transicional, por lo menos hasta la fecha. En ese sentido, como ya lo indicó la Sala de Reconocimiento, la Fiscalía y la Comisión de Investigación y Acusación podrán continuar con su función constitucional, en tanto siguen ostentando la titularidad de la acción penal de las investigaciones ya reseñadas y que no son objeto de estudio por la JEP”, agregaron los magistrados.La familia de Álvaro Gómez ha reiterado que no cree en la versión de la extinta guerrilla de las Farc, según la cual esa organización es responsable del magnicidio. Sus familiares sostienen que habría una responsabilidad de Estado e incluso han señalado por su presunta responsabilidad al expresidente Ernesto Samper.En la resolución también se indica: “Aunque no existe un nivel de certeza determinante, tampoco es descartable la responsabilidad de las Farc-EP y, en esa medida, se entiende que esta hipótesis podrá encontrar una evolución mientras avanza la investigación y el esclarecimiento de los patrones de violencia y hasta que se logre determinar de manera contundente la existencia, o no, de la responsabilidad penal que ha sido formulada por los comparecientes. Lo anterior, bajo la debida garantía de que en cada etapa del proceso las víctimas y demás intervinientes tendrán las oportunidades correspondientes para presentar, de acuerdo con las reglas procesales aplicables, las objeciones que estimen pertinentes”.La Sección recordó además que la jurisdicción tiene competencia prevalente para investigar hechos relacionados con el conflicto armado. En ese sentido, explicó que miembros del antiguo Secretariado de las Farc-EP afirmaron que el asesinato obedeció a una retaliación por las posturas políticas de Gómez Hurtado en la época del surgimiento de esa guerrilla, cuando los calificó como “repúblicas independientes”.
Al menos trece personas murieron y otras nueve resultaron heridas este viernes cuando un autobús colisionó con un camión cisterna en una autopista a las afueras de la ciudad portuaria de Karachi, en el sur de Pakistán, informó la policía."En el accidente han muerto trece personas y otras nueve han resultado heridas", confirmó a EFE un oficial de policía de Karachi, Raza Khan.El policía aclaró que el camión cisterna se dirigía a Karachi cuando chocó con el autobús que iba hacia Sanghar y venía por el carril contrario.El ministro del Interior de la provincia de Sindh, Zia-ul-Hasan Lanjar, expresó en un comunicado su "profundo pesar y dolor" por el incidente y dio el pésame a las familias de las víctimas."He ordenado que se proporcione a los heridos las mejores y más inmediatas instalaciones médicas posibles, y he instruido a las autoridades pertinentes para que agilicen aún más las actividades de auxilio", añadió en la declaración.El comunicado señalaba que un fuerte contingente de la policía local se encontraba en el lugar de los hechos y que la situación estaba bajo control.El ministro principal de Sindh, Murad Ali Shah, también expresó su pesar y ordenó una investigación para determinar la causa del accidente. En un comunicado, prometió que se tomarán medidas contra los responsables y ordenó la aplicación estricta de las leyes de tráfico para la protección de los ciudadanos.Los accidentes de tráfico mortales ocurren con frecuencia en Pakistán y entre las principales causas figuran el exceso de velocidad, los adelantamientos peligrosos y el incumplimiento de las normas de tráfico.
La aerolínea Avianca realizó una operación especial para transportar más de 20 toneladas de ayuda humanitaria al departamento de Córdoba, como respuesta a la emergencia provocada por las inundaciones. En el vuelo se transportaron alimentos secos, productos enlatados, refrigerios, ropa, zapatos y cobijas.Según informó la compañía, esta operación marcó un hito para la región, ya que es la primera vez que un avión de este tamaño aterriza en el Aeropuerto Los Garzones, en Montería, como parte de una misión humanitaria. La operación fue posible gracias a la coordinación con autoridades, como el Ejército Nacional, y con organizaciones sociales, como el Banco de Alimentos de Bogotá.Además, la empresa aseguró que hace dos días también fueron transportadas y entregadas 2.8 toneladas de ayuda para animales afectados por la emergencia. Esto incluye concentrado, medicamentos y alimento húmedo para perros y gatos, en alianza con empresas de mensajería y fundaciones de protección animal.El presidente de la compañía, Gabriel Oliva, señaló que la aerolínea seguirá acompañando al país cuando más lo necesita. Por eso, como parte del apoyo a las comunidades afectadas, este sábado viajaron 12 médicos para una jornada de atención en salud dirigida a los damnificados.
La Armada de Colombia mantiene un operativo humanitario en el Caribe colombiano para atender a más de 11.000 familias afectadas por la emergencia climática, luego de los desbordamientos de los ríos Sinú y Atrato. Las poblaciones más afectadas fueron de los departamentos de Córdoba y Antioquia.Las acciones se han desarrollado a través de la Fuerza Naval del Caribe y las unidades de la Brigada de Infantería de Marina No.1, para apoyar a las comunidades afectadas en Montería y en los municipios de Lorica, y Cereté, en Córdoba, así como en Vigía del Fuerte, Murindó y Turbo, en el departamento de Antioquia.En Córdoba, unidades del Batallón de Infantería de Marina No. 14 y del Gaula de Sucre han reforzado los muros de contención construidos a la orilla de un río con más de 4.000 sacos de tierra para reducir el impacto de las inundaciones provocadas por el aumento del nivel del río Sinú. Además, con botes, camiones y vehículos tácticos, se logró evacuar personas y transportar cerca de 20 toneladas de ayuda humanitaria hacia los sectores más afectados.De manera articulada con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Gobernación de Córdoba y la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) de Cartagena, también se adelantaron evacuaciones preventivas que permitieron trasladar a 10 familias y poner a salvo a 15 mascotas. En las zonas de emergencia permanecen cerca de 150 infantes de marina, apoyando directamente a la comunidad y coordinando acciones desde el Puesto de Mando Unificado.Por su parte, en Antioquia, la Armada ha transportado más de 30 toneladas de ayudas humanitarias que fueron distribuidas en Murindó, Vigía del Fuerte y comunidades rurales del municipio de Turbo, en el Urabá antioqueño. Según la Institución Naval, las operaciones continuarán mientras persistan las afectaciones, con el objetivo de garantizar atención oportuna y acompañamiento a las familias que hoy enfrentan las consecuencias de la emergencia climática.
