Las autoridades reportaron la incautación de una aeronave en un operativo conjunto desarrollado en el departamento de Cundinamarca, tras varias diligencias de allanamiento adelantadas en la Sabana de Bogotá.La acción fue ejecutada por tropas del Grupo de Caballería Mediano N.° 13 Tequendama, adscrito a la Décima Tercera Brigada del Ejército Nacional de Colombia, en coordinación con el Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM) de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y en articulación con el CTI de la Fiscalía General de la Nación.El procedimiento se llevó a cabo mediante tres diligencias de registro y allanamiento realizadas en inmediaciones de los municipios de Funza y Cota, así como en el aeródromo de Aeródromo de Guaymaral, en el norte de Bogotá.Helicóptero con antecedentes judicialesDurante el operativo fue incautado un helicóptero tipo Huey 500, junto con un motor, cuya procedencia y situación legal son materia de investigación. De acuerdo con las primeras indagaciones, la aeronave habría sido utilizada por estructuras vinculadas al narcotráfico.Además, registros preliminares indican que este mismo helicóptero ya había sido objeto de incautación por parte de la Policía Nacional en 1992. En la actualidad, figuraría con dos denuncias vigentes relacionadas con los delitos de hurto y falsedad marcaria.Irregularidades en la identificaciónPeritos especializados realizaron una inspección técnica detallada a la aeronave. En ese proceso detectaron posibles anomalías en la plaqueta de identificación, específicamente en los remaches utilizados, los cuales no corresponderían a los originales de fábrica. Este hallazgo podría configurar conductas asociadas a la adulteración de identificación aeronáutica y falsedad marcaria, delitos que ahora son objeto de verificación por parte de las autoridades competentes.Investigación en cursoLa incautación se fundamentó principalmente en las presuntas inconsistencias encontradas en la identificación del helicóptero. Por esta razón, la aeronave fue puesta a disposición de la Fiscalía, que adelantará un estudio técnico exhaustivo para establecer su trazabilidad, autenticidad estructural y la legalidad de sus registros.
Con disparos fueron recibidos el director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, y técnicos de fauna silvestre de la dirección regional Almeidas y Guatavita. Los hechos sucedieron mientras realizaban labores de protección, monitoreo y conservación para un oso de anteojos.“Debo denunciar que estamos siendo también objeto de intimidaciones y calumnias por parte de miembros del Concejo Municipal de Villapinzón, situación que será denunciada a la Procuraduría General de la Nación y a las autoridades competentes",indicó Ballesteros.El director de la CAR añadió que los concejales son servidores públicos, que están obligados a respaldar la labor de las autoridades ambientales y no a calumniar y a poner en riesgo la vida de los funcionarios de la Corporación Autónoma Regional; además, pidió públicamente a esos funcionarios públicos respeto por la labor que la CAR está realizando en el municipio de Villapinzón.A finales del mes de enero, la CAR firmó el Pacto por la Protección del oso de anteojos, en donde autoridades ambientales, gobiernos locales y actores del territorio se comprometieron en reunir esfuerzos para la conservación, protección y manejo del corredor biológico de la especie emblemática como lo es el oso de anteojos. En aquella oportunidad, la CAR realizó la entrega de herramientas pedagógicas de monitoreo, entre ellas cuatro cámaras trampa FLEX-M, que permitirán fortalecer el seguimiento científico y comunitario del oso andino y de otras especies asociadas al corredor biológico.
Un bebé recién nacido fue encontrado con vida luego de haber sido abandonado dentro de una bolsa de basura en el barrio Obando, en el municipio de El Rosal, en la mañana de este 17 de febrero.De acuerdo con el Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca, la alerta inicial se produjo cuando vecinos del sector llamaron a los organismos de emergencia al creer que se trataba de un animal atrapado en una bolsa que estaba en el tejado de una vivienda.Fueron los mismos vecinos del sector de este municipio, al noroccidente de Bogotá, quienes, usando escaleras, subieron al techo de la casa y rescataron la bolsa. Al abrirla encontraron un bebé recién nacido que había sido abandonado. “Al llegar al lugar, ya la comunidad se había subido al techo de la casa; había un bebé que tenía pocas horas de nacido”, relató el sargento Rubén Masmela, comandante de Bomberos de El Rosal.Los habitantes del sector actuaron de inmediato y trasladaron al menor al Centro de Salud El Rosal, desde donde fue remitido al Hospital San Rafael de Facatativá, donde permanece bajo observación médica. “El bebé es masculino y el Centro de Salud de El Rosal lo llevó al Hospital San Rafael de Facatativá; al niño lo tienen en la unidad de neonatos”, explicó Masmela, quien además aclaró que por ahora la información detallada de este caso es escasa.Al momento del hallazgo, la bolsa en la que fue abandonado aún presentaba rastros de sangre, lo que refuerza la hipótesis de que el nacimiento se habría producido pocas horas antes.
