La advertencia fue emitida por Asocapitales, que alertó sobre la alta circulación de armas ilegales en las ciudades capitales y su impacto directo en la seguridad urbana. En el caso de Bucaramanga, el informe revela cifras preocupantes que ubican a la ciudad entre las capitales con mayor incidencia de delitos cometidos con armas de fuego.
Sobre esta situación, Julio Acelas, director del Observatorio Ciudadano de Seguridad de Santander, explicó que el fenómeno está directamente relacionado con la presencia de bandas criminales vinculadas al narcotráfico, tanto nacionales como transnacionales, que se han asentado en Bucaramanga y su área metropolitana.
Según el analista, "es más fácil comprar armas que pán en Bucaramanga, el tema no es nuevo, incluso es faciol hasta comprar una granada porque hay un mercado negro muy activo alimentando las redes delincuenciales de la ciudad".
Sumado a que dichas estructuras disputan el control territorial, lo que ha derivado en un incremento de robos, sicariatos y actividades de microtráfico.
Acelas señaló que la llegada y consolidación de estos grupos no es reciente y ha venido transformando las dinámicas de seguridad en la ciudad.
“El acceso a armas ilegales facilita la violencia y eleva la letalidad de los delitos, especialmente en contextos de disputa por territorios y rentas criminales, que desde hace años viene cada vez en ascenso”, indicó, al tiempo que advirtió que esta realidad exige respuestas integrales que vayan más allá de los operativos policiales.
El experto insistió en que, para enfrentar esta problemática, se requieren estrategias estructurales que incluyan control efectivo del tráfico de armas, fortalecimiento de la inteligencia, articulación institucional y acciones sociales que eviten que jóvenes sigan siendo reclutados por estas organizaciones criminales.