Con el tiempo me he dado cuenta de que muchas cosas que había aprendido ya hoy no responden a la realidad o simplemente no debí aprenderlas. Entonces entiendo que debo desaprender. Y claro Desaprender duele. Y duele porque no se trata solo de soltar ideas, sino de soltar versiones de ti mismo que creías definitivas.Los que me educaron me enseñaron que aprender es acumular: más conocimientos, más certezas, más respuestas. Creo que muy pocas veces nos dijeron que crecer también implica vaciar, cuestionar, desmontar. Que hay momentos en la vida en los que lo que te está estancando no es lo que no sabes, sino lo que crees que sabes demasiado bien.Desaprender es mirar una creencia y atreverte a decir: “esto me sirvió, pero ya no me sirve”. Es revisar hábitos que antes te protegían, pero hoy te limitan. Es reconocer que muchas de tus reacciones automáticas no son elecciones conscientes, sino aprendizajes viejos que siguen operando sin permiso.Y aquí está lo incómodo: desaprender deja un vacío. Porque cuando sueltas una certeza, no inmediatamente aparece otra mejor. Hay un tiempo en el que te quedas sin piso, sin respuestas claras, sin esa seguridad que te daba tener todo “definido”. Ese espacio es incómodo… pero es necesario. Ahí empieza la transformación real.Porque solo quien se permite dudar, puede descubrir algo más profundo. Solo quien se atreve a soltar, puede recibir algo nuevo. Y solo quien reconoce que no lo sabe todo, se abre a vivir de una manera más consciente, más libre.Desaprender también es un acto de humildad. Es aceptar que no siempre tuviste razón, que hay otras formas de ver la vida, que puedes cambiar sin traicionarte. De hecho, cambiar puede ser la forma más honesta de ser fiel a quien estás llamado a ser ahora, no a quien fuiste antes.Tal vez hoy no necesitas aprender algo más. Tal vez lo que necesitas es identificar qué estás sosteniendo por costumbre, por miedo o por orgullo… y tener el coraje de soltarlo. Porque al final, desaprender no es perder. Es hacer espacio. Y en ese espacio, por fin, puede comenzar algo verdadero.
La Fiscalía no cree en la teoría según la cual 'Iván Márquez' y 'El Zarco Aldinever' están muertos o fuera de combate y por eso ordenó su captura y ofreció una recompensa de cinco mil millones de pesos por información que lleve a su detención, como responsables de haber ordenado el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.Los máximos cabecillas de la autodenominada Segunda Marquetalia, que es un grupo criminal creado por antiguos integrantes de las Farc que traicionaron el acuerdo de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos, fueron los responsables de ordenar el asesinato de Uribe Turbay, para lo cual destinaron mil millones de pesos para los sicarios, según la confesión de alias El Viejo, un curtido criminal recién salido de la cárcel.'Iván Márquez' ha intentado bajar su perfil, haciendo crecer versiones sobre su delicado estado de salud tras un atentado que sufrió hace varios años en territorio venezolano. Hoy la Fiscalía no cree en esas teorías y por eso intensifica en compañía de la Policía, su búsqueda para que comparezca ante la justicia colombiana.En el caso del Zarco Aldinever, de manera conveniente se dijo sin pruebas que supuestamente había muerto en una emboscada cometida por el ELN, el 13 de agosto del año pasado, apenas dos días después del fallecimiento de Miguel Uribe Turbay, tras luchar por su vida durante más de dos meses. Sin embargo, el cuerpo nunca apareció y no hay más elementos que permitan confirmar ese hecho.Según la Fiscalía, el 'Zarco Aldinever' fue la persona que directamente le ordenó a alias Yako que ejecutara el magnicidio de Miguel Uribe, con el fin de “ocasionar un impacto sobre la democracia y sobre los procesos políticos del país”.Iván Márquez, Jesús Santrich y otros criminales decidieron traicionar el acuerdo del Teatro Colón, se escaparon a Venezuela cuando fueron descubiertos volviendo a traficar cocaína y aupados por el dictador Nicolás Maduro, crearon una nueva guerrilla en 2019 y desde territorio venezolano planificaron y ordenaron el magnicidio de Uribe Turbay.Tanto el presidente Gustavo Petro como su candidato a la presidencia, Iván Cepeda, desde hace años insistieron en defender a Márquez, Santrich y compañía bajo la teoría del supuesto entrampamiento por parte de la DEA y del entonces fiscal general Nestor Humberto Martínez. De hecho, desde comienzos del gobierno Petro en 2022 y hasta noviembre de 2024 hubo una mesa de diálogos con la Segunda Marquetalia.Vale la pena recordar también que Iván Márquez, Jesús Santrich, el Zarco Aldinever y alias Yako, estuvieron sometidos a la JEP y todos se burlaron de los beneficios que les dio el acuerdo de paz. Pese a ello, el gobierno Petro les dio una nueva oportunidad de negociación que también traicionaron.A propósito, el gobierno sigue sin explicar por qué si desde noviembre de 2024 no había negociaciones de paz con la Segunda Marquetalia, solamente revocó el estatus de miembro negociador al Zarco Aldinever en julio de 2025, un mes después de consumado el atentado contra Miguel Uribe Turbay.
