El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la política de Washington hacia Venezuela responde a una estrategia previamente definida y no a decisiones improvisadas. Según explicó, el plan contempla una hoja de ruta dividida en tres fases: estabilización, recuperación y transición política. El objetivo, señaló el funcionario, es propiciar un proceso ordenado que conduzca a la "restauración democrática" en el país.Rubio destacó que uno de los ejes centrales de esta estrategia es la administración de los recursos energéticos venezolanos. En ese sentido, confirmó que Estados Unidos supervisará directamente el manejo de los ingresos provenientes de la comercialización de crudo. Actualmente, se ejecuta un acuerdo que contempla la venta de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, cuyos recursos, según indicó, serán gestionados bajo mecanismos de control para garantizar que los beneficios lleguen a la población venezolana.Aseguró que el plan ya muestra avances iniciales dentro del territorio venezolano. Reiteró que Washington mantendrá un rol activo en la gestión de los activos petroleros y en el control financiero asociado a estos, hasta que se concrete una transición política.
Estados Unidos controlará la venta de petróleo de Venezuela por tiempo "indefinido" y depositará el dinero que resulte de esas transacciones en cuentas controladas por Washington, avisó este miércoles el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright."Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y entonces, indefinidamente, hacia adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado", declaró Wright en una conferencia energética de Goldman Sachs en Miami.El secretario afirmó que está "trabajando directamente en cooperación con los venezolanos" tras el anuncio del martes del presidente estadounidense, Donald Trump, de que Venezuela entregará a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para su venta en el mercado norteamericano.El funcionario adelantó que Washington permitirá la venta de crudo de Venezuela a las refinerías estadounidenses y alrededor del mundo, "pero esas ventas las hará el Gobierno de EE.UU. y se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de EE.UU"."Y entonces, a partir de ahí, esos fondos pueden volver a Venezuela para beneficiar al pueblo venezolano, pero necesitamos tener ese poder y ese control de las ventas de petróleo para impulsar los cambios que simplemente deben ocurrir en Venezuela", expresó.La reunión de Wright con los empresarios energéticos ocurrió un día después de trascender que Venezuela enviará de 30 a 50 millones de barriles en buques de almacenamiento a los muelles de descarga de Estados Unidos, según anunció Trump, quien el viernes planea recibir a líderes de las mayores petroleras en la Casa Blanca.Tras la captura el sábado pasado del gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, Trump ha estimado que en un plazo de 18 meses las petroleras estadounidenses reactivarán el sector petrolero de Venezuela, que tiene las mayores reservas de crudo del mundo, el 17 % del total, pero ahora solo aporta el 1 % de la producción.En medio del escepticismo de las petroleras, Wright reconoció que tomará "decenas de miles de millones de dólares y un tiempo significativo" revitalizar esta industria venezolana.Pero sostuvo que "la oportunidad es enorme" al confiar en que en "poco tiempo podrían obtener varios cientos de miles de barriles de petróleo adicionales al día del corto al mediano plazo"."Piensen en qué tan enormes los recursos deben de ser, si (Venezuela) aún está produciendo 800.000 ó 900.000 barriles al día después de esa mala administración", indicó.
En diálogo con Mañanas Blu, Gustavo Coronel, ingeniero venezolano y miembro de la primera junta directiva de PDVSA entre 1976 y 1979, expresó su profunda preocupación y rechazo ante el anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la recepción de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano. Coronel calificó esta operación como un "acto de rapiña" que atenta directamente contra los intereses de la nación venezolana y carece de toda transparencia institucional.Falta de transparencia y manejo discrecionalSegún Coronel, el acuerdo implica el envío de crudo tipo Merey —un petróleo pesado de la Faja del Orinoco que suele comercializarse con descuentos— para ser vendido bajo el control directo de Donald Trump. El ingeniero denunció que, según la información disponible, el producto de dicha venta será manejado "personalmente" por el mandatario estadounidense, quien ha afirmado que los fondos se utilizarán en beneficio tanto del pueblo de Venezuela como de los Estados Unidos.Para el experto, esta situación es inaceptable ya que la nación venezolana es la legítima dueña de ese recurso y tiene el derecho de conocer el destino exacto del dinero. "No entiendo cuál es la razón para esa retención... una parte del producto de la venta va a ser retenido por los Estados Unidos", señaló Coronel, subrayando que el 100% de la venta debería pertenecer a Venezuela.De la "tutoría cubana" a la "tutoría de Trump"El análisis de Coronel sugiere un cambio drástico en la dinámica política del país. Afirma que Venezuela ha pasado de estar bajo la influencia cubana a una "tutoría de Donald Trump", donde figuras como Delcy Rodríguez actúan como "títeres" que obedecen órdenes de Washington, enviando petróleo "sin chistar" a discreción del gobierno estadounidense.Coronel lamentó que, a pesar de la salida de Nicolás Maduro, la estructura criminal parece mantenerse igual con los hermanos Rodríguez. Argumentó que el camino "civilizado" para restaurar la industria habría sido reconocer los resultados electorales de julio de 2024 y permitir que un gobierno democrático, liderado por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, implementara un plan de desarrollo serio para la industria petrolera.El colapso de PDVSA y las deudas pendientesAl contextualizar la crisis actual, Coronel recordó que PDVSA pasó de producir casi 4 millones de barriles diarios en los años 90 a menos de un millón en la actualidad. Atribuyó este declive al cambio de filosofía iniciado por Hugo Chávez en 1999, que transformó una empresa comercial eficiente en una herramienta de distribución política y clientelismo, sumado a niveles masivos de corrupción durante gestiones como la de Rafael Ramírez.Finalmente, sobre si este envío de crudo es una forma de cobrarse las deudas por las expropiaciones de 2007 a ExxonMobil y ConocoPhillips (que ascienden a unos 10.000 o 12.000 millones de dólares). Coronel fue tajante: aunque la deuda existe y debe pagarse, este mecanismo arbitrario no es la vía adecuada. "Esa no es la manera civilizada de cobrarse una deuda", concluyó, enfatizando que solo un gobierno democrático podría restablecer una relación comercial justa y transparente con el mundo.Escuche aquí la entrevista:
Luego de que el Gobierno de EE.UU. designara al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO), el Departamento de Justicia estadounidense dio un giro en el plano judicial al rebajar esa figura a un "sistema de clientelismo" y eliminar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, como líder de ese grupo narcotraficante.El Departamento de Estado confirmó el 24 de noviembre de 2025 la inclusión del Cartel de los Soles en la lista de organizaciones terroristas tras haberlo catalogado en julio como grupo terrorista global especialmente designado (SDGT).La medida dio al Gobierno del presidente Donald Trump herramientas adicionales —sanciones financieras, persecución penal ampliada y cooperación internacional reforzada— para aumentar la presión contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro.Un grupo disputadoAunque funcionarios estadounidenses mencionan desde los años noventa la existencia de una red integrada por militares venezolanos —cuyo nombre alude a los soles que identifican el rango de los generales—, las investigaciones se formalizaron en marzo de 2020, durante el primer mandato de Trump.En ese momento, el Departamento de Justicia señaló a Maduro y a altos cargos del chavismo, entre ellos Diosdado Cabello, como líderes de ese grupo narcotraficante, y ofreció recompensas de hasta 50 millones de dólares por información que condujera a su captura.Venezuela siempre ha negado de forma categórica la existencia del Cartel de los Soles y acusó a EE.UU. de fabricar un expediente para desestabilizar al país y derrocar al chavismo.Para el centro de estudios InSight Crime, el Cartel de los Soles "no es un grupo jerárquico o ideológico. Su estructura está constituida por una red difusa de células instaladas dentro de las principales ramas castrenses de Venezuela: el ejército, la marina, la fuerza aérea y la guardia nacional, desde los rangos más bajos a los más altos"."Aunque el concepto se asocia principalmente con los sectores militares, también se han identificado otras ramificaciones del Estado incrustadas dentro del ecosistema criminal, incluyendo a cuerpos policiales, la rama ejecutiva y distintos funcionarios públicos", añade.Colombia también rechaza que se trate de una organización real. Para el presidente colombiano, Gustavo Petro, ese cartel "no existe" y el tráfico regional de cocaína responde a redes criminales transnacionales con centros de operación fuera de Latinoamérica.En contraste, los Gobiernos de Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú, en línea con la Administración Trump, han reconocido al grupo como organización terrorista.Desde agosto, EE.UU. mantiene más de 4.000 efectivos cerca de las costas venezolanas, junto a destructores, buques anfibios, un crucero lanzamisiles, un submarino nuclear y el portaaviones USS Gerald R. Ford, en el marco de su lucha contra el tráfico de drogas que ha llamado 'Lanza del Sur'.El Pentágono asegura que, en el marco de esa campaña iniciada en septiembre, ha destruido más de 30 embarcaciones y causado la muerte de más de un centenar de personas, a las que vinculó con el narcotráfico, en operaciones realizadas en el Caribe y el Pacífico.Trump ha defendido públicamente el despliegue como parte de una ofensiva para "descabezar" el Cartel de los Soles, al que también acusa de colaborar con organizaciones como el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa para enviar drogas a Estados Unidos.Un giro clave en la acusaciónSin embargo, en la nueva imputación presentada por la Fiscalía estadounidense tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas, desaparecieron la mayoría de las alusiones al Cartel de los Soles como una organización criminal estructurada.A diferencia de la acusación de 2020 —en la que el término aparecía decenas de veces—, el documento actualizado solo lo menciona en dos ocasiones y ya no presenta a Maduro como su líder.La Fiscalía mantiene los cargos por tráfico de drogas, pero ahora habla de un "sistema de clientelismo" en el que "poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de socios criminales", y señala que esas ganancias van a funcionarios corruptos que "operan en un sistema dirigido desde la cima, conocido como el Cartel de los Soles".Tras su traslado a Nueva York, Maduro y Flores comparecieron por primera vez ante la Justicia estadounidense este lunes. El mandatario venezolano se declaró no culpable y afirmó ser "un prisionero de guerra".
