Con el tiempo me he dado cuenta de que muchas cosas que había aprendido ya hoy no responden a la realidad o simplemente no debí aprenderlas. Entonces entiendo que debo desaprender. Y claro Desaprender duele. Y duele porque no se trata solo de soltar ideas, sino de soltar versiones de ti mismo que creías definitivas.Los que me educaron me enseñaron que aprender es acumular: más conocimientos, más certezas, más respuestas. Creo que muy pocas veces nos dijeron que crecer también implica vaciar, cuestionar, desmontar. Que hay momentos en la vida en los que lo que te está estancando no es lo que no sabes, sino lo que crees que sabes demasiado bien.Desaprender es mirar una creencia y atreverte a decir: “esto me sirvió, pero ya no me sirve”. Es revisar hábitos que antes te protegían, pero hoy te limitan. Es reconocer que muchas de tus reacciones automáticas no son elecciones conscientes, sino aprendizajes viejos que siguen operando sin permiso.Y aquí está lo incómodo: desaprender deja un vacío. Porque cuando sueltas una certeza, no inmediatamente aparece otra mejor. Hay un tiempo en el que te quedas sin piso, sin respuestas claras, sin esa seguridad que te daba tener todo “definido”. Ese espacio es incómodo… pero es necesario. Ahí empieza la transformación real.Porque solo quien se permite dudar, puede descubrir algo más profundo. Solo quien se atreve a soltar, puede recibir algo nuevo. Y solo quien reconoce que no lo sabe todo, se abre a vivir de una manera más consciente, más libre.Desaprender también es un acto de humildad. Es aceptar que no siempre tuviste razón, que hay otras formas de ver la vida, que puedes cambiar sin traicionarte. De hecho, cambiar puede ser la forma más honesta de ser fiel a quien estás llamado a ser ahora, no a quien fuiste antes.Tal vez hoy no necesitas aprender algo más. Tal vez lo que necesitas es identificar qué estás sosteniendo por costumbre, por miedo o por orgullo… y tener el coraje de soltarlo. Porque al final, desaprender no es perder. Es hacer espacio. Y en ese espacio, por fin, puede comenzar algo verdadero.
La Fiscalía no cree en la teoría según la cual 'Iván Márquez' y 'El Zarco Aldinever' están muertos o fuera de combate y por eso ordenó su captura y ofreció una recompensa de cinco mil millones de pesos por información que lleve a su detención, como responsables de haber ordenado el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.Los máximos cabecillas de la autodenominada Segunda Marquetalia, que es un grupo criminal creado por antiguos integrantes de las Farc que traicionaron el acuerdo de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos, fueron los responsables de ordenar el asesinato de Uribe Turbay, para lo cual destinaron mil millones de pesos para los sicarios, según la confesión de alias El Viejo, un curtido criminal recién salido de la cárcel.'Iván Márquez' ha intentado bajar su perfil, haciendo crecer versiones sobre su delicado estado de salud tras un atentado que sufrió hace varios años en territorio venezolano. Hoy la Fiscalía no cree en esas teorías y por eso intensifica en compañía de la Policía, su búsqueda para que comparezca ante la justicia colombiana.En el caso del Zarco Aldinever, de manera conveniente se dijo sin pruebas que supuestamente había muerto en una emboscada cometida por el ELN, el 13 de agosto del año pasado, apenas dos días después del fallecimiento de Miguel Uribe Turbay, tras luchar por su vida durante más de dos meses. Sin embargo, el cuerpo nunca apareció y no hay más elementos que permitan confirmar ese hecho.Según la Fiscalía, el 'Zarco Aldinever' fue la persona que directamente le ordenó a alias Yako que ejecutara el magnicidio de Miguel Uribe, con el fin de “ocasionar un impacto sobre la democracia y sobre los procesos políticos del país”.Iván Márquez, Jesús Santrich y otros criminales decidieron traicionar el acuerdo del Teatro Colón, se escaparon a Venezuela cuando fueron descubiertos volviendo a traficar cocaína y aupados por el dictador Nicolás Maduro, crearon una nueva guerrilla en 2019 y desde territorio venezolano planificaron y ordenaron el magnicidio de Uribe Turbay.Tanto el presidente Gustavo Petro como su candidato a la presidencia, Iván Cepeda, desde hace años insistieron en defender a Márquez, Santrich y compañía bajo la teoría del supuesto entrampamiento por parte de la DEA y del entonces fiscal general Nestor Humberto Martínez. De hecho, desde comienzos del gobierno Petro en 2022 y hasta noviembre de 2024 hubo una mesa de diálogos con la Segunda Marquetalia.Vale la pena recordar también que Iván Márquez, Jesús Santrich, el Zarco Aldinever y alias Yako, estuvieron sometidos a la JEP y todos se burlaron de los beneficios que les dio el acuerdo de paz. Pese a ello, el gobierno Petro les dio una nueva oportunidad de negociación que también traicionaron.A propósito, el gobierno sigue sin explicar por qué si desde noviembre de 2024 no había negociaciones de paz con la Segunda Marquetalia, solamente revocó el estatus de miembro negociador al Zarco Aldinever en julio de 2025, un mes después de consumado el atentado contra Miguel Uribe Turbay.