La esposa del secretario municipal señalado de quitarles la vida a sus dos hijos decidió pronunciarse públicamente por primera vez desde la tragedia. A través de una carta difundida en redes sociales, expresó su arrepentimiento por errores en su relación y lamentó profundamente la muerte de los menores, asegurando que nada justifica la violencia que destruyó su hogar.Los hechos ocurrieron en el municipio de Itumbiara, ubicado en el estado de Goiás, en Brasil, donde el funcionario Thales Machado, quien se desempeñaba como secretario de Gobierno, es señalado de disparar contra sus hijos de 12 y 8 años dentro de su vivienda la noche del miércoles 11 de febrero. De acuerdo con el reporte de las autoridades, tras atacar a los menores, el hombre se quitó la vida con la misma arma.Los niños fueron trasladados de urgencia a centros médicos cercanos. El mayor falleció poco después debido a la gravedad de las heridas, mientras que el menor murió horas más tarde, pese a los esfuerzos de los especialistas por salvarle la vida.Uno de los elementos que analizan los investigadores es un mensaje publicado por el funcionario en sus redes sociales horas antes del crimen. En ese texto, que posteriormente fue eliminado, el hombre hacía referencia a dificultades sentimentales y mencionaba una supuesta infidelidad. Ese contenido es considerado una pieza clave para entender el contexto emocional previo a los hechos.¿Qué dijo la esposa del secretario municipal?Tras lo ocurrido, su esposa, Sarah Tinoco Araújo, rompió el silencio con una carta abierta en la que expresó el profundo dolor que enfrenta tras perder a sus hijos. En su mensaje, reconoció que cometió errores en su matrimonio y afirmó que vivirá con las consecuencias de sus decisiones."Hoy escribo con el corazón roto, abrumada por un dolor indescriptible. Perdí a mis hijos, a mi familia y una parte de mí para siempre. Reconozco, ante todos, que cometí errores en mi matrimonio. Errores que dolieron, que causaron dolor y que nunca debieron haber sucedido. Cargaré con el peso de mis decisiones y sus consecuencias por el resto de mi vida. Nada de lo que diga ahora podrá cambiar lo sucedido.Pero también debo decir que nada justifica la tragedia que destruyó a nuestra familia. Mis hijos eran inocentes, llenos de vida, sueños y amor. No merecían nada de esto. Eran la luz de mis días, y ahora vivo en la oscuridad de la añoranza y el arrepentimiento.Pido perdón a nuestras familias, amigos y a todos los que sufren con nosotros. Pido perdón especialmente a mis hijos, que ya no están aquí para escuchar mi voz y expresar cuánto los amaba.Estoy viviendo la peor pesadilla que una madre puede enfrentar. Que Dios tenga piedad de nosotros y reciba a mis hijos en el cielo".Entre tanto, las autoridades continúan recopilando pruebas y testimonios para esclarecer lo sucedido.
Kardyn Daniel Montilla Baquero es señalado de captar mujeres con falsas ofertas laborales para abusarlas sexualmente en Ciudad Bolívar, en Bogotá; uno de estos casos terminó en la muerte de una de las víctimas. Durante la audiencia de imputación, el hombre aceptó de manera libre y voluntaria su responsabilidad en ocho eventos delictivos, incluido el del homicidio.Según la investigación de la Fiscalía, el caso más grave corresponde al asesinato de una mujer cuyo cuerpo fue hallado el 8 de noviembre de 2024 en el sur de Bogotá. La víctima habría sido citada por el hoy procesado para concretar una supuesta oferta de trabajo como modelo.Sin embargo, al llegar al punto acordado, fue conducida a una zona boscosa donde, de acuerdo con la Fiscalía, fue abusada sexualmente, golpeada y asfixiada hasta causarle la muerte.Las pruebas recolectadas por las autoridades indican que Montilla Baquero también estaría implicado en el ataque a otras siete mujeres. Estos hechos ocurrieron entre abril y diciembre de 2024, igualmente en Ciudad Bolívar, y tendrían un patrón similar: las víctimas eran contactadas con falsas promesas de empleo y supuestas remuneraciones de hasta cuatro millones de pesos.De acuerdo con el ente acusador, en estos casos las mujeres habrían sido golpeadas, abusadas sexualmente, extorsionadas y posteriormente abandonadas en zonas despobladas. La investigación señala que el procesado se valía de engaños y de identidades falsas para ganarse la confianza de las víctimas y concretar los encuentros.Durante la audiencia, Montilla Baquero aceptó los delitos de feminicidio agravado, acceso carnal violento, hurto calificado, extorsión, acceso abusivo a un sistema informático y falsedad personal.El hombre continuará privado de la libertad en una cárcel mientras avanza el proceso; está previsto que en marzo un juez penal de conocimiento dé a conocer el sentido del fallo. Además, en los próximos días la Fiscalía lo acusará formalmente por otros ocho eventos delictivos relacionados con delitos sexuales.