Cuando Cristopher Landázuri cruzó hacia Colombia en 2019 no tenía trabajo ni casa ni rumbo. Dormía en las calles de Cúcuta, cayó en las drogas y sobrevivía como podía en esa ciudad limítrofe, parte de los 2.219 kilómetros de frontera entre los dos países que se convirtió en una de las principales vías de escape para millones de venezolanos.Hoy, vestido con uniforme verde de operario, riega los parques y habla con serenidad de un futuro que, por ahora, no está en su país de origen."Fui habitante de calle, pasé por las drogas y gracias a un programa de la alcaldía pude rehabilitarme", cuenta a EFE en una entrevista en la que resume su presente en una frase definitiva: "Me enamoré de Cúcuta, me enamoré de Colombia, ya tengo mi vida acá".Como él, millones de venezolanos observan desde Colombia el incierto escenario abierto tras la captura en enero pasado del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores en una operación militar estadounidense que abrió una compleja transición política.Colombia es el principal destino migratorio venezolano en el mundo, con unos 2,8 millones de personas, según cifras oficiales. En total, más de 7,7 millones de venezolanos abandaonaron su país en la última década, de acuerdo con organismos internacionales.Muchos se han instalado en Bogotá, donde han reconstruido su vida como vigilantes, panaderos, repartidores, periodistas o vendedores ambulantes. En el centro de la capital, en mercados y plazoletas donde decenas de migrantes esperan durante horas a que llegue un pedido en sus teléfonos, el miedo sigue presente.Varios repartidores de comida mediante aplicaciones como Rappi o DiDi rechazaron hablar con EFE y algunos se alejaron apenas vieron la grabadora."Si nos ven, nos echan el gancho y nos llevan para El Helicoide", dijo uno de ellos, en alusión a la cárcel en la que organismos de la ONU han de nunciado la existencia de "salas de tortura" y donde han muerto varios detenidos bajo custodia, entre ellos el general Raúl Isaías Baduel, exministro de Defensa del fallecido presidente Hugo Chávez.Volver sí, pero no ahoraAntonio Alexander Hernández, vigilante de 54 años, recibió la noticia de la captura de Maduro en la madrugada del 3 de enero y recuerda que dijo: "Gloria a Dios, llegó lo que esperábamos".Hernández, que asegura haber huido tras ser advertido de que estaba "en una lista para ser capturado", quiere regresar, pero solo si existen garantías. "Pienso volver (...) pero con una ley de amnistía, que nos permita regresar en paz", dice.Una cautela similar tiene Isamar Celín, manicurista en el céntrico sector de Chapinero, quien emigró hace seis años y hoy también trabaja como enfermera particular. Aunque la noticia le produjo "mucha alegría", descarta volver por ahora, en parte por el tratamiento contra el cáncer que recibe su madre en Colombia."Tendría que estar Venezuela al mismo nivel de Colombia para poder trasladarla", explica, consciente de que regresar implica empezar de nuevo. Otros, como Diego Alexander Matute, administrador en Venezuela y hoy panadero en Bogotá, tampoco ven el retorno como una decisión inmediata, pese a su deseo de contribuir a la reconstrucción del país.La vida que lograron construirEn la frontera, donde miles de migrantes siguen cruzando a diario en ambos sentidos por razones laborales, comerciales o familiares, Ariadni Benítez vende cafés desde hace siete años, trabajo con el que logró estabilidad, algo impensable cuando emigró tras una crisis de salud de su hija.Con dos termos bajo el brazo y varios vasos de plástico en la mano, recorre las calles ofreciendo "tinto" (café) a conductores y transeúntes para sacar adelante a su familia."Tengo estabilidad, mis hijas estudiando, por eso no tengo muy pensado regresarme", dice, mientras recuerda que decidió salir de Venezuela después de que su hija enfermara y no encontrara medicamentos.Más allá de la caída de Maduro, el regreso depende de factores personales, familiares y económicos. Beatriz Jhoana Ochoa, que vende empanadas y arepas en un puesto callejero en Cúcuta, viajó recientemente a Venezuela después de ocho años sin regresar y lo que encontró fue un país aparentemente ajeno al terremoto político."Llegué a (la isla) Margarita y todo estaba normal. La gente en la playa, tomando, disfrutando, nadie hablaba del tema", cuenta. Para ella, más allá de quién gobierne, la vida sigue marcada por la necesidad de trabajar: "A mí no me importa si está o no está, yo tengo que trabajar igual", dice.Su reflexión resume el sentimiento de muchos migrantes que, tras años fuera, han logrado reconstruir su vida lejos de Venezuela mientras observan desde la distancia el incierto futuro de un país al que aún no saben si volverán.
La sentencia del antiguo jefe de inteligencia chavista, el exgeneral Hugo ‘El Pollo’ Carvajal, prevista para este lunes, ha sido aplazada debido al cierre del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York por la tormenta invernal que azota el noreste de Estados Unidos.El despacho de uno de sus abogados, Robert Feitel, confirmó a EFE que la sentencia no se celebrará hoy debido al cierre de la corte, y precisó que aún se desconoce la fecha en que se realizará.Por su parte, el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York informó a EFE de que sus instalaciones permanecen cerradas por el temporal y que no se están celebrando audiencias en su interior.La sentencia de ‘El Pollo’ Carvajal ya ha sido aplazada en otras ocasiones mientras el acusado negociaba con la Fiscalía.Carvajal, de 65 años, se declaró culpable el pasado junio de conspiración para narcoterrorismo en beneficio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), importación de cocaína y delitos de posesión y conspiración con armas de fuego.El venezolano se enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua por estos delitos.En 2020, EE.UU. imputó a Carvajal, al ahora depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, al primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello -considerado el número dos del chavismo- y a otros líderes venezolanos, y les acusó de conspiración narcoterrorista.Desde el pasado enero, Maduro está detenido en una prisión federal de Nueva York junto a su esposa Cilia Flores, acusados por EE.UU. de cargos relacionados con el narcoterrorismo y la posesión de armas.Durante una audiencia celebrada ese mes, Maduro se declaró no culpable de los delitos que le imputa la Justicia estadounidense y dijo ser un "prisionero de guerra".En diciembre, ‘El Pollo’ Carvajal escribió una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, en la que le detalló la supuesta conexión de Maduro con el Cartel de los Soles y ofreció colaboración a las autoridades.Según Carvajal, el expresidente Hugo Chávez decidió reclutar a líderes del narcotráfico y armar bandas como la conocida Tren de Aragua, y tras su muerte Maduro "amplió esta estrategia exportando criminalidad y caos al exterior".Carvajal fue jefe de la inteligencia militar de Venezuela de 2004 a 2011. En 2012 pasó a desempeñar el cargo de director de la Oficina Nacional Contra la Delincuencia Organizada y Financiación al Terrorismo de Venezuela y tiempo después fue diputado oficialista.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos, y su esposa, Cilia Flores, recibieron el 30 de enero una visita consular de un funcionario venezolano mientras permanecen en una cárcel de Nueva York a la espera de su próxima audiencia judicial, fijada para el 26 de marzo.Según una notificación de la Fiscalía y la defensa al juez, que está disponible este miércoles en el archivo digital del caso, Maduro y Flores recibieron ese día a "un funcionario que representaba a la República de Venezuela para ayudar a facilitar a los acusados cualquier servicio que necesitaran".El documento, entregado ayer, destaca que el juez Alvin Hellerstein ordenó a la Fiscalía, en la primera comparecencia de los acusados el pasado 5 de enero, que les facilitara el acceso a servicios consulares e informara al tribunal cuando así lo hiciera.La próxima audiencia de Maduro y Flores será el 26 de marzo a las 11 de la mañana, puesto que a principios de este mes la Fiscalía, con el consentimiento de la defensa, solicitó aplazar la fecha inicial del 17 de marzo y el juez Hellerstein accedió a la petición ese mismo día, según consta en el archivo.La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York argumentó el aplazamiento de la audiencia en que necesitaba más tiempo para reunir pruebas, permitir que la defensa las revise y que esta decida qué mociones presentará antes del juicio, a lo que el juez accedió "en interés de la justicia", indica el documento.Maduro se declaró como "un hombre inocente" de los cargos de narcotráfico que la Administración de Donald Trump utilizó para justificar su captura y traslado a EE.UU. el pasado 3 de enero, y dijo ser un "prisionero de guerra".