Como les manifesté el pasado viernes, tras conocerse el comunicado oficial de Caracol Televisión sobre las investigaciones por acoso sexual contra dos periodistas y presentadores, siento la responsabilidad —tanto profesional como personal— de compartir una reflexión profunda con ustedes.Hace siete años, cuando regresé a Colombia para integrarme al equipo de BLU Radio y Caracol Televisión, lo hice con una convicción y una agenda clara: poner el periodismo al servicio de los derechos de las mujeres. Durante este tiempo, este programa ha sido un espacio abierto para que periodistas, estudiantes y trabajadoras de diversos sectores alzaran su voz contra el acoso en sus entornos laborales.Recordamos casos que marcaron hitos, como las denuncias en la Universidad Nacional contra Fabián Sanabria y otros docentes; lo ocurrido con Hernando José Gómez en Asobancaria; o las valientes testimonios de colegas en distintos medios. Junto a Claudia Palacios, incluso creamos la sección "No es Normal", un esfuerzo pedagógico para desnaturalizar comportamientos que durante décadas fueron aceptados, pero que son, en realidad, formas de violencia y acoso.Hacer esa pedagogía nos permitió conocer cientos de historias. Hoy, ver que las nuevas generaciones ya no normalizan lo que antes era "parte del paisaje" me genera una profunda satisfacción, pero también una gran responsabilidad.Sin embargo, debo ser honesta: este es un momento duro. Hago parte de esta casa desde hace siete años y uno nunca está realmente preparada para enfrentar que estas situaciones ocurran en la propia compañía, con personas que uno conoce y en los pasillos que uno transita.Por eso, hoy mi primer mensaje es de gratitud y reconocimiento a las mujeres que se atrevieron a denunciar. Solo quienes hemos estado cerca de estos procesos sabemos el miedo paralizante y las consecuencias que enfrentan: el estigma de ser llamadas "locas", "feminazis" o "perseguidoras de hombres".Hay puntos que no podemos ignorar:La dificultad de la prueba: El acoso sexual suele ocurrir en la sombra, sin testigos ni grabaciones. Por eso, mi postura ha sido y seguirá siendo que a las víctimas hay que creerles. Muchas veces, su voz es la única prueba que tienen, y esa voz debe tener peso.El peso del silencio: Debemos reflexionar sobre los "silencios indebidos" de quienes presenciaron estos comportamientos y no dijeron nada. La complicidad pasiva es lo que permite que el acoso se perpetúe por años.Cierre de un ciclo y apertura de otro: Siento que estos siete años de trabajo a conciencia están viendo la luz. Que las mujeres se estén organizando para decir "basta" en todos los niveles, incluyendo nuestra propia casa, es la señal de que el cambio es irreversible.No estamos dispuestas a aceptar esto nunca más. Mi compromiso como periodista y como feminista es seguir garantizando que, donde haya una mujer silenciada por el acoso, aquí habrá un micrófono dispuesto a escucharla.
