Publicidad

Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
No activar
Activar

Publicidad

Alcalde de Bucaramanga genera polémica al calificar de “bandidos” a víctimas de sicariatos

Los homicidios estarían relacionados con disputas y ajustes dentro de organizaciones criminales que buscan controlar actividades ilícitas y territorios en la ciudad.

foto Cristian Portilla Bucaramanga.jpg
Cristian Portilla, candidato a la Alcaldía de Bucaramanga
// @Cportilla40

El alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, generó polémica tras referirse a la ola de sicariatos y al incremento de homicidios que enfrenta la capital santandereana. El mandatario afirmó que las personas asesinadas recientemente en la ciudad no eran “angelitos” ni “personas de bien”.

“Los que han muerto en la ciudad no son angelitos ni personas de bien. Son bandidos y delincuentes”, manifestó Portilla al explicar su lectura sobre la situación de seguridad que atraviesa Bucaramanga.

De acuerdo con las cifras entregadas por el alcalde, en lo corrido del año se han registrado 108 homicidios en la ciudad. Portilla aseguró que una parte importante de las víctimas tenía antecedentes o procesos judiciales.

“De estas 79 personas han tenido procesos judiciales, otros 54 estaban inmersos en delitos graves, no eran angelitos”, señaló el mandatario local en una rueda de prensa.

Portilla atribuyó la reciente ola de asesinatos, principalmente cometidos bajo la modalidad de sicariato, a una reacomodación de las estructuras delincuenciales que operan en Bucaramanga.

Publicidad

Según su explicación, los homicidios estarían relacionados con disputas y ajustes dentro de organizaciones criminales que buscan controlar actividades ilícitas y territorios en la ciudad.

El analista Julio Acelas cuestionó la manera en que se está interpretando la reciente ola de sicariatos y homicidios violentos en Bucaramanga y el área metropolitana, y advirtió que estos hechos no pueden ser aceptados socialmente bajo el argumento de que las víctimas tendrían antecedentes judiciales.

Acelas se refirió a las recientes declaraciones del alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, quien afirmó que buena parte de las personas asesinadas “eran bandidos y delincuentes y no eran angelitos”.

Publicidad

Para el analista, aunque las autoridades deben establecer si las víctimas tenían vínculos con actividades criminales, esta circunstancia no puede convertirse en una justificación para normalizar los asesinatos ni para disminuir la gravedad de la violencia que está afectando a la ciudad y los municipios del área metropolitana.

El alcalde también cuestionó las decisiones de las autoridades judiciales frente a algunos presuntos delincuentes. En particular, mencionó el caso de alias ‘Julito’, quien se fugó de un centro de reclusión para menores en Bogotá, según Portilla, habría generado preocupación frente a la capacidad institucional para contener a quienes representan un riesgo para la seguridad ciudadana.

Ante el aumento de los homicidios, la administración municipal confirmó que ha realizado tres peticiones al presidente Abelardo de la Espriella con el propósito de obtener respaldo del Gobierno Nacional para enfrentar la situación de seguridad.

Una de las principales medidas anunciadas es el refuerzo de la Policía en la ciudad. Portilla confirmó la llegada de 200 uniformados, quienes harán parte de un bloque destinado a fortalecer las acciones de seguridad ciudadana y apoyar los operativos contra las estructuras criminales.

La situación de seguridad ha generado preocupación entre habitantes de Bucaramanga, especialmente por la frecuencia de los ataques sicariales registrados durante las últimas semanas.

Las declaraciones del alcalde se producen precisamente en medio de este escenario y han abierto un nuevo debate: mientras la administración sostiene que buena parte de las víctimas estaría vinculada con actividades delictivas, sectores de la ciudadanía y distintos actores pueden cuestionar el lenguaje utilizado para referirse a personas asesinadas, independientemente de sus antecedentes.

El reto para las autoridades de Bucaramanga será contener la confrontación entre estructuras criminales, esclarecer los homicidios y garantizar la seguridad de la población, mientras se fortalece la coordinación entre la Alcaldía, la Policía, la Fiscalía y el Gobierno Nacional.

Publicidad

Publicidad

Publicidad