Miroslav Jenca, jefe de la Misión de Verificación de la ONU, explicó que uno de los mayores desafíos se concentra en regiones como el Catatumbo, donde el desplazamiento forzado y el confinamiento continúan afectando a miles de personas. Según señaló, en el marco de las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (Citrep) y las Curules de Paz, cerca de 100.000 personas no pueden ejercer su derecho al voto debido a que se ven obligadas a desplazarse constantemente de un lugar a otro como consecuencia de la violencia.“Hay alrededor de 100.000 personas que prácticamente no pueden votar porque se desplazan de un lugar al otro”, aseguró.El jefe de la misión relató que durante sus recientes visitas a esta región, incluida la zona rural del municipio de Tibú y sectores como Versalles, pudo constatar la complejidad de la situación humanitaria y de seguridad. “Hablé con la gente en Versalles, y allá la situación de veras es muy, muy compleja, muy difícil”, afirmó.En ese contexto, Jenca insistió en que garantizar el derecho al voto es esencial para la democracia colombiana. “Yo pienso que es muy importante asegurar, garantizar el derecho al voto a todos los votantes y todas las votantes aquí en Colombia”, reiteró, haciendo énfasis en la necesidad de adoptar medidas para las regiones más afectadas por el conflicto.El jefe de la misión también se refirió a las responsabilidades frente al desarrollo de la campaña electoral. Señaló que el gobierno colombiano tiene un papel central en la protección del proceso democrático, al ser el único con el uso legítimo de la fuerza. En ese sentido, recalcó que el Gobierno debe garantizar un entorno seguro para todos los precandidatos y precandidatas, de manera que puedan hacer campaña sin amenazas ni restricciones indebidas.No obstante, Jenca aseguró que los propios precandidatos también deben contribuir activamente a la construcción de elecciones libres y en paz, respetando las reglas del juego democrático y promoviendo un ambiente de tolerancia y no violencia durante la contienda electoral.“Claro que los precandidatos también tienen responsabilidad de contribuir a las elecciones libres y en paz”, añadió.Finalmente, expresó el interés de la comunidad internacional en que todos los actores políticos respalden y firmen compromisos públicos "por que aquí hablamos de la democracia en Colombia".
El informe 'Compromiso con un proceso electoral libre y en paz en Colombia', elaborado por la Defensoría del Pueblo, analiza el periodo comprendido entre julio y diciembre de 2025, donde se evidencia que el ambiente electoral se desarrolla en un contexto de alta tensión política.Al mismo tiempo, señalan que la figura presidencial ha ocupado un lugar central en las narrativas de las precandidaturas, desplazando el énfasis en propuestas hacia la confrontación política.Uno de los hallazgos más preocupantes es la persistente subrepresentación de las mujeres en la contienda presidencial. “De las 99 precandidaturas activas identificadas al 15 de diciembre, solo 12 corresponden a mujeres (12,12 %), frente a 87 hombres (87,8 %). Esta brecha muestra una subrepresentación persistente que repercute en la visibilidad de las mujeres en la discusión electoral y limita su capacidad para posicionar agendas propias”.Durante la fase temprana de definición de precandidaturas, las redes sociales y plataformas digitales se consolidaron como el principal escenario de visibilidad política, ante la ausencia de campañas formales y el acceso desigual a medios tradicionales.Para la Defensoría “esta centralidad también amplifica riesgos asociados a la desinformación, la polarización discursiva y el uso de lenguaje violento, factores que inciden de manera directa en la calidad del debate democrático”.La Defensoría señala que el ambiente electoral estuvo marcado por hechos de alto impacto, como el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay; los procesos de definición de candidaturas mediante consultas; la escogencia de Paloma Valencia como candidata presidencial del Centro Democrático; y el anuncio de consultas interpartidistas para el 8 de marzo.“El aumento de las fricciones en las relaciones entre el gobierno colombiano y el de Estados Unidos, lo que ha causado un distanciamiento entre las administraciones. Hoy las relaciones entre ambos países ocupan un lugar más importante dentro del debate electoral actual, que el que han tenido en otros periodos similares”, señala.En materia de violencia política, la Misión de Observación Electoral reportó que durante 2025 se registraron 415 hechos de violencia contra liderazgos políticos, sociales y comunales. Aunque esta cifra representa una disminución frente al año preelectoral de 2021, la violencia continúa afectando de manera desproporcionada a los liderazgos políticos.El informe advierte que, si bien existe una condena abierta y generalizada a los ataques físicos, no se observa el mismo nivel de rechazo frente al uso de expresiones violentas, estigmatizantes o narrativas difundidas por terceros en redes sociales que pueden derivar en incitaciones a la violencia.Los resultados del informe muestran niveles altos de cumplimiento en la defensa de la primacía de la vida, el reconocimiento de la juventud y el respeto por las instituciones. Sin embargo, revelan niveles bajos en aspectos clave como la promoción del lenguaje constructivo y la eliminación de la estigmatización, así como en la garantía de difusión de información veraz.En particular, el punto relacionado con la información veraz presenta el nivel más bajo de cumplimiento y alineación, evidenciando la ausencia de protocolos o lineamientos para la verificación de contenidos, especialmente entre las precandidaturas que no suscribieron el Compromiso.Según la Defensoría, esto “revela la persistencia de patrones comunicativos que priorizan la confrontación violenta, las emociones y la deslegitimación del adversario por encima de la argumentación y la deliberación sustantiva. Que se ataque más a las personas que a los argumentos es un desafío profundo para la calidad de la democracia dentro y fuera de los entornos digitales”.Aunque durante el periodo analizado no se identificaron hechos documentados de violencias de género facilitadas por la tecnología, la Defensoría advierte que “no se puede ignorar que este tipo de violencias encuentran un nicho habilitante en entornos digitales donde se dan este tipo de confrontaciones en el periodo preelectoral”.La entidad alerta de que la violencia de género facilitada por la tecnología afecta de manera particular a mujeres, personas jóvenes y grupos minoritarios, y cuando se combina con la violencia contra las mujeres en política, configura un escenario especialmente preocupante para candidatas, militantes y liderazgos femeninos.Finalmente, la Defensoría subraya que la libertad de expresión es un pilar esencial del debate democrático, pero advierte que no puede convertirse en un escudo para la desinformación ni para el uso de lenguaje que promueva violencia.
