Publicidad

Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
No activar
Activar

Publicidad

Denuncian irregularidades y sobrecostos en Hospital de San Andrés, Santander

Proyecto que costaba $16 mil millones podría superar los $30 mil millones y enfrentar una eventual suspensión.

FOTO OBRAS HOSPITAL DE SAN ANDRÉS, SANTANDER.jpg
FOTO: Obras Hospital San José de San Andrés, Santander - suministrada

La reposición de la infraestructura de la E.S.E. Hospital San José de San Andrés, Santander, vuelve a estar en el centro de la polémica. Veedores ciudadanos denunciaron presuntas irregularidades, retrasos en la ejecución y posibles problemas en la formulación del proyecto, situación que podría comprometer la culminación de una de las obras más importantes para la atención en salud de la provincia de García Rovira.

Las preocupaciones fueron expuestas durante una reunión técnica en la que participaron representantes de la Personería Municipal, la gerencia del hospital y miembros de la veeduría ciudadana, quienes analizaron el estado actual de la construcción y las dificultades que enfrenta el proyecto.

La obra fue contratada inicialmente por $16.258 millones y, de acuerdo con el cronograma establecido, debería registrar un avance cercano al 53 %. Sin embargo, los reportes presentados indican que existe un retraso aproximado del 2 % frente a la programación prevista, situación que ha generado inquietud entre las autoridades locales y la comunidad.

Durante el encuentro también se reveló el estado financiero del contrato. Según las cifras expuestas, ya se han desembolsado cerca de $7.400 millones al contratista, equivalentes al 45,43 % del valor contratado, mientras que aún quedan pendientes pagos por más de $8.200 millones. Además, el hospital tendría disponibles cerca de $5.000 millones en sus cuentas.

No obstante, uno de los aspectos que más preocupación genera es la necesidad de solicitar una adición presupuestal cercana a los $15.000 millones para poder culminar la obra. De aprobarse este incremento, el valor total del proyecto superaría los $30.000 millones, prácticamente el doble de lo presupuestado inicialmente.

Según lo expuesto por algunos participantes de la reunión, gran parte de los inconvenientes tendrían origen en la etapa de formulación del proyecto, adelantada durante la administración anterior del hospital con acompañamiento de la Secretaría de Salud de Santander. Los asistentes señalaron que podrían existir fallas en los diseños y en la estructuración técnica que hoy estarían impactando los costos y la ejecución de la obra.

Entre los ejemplos mencionados se encuentra el caso de un tablero eléctrico que, según los cuestionamientos realizados por los veedores, habría pasado de tener un valor estimado cercano a los $2 millones en la etapa precontractual a costar aproximadamente $45 millones durante la ejecución, situación que ha despertado interrogantes sobre posibles sobrecostos.

Publicidad

A esto se suma la advertencia de que algunas modificaciones al proyecto se habrían realizado sin contar con la respectiva viabilidad del Ministerio de Salud, hecho que podría derivar en consecuencias administrativas, financieras y jurídicas.

Los veedores también alertaron sobre un escenario aún más complejo: si los organismos de control o el Ministerio de Salud determinan irregularidades en la ejecución del convenio, el hospital podría verse obligado a reintegrar los recursos girados por la Nación. Esta situación representaría un duro golpe para las finanzas de la institución y podría generar un endeudamiento de grandes proporciones.

Publicidad

Ante este panorama, no se descarta que las obras sean suspendidas en las próximas semanas mientras se revisan las alternativas técnicas, financieras y jurídicas que permitan garantizar la continuidad del proyecto.

La situación ha generado preocupación entre los habitantes de San Andrés, Santander, quienes esperan que las autoridades departamentales, los organismos de control y el Ministerio de Salud esclarezcan las denuncias y definan el futuro de una infraestructura considerada fundamental para la atención médica de la región.

Publicidad

Publicidad

Publicidad