Como les manifesté el pasado viernes, tras conocerse el comunicado oficial de Caracol Televisión sobre las investigaciones por acoso sexual contra dos periodistas y presentadores, siento la responsabilidad —tanto profesional como personal— de compartir una reflexión profunda con ustedes.Hace siete años, cuando regresé a Colombia para integrarme al equipo de BLU Radio y Caracol Televisión, lo hice con una convicción y una agenda clara: poner el periodismo al servicio de los derechos de las mujeres. Durante este tiempo, este programa ha sido un espacio abierto para que periodistas, estudiantes y trabajadoras de diversos sectores alzaran su voz contra el acoso en sus entornos laborales.Recordamos casos que marcaron hitos, como las denuncias en la Universidad Nacional contra Fabián Sanabria y otros docentes; lo ocurrido con Hernando José Gómez en Asobancaria; o las valientes testimonios de colegas en distintos medios. Junto a Claudia Palacios, incluso creamos la sección "No es Normal", un esfuerzo pedagógico para desnaturalizar comportamientos que durante décadas fueron aceptados, pero que son, en realidad, formas de violencia y acoso.Hacer esa pedagogía nos permitió conocer cientos de historias. Hoy, ver que las nuevas generaciones ya no normalizan lo que antes era "parte del paisaje" me genera una profunda satisfacción, pero también una gran responsabilidad.Sin embargo, debo ser honesta: este es un momento duro. Hago parte de esta casa desde hace siete años y uno nunca está realmente preparada para enfrentar que estas situaciones ocurran en la propia compañía, con personas que uno conoce y en los pasillos que uno transita.Por eso, hoy mi primer mensaje es de gratitud y reconocimiento a las mujeres que se atrevieron a denunciar. Solo quienes hemos estado cerca de estos procesos sabemos el miedo paralizante y las consecuencias que enfrentan: el estigma de ser llamadas "locas", "feminazis" o "perseguidoras de hombres".Hay puntos que no podemos ignorar:La dificultad de la prueba: El acoso sexual suele ocurrir en la sombra, sin testigos ni grabaciones. Por eso, mi postura ha sido y seguirá siendo que a las víctimas hay que creerles. Muchas veces, su voz es la única prueba que tienen, y esa voz debe tener peso.El peso del silencio: Debemos reflexionar sobre los "silencios indebidos" de quienes presenciaron estos comportamientos y no dijeron nada. La complicidad pasiva es lo que permite que el acoso se perpetúe por años.Cierre de un ciclo y apertura de otro: Siento que estos siete años de trabajo a conciencia están viendo la luz. Que las mujeres se estén organizando para decir "basta" en todos los niveles, incluyendo nuestra propia casa, es la señal de que el cambio es irreversible.No estamos dispuestas a aceptar esto nunca más. Mi compromiso como periodista y como feminista es seguir garantizando que, donde haya una mujer silenciada por el acoso, aquí habrá un micrófono dispuesto a escucharla.