La Jurisdicción Especial para la Paz imputó a 15 exintegrantes del Bloque Oriental y 7 del Bloque Sur, estructuras en las que se concentraron los secuestros más complejos, prolongados y violentos del conflicto armado.En el caso del Bloque Oriental, la estructura fundacional y más grande de la antigua guerrilla, la JEP los halló responsables por secuestros cometidos en Arauca, Casanare, Cundinamarca, Guainía, Guaviare, Meta, Vaupés y Vichada, así como en algunas zonas de Boyacá, Caquetá y Santander.Para el Bloque Sur, las conductas investigadas ocurrieron principalmente en Huila, Caquetá, Putumayo, Nariño, Amazonas y en sectores de Cauca y Meta.Los imputados del Bloque Oriental son: Wilmar Antonio Marín, quien fue conocido como ‘Hugo o Hugo 22’; Bernardo Mosquera, quien fue conocido como ‘Negro Antonio’; Nelson Quintero, quien fue conocido como ‘Arcesio Angarilla’; Marco Fidel Suárez, quien fue conocido como ‘Arsenio Mejía o Kokoriko’; Holmes Puentes, quien fue conocido como ‘Ricaurte Páez’; Marcos Patiño, quien fue conocido como ‘Efrén o Patequeso’; Germán Gómez, quien fue conocido como ‘Lucas 40’, ‘Lucas Urueta’ o ‘El Médico’; José Ricaurte Valencia, quien fue conocido como ‘Jerónimo Gutiérrez’ o ‘Caresanto’; Luis Garzón, quien fue conocido como ‘Severiano’; Elmer Caviedes, quien fue conocido como ‘Albeiro Córdoba’; Rodolfo Restrepo, quien fue conocido como ‘Víctor Tirado’; Bertulfo Caicedo, quien fue conocido como ‘Alberto Pitufo’; Julián Saavedra, quien fue conocido como ‘William Sánchez’ o ‘Plinio’; Olivo Guantiva, quien fue conocido como ‘Robledo’; y Gerardo Aguilar, quien fue conocido como ‘César’.Por su parte, los imputados del Bloque Sur son: Fabián Ramírez; Floresmiro Burbano (Martín Corena); Darío Lee Díaz (Robledo); Luis Montes (Euclides Bermúdez); Ángel García (Hernán Benítez); Ezequiel Hueguía (Rolando Romero); y William Tovar (Franklin Smith Caicedo). Según la JEP, este bloque tuvo un papel central en secuestros con fines de canje, especialmente contra figuras políticas, entre ellas Ingrid Betancourt, entonces candidata presidencial, y Clara Rojas, su fórmula vicepresidencial y jefa de campaña.La investigación estableció que, debido a su mayor capacidad operativa y control territorial, el Bloque Oriental recibió durante años a víctimas de secuestro provenientes del Bloque Sur, particularmente aquellas retenidas para intercambio por guerrilleros presos. Estas personas permanecieron durante largos periodos en campamentos selváticos, en condiciones extremas de cautiverio.La Sala de Reconocimiento llamó a estos comparecientes a reconocer responsabilidad por crímenes de guerra de toma de rehenes, así como por otros delitos cometidos durante el cautiverio, entre ellos homicidio, tortura, tratos crueles, atentados contra la dignidad personal, violencia sexual y desplazamiento forzado.Además, les atribuyó crímenes de lesa humanidad por graves privaciones de la libertad y conductas asociadas, como desaparición forzada, asesinato, esclavitud y otros actos inhumanos, los cuales, por su gravedad, no pueden ser objeto de amnistía ni perdón judicial.La investigación concluyó que los excombatientes imputados tenían control efectivo sobre su tropa y capacidad de imponer disciplina, por lo que son responsables tanto por haber impartido órdenes directas que derivaron en secuestros y asesinatos, como por no impedir los abusos cometidos contra las víctimas durante el cautiverio.Algunos de ellos, además, participaron de manera directa en crímenes graves y comandaron campamentos donde las personas permanecieron privadas de la libertad durante años.De acuerdo con la JEP, el Bloque Oriental fue responsable del 34 % de los secuestros atribuidos a las Farc-EP en todo el país, mientras que el Bloque Sur concentró el 8 %. Sin embargo, el 18 % de las víctimas acreditadas ante la JEP señalan al Bloque Sur como responsable. Entre las 4.439 víctimas acreditadas, 1.239 atribuyen su secuestro al Bloque Oriental y 771 al Bloque Sur.La JEP documentó que ambos bloques actuaron bajo tres patrones criminales: secuestros para financiar la organización, para forzar intercambios por guerrilleros presos y para ejercer control social y territorial. En este último patrón se registraron trabajos forzados, castigos colectivos y asesinatos de personas que intentaron escapar del cautiverio.Con estas imputaciones, la Sala de Reconocimiento de Verdad cerró la investigación del Caso 01 y dejó delimitada la lista de responsables por el secuestro en las Farc-EP. El proceso entra ahora en la etapa de reconocimiento de responsabilidad, en la que los imputados deberán aceptar o rechazar los cargos en un plazo de 30 días.De haber reconocimiento, se avanzará hacia sanciones propias de carácter restaurativo; de lo contrario, los casos podrán ser remitidos al Tribunal para la Paz o a la Unidad de Investigación y Acusación, donde podrían derivar en juicios con penas de hasta 20 años de cárcel.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) reiteró su llamado al Gobierno nacional para que se sume con recursos económicos a la búsqueda de personas desaparecidas en La Escombrera, en Medellín.El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, explicó que, hasta ahora, el proceso de excavación ha sido sostenido principalmente con recursos de la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia, lo que ha permitido garantizar la continuidad de las labores en el corto plazo. No obstante, advirtió que la magnitud del trabajo que aún falta por realizar hace indispensable un respaldo económico directo del Gobierno nacional.“Es enorme lo que hay que mover de escombros y demás, pues sí es fundamental que el Gobierno nacional, digamos, de manera directa apoye económicamente para que esa búsqueda sea posible y no solamente la Alcaldía de Medellín, que es algo que yo he venido insistiendo hace mucho tiempo”, aseguró Ramelli.Desde el Tribunal para la Paz, el magistrado Gustavo Salazar Velázquez, de la Sección de Reconocimiento, explicó que el proceso en La Escombrera corresponde a una excavación continuada que demanda una alta cantidad de recursos. Según detalló, actualmente existe una bolsa conjunta de financiación integrada por aportes de la JEP, la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia.De acuerdo con el magistrado, la Jurisdicción Especial para la Paz aporta los equipos forenses y la mano de obra, mientras que la Alcaldía de Medellín ha asumido el cubrimiento del bienestar de las víctimas y el suministro de la maquinaria amarilla necesaria para las excavaciones.“En este momento estamos recontratando la maquinaria amarilla por parte de la Alcaldía de Medellín, la maquinaria retoma la semana entrante y estamos garantizando recursos hasta mediados, finales del mes de agosto y sabiendo de la alta exigencia de recursos, vinculamos al Gobierno nacional para que incorpore recursos para el proceso de excavación”, afirma el magistrado.En ese marco, explicó que ya se han iniciado conversaciones con distintas entidades para definir los mecanismos de aporte. Entre ellas, el Departamento Nacional de Planeación, el Ministerio de Hacienda, el Ministerio del Interior y el Ministerio de las Artes, este último involucrado en el proceso de memorialización de La Escombrera, que se adelanta desde el año pasado y que cuenta con una fase avanzada.