Un caso en Sibaté, Cundinamarca, ha generado temor en la comunidad por la gravedad de los hechos, convirtiéndose en uno de los crímenes más perturbadores registrados recientemente en el municipio. Lo que inició como una discusión por el pago incompleto de un trabajo de carpintería terminó en homicidio y posterior desmembramiento.La víctima, un carpintero de 31 años y propietario del negocio, sostuvo una confrontación con su empleado, Carlos Eduardo Caro Herrera, por la elaboración de unas puertas. Según indicó la Fiscalía General de la Nación, la pelea escaló en cuestión de minutos: pasó de reclamos verbales a agresiones físicas con un objeto contundente y luego con un arma cortopunzante.Fiscalía revela detalles de asesinato en SibatéDe acuerdo con la Fiscalía, los hechos ocurrieron en la madrugada del 17 de diciembre de 2025 en el mismo taller donde ambos trabajaban. Allí, Caro habría atacado a su jefe en varias ocasiones hasta ocasionarle la muerte.“En atención a los elementos materiales probatorios presentados por la Fiscalía General de la Nación, un juez penal de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a Carlos Eduardo Caro Herrera por su presunta responsabilidad en el crimen de un hombre de 31 años, perpetrado en Sibaté (Cundinamarca)”, informó la entidad.El caso no terminó únicamente en homicidio. La investigación señala que, utilizando herramientas del establecimiento, el agresor desmembró el cuerpo de su jefe y lo guardó en bolsas plásticas con el propósito de ocultar evidencias.Partes del cuerpo de la víctima fueron encontradas en SoachaTras la captura del señalado responsable, la Fiscalía detalló que partes del cuerpo fueron trasladadas hasta la vereda Alto del Cabra, en el vecino municipio de Soacha, donde fueron abandonadas envueltas en una cobija y dentro de una bolsa. El hallazgo se produjo el 18 de diciembre, un día después del asesinato.Durante el proceso judicial se conoció que, tras cometer el crimen, Caro habría hurtado:Una motocicleta de la víctima.Dinero en efectivo.Un celular y otras pertenencias.Los elementos fueron vendidos posteriormente en Bogotá, según la investigación.Las pruebas recolectadas en el taller y los hallazgos forenses resultaron determinantes para esclarecer el caso. El procesado aceptó los cargos, entre ellos homicidio agravado y hurto calificado.El hecho ha generado conmoción en la comunidad, no solo por la violencia con la que se perpetró, sino también por la frialdad evidenciada en el intento de ocultarlo. Mientras avanza el proceso judicial, la Fiscalía confirmó que las pruebas permitieron sustentar la medida de aseguramiento en centro carcelario contra el responsable.
La Administración Trump advirtió este miércoles al Gobierno cubano que debe abordar "drásticos cambios muy pronto" y que están pendientes de que decisiones toman en el futuro próximo ante la grave crisis económica a la que se enfrenta el país."Son un régimen que está cayendo. El país está derrumbándose y creemos que va en su interés realizar cambios muy drásticos muy pronto", aseguró en rueda de prensa la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.Leavitt se remitió a las declaraciones sobre Cuba del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diciendo que "obviamente queremos ver democracias florecientes y prósperas en todo el mundo, especialmente en nuestro propio hemisferio".Sin embargo, no concretó ninguna medida que Estados Unidos vaya a poner en marcha. "No estoy dictando ninguna acción que podamos tomar para lograrlo, pero, por supuesto, lo mejor para Estados Unidos es que Cuba sea una democracia verdaderamente libre y próspera", apuntó Leavitt.Cuba se enfrenta en este momento a la situación más delicada de los últimos 67 años después de la orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 29 de enero.El presidente de Estados Unidos creó un mecanismo de aranceles adicionales sobre importaciones desde países que suministren petróleo crudo o productos refinados, buscando cortar el flujo de energía hacia la isla, que tampoco cuenta ahora con el apoyo del petróleo venezolano tras la detención de Nicolás Maduro en enero.El bloqueo ha generado una situación humanitaria tan delicada que muchos auguran un colapso del sistema. En este contexto, la página web Axios aseguró ayer, citando tres fuentes oficiales anónimas, que Rubio mantiene conversaciones en secreto con el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, saltándose los canales oficiales con el Gobierno cubano.El objetivo podría ser impulsar una transición inspirada en el "modelo Delcy Rodríguez" de Venezuela.