Las cifras muestran que Colombia cada vez está envejeciendo más. En 2025 hubo 433.678 nacimientos, un 4,5% menos que en 2024, y desde 2015 los nacimientos han caído más de un 30%. Además, la tasa de fecundidad está cerca de 1 hijo por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo (2,1). Los expertos señalan que, en solo 15 años (2010–2025), la población mayor pasó de 11,5% a 14,6%. Es decir, Colombia envejece más rápido de lo previsto.Este fenómeno no es solo un dato demográfico; es un cambio profundo en la estructura de la sociedad. Implica repensar el sistema de salud, el modelo pensional, las dinámicas familiares y, sobre todo, la forma en que entendemos la vida misma. Porque si vivimos más años, la pregunta ya no es cuánto vamos a vivir, sino cómo vamos a vivir.Por eso es necesario reflexionar constantemente sobre cómo afrontar esta nueva realidad y cómo propiciar que la vejez sea una etapa con calidad de vida. No basta con prolongar la existencia; se trata de garantizar bienestar físico, salud mental, vínculos significativos y sentido de propósito. Una sociedad que envejece necesita crear condiciones para que sus adultos mayores no solo sobrevivan, sino que sigan participando, aportando y sintiéndose valiosos.El otro día, conversando con una persona octogenaria, muy lúcida y activa, le pregunté dónde estaba la clave. Con actitud de sabio, me dijo: “en no dejar de aprender”. Uno envejece realmente cuando deja de aprender, porque el cerebro se vuelve perezoso.Esa respuesta, sencilla pero profunda, encierra una verdad poderosa: el envejecimiento no es solo biológico, también es mental y emocional. Mantener la curiosidad, abrirse a nuevas experiencias, adaptarse a los cambios y seguir cultivando el pensamiento son formas concretas de mantenerse vivo por dentro. Actividades posibles: aprender un idioma, leer y luego comentar lo leído, escribir (memorias, reflexiones, diario), juegos mentales (ajedrez, sudoku, estrategia). Y para ello no aislarse, tener: grupos de conversación, voluntariado, compartir con familia o amigos de forma intencional, espacios comunitarios (clubes, encuentros)Tal vez el gran reto no es evitar envejecer —porque eso es inevitable—, sino aprender a hacerlo bien. Y hacerlo bien implica no renunciar nunca a la capacidad de aprender, de sorprenderse y de seguir construyendo sentido en cada etapa de la vida.
En la región Caribe también hay luto por el accidente del avión Hércules, entre cuyas víctimas se contabilizan al menos cuatro fallecidos procedentes de esta zona del país, entre las 68 muertos que deja esta tragedia. Entre estos se encuentra Jainer Navarro, procedente de Aguachica, Cesar; Carlos Elías de la Cruz, oriundo de Río Frío; Junior Pertúz Martínez, de Aracataca, y Duván Varela Mariano, de Pueblo viejo; estos últimos tres del departamento de Magdalena.Pero también se confirmó que dos jóvenes del corregimiento de Valencia de Jesús, de Valledupar, están entre los sobrevivientes. Ellos son Julio Orozco y Luis Ángel Ochoa, quienes están bajo pronóstico reservado, luego de saltar del fuselaje antes que las llamas consumieran la estructura.A esto también le sigue la preocupación de varias familias que aseguran no tener información sobre el paradero de sus soldados. Entre estas se encuentra la de Rafael Santos Guerra Almeida, un soldado que lleva dos años prestando servicios, quien al momento del siniestro estaba en la parte posterior del avión. Sus familiares hacen un llamado al Ejército para que les den información sobre este.En el caso del departamento de Córdoba hay por lo menos cuatro familias esperando por información de Luis Hernández, oriundo de San Bernardo del Viento. Mientras tanto, en Montelíbano esperan por la llegada de Ederxander Morales; en Montería la de Arley Camilo Tordecilla y en el Sur del departamento esperan razones de Santiago Arias y Daniel Esteban Arias, dos hermanos que estaban entre los tripulantes.A esta lista se suma un séptimo soldado por el que piden razón en La Guajira, Alejandro José Ramírez Mejía, oriundo de Fonseca, de quien se desconoce su paradero tras haber abordado el Hércules. Justamente, él habría hablado con sus familiares antes de subir al avión. De acuerdo con sus familiares, Ramírez, de 25 años, no ha podido ser localizado en ningún batallón y nadie les da información sobre lo que pasó con él.Desde el Atlántico, el gobernador Eduardo Verano de la Rosa manifestó su acompañamiento “con respeto, dolor y fraternidad a todos sus seres queridos”. Por el momento, no se confirma si entre los ocupantes había soldados oriundos de este departamento.