El abogado jurídico del Clan del Golfo aseguró que la suspensión temporal de los diálogos con el Gobierno nacional se produjo luego de las declaraciones del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, que calificó como “supremamente graves” y como un incumplimiento de los acuerdos alcanzados en la mesa.Según Ricardo Giraldo, abogado contratado por el EGC para el proceso de paz total, las declaraciones del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, desconocieron un punto central del proceso: “El respeto por la identidad de las partes”.En ese sentido, recordó que existe una resolución del 5 de septiembre de 2025 mediante la cual el presidente de la República reconoce la autodenominación del grupo como Ejército Gaitanista de Colombia y no como Clan del Golfo.“Si están unos diálogos, unas conversaciones, unas negociaciones, como lo quieran llamar, para salir del conflicto, yo creo que lo más importante es el respeto a la identidad de las partes, como una primera medida. Entonces, eso fue lo primero que se incumplió”, afirmó el abogado.Giraldo cuestionó además que el grupo fuera señalado como un “cartel” y como el dueño del narcotráfico en Colombia.“Lo señala como el cartel del clan del golfo, como si ellos fuesen los dueños del narcotráfico en Colombia. Y en la mesa ha quedado demostrado que eso no es así, mis representados controlan el mercado, eso no lo puede negar nadie, pero de que sean los dueños, no”, añadió Giraldo.Finalmente, el abogado explicó que la decisión de suspender los diálogos fue adoptada de manera temporal e indefinida, sin establecer plazos para su reanudación, y que el levantamiento de la suspensión dependerá de la respuesta que entregue el Gobierno nacional frente a las declaraciones cuestionadas.Desde el Gobierno, el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, asegura que las órdenes de captura contra los principales líderes del Clan del Golfo se encuentran suspendidas, en el marco del espacio de conversación sociojurídica que adelanta el Gobierno nacional con ese grupo armado ilegal.“Desde el pasado diciembre, se encuentran suspendidas la ejecución de órdenes de captura de estos líderes conforme a lo establecido en la Resolución 274 de 2025 de la Presidencia de la República. Tanto la Fiscalía General de la Nación como el Ministerio de Defensa están informados de cada paso del proceso en el marco de la coordinación institucional correspondiente”, aseguran desde el comisionado en un comunicado.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) admitió de manera provisional la comparecencia de José Leonairo Dorado Gaviria, quien fue sargento viceprimero del Ejército Nacional y se desempeñó durante años en el área de inteligencia. Fue condenado en la justicia ordinaria por extorsión, al aprovechar información confidencial y apropiarse de 22 millones de pesos, y actualmente se encuentra privado de la libertad.En 2018, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas (SDSJ) rechazó su sometimiento por considerar que la Jurisdicción no tenía competencia material sobre la conducta por la que fue condenado. Esa decisión fue confirmada por la Sección de Apelación, y en los años siguientes la SDSJ se mantuvo en lo ya resuelto, pese a nuevas solicitudes del compareciente para ingresar al sistema transicional.Con el paso del tiempo, Dorado Gaviria amplió sus aportes y afirmó tener conocimiento, e incluso participación, en múltiples hechos delictivos, relacionados con su labor como integrante de la inteligencia militar encubierta del Ejército.A partir de esa información, la Sala de Reconocimiento de Verdad (SRVR) lo llamó a rendir versión voluntaria dentro de los macrocasos 06 y 08 y emitió un concepto preliminar positivo sobre sus contribuciones, al considerar que podrían ser relevantes.En abril de 2024, un despacho de la SDSJ resolvió desarchivar la actuación transicional, al concluir que las nuevas solicitudes del compareciente incluían hechos y conductas que debían ser analizados para determinar si podían ser competencia de la JEP.El auto señaló que esos relatos podrían contribuir al esclarecimiento de violaciones a los derechos humanos cometidas durtante su vinculación a la Brigada XX y al Batallón Charry Solan, en particular aquellas asociadas a estructuras de inteligencia militar, como asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate, así como posibles vínculos entre miembros de la fuerza pública y grupos paramilitares en distintas regiones del país.Posteriormente, la defensa de Dorado interpuso un recurso de apelación, solicitando que se revisara la decisión que había negado beneficios transicionales y que se analizara la conexidad entre su conducta y el conflicto armado, teniendo en cuenta su rol funcional dentro del Ejército y los aportes entregados ante la JEP.En diálogo con Blu Radio, Pedro Díaz, magistrado de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP, por donde pasó el proceso en una primera instancia, explicó el alcance de esta admisión provisional y lo que se espera del compareciente dentro del sistema transicional.“Eso significa que debe aportar aquello más de lo que se ha establecido en las investigaciones, los procesos y sentencias de la justicia ordinaria, que sean razonados, que sean verdades, que a la JEP le permita contrastar no solo señalamientos o expresiones reiterativas o genéricas, sino que esto permita avanzar en las investigaciones y especialmente de los hechos de desaparición forzada y asesinatos ocurridos durante esa década de los años 80 y comienzos de los 90, en que los servicios de inteligencia de las fuerzas militares fueron muy activos en este patrón y práctica criminal”, detalló el magistrado. Finalmente, el magistrado señaló que en estos casos, la prioridad es garantizar los derechos de las víctimas y conocer la verdad en crímenes que son considerados de los más graves por el derecho internacional, como la desaparición forzada.
