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La escasez de agua comienza a convertirse en una emergencia regional en Santander. Al menos cuatro municipios Aratoca, Barichara, Cabrera y Vélez ya reportan problemas graves de abastecimiento, situación que ha obligado a las autoridades a activar medidas urgentes para evitar una crisis humanitaria.
De acuerdo con los primeros reportes, en varias de estas localidades el suministro ya presenta racionamientos, mientras crece la preocupación entre las comunidades por la falta del líquido vital.
Pedro Conde, de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, confirmó que fueron enviados los primeros vehículos para atender la contingencia, aunque reconoció que la situación es delicada.
“Llegaron dos camiones de agua para enfrentar el desabastecimiento. Algunos municipios ya tienen racionamiento, uno tiene capacidad para transporta 17.000 litros y otro 8.000 litros para abastecer a las comunidades afectadas”, señaló.
Sin embargo, líderes comunitarios advierten que el volumen de agua disponible resulta insuficiente frente a la magnitud de la emergencia, especialmente en zonas rurales donde el acceso es más limitado.
Las autoridades departamentales mantienen vigilancia permanente y evalúan nuevas medidas para ampliar el suministro en los próximos días.
Mientras tanto, hicieron un llamado urgente a la población para reducir el consumo, evitar el desperdicio y acatar los horarios de racionamiento establecidos por cada municipio.
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Organismos de socorro no descartan que la lista de municipios afectados pueda aumentar si las condiciones climáticas adversas y los problemas estructurales de los acueductos persisten.