La incertidumbre se instaló en el norte del Tolima. Siete jóvenes desaparecidos, familias que no dejan de buscarlos y una hipótesis que inquieta: el posible reclutamiento forzado. En medio de este panorama, la Gobernación del Tolima elevó la recompensa a $35 millones para quien entregue información que permita ubicarlos.Los casos, ocurridos en San Sebastián de Mariquita y con conexión en municipios cercanos, no solo han encendido las alarmas institucionales, sino que también revelan un entramado más complejo que va más allá de simples desapariciones.Los jóvenes han sido identificados como David Santiago Toro Arévalo, Freddy Hernando Galindo, Santiago Izquierdo Cuervo, Zait Stevan Ángel Delgado, Sergio Andrey Vanegas Moncada, Luisa Fernanda Chavarro Díaz y Alejandra Arias León, esta última oriunda de Fresno y desaparecida desde marzo de 2025.La recompensa: una apuesta urgenteLa gobernadora Adriana Magali Matiz Vargas anunció la medida tras la sesión del Comité de Orden Público, dejando claro el carácter prioritario del caso:“Seguimos trabajando de la mano de todas las autoridades para esclarecer los hechos ocurridos en Mariquita. Por ello aprobamos una recompensa de hasta $35 millones para quienes nos den información que permita dar con su paradero”, aseguró.La mandataria insistió en que la localización de los jóvenes es una prioridad absoluta, en articulación con la Fuerza Pública y la Fiscalía General de la Nación.La investigación: un rompecabezas en cursoDetrás de la búsqueda hay un despliegue institucional que intenta reconstruir lo ocurrido. Un coronel especializado de la DIJIN fue enviado desde Bogotá para liderar las labores en terreno, acompañado por unidades del CTI y fuerzas especiales del Ejército.El secretario de Seguridad del Tolima, Alfredo Bocanegra Varón, explicó la complejidad del proceso: “Las investigaciones continúan y ha sido muy importante el incremento de la recompensa. No podemos revelar detalles por la reserva sumarial, pero hay avances significativos. Hoy tenemos presencia de la DIJIN a nivel nacional, un teniente coronel especializado en búsqueda de personas, además de las capacidades del CTI y fuerzas especiales urbanas del Ejército”, dijo.El funcionario fue enfático en que ninguna línea investigativa está descartada: “En una investigación no se puede excluir ninguna hipótesis”, señaló.La hipótesis que inquieta: reclutamiento forzadoPero, mientras avanzan las pesquisas, una hipótesis gana fuerza. El secretario del Interior del Tolima, Ricardo Andrés Suárez Guzmán, reveló que los casos podrían estar relacionados con dinámicas de reclutamiento forzado en la región limítrofe con Caldas.“Existe una alerta temprana de la Defensoría del Pueblo que advierte sobre la presencia de grupos armados organizados en esta subregión. Todo indica que podría tratarse de reclutamiento forzado”, señaló.Según explicó, los jóvenes, entre los 18 y 21 años, habrían desaparecido de manera progresiva, sin dejar rastro, en medio de un contexto donde las redes sociales se han convertido en herramienta de captación: “Se están utilizando para ofrecer dinero y falsas oportunidades. También hay casos de trata de personas. Es una dinámica preocupante”, advirtió.El funcionario también reveló un fenómeno adicional: la “tercerización” del reclutamiento. Bandas locales en municipios como Armero Guayabal, Ambalema, Honda, Lérida y Mariquita estarían siendo utilizadas para ejercer control territorial y facilitar la captación de jóvenes.Una búsqueda contrarrelojMientras las autoridades intensifican operativos y análisis de información, las familias viven una espera angustiante. La promesa institucional es clara: no detener la búsqueda hasta encontrarlos.Pero en Mariquita, más allá de la recompensa, lo que crece es el temor de que detrás de estas desapariciones haya una red criminal que sigue operando en silencio.