La mesa de negociación entre el Gobierno nacional y el Clan del Golfo atraviesa un momento delicado tras el anuncio de suspensión provisional de los diálogos por parte del grupo armado ilegal. De acuerdo con la delegación del Gobierno, la decisión se habría tomado de manera unilateral y sin comunicación oficial que precise sus alcances.“Nos hemos enterado de una decisión unilateral de suspensión provisional; dicen ellos que es para algunas consultas. Esperamos una notificación formal y enterarnos bien del detalle”, aseguró Álvaro Jiménez, negociador del Gobierno con el Clan del Golfo.Según se conoció, la suspensión estaría relacionada con declaraciones realizadas en las últimas horas por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. Jiménez indicó que la información conocida hasta ahora apunta a una reacción del grupo armado frente a esos pronunciamientos.“Entendí, de la información que ha sido conocida, que es a raíz de unas declaraciones que el señor ministro de Defensa hizo en la mañana de hoy y esperamos un poco los desarrollos para poder asumir un comportamiento respecto de las mismas”, añadió.Jiménez señaló que la delegación se encuentra a la espera de mayores desarrollos para definir su postura frente a la decisión anunciada, y reiteró que, hasta el momento, no existe una notificación formal que confirme la suspensión ni sus términos.El delegado del Gobierno también subrayó que las acciones y procedimientos del Ministerio de Defensa son competencia exclusiva de esa cartera y que no corresponde a la mesa de negociación contradecirlas.“Las acciones y procedimientos del Ministerio de Defensa son competencia del señor ministro; yo no las voy a contradecir, pero he podido conversar con él y el señor ministro de Defensa me ha indicado que ellos cumplirán con el compromiso que se ha hecho en las mesas; por tanto, espero que haya alguna precisión al respecto”.Por ahora, el Gobierno espera que el Clan del Golfo notifique oficialmente su decisión, precise si la suspensión será temporal y aclare qué ocurrirá con el futuro de los diálogos.
El 2025 cerró como uno de los años más críticos para la movilidad humana forzada en Colombia. De acuerdo con el balance Dinámicas de Movilidad Humana Forzada en Colombia de la Defensoría del Pueblo, durante el año se registraron 133 eventos de desplazamiento forzado masivo, que afectaron a 107.924 personas, así como 99 eventos de confinamiento, que restringieron la movilidad de 128.825 personas en distintas regiones del país.En comparación con el año anterior, el número de personas desplazadas aumentó un 318,3 %, mientras que los casos de confinamiento crecieron un 19,4 %. “El informe advierte que las cifras superaron ampliamente las de 2024 y reflejan graves afectaciones a comunidades civiles en diferentes territorios”, afirma el documento.La subregión del Catatumbo, en Norte de Santander, concentró la mayor parte de las afectaciones. La crisis registrada a comienzos de año dejó más de 73.000 personas desplazadas, equivalente al 73 % del total nacional. Municipios como Tibú y El Tarra encabezaron los reportes, y durante el resto del año se mantuvieron nuevos episodios de desplazamiento y confinamiento.Otros departamentos como Nariño, Cauca y Antioquia también reportaron desplazamientos masivos, mientras que en confinamiento los mayores impactos se registraron en Chocó, Norte de Santander, Cauca, Huila, Guaviare, Antioquia y Valle del Cauca, que concentraron el 80,3 % de los casos del país. Solo en Chocó se contabilizaron 23.645 personas confinadas, la cifra más alta a nivel nacional.Solo en diciembre de 2025, se documentaron 10 eventos de desplazamiento forzado masivo, con 4.680 personas afectadas, y 6 eventos de confinamiento, que limitaron la movilidad de 18.450 personas.Nuevamente, Catatumbo concentró la mayor parte de las emergencias, con más de 3.700 personas desplazadas y 6.283 confinadas en ese periodo. Frente a diciembre de 2024, el incremento fue drástico: 676,2 % más personas desplazadas y 921,7 % más afectadas por confinamiento.El informe también advierte sobre el impacto migratorio. Entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de 2025, 152.858 migrantes irregulares transitaron por Colombia, un 61 % más que en 2024. A esto se suma el retorno de 20.474 personas desde Norte y Centroamérica, en su mayoría de nacionalidad venezolana.Adicionalmente, la Defensoría acompañó a 5.204 connacionales deportados desde España, Estados Unidos y Chile, por medio de 50 vuelos humanitarios.“Durante estos procesos, la entidad recibió quejas por violencia basada en género, abuso sexual, requisas inapropiadas, deficiencias en aseo, alimentación y atención médica, así como posibles actos de discriminación o xenofobia”, aseguraron desde la Defensoría.Finalmente, la entidad advirtió que “el desplazamiento forzado masivo en el país, durante 2025, creció más de tres veces en relación con el 2024, evidenciando el recrudecimiento del conflicto armado en el territorio nacional y la ineficacia del Estado con las medidas de prevención y protección de los derechos de la población”.
