Bucaramanga amanece bajo tensión por posible paro de motociclistas
A través de redes sociales se convocó un plantón en la Puerta del Sol, pero no se descarta que haya bloqueos en otros sectores.
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La capital santandereana podría enfrentar hoy una jornada crítica en materia de movilidad. Cientos de motociclistas y trabajadores del transporte informal se convocaron para hacer presencia en varios puntos estratégicos de Bucaramanga, en un rechazo frontal a la entrada en vigor de la resolución 063 de 2026, que prohíbe la circulación de motos en la carrera 33 y la prohibición del parillero en una zona céntrica de la ciudad.
El epicentro de la protesta sería la Puerta del Sol, donde el gremio de moteros espera realizar un plantón que amenaza con colapsar el flujo vehicular.
No obstante, la lluvia ha retrasado el plan inicial de los motociclistas; además, la Policía Metropolitana y la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden, UNDMO, ya hacen presencia en los posibles puntos para evitar que se bloqueen las vías.
La discordia nace de dos medidas específicas impuestas por la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, bajo el cumplimiento de una orden del juez 15 administrativo, orientada a erradicar el transporte informal en la ciudad.
La primera es la restricción que establece la prohibición de circulación de motocicletas por la carrera 33, entre la avenida Quebrada Seca y la calle 55 en sentido norte–sur, y entre la calle 56 y la avenida Quebrada Seca en sentido sur–norte.
Esta medida aplica de lunes a viernes, entre las 6:00 y las 9:00 de la mañana, y de 5:00 de la tarde a 8:00 de la noche, exceptuando los días festivos.
Como segunda medida, se tendrá restricción para motocicletas con parrillero o acompañante en la calle 36, en el tramo comprendido entre las carreras 15 y 19, en ambos sentidos viales. En este sector, la medida rige de lunes a viernes, de 6:00 a 8:00 de la mañana y de 6:00 a 8:00 de la noche, sin aplicación en días festivos.
Lo que más preocupa a los conductores es que, a partir de este lunes 2 de febrero, las sanciones dejan de ser pedagógicas. Quien infrinja estas normas se enfrenta a una multa de $875.000 (15 salarios mínimos), sumada a la inmovilización del vehículo y los costos de grúa.
Aunque la medida ya fue demandada por líderes sociales, el director de Tránsito de Bucaramanga, Jahir Manrique, explicó que estas decisiones no responden a un capricho administrativo, sino al cumplimiento de una orden judicial inapelable emitida por el Juzgado 15 Administrativo de Bucaramanga.
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El funcionario subrayó que la administración está obligada a atacar de raíz el fenómeno de los denominados “terminalitos”, tras un estudio técnico riguroso que identificó más de 105 puntos de despacho de transporte ilegal en la ciudad.
Según Manrique, la calle 36 es el destino neurálgico de la mayoría de estos viajes informales, lo que justifica la necesidad de generar una afectación directa en este corredor para desincentivar esta práctica.
Por ahora no se reportan problemas en la movilidad, pero las autoridades locales se mantienen en alerta ante posibles bloqueos.
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