Estos son los puntos discutidos en Mañanas Blu 10:30 AM, con Camila Zuluaga, este martes, 24 de marzo de 2026:Jorge Iván Cuervo, ministro de Justicia, habló sobre cómo se pueden abordar los casos de acoso de los que son víctimas los ciudadanos.La abogada Ana Bejarano se refirió sobre lo que sucede cuando una mujer es testigo o víctima de acoso.Jorge Álvarez, exembajador de México el Líbano y Egipto, y concurrente en Emiratos Árabes, Qatar, Siria y Jordania, habló sobre la continuidad de la violencia en Oriente Medio, pese a que Donald Trump aseguró haber sostenido conversaciones "muy buenas" con Irán. El general (r) Hugo Acosta, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Militares, habló sobre el accidente del avión Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo.Escuche el programa completo aquí:
Los inspectores del Ministerio del Trabajo podrían ordenar la separación o alejamiento temporal de presuntos agresores en casos graves de acoso laboral, incluido el acoso sexual y la violencia basada en género, sin necesidad de culminar un proceso formal de investigación o sanción.Esta es una facultad que hoy no existe y que forma parte de un paquete de medidas preventivas que podrían ordenarse de acuerdo con un proyecto de decreto del gobierno nacional con el que busca darle 'dientes' a sus funcionarios y forzar el cumplimiento de la reforma laboral aprobada el año pasado.Otras órdenes de los inspectores podrían incluir la suspensión de planes de retiro voluntario, la reubicación de personal y la corrección urgente de condiciones relacionadas con iluminación, ventilación, señalización o seguridad."Sin una norma que operativice estas garantías y habilite medidas de ejecución instantánea, la eficacia de la reforma laboral se vería comprometida ante la poca eficacia y eficiencia de los procedimientos administrativos", señaló el gobierno.El objetivo del Ministerio del Trabajo es que el gobierno no espere a que "el daño esté hecho" sino que pueda actuar de forma preventiva.Las órdenes de este tipo son de inmediato cumplimiento; una empresa podría enfrentar 'multas sucesivas' si no las acata.
A poco más de 48 horas del duelo entre la Selección Colombia y Croacia, comienzan a perfilarse la posible alineación titular de la tricolor por parte del técnico Néstor Lorenzo, quien afronta una doble fecha Fifa atípica y exigente, por el poco tiempo de recuperación entre partidos.El periodista Fabio Poveda, enviado especial de Blu Radio a Estados Unidos para cubrir estos partidos amistosos, contó en Blog Deportivo que el entrenador argentino tendría prácticamente definida una nómina base para este primer reto deportivo, con la intención de consolidar una estructura titular de cara al reto del Mundial de la Fifa 2026.La posible alineación titular de ColombiaEn el arco, todo indica que el titular sería Camilo Vargas, quien se mantiene como el número uno en la consideración del cuerpo técnico, pese al buen momento que atraviesa Álvaro Montero en el fútbol argentino.La defensa estaría conformada por Daniel Muñoz como lateral derecho, Johan Mojica por la banda izquierda, y la dupla central integrada por Dávinson Sánchez y Jhon Lucumí.En el mediocampo, se perfila el regreso de Jefferson Lerma, acompañado por Jhon Arias. La tercera pieza en esa zona genera dudas: Kevin Castaño podría tener la oportunidad de sumar minutos, aunque también aparece como alternativa Nelson Deossa.En la zona ofensiva, no habría sorpresas. Luis Díaz lideraría el ataque por banda, junto a James Rodríguez, quien vuelve a ser pieza clave pese a su inactividad reciente en la MLS con el Minnesota United. El único interrogante estaría en el delantero centro: Jhon Córdoba (quien viene de anotar póker en Rusia) o Luis Javier Suárez (que es el goleador del Sporting en Portugal).Un partido para medir el verdadero nivelEn Blog Deportivo también hubo tiempo para el análisis de esta doble fecha de amistosos de Colombia contra Croacia y Francia. Algunos consideran que Lorenzo debería usar este compromiso para probar variantes, mientras que otros sostienen que lo ideal es alinear el equipo titular pensando en consolidar una base para la Copa del Mundo que empezará en junio.Croacia, actual potencia del fútbol mundial tras sus recientes actuaciones en torneos internacionales, representa una prueba de alto nivel. Por eso, desde el entorno de la tricolor hay consenso en que este tipo de partidos deben aprovecharse al máximo para competir con lo mejor disponible.Así, Colombia se alista para un amistoso que, aunque no otorga puntos, sí deja conclusiones importantes de cara a lo que viene en el camino hacia la consolidación del equipo ideal para el Mundial.