Las cifras muestran que Colombia cada vez está envejeciendo más. En 2025 hubo 433.678 nacimientos, un 4,5% menos que en 2024, y desde 2015 los nacimientos han caído más de un 30%. Además, la tasa de fecundidad está cerca de 1 hijo por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo (2,1). Los expertos señalan que, en solo 15 años (2010–2025), la población mayor pasó de 11,5% a 14,6%. Es decir, Colombia envejece más rápido de lo previsto.Este fenómeno no es solo un dato demográfico; es un cambio profundo en la estructura de la sociedad. Implica repensar el sistema de salud, el modelo pensional, las dinámicas familiares y, sobre todo, la forma en que entendemos la vida misma. Porque si vivimos más años, la pregunta ya no es cuánto vamos a vivir, sino cómo vamos a vivir.Por eso es necesario reflexionar constantemente sobre cómo afrontar esta nueva realidad y cómo propiciar que la vejez sea una etapa con calidad de vida. No basta con prolongar la existencia; se trata de garantizar bienestar físico, salud mental, vínculos significativos y sentido de propósito. Una sociedad que envejece necesita crear condiciones para que sus adultos mayores no solo sobrevivan, sino que sigan participando, aportando y sintiéndose valiosos.El otro día, conversando con una persona octogenaria, muy lúcida y activa, le pregunté dónde estaba la clave. Con actitud de sabio, me dijo: “en no dejar de aprender”. Uno envejece realmente cuando deja de aprender, porque el cerebro se vuelve perezoso.Esa respuesta, sencilla pero profunda, encierra una verdad poderosa: el envejecimiento no es solo biológico, también es mental y emocional. Mantener la curiosidad, abrirse a nuevas experiencias, adaptarse a los cambios y seguir cultivando el pensamiento son formas concretas de mantenerse vivo por dentro. Actividades posibles: aprender un idioma, leer y luego comentar lo leído, escribir (memorias, reflexiones, diario), juegos mentales (ajedrez, sudoku, estrategia). Y para ello no aislarse, tener: grupos de conversación, voluntariado, compartir con familia o amigos de forma intencional, espacios comunitarios (clubes, encuentros)Tal vez el gran reto no es evitar envejecer —porque eso es inevitable—, sino aprender a hacerlo bien. Y hacerlo bien implica no renunciar nunca a la capacidad de aprender, de sorprenderse y de seguir construyendo sentido en cada etapa de la vida.
A menos de 15 días de haberse expedido sigue generando decisiones el auto del Tribunal Administrativo de Antioquia que ordenó frenar el traslado de cerca de tres millones de usuarios de otras entidades prestadoras de salud en el país a la Nueva EPS.Recientemente se conoció un nuevo pronunciamiento de la Sala Tercera en el que negó una solicitud de aclaración que buscaba que buscaba precisión sobre si la medida cautelar también resultaba aplicable a otros actos administrativos expedidos por la Superintendencia de Salud antes de la notificación de esa providencia.El Tribunal Administrativo de Antioquia calificó como no procedente la petición de Camilo Carrea Romero, quien actúa como coadyuvante en la acción popular inicial, pues la orden cautelar fue clara al disponer que el Gobierno Nacional, en cabeza del Ministerio de Salud y Protección Social, y la Superintendencia Nacional de Salud deben abstenerse de materializar las disposiciones contenidas en el decreto 182 de 2026 mientras se decide de fondo el proceso.“La solicitud presentada por el coadyuvante no tiene vocación de prosperidad, por cuanto no existe aspecto alguno que requiera aclaración, ya que el alcance de la medida cautelar se encuentra definido de manera expresa en la parte resolutiva de la providencia”, indicó al final de sus argumentos el Tribunal.Cabe aclarar que la acción popular amparada parcialmente fue interpuesta por Víctor Raúl Palacio, un paciente cardíaco de la ciudad de Medellín, quien expresó su preocupación por el cambio de entidad prestadora de servicios de salud que, según argumentó, no le brindaba las garantías para continuar con su tratamiento.““No cumple las exigencias de capital mínimo ni patrimonio adecuado para operar como EPS, no reporta estados financieros completos y presenta barreras de acceso y aumento considerablemente progresivo de quejas y acciones de tutela por la falta de prestación de los servicios”, advirtió Palacio en el recurso legal sobre Nueva EPS.