La ONG Foro Penal, que lidera la defensa legal de los presos políticos en Venezuela, informó este domingo que ha verificado 444 excarcelaciones desde hace poco más de un mes, cuando el Gobierno encargado anunció un proceso de liberaciones.En su cuenta de X, el presidente de la organización, Alfredo Romero, indicó que esta cifra contabiliza las excarcelaciones desde el pasado 8 de enero hasta este 15 de febrero a las 21:30 hora local (1:00 GMT del día 16).Foro Penal no considera excarcelaciones los casos en que, tras salir de un centro de reclusión, la persona permanece privada de libertad bajo arresto domiciliario.Hace una semana, el dirigente Juan Pablo Guanipa, exdiputado cercano a la nobel de la paz María Corina Machado, y el asesor jurídico de la mayor coalición opositora, Perkins Rocha, salieron de prisión junto con otro grupo de activistas políticos.Sin embargo, Rocha permanece en arresto domiciliario, al igual que Guanipa, quien fue encarcelado de nuevo el mismo día en que salió de prisión, acusado por la Fiscalía de incumplir sus medidas cautelares.El martes, la familia anunció que el opositor ya se encontraba en arresto domiciliario en su residencia en Maracaibo, capital de Zulia (noroeste).Por otra parte, desde las 6:00 hora local (10:00 GMT) de este sábado, una decena de mujeres familiares de presos políticos se mantienen en huelga de hambre en las afueras de un comando policial en Caracas, donde fueron excarceladas 17 personas, entre ellas dirigentes sindicales y dos jóvenes con trastorno del espectro autista.Varias ya han sufrido problemas de salud, de las cuales una de ellas se desmayó un par de veces y otra recibió suero por vía intravenosa en la colchoneta sobre la que se encuentra.El 6 de febrero, el presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, prometió la liberación de "todos" una vez se aprobara la ley de amnistía -aún en discusión-, que estimó ocurriría "a más tardar" este pasado viernes.Sin embargo, el Legislativo, controlado por el chavismo, aplazó el jueves para la próxima semana el segundo y último debate necesario para la aprobación de la ley, al haber diferencias por un artículo que exige a los procesados y condenados presentarse ante la Justicia.El proceso de excarcelaciones y la discusión de una amnistía suceden en un "nuevo momento político", anunciado por la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo luego de que Estados Unidos capturara a Nicolás Maduro en una operación militar en Caracas el pasado enero.
El presidente estadounidense, Donald Trump, alabó este viernes en una base militar de Carolina del Norte el operativo de las fuerzas especiales que culminó, el pasado 3 de enero, con la captura del expresidente venezolano, Nicolás Maduro."Lo que hicimos recientemente en Venezuela, nadie había visto algo así", aseguró Trump en un discurso pronunciado ante las tropas en la base de Fort Bragg.El republicano aseguró que el asalto, que supuso una infiltración de varios helicópteros de ataque y transporte militar en Caracas, "terminó, literalmente, en un minuto"."Todos huyeron. Y eso es lo que tenemos. Tenemos el Ejército más fuerte del mundo, con diferencia", afirmó Trump."Era una gran base, una de las más grandes de Suramérica, donde (Maduro) vivía, y en cuestión de minutos lo sacaron de allí en helicóptero. Tuvieron que atravesar puertas de acero. El acero era como papel maché", siguió relatando el presidente estadounidense sobre el asalto a Fuerte Tiuna en la capital venezolana.Maduro y la ex primera dama venezolana, Cilia Flores, fueron transportados ese mismo día a una prisión federal de Nueva York, donde aguardan juicio bajo acusaciones de narcoterrorismo y conspiración.Trump volvió a hablar sobre el sistema armamentístico que ha dado en llamar el "descombulador" y que asegura es un desarrollo secreto que se empleó en la operación del 3 de enero."Hablan del descombobulador porque (las tropas venezolanas) nunca lograron disparar. El equipamiento (de defensa) ruso no funcionó. El equipamiento chino no funcionó. Todos intentan averiguar por qué no funcionó. Algún día lo descubrirán, pero no funcionó. Es agradable poder volar sin que te disparen", comentó el presidente.Trump recordó a su vez que "tres pilotos de helicóptero estadounidenses "resultaron gravemente heridos en las piernas al aterrizar" y que hubo francotiradores apostados en estos helicópteros que neutralizaron las ametralladoras que hirieron a estos pilotos."Esos pilotos fueron increíbles y realmente valientes. Quizás vea a algunos de ellos muy pronto", añadió el magnate inmobiliario, que tenía previsto reunirse hoy, en compañía de la primera dama estadounidense, Melania Trump, con miembros de las fuerzas especiales que participaron en la operación y con familiares de los mismos.
El francés Camilo Castro pasó un "calvario" de cinco meses en una cárcel de Venezuela, donde fue acusado de espía y estuvo constantemente amenazado de tortura por sus "vampiros" carceleros.En libertad desde noviembre, este profesor de yoga de 41 años cuenta a la AFP ese tiempo "de asco, odio y rencor", pero "también de amor, de esperanza, de compasión con todo un pueblo"."Hoy estoy bien, pero mañana no. Puede ser que en 30 segundos me ponga a llorar. Resisto gracias a la meditación, al amor de mis amigos y de mi familia", dice desde la periferia de París.Decidió hablar para tratar de ayudar a "los cientos de venezolanos que aún están presos".La Corte Penal Internacional investiga posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela durante el gobierno de Nicolás Maduro, al tiempo que Naciones Unidas ha denunciado "detenciones arbitrarias" y casos de "torturas y desapariciones forzada".Maduro fue depuesto el 3 de enero durante una incursión militar de Estados Unidos. Delcy Rodríguez heredó el poder y, bajo presión de Washington, impulsa una amnistía general que abarque los 27 años de la era chavista.¿Cómo terminó encarcelado en Venezuela?En 2025, Camilo Castro vivía en Colombia. Intentó renovar su visa de estadía saliendo del país para luego volver a ingresar. Llegó a la frontera con Venezuela "el 26 de junio al amanecer" y quedó detenido. "Comenzó el calvario"."Hombres encapuchados" lo llevaron en auto a Maracaibo (oeste). "Me metieron en un subsuelo, una cárcel construida en un estacionamiento. Pasé allí toda la noche, entre paredes llenas de humedad, baños en un estado lamentable con montones de cucarachas, heces acumuladas durante meses", describe.Nota que hay "muchas manchas de sangre en las paredes", además de una mesa "con diferentes objetos de tortura, botellas de agua, trapos, bolsas plásticas, gas lacrimógeno, insecticida"."Al día siguiente me someten a interrogatorio con un agente de la DGCIM (contrainteligencia militar) que me impresiona mucho. Me dice que no se cree el cuento del profesor de yoga que vive en Colombia. Me dice que voy a pasar muchos años preso, que soy un espía", refiere."Me dice que tiene la forma de 'abrirme' y que le pagan para eso", narra Castro, a quien rociaron escopolamina, una sustancia utilizada para la sumisión química.Luego, es trasladado por carretera hasta la sede de la DGCIM en Caracas.Allí queda detenido "en un sótano, en el piso. Esposado y encapuchado" todo el tiempo. Al cabo de cinco días le ofrecen "salir al sol". Es "uno de los más hermosos recuerdos de mi vida", afirma.Pero la tregua apenas dura un instante. Enviado a la cárcel del Rodeo 1, a las afueras de Caracas, donde hay decenas de detenidos políticos y muchos extranjeros, al principio siente alivio porque no mandan los criminales."'Aquí todos somos como tú, a todos nos secuestraron, sabemos por lo que acabas de pasar, nadie te va a hacer daño, aquí no hay delincuentes'", le dice uno de los presos.Cómo es vivir en una cárcel venezolanaEl día a día es difícil, con poca comida y enfermedades. "Todo el tiempo teníamos diarrea, infecciones en la garganta y en los pulmones. No teníamos baños (sino un hueco en el piso) y nos daban agua solo dos veces al día. Permanentemente había un olor que no se iba", recuerda.Castro dice que entró en un "mundo del absurdo" en el que la música folklórica venezolana sonaba "a volumen muy alto" y varias veces a la semana se difundía propaganda de inspiración socialista durante dos y hasta cinco horas."Muy a menudo nos humillaban en la noche. Nos sacaban a todos en fila india, esposados y con capucha. Nos insultaban", evoca Castro.Los interrogatorios, las consultas médicas, los "falsos juicios", todo se hacía de noche."Son verdaderos vampiros. Lo hacen para quebrarnos (...) nunca se puede descansar de verdad". "Se pierde toda noción de libertad, de responsabilidad, de autonomía. Te deshumanizan", reflexiona.De qué se le acusaba al francésDurante los simulacros de juicio, "un juez que parecía un vendedor de drogas" lo acusa de "terrorismo", de ser "agente de la CIA, de la DEA" y de colaborar con conspiradores.También fue sometido a interrogatorios con polígrafo en los que le repetían "las mismas cuatro preguntas durante horas".Y constantemente pesaba sobre él el riesgo de ser "castigado" en el cuarto piso, donde los presos eran "esposados, a menudo desnudados, no había colchonetas, había que dormir en el piso"."En esas celdas de castigo, muchas veces se torturaba a la gente", con palizas. Se les aplicaba "asfixia con gases lacrimógenos" o con insecticida en una bolsa plástica en la cabeza, en medio de "risas y humillaciones verbales", refiere Castro."Otra penitencia posible era la intubación forzada (por la boca) con el pretexto de alimentarte. Tubos en la nariz, en el ano... Soldados y también los directores participaban con un cierto placer en esas torturas", relata.En un momento, Castro quiso protestar para que le permitieran tener los libros que le ofrecía el consulado de Francia. Pero el consejo de otro hombre que llevaba 20 años preso le hizo cambiar de opinión. "Me dijo: 'Te van a torturar. En un minuto te destruyen el cuerpo, y en cinco minutos destruyen la existencia. Olvídate de los libros, están escritos, podrás leerlos un día. Sé inteligente'".Camilo Castro ha pedido ser reconocido como víctima en Francia. Pero dice también que quiere volver a Venezuela, lugar del cual tiene "evidentemente, malos recuerdos", pero al cual ya quedó "unido".
La situación política en Venezuela ha dado un giro dramático tras la reciente liberación y posterior recaptura del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa. Guanipa, quien es considerado un símbolo de la oposición y una de las figuras más cercanas a María Corina Machado, fue detenido nuevamente al filo de la medianoche, apenas unas horas después de haber recuperado su libertad. Su hijo, Ramón Guanipa, ha denunciado que, hasta el momento, no existe información oficial sobre su paradero, aunque se presume de manera extraoficial que podría encontrarse en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Maripérez.Una liberación efímera marcada por la incertidumbreEl proceso de liberación de Juan Pablo Guanipa fue tan sorpresivo para el país como para su propia familia. Ramón Guanipa relató que se encontraba en otro estado cuando recibió la noticia y viajó de inmediato a Caracas para reencontrarse con su padre. Sin embargo, no logró verlo, ya que para el momento de su llegada, el dirigente ya se encontraba en la calle y, poco después, fue interceptado por hombres encapuchados cerca de la medianoche. La detención ocurrió aproximadamente a las 11:45 p. m. en una vivienda cercana a donde se encontraba su hijo, sin que ningún familiar directo pudiera mediar en el proceso.Contradicciones en las órdenes oficialesA pesar de que la Fiscalía controlada por el régimen emitió comunicados indicando que Guanipa gozaría de detención domiciliaria, la realidad es que el dirigente no ha llegado a su hogar. Ramón Guanipa confirmó que poseen físicamente la boleta de excarcelación, la cual solo imponía como medidas la prohibición de salida del país y la presentación ante tribunales cada 30 días. No existía en dicho documento ninguna restricción explícita sobre dar declaraciones o participar en actos públicos, lo que hace que la familia cuestione la legalidad de la "contramedida" aplicada por el régimen.El motivo de la recaptura: Solidaridad políticaLa familia sospecha que el detonante de la recaptura fue la primera acción de Juan Pablo Guanipa al salir de prisión: visitar otros centros de reclusión para solidarizarse con los presos políticos que aún permanecen detenidos. Según su hijo, este gesto de acompañamiento y sus declaraciones públicas no fueron del agrado del régimen, que interpreta cualquier manifestación, incluso pacífica, como un acto de confrontación. "Las palabras no matan a nadie", afirmó Ramón, subrayando que la detención es un acto de represalia por el peso político que su padre mantiene en las calles.Escuche aquí la entrevista:
Juan Pablo Guanipa, dirigente clave de la oposición y mano derecha de María Corina Machado, fue recapturado por fuerzas del régimen apenas 10 horas y 30 minutos después de haber sido excarcelado. Guanipa, quien había recuperado su libertad a la 1:15 p.m. del pasado domingo, fue interceptado nuevamente a las 11:45 p.m. en el sector de Los Chorros, al noreste de Caracas, por hombres armados que se lo llevaron con rumbo desconocido. Solo una hora y media antes de este suceso, el líder político concedió la que sería su última entrevista en libertad a Blu Radio.Una libertad de pocas horas y una recaptura bajo sospechaGuanipa formaba parte de un grupo de 35 presos políticos liberados, entre los que se encontraban figuras como Perkins Rocha y Freddy Superlano. Según los reportes, la Fiscalía justificó la nueva detención alegando el incumplimiento de medidas cautelares y dictando arresto domiciliario. No obstante, la boleta de excarcelación original solo especificaba la prohibición de salida del país y la presentación ante tribunales cada 30 días, condiciones que no habían sido violadas en el breve lapso de su libertad.Solidaridad con los que se quedanDurante su breve paso por las calles, Guanipa no buscó refugio inmediato, sino que se dedicó a visitar centros de reclusión como El Helicoide y Zona 7 para solidarizarse con las familias de otros presos políticos. En su diálogo con Blu Radio, expresó que sería "muy cómodo" irse a su casa a atender a sus hijos, pero sintió el deber moral de exigir la libertad de quienes siguen detenidos injustamente. "Una hora preso sin haber cometido ningún delito es un abuso y una injusticia profunda", afirmó al describir su experiencia tras nueve meses de prisión y diez meses de clandestinidad.Finalmente, Guanipa compartió detalles de su breve contacto con María Corina Machado, quien le expresó su admiración por la valentía de sus hijos durante su tiempo en prisión. Visiblemente conmovido, recordó que cuando pasó a la clandestinidad su esposa tenía apenas cuatro meses de fallecida, y que el apoyo de sus hijos en manifestaciones y entrevistas le dio la fuerza necesaria para resistir. Escuche aquí la entrevista:
La Fiscalía de Venezuela informó este lunes de que ha revocado la excarcelación del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, cuya detención, pocas horas después de haber salido de prisión, había sido denunciada por otros opositores y que será transferido a un régimen de "detención domiciliaria".La Fiscalía aseguró que solicitó ante un tribunal revocar "la medida cautelar (excarcelación) acordada al ciudadano Juan Pablo Guanipa" por, supuestamente, "haberse verificado el incumplimiento de las condiciones" impuestas por las autoridades judiciales.En un comunicado, el Ministerio Público venezolano advirtió que "las medidas cautelares acordadas por los tribunales están condicionadas al cumplimiento estricto de las obligaciones impuestas" y subrayó que ha solicitado que Guanipa pase "a un régimen de detención domiciliaria".La líder opositora de Venezuela y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, había denunciado en la medianoche del lunes que "hombres fuertemente armados" se había llevado a Guanipa, quien había salido de prisión horas antes, tras permanecer detenido desde mayo de 2025."Hombres fuertemente armados, vestidos de civil, llegaron en 4 vehículos, y violentamente se lo llevaron. Exigimos su liberación inmediata", manifestó Machado en su cuenta de X.Por su parte, el hijo del opositor Ramón Guanipa había indicado que un grupo de "aproximadamente 10 personas no identificadas" interceptó y "secuestró" a su padre.Guanipa había sido excarcelado en la tarde del domingo junto a otro grupo de opositores cercanos a Machado. Tras esto, el opositor encabezó junto a otros activistas políticos una caravana de motocicletas y automóviles que se dirigieron a varias cárceles para apoyar a los familiares de presos políticos y pedir su liberación.