Uno de los principales debates que propuso el presidente Gustavo Petro luego de su intervención en Naciones Unidas, tiene que ver con la necesidad de un nuevo enfoque de la lucha antidrogas y frente a la necesidad de una transición energética global.Aunque anoche el presidente Petro en entrevista con CM& matizó sus afirmaciones, afirmando que su propuesta al mundo no es legalizar las drogas, sino regularizarlas y cambiar el enfoque militar hacia un enfoque de salud pública, las preguntas surgen sobre qué tan eficaz puede ser su discurso para persuadir a la comunidad internacional en ese sentido.Petro no es el primer presidente que pide ante la comunidad internacional que cambie el enfoque antidrogas, ya lo habían hecho entre otros César Gaviria y Juan Manuel Santos, pero sí es el primero que responsabiliza exclusivamente a los que llama “países del norte”.Desde hace varios años, un grupo de expresidentes y de intelectuales ha venido impulsando la idea de cambiar el enfoque de la lucha contra las drogas, hasta ahora sin éxito, por eso no es claro si el tono agresivo del presidente Petro, puede llegar a mover a la comunidad internacional.Sobre la provocadora pregunta que volvió a plantear sobre si es más veneno la cocaína que el carbón y el petróleo, hay voces a favor y en contra, pero la mayoría coinciden en señalar que puede no ser una comparación afortunada, toda vez que aunque es necesaria la transición hacia las energías limpias, debe hacerse de manera gradual.Frente al tema medioambiental, varias precisiones al discurso del presidente Gustavo Petro: desde el 2015 no se utiliza el glifosato en Colombia para la aspersión de cultivos de hoja de coca y según el Ideam, los cultivos de uso ilícito son la tercera causa de deforestación de la Amazonia, superada ampliamente por la tala para expansión de tierras y por la tala de bosques para construcción de vías en la selva.
El próximo 26 de septiembre se llevará a cabo la votación para elegir al próximo director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Y uno de los candidatos más fuertes era el exministro de Salud del gobierno de Iván Duque Márquez, Fernando Ruiz.Se aseguró en el país que Panamá le cedería el puesto que estaba buscando ese país en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a Colombia y, a cambio, Colombia le daría el voto al candidato al panameño en la dirección de la OPS.Al ser consultada por este tema, la embajadora de Panamá en Colombia, Liliana Fernández, aseguró no tener conocimiento del tema y que solo podía decir que el gobierno colombiano retiró su nominación.Fuentes cercanas no solo al Palacio de las Garzas, sede presidencial de Panamá, sino también a la cancillería panameña le aseguraron a Mañanas Blu que esa versión no la conocen, incluso que no la habían escuchado.Tan inverosímil sería el tema, que la canciller de Panamá se reunirá con las delegaciones de Rusia y Ucrania en la Asamblea General de las Naciones Unidas para ofrecerse como mediadora de paz; algo que no tendrían que hacer si no estuviesen apostando por tener una silla en el consejo de seguridad.Así las cosas, queda claro que esta versión salió desde Colombia y se está a la espera aclaración por la Cancillería, en cabeza de Álvaro Leyva.Escuche el podcast “Zorros y Erizos” y conozca lo que ha pasado con la salud del mandatario en los últimos días:
Los primeros diálogos en el marco de la “paz total” del presidente Gustavo Petro se adelantarían con el ELN y con las disidencias de “Gentil Duarte”.Lo que por ahora se vislumbra es que con esos dos grupos habrá diálogo político: con el ELN porque todavía se les reconoce su origen insurgente y con las disidencias porque ellos aseguran que no firmaron el Acuerdo del Teatro Colón.A los dos grupos, el gobierno les pidió gestos humanitarios como signo de confianza para avanzar hacia una eventual mesa de conversaciones, gestos que según el Comisionado de Paz, se han cumplido: supuestamente las disidencias de “Gentil Duarte” dejaron de matar líderes sociales y el ELN también habría disminuido sus acciones violentas.Las conversaciones entre el gobierno del presidente Petro y estos dos grupos no están exentas de controversia, entre otras cosas porque muchos analistas y expertos consideran que aunque las disidencias digan que no firmaron el acuerdo del Teatro Colón, en la práctica sus cabecillas estuvieron en Cuba, conocieron de las negociaciones y simplemente decidieron no acogerse a la oportunidad que les dio el Estado.En el caso de la Segunda Marquetalia de “Iván Márquez”, las cosas van mucho más lentas, apenas en cruce de mensajes con el gobierno pero no hay nada concreto ni avances que permitan ser optimistas hacia una ventana de oportunidad hacia un diálogo, que en opinión de los expertos, debería conducir a facilitar su sometimiento a la justicia, ya que ellos sí traicionaron el acuerdo del Teatro Colón.Para grupos narcotraficantes como el Clan del Golfo, los Caparros y muchos otros, el camino que pareciera estar allanándose es el del sometimiento a la justicia por medio de un camino jurídico que permita rebajas de penas, tramitadas por medio del Congreso, a cambio de entregas de rutas para el envío de droga, entrega de armas y otros.
En estos días, Erica Rivera, reclutadora de Google, compartió en su cuenta de TikTok unas recomendaciones para pulir la hoja de vida. Tengo que decir que me llamaron la atención, porque son cosas muy sencillas que hacen la diferencia, y por eso quisiera comentarlas hoy.Lo primero que recomienda es no poner la dirección de la residencia completa, porque es un dato confidencial que en realidad no aporta valor; lo importante es que quede claro en qué ciudad se vive.Luego, recomienda no poner los objetivos personales, ya que según ella es una práctica setentera. Creo que cada uno debe tener claro lo que quiere lograr y esforzarse por hacerlo. Quitarlos de la hoja de vida, pero tenerlos siempre en el panorama del proyecto existencial que se está construyendo.Lo tercero que propone es quitar la historia laboral, dejando solo los cargos que se han tenido que vayan acordes a la vacante a la que se está aplicando. Me parece que es satisfactorio cuando al mirar hacia el pasado se descubre todo el camino recorrido, y se sacan los mayores aprendizajes. Cada cargo que se ha tenido se convierte también en una escuela.Luego recalca la importancia del lenguaje, y cómo las palabras pueden generar una buena impresión. Ella recomienda cambiar los verbos pasivos como “ayudé” o “fui responsable de” por verbos que impacten mucho más y pongan fuerza. Estos pueden ser “implementé”, “mejoré” o “administré”. Sin duda, algo tan sencillo como el cambio de una palabra puede causar mayor atracción para los encargados del proceso de selección.Y, por último, recomienda no incluir las famosas referencias, ya que, según ella, si la empresa las necesita, las pedirá.Creo que esta información es valiosa para los jóvenes que están en busca de oportunidades laborales en las que se sientan realizados. Ellos deben estar siempre atentos a los cambios que se van dando. Deben responder a esas dinámicas y hacerlo con la mayor responsabilidad posible. Ojalá estas recomendaciones les sirvan, y puedan encontrar pronto ese trabajo por el que tanto están luchando. Espero que pueda haber posibilidades para todos.