El informe RED-clutamiento 2.0 de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP documenta que al menos 1.749 menores de edad fueron reclutados en Colombia entre 2017 y 2026. Uno de los principales hallazgos es el uso sistemático de redes sociales para atraer a niños y adolescentes, especialmente en zonas rurales.“Desde 2021, el reclutamiento de niños y niñas es el tipo de victimización a la población civil que más rápido crece en Colombia (por encima de masacres, asesinato de líderes sociales, desplazamiento forzado y confinamiento). Esto coincide con el uso sistemático de las redes sociales”, asegura el informe.De acuerdo con el documento, el 44 % de los casos registrados en 2025 estuvieron asociados directamente al reclutamiento a través de plataformas digitales.Las cifras muestran, además, un crecimiento sostenido: mientras en 2022 se registraron 151 casos de reclutamiento, en 2023 la cifra subió a 255; en 2024 alcanzó los 362 y en 2025 llegó a 386 casos. En apenas cuatro años, el incremento supera el 150 %, convirtiéndose en una de las violencias con mayor crecimiento en el país.De acuerdo con la UIA, el uso de TikTok y Facebook ha facilitado que los casos de reclutamiento se dupliquen mensualmente en algunos territorios. Antes de la expansión del reclutamiento digital, estos hechos se concentraban en 97 municipios; hoy se registran en 248 municipios, lo que representa un aumento del 156 %.“Las redes sociales han propiciado que se presenten casos de reclutamiento en lugares donde jamás habíamos registrado hechos (inclusive en la época más álgida del conflicto armado con las Farc-EP)”, subraya el informe.Según el documento, los reclutadores digitales reproducen estereotipos de género binarios para hacer más atractiva la oferta y generar identificación entre niños y adolescentes. En algunos casos, convocan a menores a supuestos torneos de fútbol, asegurando que asistirán cazatalentos extranjeros que los llevarán a equipos profesionales fuera del país.El escrito señala que las disidencias de las Farc, bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’, son el grupo armado que más niños recluta a través de redes sociales. Esta estructura concentra 116 cuentas activas en Facebook y TikTok, con publicaciones que alcanzan en promedio más de 20.000 visualizaciones y, en algunos casos, millones de reproducciones.Su principal zona de operación está en el suroccidente del país, especialmente en Cauca, Valle del Cauca y Nariño, departamentos donde opera el 67 % de las cuentas identificadas.En total, el informe identificó 186 cuentas en redes sociales vinculadas a actividades de reclutamiento, con un promedio de 6.700 seguidores por cuenta.La UIA alerta que, si no se adoptan medidas urgentes de prevención y control, entre 2026 y 2030 podrían registrarse más de 2.300 nuevos casos de reclutamiento, lo que equivaldría a que un menor sea vinculado a un grupo armado cada 12 horas.
El expresidente Álvaro Uribe se refirió en sus redes a los asesinatos de líderes sociales en Colombia, luego de que Human Rights Watch informará que en los primeros 94 días de Gobierno del presidente Gustavo Petro se ha cometido el asesinato de 35 líderes sociales y defensores de los DDHH. El expresidente Uribe aseguró que la problemática esto no es culpa ni del presidente actual ni del anterior, porque la principal causa es el acuerdo de la Habana donde para él se pactó impunidad absoluta, que recordemos se firmó en 2016 con la extinta guerrilla de las FARC para llegar a la paz y al narcotráfico.“Ni el expresidente Duque ni el presidente Petro son culpables del asesinato de líderes sociales; La mayor causa es el Acuerdo de La Habana, por la impunidad absoluta y el narcotráfico; contracultura que desprecia la vida, el orden jurídico y desplaza al Estado Democrático” señaló el exmandatario.Según el informe de Human Rights Watch, los asesinatos se han registrado en 19 departamentos entre el 18 de agosto y el 30 de octubre, sin embargo Nariño es el departamento donde más se reportan estos crímenes, pues van 8 asesinatos, le sigue Putumayo con 4, y Cauca y Arauca con 3."Hemos documentado 35 homicidios de defensores de DDHH y líderes sociales en los primeros tres meses del gobierno de Gustavo Petro en Colombia", trinó Juan Pappier, investigador de HRW.Escuche el podcast ¿Cómo es vivir en Corea?
El alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, confirmó que en la mesa de diálogos con el ELN habrá presencia de militares y policías en retiro, mientras que en las mesas técnicas habrá asesoría de oficiales que se encuentran en servicio activo.“Hay distintos tipos de militares y policías, retirados y activos, en las mesas principales habrá retirados, militares y policías, y habrá asesoría de militares activos en las mesas técnicas que son mucho más adelante”, señaló Rueda.El comisionado también aseguró que la mesa de diálogos con el ELN se instalará este noviembre y que pronto se conocerá el día y el lugar.Por otro lado, el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso en una carta aseguró que quería reunirse con algún representante del Gobierno, como puede ser el comisionado, ante esto Rueda aseguró que aún no le han dado respuesta.“Todavía no hemos tenido una respuesta de nuestra parte, estamos en este momento en unos asuntos internos que son los prioritarios. Este Gobierno es de disposición al diálogo con todos los que quieran contribuir a la paz total”, señaló.Por su parte, el presidente de la JEP, magistrado Roberto Carlos Vidal, aseguró que la expulsión de la JEP de Iván Márquez y la Segunda Marquetalia es una decisión final, pues se necesitaría una reforma para que puedan volver a someterse a esta jurisdicción, algo que Rueda aseguró será respetado por el Gobierno nacional.“Lo que está escrito y está en unas normas como ese acto legislativo, eso se está respetando. Nadie lo está irrespetando”, enfatizó.Y ante la posibilidad de que Iván Márquez y la Segunda Marquetalia reciban un diálogo de carácter político, el alto comisionado indicó que hasta ahora están en fase exploratoria y esto no se ha decidido.“Cómo vamos a hablar de una decisión de fondo cuando no hemos iniciado ninguna fase de diálogo. Estamos solamente en una fase de acercamiento, cómo nos van a pedir qué conclusiones hay, si solamente tenemos un acercamiento y el acercamiento se ha referido a asuntos humanitarios”, finalizó Rueda.Escuche el podcast “Zorros y Erizos” y conozca el panorama en Colombia, que parece no pintar bien con una inflación por las nubes:
El ministro de Defensa, Iván Velásquez, se pronunció con relación a una posible negociación con las disidencias de las Farc al mando de alias 'Iván Mordisco' y la Segunda Marquetalia. El funcionario explicó que, en la nueva ley de la paz total, se aprobó un texto sin limitaciones que no excluye a ninguna organización, como lo planteó en algún punto el senador Humberto de la CallePor eso, según el funcionario, ya será en la caracterización que se deberá integrar una comisión para tal fin, la cual defina cómo pueden catalogarse esas organizaciones que han mostrado su interés por participar en estas negociaciones.“Como fue ampliamente conocido, hubo una propuesta por parte de Humberto de la Calle, para excluir a la Segunda Marquetalia y organizaciones que hubieran firmado los acuerdos de las Farc luego se hubieran retirado, los denominados desertores, pero no fue aprobado en el Congreso; por el contrario, se aprobó un texto sin limitaciones, en los que se prevé la negociación política con organizaciones al margen de la ley”, señaló Velásquez.El ministro de Defensa agregó que, como no están excluidos, habrá que definir luego de la caracterización, en qué términos se adelanta un proceso con la Segunda Marquetalia y la definición de las consecuencias. En concepto de Velásquez, se trata de procesos distintos que deben tener consecuencias diferentes, pero que hay que tener en cuenta que las disidencias no hicieron parte del proceso, no firmaron un acuerdo y en la caracterización también se mirará caso por caso para establecer quiénes firmaron y no cumplieron.Sobre el papel del Ministerio de Defensa en las negociaciones, Velásquez explicó que la cartera prestará una asesoría permanente al alto comisionado y al equipo negociador. El ministro dijo que si durante las negociaciones los grupos armados continúan con su actuar criminal no se quedarán de brazos cruzados.Finalmente, Velásquez aprovechó para referirse al anuncio de las disidencias en el que aseguraron que asesinarán a 300 militares. El ministro explicó que desarrollarán actividades de prevención y acción ante esta amenaza, con organismos de inteligencia se buscará establecer autoría y la identificación para proceder en contra de ellas.