A través de redes sociales, se hizo viral un caso que conmovió a miles de personas y generó aplausos hacia John Cena, reconocido actor y luchador de la UFC, cuando un fan se dirigió a él durante una rueda de prensa y le confesó una dura enfermedad que se encuentra padeciendo.“Estoy pasando por la etapa 4 de cáncer y me acaban de hacer una fusión espinal. Y luego tuve un tumor cerebral, y tú fuiste el que me hizo pelear. Y me acabo de enterar que la próxima semana necesito otra cirugía. Y quería saber si podía abrazarte o verte”, fueron las palabras del fan que, sin dudarlo, llevaron a Cena a abrazarlo para mostrarle su apoyo en esa situación.La sala en donde se encontraba realizándose la rueda de prensa se llenó de una ola de aplausos por el enorme gesto de John Cena con este hombre. Además, durante el abrazo, se vio bastante conmovido por la situación y se dio un cruce de palabras de apoyo de “te entiendo” u otras más que llevaron a que la situación fuese más emotiva.Cabe recordar que, en el pasado, Cena en la revista People reveló que le había diagnosticado cáncer de piel en dos ocasiones. El primer tumor canceroso fue ubicado en su pecho derecho y luego cerca del hombro derecho.“Tuve la gran suerte de encontrar un dermatólogo excelente que, por decirlo de alguna manera, me apoyó y me hizo saber que no estaba solo. Las estadísticas son abrumadoras, pero por mucho que aprenda sobre ellas, esos números no significan nada. Creo que la mejor manera de transmitir un mensaje es mediante la conexión humana. Y yo, como ser humano, puedo decirles: ‘No es una llamada que quieras recibir, porque es impredecible y no sabes lo grave que puede ser’”, dijo en ese momento.Por ende, este gesto con el fan lo hizo mucho más especial al ver que en verdad sentía empatía por la situación, lo cual elevó las felicitaciones hacia Cena.
Entre 2016 y 2026, cerca de 700.000 personas han sido afectadas por el confinamiento en Colombia desde la firma del acuerdo de paz del Gobierno nacional con la extinta guerrilla de las Farc.“Entre enero del 2025 y marzo del 2026, a fecha de hoy, la misma situación ha afectado a 170.000 personas. Si hacemos un cálculo sencillo nos dan unas cifras bien preocupantes que vienen a ser 380 personas diariamente a lo largo del país”, aseguró Boris Aristin, gerente del consorcio Miremas.De acuerdo con el Consejo Noruego para Refugiados, Acción Contra el Hambre y Médicos por el Mundo, estas personas enfrentan restricciones a la movilidad, limitaciones en el acceso a alimentos, salud y educación, y condiciones que vulneran su dignidad.“La situación de confinamiento está bastante extendida a lo largo del país”, explicó el gerente de Miremas, quien detalló que los departamentos más afectados son Chocó, Cauca, Valle del Cauca, Bolívar y Norte de Santander, territorios donde la presencia de grupos armados ilegales mantiene bajo presión a las comunidades.Agregó además que el confinamiento, a diferencia del desplazamiento forzado, es menos visible, pero igual de grave. “Es más complicado que definir que cuando hay un ataque directo o cuando hay un desplazamiento, simplemente porque es menos visible. Pero esto no significa que no tenga el mismo impacto hacia la población que se está viendo afectada. Es parte del conflicto armado en Colombia que tenemos que tomar en su justa medida y como una prioridad dentro de la respuesta”, advirtió.Frente a este escenario, aseguran que las organizaciones humanitarias enfrentan importantes desafíos. El principal, según Ignacio García, coordinador de Mecanismos de Respuesta en Emergencias en Acción contra el Hambre, es el acceso a las zonas afectadas.“Muchas comunidades pues tienen dificultades para salir de esos territorios y por lo tanto también para ingresar distintos tipos de ayuda a sus comunidades”, señaló.A esto se suman complejidades logísticas y de seguridad, especialmente en contextos donde operan múltiples actores armados. “El acceso y todo el proceso logístico para ingresar las ayudas siempre es muy complejo”, agregó García.Pese a las dificultades, el consorcio Miremas, integrado por el Consejo Noruego para los Refugiados, Acción contra el Hambre y Médicos del Mundo, asegura que su labor se centra en llegar a los territorios más aislados.“Llegamos donde otros actores no llegan”, afirmó Aristin. Allí brindan atención integral que incluye salud, asistencia legal, agua y saneamiento, seguridad alimentaria y educación.Sin embargo, advierten que la respuesta humanitaria no es suficiente, insisten en que se requiere una acción más amplia y sostenida por parte del Gobierno.Aristin enfatizó en que el confinamiento debe ser tratado como una prioridad, al tiempo que recordó no caer en el olvido.En medio de este panorama, el consorcio presentó en Bogotá una exposición que retrata la vida cotidiana de las comunidades confinadas. Una muestra que, según las organizaciones, busca acercar a la ciudadanía a una realidad que, aunque muchas veces invisible, sigue afectando a miles de personas en el país.La exposición estará abierta al público entre las 8:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde en la Universidad EAN hasta el 27 de marzo.