Uno de los primeros asuntos que debe resolver el Gobierno nacional para poner a andar lo que llama la “paz total”, será definir la metodología para diferenciar varios procesos que seguramente comenzarán a desarrollarse de manera simultánea, aunque bajo contextos y condiciones diferentes.En el caso de las disidencias de las Farc, el gobierno Petro tendrá que enfrentar dos escenarios: uno para el grupo de 'Gentil Duarte', ahora comandado por alias 'Calarcá', que no firmó el acuerdo de La Habana, que es el mismo grupo que se reunió con el comisionado de Paz Danilo Rueda y que busca cese bilateral del fuego y asegura que tiene derecho a beneficios en el marco de las negociaciones de paz, porque en la práctica, dicen ellos, no traicionaron lo firmado en el gobierno Santos.El otro escenario con las disidencias que tendrá que afrontar el gobierno Petro tiene que ver con la llamada “Segunda Marquetalia”, cuyo cabecilla es 'Iván Márquez', cuyo escenario es completamente distinto, entre otras cosas porque en este caso es claro que se trata de un grupo que evidentemente firmó el acuerdo del Teatro Colón y luego decidió incumplir lo pactado y regresar a las armas.En los dos casos de las disidencias, coinciden los expertos en señalar que los diálogos de paz no podría darles en ningún caso a los integrantes de esos grupos, la posibilidad de participar en política y hay muchas dudas sobre si se podría volver a utilizar el armazón jurídico del acuerdo con las Farc para que se puedan acoger los disidentes.En el caso del ELN, grupo guerrillero que expresó su molestia porque el gobierno Petro decidió negociar también con grupos de narcos y con bandas criminales, todavía no se conoce la metodología ni lo que significa en la práctica que Venezuela y en particular Nicolás Maduro, sean garantes de esas conversaciones.Todavía falta conocer detalles de la forma en la que se adelantarían las negociaciones con bandas criminales y con carteles de narcotraficantes, pero lo que se ha podido avanzar es que podría buscarse su sometimiento a la justicia, por medio de una ley que se debe tramitar por el Congreso. Se necesita que el Gobierno le explique al país con claridad cuál es la estrategia de paz total.
La confesión ante la justicia de Simeón Pérez, alias 'El Viejo', acusando a alias 'El Zarco Aldinever', uno de los máximos cabecilla de la Segunda Marquetalia, disidencia de las Farc creada en Venezuela por alias 'Iván Márquez' luego de traicionar el acuerdo de paz, abre una serie de interrogantes que deben ser respondidos por el Gobierno Nacional.En febrero de este año, alias 'El Viejo' reveló ante la Fiscalía que las disidencias de las Farc ofrecieron mil millones de pesos para ejecutar el magnicidio de Miguel Uribe Turbay, pero además confirmó que se reunió directamente con José Aldinever Sierra Sabogal en zona rural de Cúcuta, antes de avanzar en el plan criminal con Kendry Téllez alias 'Yako', quien era el enlace en Bogotá de la Segunda Marquetalia.Tras conocerse esta declaración, revelada por la revista Semana, se desató una nueva y dura controversia política porque mientras desde el Centro Democrático responsabiliza al presidente Petro de haber instigado el atentado contra Miguel Uribe Turbay, el jefe de Estado se defendió asegurando sin mostrar pruebas, que la Segunda Marquetalia fue contratada por la que él llama la Junta Directiva del Narcotráfico para cometer ese crimen y agregó que en ese momento ya no se adelantaba un proceso de paz con esa disidencia.Armando Novoa, jefe negociador de paz del gobierno también apoya esa tesis, indicando que desde noviembre de 2024, el ejecutivo no adelantaba negociaciones de paz con la Segunda Marquetalia tras una carta de 'Iván Márquez' enviada desde Venezuela, que llevó a la división de esa disidencia en tres facciones distintas, dos de las cuales siguen en la mesa de diálogos.Lo que no responde el gobierno es por qué si desde noviembre de 2024 no había negociaciones con la Segunda Marquetalia, esperó exactamente nueve meses para quitarle el privilegio de ser miembro negociador de paz al 'Zarco Aldinever', quien ordenó el magnicidio de Miguel Uribe Turbay sin ser perseguido por el Estado, con las órdenes de captura en su contra suspendidas.Existen dos resoluciones de la Fiscalía que confirman esta situación: la 00139 del 12 de abril de 2024, que suspendió las órdenes de captura contra el Zarco Aldinever y la 00210 del 17 de julio de 2025, un mes y diez días después del atentado contra Miguel Uribe Turbay, reactivando las órdenes de captura en contra del criminal que es el segundo cabecilla de la Segunda Marquetalia.
Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.