La justicia argentina solicitó el miércoles a Estados Unidos la extradición de presidente depuesto de Venezuela Nicolás Maduro para ser indagado en una causa por crímenes de lesa humanidad, según una resolución judicial a la que accedió la AFP.Maduro se encuentra detenido en Nueva York tras ser extraído en una incursión militar de Estados Unidos en Caracas la madrugada el 3 de enero.Un juez argentino libró el miércoles un "exhorto internacional a los Estados Unidos de América, a efectos de solicitar la extradición de Nicolás Maduro Moros" para ser indagado en el marco de una investigación por crímenes de lesa humanidad bajo el principio de "jurisdicción universal".En 2024, la justicia argentina había solicitado la captura internacional del entonces presidente Nicolás Maduro en esta causa, derivada de dos denuncias realizadas por la Fundación de George y Amal Clooney (CFJ, en inglés) y, separadamente, el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD).En 2023, las dos organizaciones denunciaron al gobierno de Venezuela por violaciones a los derechos humanos ante la justicia argentina, citando el principio de jurisdicción universal. Ambas querellas fueron luego unificadas en una sola causa.La justicia argentina determinó la existencia de "un plan sistemático de represión, desaparición forzada de personas, tortura, homicidios y persecución contra una porción de la población civil" desde 2014 "hasta el presente" y libró órdenes de detención para indagar a Maduro y a su ministro del Interior y número dos del chavismo, Diosdado Cabello.En otras ocasiones, la justicia argentina aplicó la jurisdicción universal. En 2021 abrió una investigación sobre las acusaciones de crímenes por parte de militares birmanos contra la minoría musulmana y, en 2022, inició una investigación penal contra el presidente nicaragüense, Daniel Ortega.Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses en una operación que incluyó bombardeos a Caracas y otras regiones vecinas. Delcy Rodríguez, su vicepresidenta, asumió el poder de forma interina y gobierna bajo presión de Estados Unidos.El exmadatario venezolano es acusado por narcotráfico y terrorismo por las justicia estadounidense y su próxima audiencia está prevista para el 17 de marzo en Nueva York.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, llamó este martes a superar las diferencias con Estados Unidos, cuando se cumple un mes del ataque del país norteamericano en Caracas y estados aledaños, una operación que concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores."Tenemos que trabajar con esfuerzo, tenemos que trabajar con respeto", afirmó Delcy Rodríguez, en compañía de su hermano y presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior, Diosdado Cabello, durante una transmisión del canal estatal VTV.En este sentido, la mandataria encargada apostó por "construir una agenda de trabajo" con Estados Unidos desde las "diferencias" y aseguró que los venezolanos apuestan a que "las controversias, las divergencias" con el país norteamericano se resuelvan a través del "diálogo político y el diálogo diplomático"."Ese debe ser el camino: el respeto, el respeto a la legalidad internacional, el respeto interpersonal", señaló Delcy Rodríguez, quien mencionó que "históricamente hay muchos vínculos" entre Venezuela y Estados Unidos.Maduro permanece en una cárcel de Estados Unidos y está acusado de cuatro cargos federales, entre ellos, conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, y colaborar con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.El pasado 5 de enero, dos días después de la captura de Maduro, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada del país y ha implementado una serie de medidas que, asegura, fueron decisión del mandatario.Rodríguez inició un proceso "exploratorio" para retomar las relaciones diplomáticas con EE.UU., se acordó la venta de petróleo a ese país y, además, impulsó una reforma a la ley orgánica de hidrocarburos para atraer inversiones privadas y extranjeras a este sector.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este martes que el país está en "calma" tras un mes del ataque de Estados Unidos en Caracas y estados aledaños, una operación que terminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores."El país está en calma. El país está tranquilo, pero tiene un clamor nacional: pedir la libertad del presidente Maduro y de la primera combatiente, la diputada Cilia Flores", manifestó Delcy Rodríguez, en compañía de su hermano y presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior, Diosdado Cabello.En una transmisión del canal estatal VTV, la presidenta encargada indicó que en "estos días", sin precisar detalles, conversó por teléfono con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, y con su secretario de Estado, Marco Rubio, y abogó porque el "camino" sea el respeto."Si hay algo que ha unido a los venezolanos es el rechazo a este tipo de agresión (...), es que las diferencias, las controversias, las divergencias con el Gobierno de los Estados Unidos deben hacerse de manera diplomática, por el diálogo político", subrayó Delcy Rodríguez.Asimismo, afirmó que Venezuela "ha transmutado y ha madurado", luego de un mes del ataque de Estados Unidos -que dejó un saldo de más de un centenar de fallecidos, entre ellos civiles y militares- y apostó por "trabajar con esfuerzo" para "superar" las "diferencias".Maduro permanece en una cárcel de Estados Unidos y está acusado de cuatro cargos federales, entre ellos, conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, y colaborar con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.El pasado 5 de enero, dos días después de la captura de Maduro, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada del país y ha implementado una serie de medidas que, asegura, fueron decisión del mandatario.Rodríguez inició un proceso "exploratorio" para retomar las relaciones diplomáticas con EE.UU., se acordó la venta de petróleo a ese país y, además, impulsó una reforma a la ley orgánica de hidrocarburos para atraer inversiones privadas y extranjeras a este sector.
Las primeras bombas cayeron de madrugada el 3 de enero, hace un mes exacto. El sonido de las hélices, el ruido y destello de las explosiones despertaron a los venezolanos, atónitos con el desenlace de esta incursión estadounidense: Nicolás Maduro no era más presidente.Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, y trasladados a Nueva York para enfrentar un juicio por narcotráfico. El país pasó a las manos de Delcy Rodríguez, que era la vicepresidenta y que bajo presión conduce los cambios exigidos por el presidente Donald Trump al tiempo que mantiene viva la retórica chavista.Acercamiento a Washington, apertura petrolera, amnistía general: el panorama es otro en la Venezuela sin Maduro. ¿Qué cambió? ¿Qué sigue igual?La estabilidad vigilada en VenezuelaTrump ordenó el bombardeo que terminó en la captura de Maduro y en el que fallecieron un centenar de personas, entre civiles y militares. Pero evitó una ruptura total, como en el pasado hizo Estados Unidos en Irak. Rodríguez mantiene al chavismo en el poder, aunque condicionado por Washington. Es una "estabilidad tutelada", evaluó Guillermo Tell Aveledo, profesor de Estudios Políticos en la Universidad Metropolitana.Trump calificó a Rodríguez de "formidable" y la invitó a la Casa Blanca en una fecha aún por definir. "Todo anda muy bien con Venezuela", señaló el 14 de enero tras su primera llamada. Ambos países avanzan además en la reanudación de relaciones, rotas por Maduro en 2019, aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, le advirtió que puede correr la misma suerte de Maduro si no se alinea con los objetivos de Washington.Rodríguez recibió el lunes a la nueva jefa de la misión diplomática estadounidense, Laura Dogu, que insistió que la "transición" forma parte de la agenda.El petróleo, la prioridadVenezuela aprobó una reforma a su ley petrolera, dictada por Estados Unidos, según analistas. El instrumento echa por tierra la nacionalización de 1976 y especialmente el modelo estatista impuesto por Hugo Chávez 30 años más tarde. Empresas privadas podrán operar en solitario y no como accionista minoritario en una sociedad con la estatal PDVSA. El plan de Trump es que petroleras estadounidenses, como Chevron, inviertan en este país.La nueva ley flexibiliza además los porcentajes de las regalías y simplifica el pago de impuestos. También cede la exclusividad de exploración y explotación primaria."Es la única manera de obtener inversión importante", explicó el analista petrolero Francisco Monaldi, profesor en Estados Unidos. Venezuela necesita -según expertos- unos 150.000 millones de dólares para recuperar la industria, golpeada por años de corrupción y malos manejos.Trump asumió control sobre parte de las ventas del petróleo de Venezuela en el mercado, sin los descuentos que obliga el embargo que él impuso en 2019. Hizo una primera venta que generó 500 millones de dólares para el país.- Gobierno y propaganda -Rodríguez en teoría encabeza de forma interina el gobierno de Maduro. Pero ha cambiado ministros y altos oficiales en la Fuerza Armada desde que heredó el poder, aunque Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, los poderosos ministros del Interior y Defensa, permanecen por ahora en sus cargos."Es una fase de reacomodo de un sistema que prefería no cambiar su hegemonía", indicó Aveledo. Los acercamientos con Estados Unidos chocan con el histórico discurso "antiimperialista" del chavismo, que permeó en la Fuerza Armada.El partido de gobierno organiza casi a diario marchas para condenar el "secuestro" de Maduro, la TV estatal divulga un pegajoso tema para exigir su liberación. Su rostro y el de su esposa protagonizaron un show de luces con drones en Fuerte Tiuna, el principal complejo militar del país donde pernoctaban la madrugada del 3 de enero, bombardeado durante la incursión estadounidense.Una perfecta formación de drones mostró además la transcripción de su denuncia en la corte de Nueva York donde se declaró "prisionero de guerra".- Amnistía y miedo -Rodríguez declaró una amnistía general, que el Parlamento debe aprobar esta semana. No está claro su alcance. "¡Libertad, libertad!", gritaron familiares de presos políticos a las afueras de las cárceles al conocer la noticia.Anunció además el cierre del Helicoide, una prisión denunciada por años como centro de torturas. La amnistía presume la libertad para los presos políticos. Rodríguez había anunciado previamente un proceso de excarcelaciones, que avanzaba no obstante muy lentamente. Hasta el lunes permanecían aún detenidas por razones políticas 687 personas, según la ONG Foro Penal."La amnistía en principio implica olvido, no perdón", explicó Alfredo Romero, director de Foro Penal, que rechazará cualquier proyecto que sirva como "manto de impunidad". El miedo que impuso Maduro ha mermado, pero no ha desaparecido. La gente aún critica al gobierno en susurros. Hay una "liberalización táctica", estimó Aveledo. "El sistema está recalibrando los costos de la represión".
El Gobierno de Estados Unidos solicitó este lunes el aplazamiento de la próxima vista en el caso penal contra el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, alegando razones logísticas y de intercambio de pruebas.En una carta dirigida al juez Alvin Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, el fiscal federal Jay Clayton solicitó que la sesión, originalmente prevista para el 17 de marzo, se traslade al 26 de ese mes.La solicitud, que cuenta con el consentimiento de la defensa de ambos acusados, busca evitar "conflictos de agenda y problemas logísticos".Según el documento legal, este tiempo adicional es necesario para que la fiscalía "pueda producir el descubrimiento de pruebas" y para que la defensa tenga oportunidad de revisarlas y decidir qué mociones previas al juicio presentará.A principios de enero, Maduro se declaró como "un hombre inocente" de los cargos de narcotráfico que la Administración de Donald Trump utilizó para justificar su captura y traslado a EE.UU., y dijo ser un "prisionero de guerra".
El presidente venezolano depuesto, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, cumplen un mes presos en Nueva York, donde se declararon inocentes de los delitos de narcotráfico y corrupción que les imputa la Justicia de EE.UU. y aguardan una vista judicial el 17 de marzo.Maduro y Flores fueron capturados en una operación militar estadounidense en Caracas el 3 de enero y trasladados al Metropolitan Detention Center de Brooklyn, penal del que salieron brevemente el día 5 para asistir a su primera audiencia, de lectura de cargos, ante un juez federal en un tribunal de Manhattan.¿Qué cargos se les imputan?Maduro está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos; y un cuarto delito de posesión de esas armas.Flores está acusada de otros cuatro cargos relacionados con los de su marido: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.Sus acusaciones forman parte de un amplio caso presentado por la Justicia de EE.UU. en 2020 que argumenta que altos funcionarios venezolanos formaban el Cártel de los Soles, organización designada terrorista por EE.UU., que atribuía su liderazgo a Maduro.Tras su captura, la Fiscalía eliminó en su nueva imputación las alusiones al Cartel de los Soles como organización criminal estructurada, y ya no presenta a Maduro como su líder.¿Cuál es su estatus legal?Maduro, en su primera audiencia, se declaró no culpable de los cargos y afirmó que sigue siendo el presidente de Venezuela, que es "un prisionero de guerra" y que ha sido "secuestrado". Cilia Flores también declaró su inocencia.El abogado de Maduro, Barry Pollack, informó al tribunal de que no solicitaba la libertad bajo fianza, pero no descartó hacerlo más adelante. Flores está representada por otro letrado, que tampoco solicitó libertad bajo fianza.Pollack prometió presentar "numerosos" documentos para reivindicar que Maduro es "jefe de un Estado soberano", tiene "derecho a los privilegios" correspondientes y su "secuestro por parte de militares" fue ilegal.Maduro y Flores están reclusos en el penal de Brooklyn, desde donde han pedido atención médica, según documentos entregados al juez, y la fecha para la siguiente audiencia ante el juez es el 17 de marzo.¿Quién compone la defensa de Maduro?El principal defensor es Barry Pollack, un letrado de alto perfil del bufete Harris St. Laurent & Wechsler conocido por asistir a Julian Assange, acusado de espionaje por publicar en Wikileaks información clasificada, logrando su liberación.Otro abogado, Bruce Fein, mediático y especializado en constitucional, solicitó sumarse al caso pero Pollack le dijo al juez que había hablado con Maduro y este le indicó que no lo había contratado, por lo que ha sido apartado.Flores está representada por Mark Donnelly, cofundador de la firma Parker Sanchez & Donnelly y que ha trabajado 12 años en el Departamento de Justicia y ocho como fiscal en un condado de Houston.¿Quién es el juez?El magistrado que lleva el caso es Alvin K. Hellerstein, de 92 años, nombrado en 1998 por el expresidente Bill Clinton y especialista en casos complejos y de alto perfil, con varios procesos de crimen organizado y transnacional en su currículo.Hellerstein ya estaba al frente del caso de Maduro desde marzo de 2020, cuando se presentó la acusación original, por lo que conoce el entramado probatorio y los argumentos de la Fiscalía.Ha dirigido otros procesos relacionados con exfuncionarios venezolanos, entre ellos Hugo ‘El Pollo’ Carvajal.¿Qué se sabe de su vida en la cárcel?El Departamento de Prisiones indicó que por "privacidad, seguridad y garantías" no habla sobre "las condiciones de confinamiento de ninguna persona", y los detalles que han trascendido son escasos.En el MDC de Brooklyn, denunciado por sus duras condiciones, hay reclusos de alto perfil, como el rapero P. Diddy, por delitos sexuales; Luigi Mangione, por asesinato a un ejecutivo, o Sam Bankman-Fried, por fraude con criptomonedas.Algunas personas han comentado en las redes sociales que han enviado cartas a Maduro para transmitirle el sufrimiento de sus familias o críticas políticas, y otras han grabado vídeos gritando consignas desde la calle donde está el penal.
La embajadora Laura Dogu llegó este sábado a Caracas para reabrir la misión diplomática de Estados Unidos en Venezuela, cerrada desde hace siete años tras la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.La Embajada de Estados Unidos en Venezuela compartió, a través de su cuenta en X, dos fotografías de Dogu descendiendo del avión en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a la capital venezolana.Dogu se desempeñará como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela y trabajará con personas del sector público y privado, así como con la sociedad civil, para impulsar un plan de tres fases establecido por el Gobierno de Estados Unidos.El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, estableció un plan de tres fases para Venezuela marcado por una primera etapa de estabilización, otra de recuperación y finalmente la transición democrática.A punto de cumplirse el primer mes de la captura del mandatario Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, las relaciones con el país caribeño entran en una nueva fase con la reapertura de la misión diplomática estadounidense.El pasado 22 de enero, la Administración de Donald Trump nombró a Dogu como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos para Venezuela, que tuvo su sede hasta ahora en Colombia.Esta unidad es la oficina del Departamento de Estado encargada de gestionar las relaciones con Venezuela desde la suspensión de las operaciones de la Embajada en Caracas en 2019.Dogu sucede en el cargo a John McNamara, encargado de negocios desde febrero de 2025, quien viajó en enero pasado a la capital venezolana para abordar con las autoridades de ese país la posible reanudación de operaciones de la embajada.Según el Departamento de Estado, Laura Dogu es, además de encargada de negocios de la Unidad de Asuntos para Venezuela, asesora de política exterior del jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.Venezuela y Estados Unidos rompieron relaciones en 2019, luego de que el primer Gobierno de Trump reconociera al exdiputado opositor Juan Guaidó como presidente interino del país suramericano.Tras este anuncio, el Gobierno de Maduro expulsó entonces a James Story, quien se desempeñaba como encargado de negocios en Caracas, así como al resto del cuerpo diplomático estadounidense.Desde entonces, Washington ha gestionado lo relacionado con el país petrolero desde su Oficina Externa de EE.UU. para Venezuela, que está situada en su embajada en Bogotá.El pasado 9 de enero, el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez anunció el inicio de un "proceso exploratorio de carácter diplomático" con Estados Unidos, orientado al "restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países" y para abordar las consecuencias del que consideran como "secuestro" de Maduro y su esposa, Cila Flores, capturados el pasado 3 de enero en una operación militar estadounidense en suelo venezolano.
La ONG Foro Penal informó este domingo que ha confirmado en Venezuela la excarcelación de 344 presos políticos desde el pasado 8 de enero, cuando se anunció la liberación de un "número importante" de personas, pocos días después del ataque de Estados Unidos en el país suramericano, que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro.En su cuenta de X, la ONG dijo que ha podido confirmar la excarcelación de 344 personas desde el 8 de enero hasta este domingo.Varias ONG han aclarado que los presos políticos fueron excarcelados, pero no cuentan con una liberación plena, ya que se les otorgaron medidas sustitutivas a la privativa de libertad, tal como dijo el miércoles a EFE la coordinadora de la organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), Martha Tineo.En este sentido, Tineo indicó que los presos políticos que han abandonado las cárceles en las últimas semanas enfrentan la prohibición de salir del país, de declarar a los medios sobre sus casos y la obligatoriedad de presentarse periódicamente ante los tribunales, entre otros.Este domingo, el director de la ONG Fundaredes, Javier Tarazona, fue excarcelado tras pasar más de cuatro años detenido, acusado de los delitos de incitación al odio, terrorismo y "traición a la patria".Tarazona fue detenido el 2 de julio de 2021, luego de acudir a la sede de la Fiscalía en Coro, capital del estado Falcón (noroeste), a denunciar que estaba siendo víctima de acoso y persecución por parte de funcionarios de la Policía, agentes del Sebin y sujetos sin identificar, según la organización.El activista fue la principal voz de denuncia de un conflicto entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y disidencias de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) que se desarrolló en una zona fronteriza entre ambos países ese año, ante la falta de datos oficiales.Igualmente, fue excarcelado el médico Pedro Fernández, quien fue detenido en octubre pasado en el estado Mérida (oeste), un día después de la canonización de José Gregorio Hernández y la madre Carmen Rendiles.La ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos denunció entonces que Fernández fue detenido por "hombres encapuchados sin identificación" y sin "una orden judicial".El viernes, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la propuesta de una ley de amnistía para liberar a los presos políticos detenidos desde 1999 hasta la actualidad, periodo que cubre los gobiernos del chavismo.El pasado 8 de enero, las autoridades venezolanas anunciaron la liberación de un "número importante de personas", sin precisar la cantidad, las identidades ni las condiciones de esta medida.
El anuncio de una eventual Ley de Amnistía en Venezuela volvió a poner en el centro del debate la situación de los presos políticos y el estado de los derechos humanos en el país. Así lo señaló Óscar Murillo, director de Provea, durante una entrevista concedida al programa Recap Blu, en la que analizó el alcance político y social de la medida anunciada por el régimen venezolano.Murillo explicó que el anuncio debe leerse en un contexto específico y respondió a una exigencia sostenida de la sociedad civil. “Este anuncio de hoy tiene una lectura política que es entenderlo en el momento, en el contexto en que está ocurriendo después de los hechos del 3 de enero”, afirmó, al tiempo que recordó que la principal demanda ciudadana ha sido la liberación incondicional de las personas detenidas arbitrariamente.Más de 700 presos políticos en VenezuelaDesde la perspectiva de los derechos humanos, el director de Provea fue enfático al advertir que la magnitud de la represión no tiene precedentes recientes. “Lo que ocurrió en materia de represión política en el año 2024-2025 rompe todos los récords de represión de la historia contemporánea venezolana”, señaló, comparándolo incluso con episodios como el Caracazo de 1989.Murillo precisó que actualmente “hay más de 700 personas detenidas por razones políticas en el país” y aclaró que una amnistía no debe interpretarse como un acto de clemencia estatal. “El anuncio de una amnistía no debe ser concebido bajo ningún concepto como un perdón o medida de gracia de parte del Estado”, sostuvo, recordando que estas detenciones se produjeron por el ejercicio de derechos constitucionales.Excarcelaciones y caso Eduardo TorresEl director de Provea consideró que la liberación de los detenidos no debería supeditarse a la aprobación de la ley. “La liberación de las personas que están en este momento en zona 7, Yare, Tocorón, Topullito, El Helicoide y El Rodeo I no deben esperar la aprobación de la Ley de Amnistía”, afirmó.En ese contexto, confirmó una excarcelación puntual: “En este momento está recobrando la libertad el abogado Eduardo Torres, abogado de Provea, que fue detenido el 9 de mayo y estuvo más de cuatro meses incomunicado”.El Helicoide y la memoriaSobre el anuncio de cerrar El Helicoide, Murillo reconoció su valor simbólico. “El Helicoide se convirtió en un ícono, en un símbolo de la represión, del horror y del dolor causado a los venezolanos”, afirmó, y añadió que el cierre debe traducirse en hechos concretos: “La reconciliación no es solo de palabra, la reconciliación es de pasos concretos”.Finalmente, insistió en que el proceso debe evitar la impunidad y garantizar la no repetición. “No puede haber impunidad, tiene que haber responsabilidades por las graves violaciones de derechos humanos”, concluyó, subrayando que la prioridad debe ser el rescate de la democracia y la reinstitucionalización del país.Escuche la entrevista completa acá:
El papa Francisco pidió este jueves el respeto de los derechos de todos los venezolanos, incluidos los arrestados en los últimos meses, y deseó el inicio de negociaciones para "el bien común del país", en su tradicional discurso de inicio año a los embajadores de los países acreditados ante la Santa Sede.En el largo discurso, que leyó un colaborador ya que el papa explicó que sigue "resfriado", el pontífice repasó las guerras y la situación en el mundo, mencionó a Venezuela y "la grave crisis política en la que se debate".Y aseguró que "esta podrá ser superada sólo con la adhesión sincera a los valores de la verdad, de la justicia y de la libertad, a través del respeto a la vida, a la dignidad y a los derechos de cada persona, incluidos los de quienes han sido arrestados a causa de los sucesos de los últimos meses".Abogó además por superar la situación "al rechazo de cualquier tipo de violencia" y deseó "el comienzo de negociaciones de buena fe y finalizadas al bien común del país".Francisco también citó en su discurso a Bolivia, "que está atravesando una preocupante situación política, social y económica" y a Colombia, al desear que "con la ayuda de todos se pueda superar la multiplicidad de los conflictos que lastiman al país desde hace demasiado tiempo".Garantizar la libertad religiosa en NicaraguaEl pontífice también hizo referencia, ante los 184 embajadores de los países con los que el Vaticano mantiene relaciones diplomáticas, a la situación en Nicaragua, donde, subrayó, "la Santa Sede, que está siempre dispuesta a un diálogo respetuoso y constructivo".Y mostró la preocupación "por las medidas adoptadas con respecto a personas e instituciones de la Iglesia" en Venezuela, donde han sido arrestados y expulsados del país sacerdotes y obispos, así como interrumpido las relaciones diplomáticas.Francisco instó "a que a todos sean garantizados adecuadamente la libertad religiosa y los demás derechos fundamentales"."Efectivamente, no hay verdadera paz si no viene garantizada también la libertad religiosa, que implica el respeto a la conciencia de los individuos y a la posibilidad de manifestar públicamente la propia fe y pertenencia a una comunidad", agregó.
Venezuela distribuirá en todo el país carteles de "se busca" contra siete expresidentes latinoamericanos que expresaron su intención de acompañar al líder antichavista Edmundo González Urrutia en su objetivo de jurar como mandatario el 10 de enero, cuando Nicolás Maduro asegura que tomará posesión del cargo para un tercer sexenio en el poder, informó este miércoles el ministro de Interior, Diosdado Cabello.El funcionario ordenó a la Fuerza Armada y a los cuerpos policiales distribuir "por todas las calles, puertos y aeropuertos" los carteles contra los exgobernantes Andrés Pastrana (Colombia), Mario Abdo Benítez (Paraguay), Vicente Fox y Felipe Calderón (México), Mireya Moscoso y Ernesto Pérez Balladares (Panamá) y Jamil Mahuad (Ecuador).En los carteles, que mostró durante la transmisión de su programa semanal en el canal estatal VTV, cada uno está señalado como "invasor" y acusado de "conspiración y complicidad en actos terroristas, así como de atentar contra la paz de Venezuela".>>> Lea también: Edmundo González entregó al Gobierno de Panamá las actas de las elecciones de VenezuelaSostuvo que estas alertas deben ser difundidas en "todo el territorio nacional, en puertos, aeropuertos, calles, alcabalas, avenidas, porque estos son unos delincuentes", en referencia a los exmandatarios."¿Cómo es eso que van ustedes a entrar a un país que nadie los ha invitado? Miren, ustedes no entran a Venezuela por una sola razón: no nos da la gana que entren a Venezuela, porque este país es un país soberano, este es un país independiente", expresó Cabello.Y agregó: "Ahora, si ustedes quieren venir, aquí los estamos esperando, con mucho gusto los estamos esperando, después no se estén quejando".El martes, la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de mayoría oficialista, declaró personas no gratas a estos expresidentes, así como a Jorge Quiroga (Bolivia) y Laura Chinchilla (Costa Rica), y pidió que sean tratados como una "fuerza extranjera que intenta invadir" el país.Los legisladores repudiaron lo que califican como "nefastas e injerencistas declaraciones de un grupo de fascistas, de la ultraderecha internacional, que expresaron su voluntad de estar presentes en el territorio venezolano el día 10 de enero de 2025 para entorpecer la posesión y debido juramento del presidente constitucional Nicolás Maduro".González Urrutia, quien reivindica la victoria en los comicios de julio -en los que Maduro fue proclamado ganador por el organismo electoral-, insiste en que jurará como mandatario para el próximo sexenio presidencial, al finalizar una gira que realiza por países americanos.
El alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, instó al presidente Gustavo Petro a adoptar una posición más firme frente al régimen de Nicolás Maduro, tras la cuestionada elección presidencial en Venezuela. Beltrán afirmó que Colombia no puede ser “cómplice pasivo” de la dictadura venezolana, destacando la crisis humanitaria que ha llevado a más de 80 mil venezolanos a buscar refugio en Bucaramanga, donde han recibido acceso a servicios de salud y educación.El pronunciamiento del mandatario local se dio luego de la decisión del presidente Petro de no asistir a la posesión de Maduro el próximo 10 de enero. En sus redes sociales, Beltrán escribió: “De la misma forma que el Presidente declinó su asistencia a la posesión del fraude electoral en Venezuela, se debería endurecer la postura frente a la tragedia que se vive en ese país”.El alcalde subrayó el impacto directo de la crisis venezolana en las ciudades colombianas, exigiendo una respuesta contundente a las violaciones de derechos humanos y la falta de transparencia en las elecciones del vecino país.“En ciudades como Bucaramanga hay más de 80.000 venezolanos huyendo de la infamia, a quienes, de forma solidaria y empática, se les ha brindado acceso a salud y educación. Colombia no puede ser cómplice pasivo de una dictadura que se fortalece con el silencio de sus vecinos”, enfatizó.En Bucaramanga, la comunidad venezolana ha convocado manifestaciones en rechazo a la posesión de Maduro, incluyendo una velatón el 9 de enero y un plantón el 10 de enero, con el propósito de visibilizar el descontento y apoyar la lucha por la democracia en su país de origen.Mario Atria, venezolano residente en Bucaramanga y promotor de la protesta, explicó que estas acciones buscan generar apoyo ciudadano y visibilizar el rechazo al régimen de Maduro. “La convocatoria es para toda la colonia venezolana y los colombianos que quieran acompañarnos, porque sabemos que muchos no están de acuerdo con lo que está sucediendo en Venezuela. Es un momento crucial para hacer valer la voluntad popular”, señaló.Atria también resaltó el llamado hecho por María Corina Machado, líder opositora venezolana, quien convocó al pueblo a movilizarse este 9 de enero. Además, destacó que el acto simbólico de posesión de Edmundo González Urrutia, presidente designado por sectores de la oposición, se llevará a cabo el 10 de enero, a pesar de los obstáculos impuestos por el gobierno de Maduro.“La incertidumbre sobre el futuro de Venezuela es grande, pero estamos decididos a luchar por la democracia. Queremos que se respete la voluntad del pueblo venezolano”, concluyó.
El presidente Gustavo Petro le dio instrucciones al embajador colombiano en Venezuela, Milton Rengifo, para que asista el próximo viernes 10 de enero a la posesión de Nicolás Maduro en Caracas, quien ha insistido en que ganó las elecciones presidenciales del pasado mes de julio.Rengifo habló con Blu Radio sobre esta decisión del Gobierno colombiano, asegurando que las autoridades e instituciones venezolanas determinaron que Nicolás Maduro es el presidente electo de Venezuela."Nosotros tenemos que atenernos a las decisiones de las autoridades e instituciones venezolanas y pues ellos han dictaminado que el presidente electo es el señor Nicolás Maduro Moros, cualquier otro tipo de comentario raya en la injerencia y nosotros somos claramente respetuosos de la soberanía y la autonomía de Venezuela y de todos los países del mundo. El presidente Petro esta mañana, en un trino muy lúcido, ha reiterado y ha recordado que no somos intervencionistas ni vamos a tener injerencia en asuntos de otros países", dijo Rengifo.El embajador también aseguró que las relaciones bilaterales se van a mantener con el Gobierno que se posesionará en Venezuela el próximo 10 de enero."Hay que recordar que se dio una figura muy importante en su momento que se creyó que iba a ser definitiva de un Gobierno paralelo que encabezó y lideró el señor Guaidó y lo que hizo fue complicar y desmejorar la situación en la región y no creemos que se vaya a dar en este caso en particular, nosotros mantenemos la relación con el Gobierno que se va a posesionar el viernes”, agregó el embajador colombiano en Caracas.
El opositor venezolano Edmundo González Urrutia entregó este miércoles al gobierno de Panamá las actas de las elecciones de Venezuela que asegura confirman su victoria, dos días antes de la investidura presidencial de Nicolás Maduro."Son esas actas mi verdadera banda" presidencial, dijo González Urrutia en su discurso en una ceremonia en la capital panameña en la que firmó el documento de entrega de las actas con el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha.Durante el acto fueron colocadas en mesas miles de actas que forman parte de 85 % de las papeletas de las elecciones del 28 de julio que tiene la oposición venezolana en su poder.Según González Urrutia, entonces candidato opositor, esas actas desmontan el resultado oficial de 52 % de los votos a favor de Maduro."Esas actas que ustedes pueden apreciar en este escenario son la fuente de mi legitimidad de origen como nuevo gobernante de Venezuela", agregó González Urrutia.El documento firmado consiga que "con el 85,18 % de las actas recabadas y digitalizadas, se comprueba la obtención de 3.385.155 votos por parte de Nicolás Maduro, y 7.433.584 obtenidos por Edmundo González Urrutia".El chavismo gobernante en Venezuela desestima esos documentos.González Urrutia entregó las actas en presencia de seis cancilleres latinoamericanos y de una decena de expresidentes, tras haberse reunido con el presidente José Raúl Mulino.La líder opositora María Corina Machado, en la clandestinidad, precisó en X que las "todas las actas reposarán bajo custodia" del gobierno de Panamá en las bóvedas del Banco Nacional "hasta que realicen su viaje de vuelta a Venezuela, muy pronto"."Como gobierno liderado por el presidente Mulino nos sentimos muy honrados, muy honrados, de que Panamá tenga esta noble misión de custodiar la soberanía del pueblo venezolano", manifestó por su lado el canciller panameño.González Urrutia cumple una gira internacional que lo llevó a Argentina, Uruguay y Estados Unidos, donde se reunió con Joe Biden, representantes del Congreso y miembros del equipo del próximo presidente Donald Trump.
Este miércoles, Venezuela amaneció en vilo ante el clima de tensión política generado por las convocatorias a protestas opositoras y las denuncias sobre detenciones de dirigentes y activistas. Estas manifestaciones surgen a tan solo dos días de la prevista toma de posesión de Nicolás Maduro para un tercer mandato consecutivo. La oposición, liderada por María Corina Machado, acusa a Maduro de fraude electoral en las elecciones del pasado 28 de julio.Maduro, quien gobierna el país desde 2013, anunció un "plan de defensa" con el despliegue masivo de fuerzas de seguridad, mientras la oposición, por su parte, instó a los ciudadanos a movilizarse el jueves en apoyo a Edmundo González Urrutia, quien se considera ganador de los comicios. Las protestas podrían intensificarse en los próximos días.A continuación, una lista de las personas reportadas como detenidas o desaparecidas el día 7 de enero en el contexto de esta crisis política:Lista de Detenidos y Desaparecidos:Marianela Ojeda: coordinadora de Activismo Municipal de Vente Venezuela en el municipio Pampanito, estado Trujillo.Francisco Graterol: secretario Político Municipal de Vente Venezuela en el municipio Pampanito, estado Trujillo.Alejandro Briceño: hijo de un conocido dirigente de Acción Democrática en Trujillo.Dario Durán: comerciante y activista en la campaña presidencial de Edmundo González en el municipio Pampanito, estado Trujillo.Robert Rea: activista en el municipio Pampanito, estado Trujillo.Rafael Tudares: yerno de Edmundo González Urrutia.Francisco Cariello: dirigente de Alianza Bravo Pueblo en el estado Falcón.Carlos Correa: director de la organización Espacio Público, reconocida por su defensa de la libertad de expresión.Jeremy Santamaría: concejal opositor del estado Bolívar.Enrique Márquez: excandidato presidencial y crítico del gobierno de Maduro.Jesús Sira: docente en el estado Lara.Rafael Gpitia: activista del estado Falcón.Gerardo Camacho: activista del municipio Boconó, estado Trujillo.Yuli Rosas: activista en el municipio Motatán, estado Trujillo.Yorman González: activista en el municipio Motatán, estado Trujillo.Nereida Briceño: activista del municipio Boconó, estado Trujillo.Iraima Camacho: activista del municipio Boconó, estado Trujillo.La situación continúa siendo incierta, y se teme que en los próximos días puedan ocurrir más detenciones. Las autoridades chavistas han incrementado la vigilancia y el control en las principales ciudades del país, mientras los líderes opositores, desde la clandestinidad o el exilio, insisten en que las movilizaciones no se detendrán hasta lograr un cambio en el gobierno.