Rusia dio un nuevo paso en su apuesta por consolidar una red propia de comunicaciones espaciales. La empresa Biuró 1440 confirmó el despliegue exitoso de los primeros satélites de su constelación Rassvet, un sistema concebido como alternativa nacional al modelo impulsado por SpaceX con su red Starlink.El lanzamiento inicial incluyó 16 satélites, enviados al espacio a bordo de un cohete Soyuz. La operación se llevó a cabo el lunes por la noche, hora de Moscú, y culminó con la inserción de todos los dispositivos en la órbita prevista. Posteriormente, cada unidad se separó de manera independiente del vehículo de lanzamiento, completando una fase crítica del proceso sin incidentes reportados.De acuerdo con la compañía, los satélites ya están siendo monitoreados desde su centro de control, donde se supervisa su funcionamiento inicial. En esta etapa, los equipos técnicos se concentran en verificar los sistemas internos de cada aparato y preparar su desplazamiento hacia la órbita definitiva. El sistema operará en órbita baja terrestre, a unos 800 kilómetros de altitud, un rango habitual para este tipo de redes de conectividad.El proyecto Rassvet busca evolucionar rápidamente. Según voceros de Biuró 1440, este primer despliegue marca un punto de inflexión: se deja atrás la fase experimental para entrar en la producción en serie de satélites. La empresa anticipa una expansión sostenida en los próximos años, con múltiples lanzamientos adicionales y la incorporación de cientos de unidades que conformarán la constelación completa.La ambición es clara: construir una red capaz de ofrecer cobertura global de internet. En sus proyecciones, los ingenieros estiman que el sistema podría alcanzar velocidades de hasta 1 gigabit por segundo y garantizar conectividad en escenarios complejos, como transporte ferroviario, aviación comercial y regiones remotas sin infraestructura terrestre.Como parte del anuncio, la compañía también difundió imágenes del momento en que los satélites se desprenden del cohete en el espacio, un procedimiento que requiere precisión milimétrica para evitar fallos en la misión. Este tipo de material busca reforzar la percepción de avance tecnológico y transparencia en el desarrollo del programa.No obstante, el proyecto ha experimentado cambios en su orientación. Aunque inicialmente fue presentado como una iniciativa comercial destinada a competir en el mercado global de internet satelital, en los últimos meses ha adquirido un componente estratégico más marcado. Diversos reportes indican que la red también estaría siendo adaptada para respaldar comunicaciones militares, en particular para las fuerzas rusas desplegadas en distintos escenarios.Este giro subraya el doble uso que caracteriza a muchas tecnologías espaciales contemporáneas, donde las aplicaciones civiles y militares tienden a entrelazarse. En ese contexto, el desarrollo de Rassvet no solo refleja una apuesta por la conectividad global, sino también por la autonomía tecnológica y la seguridad en las comunicaciones.Con este primer lanzamiento completado con éxito, Rusia se posiciona en la carrera por las megaconstelaciones satelitales, un sector cada vez más competitivo y estratégico en la infraestructura digital del siglo XXI.