Desde el año 2016, cuando se firmó el acuerdo de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la extinta guerrilla de las Farc, al menos 344 excombatientes han sido asesinados en diferentes zonas del país, según la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP. El año más grave fue el 2019, pues hubo 85 homicidios, mientras que el año con menos casos ha sido el 2017, cuando se registraron 39 homicidios, al igual que en en lo corrido del 2022, en donde se registran 25 casos."Cuando se analiza la espacialidad de los hechos, se encuentra que los departamentos donde se concentran la mayoría de los casos son Cauca (59), Nariño (42), Antioquia (36), Caquetá (34) y Putumayo (31). Así mismo, los municipios más afectados son Tumaco (18), Ituango (14), Puerto Asís (14) y Quibdó (10)", señala el informe.Debido a las condiciones de seguridad que tenían los excombatientes en el país, la Sección de Ausencia de Reconocimiento de la JEP decretó medidas cautelares de protección colectiva."Antes de esta importante decisión, es decir, entre enero de 2017 y marzo de 2020 se presentaron 213 homicidios contra los reincorporados, después de dictar las medidas este número se redujo a 131 casos entre abril de 2020 y julio de 2022. Esto representa una disminución del 38% con respecto a ambos periodos de tiempo".Pero, en enero de 2022, la Corte Constitucional declaró el estado de cosas inconstitucional por la seguridad de los exfarc, es decir, que había fallas por parte de entidades del Estado en las medidas que se estaban tomando para proteger la vida de quienes firmaron el acuerdo de paz."Si se compara el trimestre de enero a marzo para todos los años desde la firma del acuerdo de paz, se puede encontrar que el trimestre de 2022 fue el segundo donde menos homicidios se presentaron. De hecho, con respecto al trimestre de 2021 los casos disminuyeron 29%".Le puede interesar:
Desde hace algunos meses algunos grupos como el Clan del Golfo, las disidencias de las Farc y otras estructuras armadas han decretado un cese al fuego unilateral, con el objetivo de mostrar su voluntad de paz de cara a un eventual diálogo con el Gobierno nacional, pues el alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, ha asegurado que quienes quieran entablar un diálogo o someterse a la justicia deben dejar de asesinar, torturar y desaparecer para empezar la fase exploratoria.El Centro de Recursos para el Análisis del Conflicto (Cerac) ha hecho un seguimiento al tema y asegura que en octubre se presentaron 15 violaciones al cese al fuego.“Nueve acciones ofensivas y seis combates. Las acciones violentas ocurrieron en Arauca, Antioquia, Santander, Valle del Cauca, Atlántico, Cauca, Nariño, Norte de Santander y Putumayo”, se lee en el informe.En 10 de esas acciones murieron cuatro civiles, dos soldados y cinco disidentes de las Farc, pero también se presentaron 17 acciones ofensivas que no han sido atribuidas a ningún grupo armado, en las cuales murieron nueve civiles.“En octubre, Cerac registró 15 operaciones de la fuerza pública contra los grupos que se han plegado al cese el fuego autoimpuesto, 12 de ellas contra el Clan del Golfo y tres contra los grupos pos-Farc Dagoberto Ramos, Jorge Briceño y frente primero”, señala el informe.En total, en octubre se presentó el confinamiento de 8.700 personas debido a las acciones violentas de los grupos armados, en los departamentos de Arauca y Antioquia.
Uno de los temas clave en la reunión entre el presidente Gustavo Petro y el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, fue el papel de Venezuela en la reanudación de diálogos con la guerrilla del ELN.Una de las posibilidades que se baraja es que las conversaciones de paz comiencen después del 15 de noviembre en Caracas, una vez el gobierno y el ELN definan sus equipos de representantes y de negociadores de paz.Según pudo establecer Blu Radio, el equipo negociador del Gobierno en estos diálogos contará con militares activos, empresarios, líderes sociales, entre otras personalidades.En este momento el ELN se encuentra en consultas con sus frentes en Colombia, para redefinir su equipo de negociadores, cuyo número podría ser mucho mayor que en el pasado intento de diálogos con el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos.A finales de septiembre, la administración de Gustavo Petro y la guerrilla del ELN anunciaron el restablecimiento de diálogos de paz, a partir de noviembre, con una metodología de "sedes rotativas", posiblemente entre los países garantes de las negociaciones: Cuba, Noruega y Venezuela.Gustavo Petro, exintegrante de la desmovilizada guerrilla del M-19 y primer presidente izquierdista del país, reactivó los contactos con el ELN una vez se posesionó. Las negociaciones fueron interrumpidas en 2019 por el gobierno de Iván Duque, luego de un atentado con carro bomba en contra de la escuela de cadetes de la Policía General Santander, en Bogotá, que mató a 22 personas.En días pasados, Iván Velásquez, ministro de Defensa, dijo que la experiencia de los militares ayudará a que los acuerdos que se logren con la guerrilla del ELN sean duraderos. Afirmó que quienes estén en las negociaciones deberán ser militares activos.Escuche el podcast “Zorros y Erizos” y por qué la alcaldesa Claudia López no asume su responsabilidad por la situación crítica de Bogotá: