Emergencia eléctrica obliga a plan especial para garantizar las votaciones en Santander
La Electrificadora de Santander realiza maniobras para redireccionar energía desde otras subestaciones mientras se instala un nuevo transformador.
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La emergencia eléctrica que afecta a varios municipios del sur de Santander encendió las alarmas de las autoridades departamentales ante los posibles impactos en la jornada electoral, el daño de un transformador en la subestación de Barbosa, ocasionado por tormentas eléctricas, mantiene dificultades en el servicio de energía en esta zona del departamento.
La situación obligó a la Electrificadora de Santander (ESSA), la Gobernación y el Comité Electoral Departamental a activar un plan de contingencia para evitar que la falta de energía afecte el desarrollo de las votaciones y el proceso de escrutinio.
Según explicó el jefe del Área de Gestión Operativa de ESSA, Wilton Flórez, el equipo técnico trabaja de manera permanente para encontrar soluciones que permitan restablecer el servicio lo antes posible.
“Estamos analizando minuto a minuto cada posible solución técnica para restablecer el servicio en la zona sur del departamento, el equipo que falló requiere condiciones especiales y todo nuestro personal profesional y especializado está trabajando para recuperar el servicio en el menor tiempo posible”, señaló el funcionario.
La empresa adelanta de forma prioritaria los trámites para la llegada de un nuevo transformador de 115.000 voltios, que reemplazará el equipo afectado, mientras se instala el nuevo equipo, ESSA realiza maniobras de alta complejidad para redireccionar energía desde otras subestaciones con el fin de llevar fluido eléctrico al mayor número posible de municipios.
Sin embargo, debido a la alta demanda de energía y a las condiciones climáticas en la zona, algunos usuarios han reportado intermitencias en el servicio.
Ante el riesgo de que la falta de energía afecte la jornada democrática, ESSA activó un operativo especial junto a la Gobernación de Santander, la Registraduría, la Procuraduría y otras entidades.
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Entre las medidas adoptadas está el despliegue de plantas eléctricas de emergencia, el refuerzo de potencia con una planta de 340 kilovatios, así como el redireccionamiento de energía desde subestaciones alternas para garantizar iluminación, conectividad y funcionamiento en los puestos de votación y centros de escrutinio.
Además, se dispusieron cuadrillas técnicas de reacción inmediata en diferentes puntos del sur del departamento para atender cualquier eventualidad que pueda presentarse durante la jornada electoral.
ESSA proyecta que la normalización total del servicio se logre el próximo 10 de marzo, mientras continúan las maniobras para mitigar el impacto de la emergencia en los municipios afectados y asegurar que el proceso electoral se desarrolle con normalidad.