Las comunidades de la zona rural alta de Jamundí, Valle del Cauca, continúan siendo intimidadas por la disidencia Jaime Martínez para expulsar las tropas del Ejército que se encuentran en esta zona del municipio.Hace unos días, estas personas fueron convocadas por tres hombres conocidos por los alias de 'La Gorda', 'Betty' y 'La O', quienes los reunieron en el sector de Lomalarga, en ese encuentro les ordenaron sacar a la fuerza a los militares de esos territorios, y advirtieron que aquello que se negaran a participar de las asonadas, deberían pagar una multa de dos millones de pesos o abandonar sus viviendas.Es en medio de estas intimidaciones que se desarrolló la asonada contra el Ejército el pasado domingo, en la finca La Novillera, cuando las tropas intentaban recuperar el lugar que desde hace varias semanas ha sido invadido, al sitio llegó un grupo de 200 personas que evitó el avance de los militares."Tres personas nos reunieron, 'La Gorda', 'La Betty' y este man de O. Nos reunieron y nos dijeron que tenemos que invadir la Novillera, si no nos quitan la tierra, que no iban a dejar entrar a nadie. Y pues, ¿cómo nos vamos a dejar quitar nuestra tierra? Si la amenaza es esa, si no salimos a sacar al Ejército, pues nos quitan todo ¿De dónde vamos a tener para pagar?" indica un habitante de la zona.Las comunidades a las que los disidentes están obligando a invadir predios y a expulsar al Ejército son habitantes de las veredas Santa Rosa, Lomalarga y el corregimiento de El Descanso, zonas de Jamundí con mayor cantidad de cultivos ilícitos del municipio.Días atrás, el general Juan Rendón, comandante de la Tercera Brigada del Ejército ya había advertido la instrumentación de la población civil por parte de los disidentes, reiterando que a pesar de estas acciones, las tropas siguen desplegadas."Siempre la problemática de Jamundí ha sido la columna 'Ricardo Velázquez' de la 'Jaime Martínez', han querido intimidar a la población civil, están desplazando a pobladores que tienen predios privados en esa región, y lo que tratamos es de articular el trabajo para poderle dar solución. Continúan las operaciones, tenemos más de 900 hombres que siguen adelantando las operaciones en Jamundí", indicó el general Rendón.
Sus 1,85 de estatura, su gran destreza técnica, su increíble despliegue físico, y su habilidad para golpear la pelota con gran soltura, entre sus muchas otras cualidades para el deporte, nos ha hecho admirarlo a lo largo de sus 24 años de carrera profesional. Por supuesto, me estoy refiriendo al tenista Roger Federer, quien durante ese tiempo disputó más de 1.500 partidos y ganó 103 títulos, de ellos, 20 Grand Slam, 6 abiertos de Australia, y por lo menos 5 victorias consecutivas en el Us Open, y quién además se mantuvo por 5 temporadas en el primer puesto del ranking mundial del deporte de la raqueta.Sin embargo, más allá del hecho deportivo de que se retire una de las grandes figuras del tenis mundial, de quien muchos incluso afirman que es el mejor jugador de la historia, quisiera hacer una reflexión en torno a lo que significa el retiro. No son pocas las personas que ven la jubilación como una desgracia, como el final de su proyecto existencial, cuando en realidad se trata de una nueva oportunidad para perseguir otros sueños y hacer la vida de otra manera.Estoy seguro de que él lo ha planeado, porque sus condiciones de vida se lo permiten, y por supuesto que yo quisiera vivir en un mundo en el que todos pudiéramos tener esa posibilidad de planear nuestro retiro, no solo en términos económicos y familiares, sino en términos existenciales. Retirarse de la actividad no significa morir, seguramente ahora se inicia una nueva etapa, y probablemente veamos a un Federer técnico o a un Federer comentarista, o incluso, en su fase como papá.Yo, que un día dejé de ejercer el ministerio a los 49 años, y comencé a vivir de una manera distinta, entiendo que siempre podemos cambiar, que necesitamos valentía, claridad mental, carácter y fuerza para realizar un nuevo proyecto sin miedo. Lo más importante es entender que el cambio no es el final, y que siempre se puede asumir con gratitud por el pasado y todo lo vivido, que es donde se consiguen las mejores herramientas para seguir construyendo la vida que se quiere.Le puede interesar:
La buena condición humana se expresa en la generosidad. Es decir, los seres humanos que aportan valor a la vida de los demás, siempre son generosos. No se puede ser feliz de manera individual, la felicidad existe en una buena red de relaciones en la que haya solidaridad, responsabilidad y servicio. En este contexto, entiendo eso que llamamos una “propina”, que es el reconocimiento que hacemos a la asistencia que alguien nos ha prestado.En una pequeña suma de dinero, hacemos presente nuestro agradecimiento por esa atención. Está claro que, por lo menos en nuestro país, esta no es obligatoria. Es un ejercicio de generosidad que cada uno decide hacer. Por eso, entiendo la actualización que la Superintendencia de Industria y Comercio ha hecho sobre la manera en la que se le debe informar a los consumidores sobre los precios y la propina, exigiendo siempre la mayor claridad posible a los establecimientos de comercio.Está claro que la propina no puede reemplazar el salario justo que le deben pagar a las personas que sirven. Pero también hay que entender que no se trata de una dádiva en el sentido de la lástima, sino que tiene que ver con una acción de reconocimiento, de demostrarle al otro la gratitud por su prestación.Es una práctica muy nuestra acá en América. Recuerdo que alguna vez en Roma, un mesero me devolvió la propina y me dijo que a él le pagaban por el trabajo que estaba haciendo; debo decir que en un primer momento me alcancé a incomodar, pero entendí que era su visión cultural. Mientras tanto en Estados Unidos te dan hasta tres posibilidades de porcentajes de propina, y es visto como un desprecio el negarse a darla.Hay muchos que tienen las mejores condiciones económicas y que podrían ser generosos, pero hacen de la tacañería su mejor característica, y creo que con ello expresan su negativa de construir una sociedad más justa. Dar propina cuando se tiene con qué, es reconocer el valor del otro y hacerle entender que su vida, su tiempo y su servicio, son importantes.Le puede interesar:
Debate en Mañanas Blu sobre el anuncio del presidente Gustavo Petro de otorgar subsidios a jóvenes en riesgo de criminalidad para rescatarlos de la violencia.
La palabra clave para definir la estrategia diplomática y de paz del presidente Gustavo Petro es pragmatismo. Los dos asuntos terminan entrelazados por cuenta de la inminente reanudación de las negociaciones de paz con el ELN, en las que Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, jugará un papel clave como garante.Se trata de una jugada audaz, porque si bien es cierto que el impulso de Venezuela puede dinamizar las conversaciones con los “elenos”, como ocurrió con el fallecido Hugo Chávez en el proceso con las Farc, el telón de fondo es distinto por varias cosas:Uno, porque hay suficientes pruebas del refugio que durante muchos años le han entregado las autoridades venezolanas al ELN, no solamente dándole refugio a sanguinarios cabecillas como “Pablito” y “Antonio García”, sino que ha sido la retaguardia en la que esa guerrilla se ha fortalecido por medio del negocio del narcotráfico y de la minería criminal.Le puede interesar:Por otro lado, el pragmatismo de Petro para reanudar con bombos y platillos su relación con Venezuela, pareciera olvidar todo el historial de violaciones a los derechos humanos, principalmente a los opositores, en los que han incurrido desde el régimen de Nicolás Maduro, al punto de llevar a Venezuela a ser el único país del hemisferio occidental en el que hay sede de la Corte Penal Internacional tras abrir un caso formal por las graves denuncias recibidas.Anoche el presidente Gustavo Petro dijo que les pidió a Venezuela y a Nicaragua que regresen a la órbita del sistema interamericano de Derechos Humanos, lo que permite ver que la diplomacia colombiana pretende ejercer liderazgo para que gobierno de izquierda, afines posiblemente en materia ideológica, vuelvan al foro de la OEA y a sus tribunales de justicia.Los resultados finales nos dirán si la actuación práctica del presidente Petro frente a Venezuela y Nicaragua y en la manera de reanudar los diálogos con el ELN, va en la dirección correcta o si termina siendo un error.
Memo era un crítico acérrimo de los pequeños y grandes errores de los demás, eso sí, convidaba a las trompadas a todo aquel que osara criticar cualquier detalle de él, por mínimo que fuera. La verdad es que nunca entendí ese comportamiento, y es que fueron muchas las peleas ocasionadas por esa manera tan fanática de ver las cosas.En estos días las redes sociales y las discusiones de café, me hacen recordar a memo. Me encuentro a algunos aplaudiendo lo que en el gobierno anterior criticaban y, por otro lado, a muchos criticando lo que en el gobierno anterior aplaudían.Debo confesar que es extraño leer a personas tan inteligentes y críticas defendiendo lo indefendible, y apoyando lo que de ninguna manera, con sus capacidades y agudezas, apoyarían en otras circunstancias.En medio de esta situación me hago varias preguntas: ¿qué nos lleva a romper la consistencia y la coherencia del pensamiento para cambiar los valores tan rápidamente? ¿Cómo explicar el ser incapaces de aceptar los aciertos del otro, aunque sea ideológicamente contrario? ¿Cómo lograr ser coherentes en nuestra crítica sin quedar expuestos al bamboleo de los intereses partidistas? ¿Cuál es la diferencia entre un crítico y un fanático?Creo que algo fundamental es aceptar que se necesita ser objetivo en la crítica, que se requiere responder a un marco teórico claro y coherente a la hora de exponer nuestro parecer. No podemos dejar que los intereses políticos, religiosos o económicos, nos hagan ser veletas, o incluso peor, nos lleven a ser defensores de lo que nunca aceptaríamos como verdadero.Lo más extraño es que, gracias a sus maneras acérrimas de defender las cosas sin tener ningún tipo de filtro crítico, unos y otros terminan pareciéndose en su fanatismo, y eso me hace entender que el fanático no es quien está en uno u otro lado, sino aquel que se ciega ante las infinitas maneras de ver el mundo, y destruye a quién no es capaz de acoger la suya. Definitivamente prefiero a aquellos que son capaces de ser más amigos de la verdad que de Platón.Le puede interesar:
La confesión ante la justicia de Simeón Pérez, alias 'El Viejo', acusando a alias 'El Zarco Aldinever', uno de los máximos cabecilla de la Segunda Marquetalia, disidencia de las Farc creada en Venezuela por alias 'Iván Márquez' luego de traicionar el acuerdo de paz, abre una serie de interrogantes que deben ser respondidos por el Gobierno Nacional.En febrero de este año, alias 'El Viejo' reveló ante la Fiscalía que las disidencias de las Farc ofrecieron mil millones de pesos para ejecutar el magnicidio de Miguel Uribe Turbay, pero además confirmó que se reunió directamente con José Aldinever Sierra Sabogal en zona rural de Cúcuta, antes de avanzar en el plan criminal con Kendry Téllez alias 'Yako', quien era el enlace en Bogotá de la Segunda Marquetalia.Tras conocerse esta declaración, revelada por la revista Semana, se desató una nueva y dura controversia política porque mientras desde el Centro Democrático responsabiliza al presidente Petro de haber instigado el atentado contra Miguel Uribe Turbay, el jefe de Estado se defendió asegurando sin mostrar pruebas, que la Segunda Marquetalia fue contratada por la que él llama la Junta Directiva del Narcotráfico para cometer ese crimen y agregó que en ese momento ya no se adelantaba un proceso de paz con esa disidencia.Armando Novoa, jefe negociador de paz del gobierno también apoya esa tesis, indicando que desde noviembre de 2024, el ejecutivo no adelantaba negociaciones de paz con la Segunda Marquetalia tras una carta de 'Iván Márquez' enviada desde Venezuela, que llevó a la división de esa disidencia en tres facciones distintas, dos de las cuales siguen en la mesa de diálogos.Lo que no responde el gobierno es por qué si desde noviembre de 2024 no había negociaciones con la Segunda Marquetalia, esperó exactamente nueve meses para quitarle el privilegio de ser miembro negociador de paz al 'Zarco Aldinever', quien ordenó el magnicidio de Miguel Uribe Turbay sin ser perseguido por el Estado, con las órdenes de captura en su contra suspendidas.Existen dos resoluciones de la Fiscalía que confirman esta situación: la 00139 del 12 de abril de 2024, que suspendió las órdenes de captura contra el Zarco Aldinever y la 00210 del 17 de julio de 2025, un mes y diez días después del atentado contra Miguel Uribe Turbay, reactivando las órdenes de captura en contra del criminal que es el segundo cabecilla de la Segunda Marquetalia.
Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.