El caso de Hans Segura, un hombre de 40 años con hemofilia leve, vuelve a poner sobre la mesa las denuncias de pacientes que enfrentan obstáculos para acceder a tratamientos oportunos. Su situación se conoce en medio del debate por la atención a personas con esta enfermedad, tras la muerte del niño Kevin Arley Acosta Pico, cuyo caso generó cuestionamientos sobre la entrega de medicamentos.Hans, afiliado a la EPS Salud Total, estuvo hospitalizado durante 15 días en el Hospital San José por complicaciones asociadas a un hematoma y a la diabetes que también padece. Según relató su hermana, Estefanía Segura, durante ese tiempo no recibió el factor de coagulación indicado para la hemofilia. Asegura que fue dado de alta sin tratamiento para esta condición y con dificultades adicionales en su estado de salud.La madre de Hans, Ruth Segura, explicó que tiene tres hijos con hemofilia y que, a lo largo de los años, ha enfrentado demoras en la atención en los servicios de urgencias. Señala que, aunque la hemofilia puede implicar sangrados internos, en ocasiones los pacientes no son atendidos con prioridad cuando no presentan hemorragias visibles. También afirma que en algunos casos han esperado entre 24 y 72 horas para la aplicación del factor por falta de disponibilidad.La situación también impacta a la siguiente generación. El nieto de Ruth Segura, de ocho años e hijo de Estefanía Segura, tiene hemofilia leve y ha requerido hospitalización por episodios de sangrado tras golpes. En una de esas emergencias, según su madre, permaneció dos días internado sin recibir el medicamento debido a que no estaba disponible y a que requería autorización del programa especializado.Estefanía indicó que, tras presentar quejas por la atención recibida, su hijo fue retirado del grupo de manejo de hemofilia y posteriormente reasignado a otros programas, lo que generó demoras en la continuidad del tratamiento. Relató que en otra ocasión, ante un sangrado interno de cadera, el menor permaneció todo un día en urgencias sin recibir el factor porque no aparecía registrado en el sistema.De acuerdo con el testimonio de la familia, los cambios de programas, la falta de disponibilidad del medicamento en algunas instituciones y las demoras en urgencias han generado incertidumbre frente a la atención. Señalan que, aunque existen equipos especializados, la coordinación entre hospitales, programas y EPS presenta fallas que afectan la oportunidad del tratamiento.
Hace menos de un mes la Universidad de Medellín había alertado sobre los riesgos latentes que existían para que el proceso de Julián Bedoya por un título universitario fraudulento prescribiera, ahora es el Tribunal Superior de Bogotá el que ha lanzado la misma advertencia.Según la información que se ha conocido desde la capital de Colombia, la defensa del excongresista del Partido Liberal estaría realizando una estrategia para poder dilatar el proceso y que este preescriba el próximo 2 de julio. La advertencia se hizo recientemente luego de negar un recurso de nulidad que había interpuesto el abogado de Bedoya.Aunque la defensa del exsenador ha indicado supuestos vicios porque, por ejemplo, la Fiscalía General de la Nación no ha sido clara con su formulación de acusación, el Tribunal Superior de Bogotá aseguró que este tipo de asuntos no pueden ser causales de nulidad pues ello correspondía a la etapa de juicio.Es por estos motivos que el proceso está en riesgo de terminar sin que se emita un fallo porque la defensa de Julián Bedoya estaría buscando que la Fiscalía General de la Nación ajuste la imputación, en un hecho que aseguran que es dilatorio para que se prolongue y este pueda preescribir en menos de seis meses.El panorama ha hecho que el Tribunal Superior de Bogotá le pidiera al juez que dirige el proceso adoptar las medidas necesarias para que el excongresista responda por, presuntamente, haber aprovechado su posición y ventajas administrativas para completar los requisitos académicos en un tiempo corto.Julián Bedoya, quien también fue candidato a la Gobernación de Antioquia, ha negado en distintas ocasiones las irregularidades y ha sostenido que su título se obtuvo conforme a lo permitido por la autonomía universitaria, calificando algunas de las acciones judiciales en su contra como una “persecución política”.
En la tarde de este miércoles, la Misión de Observación Electoral (MOE) presentó el Mapa de Riesgo Electoral 2026 para la ciudad de Bogotá. Según el informe, 315 de los 901 puestos de votación habilitados en la capital, equivalentes al 34 %, presentan algún nivel de riesgo para los próximos comicios al Congreso de la República y las Consultas Interpartidistas del próximo 8 de marzo. De estos, 36 puestos se encuentran en riesgo extremo, 130 en riesgo alto y 149 en riesgo medio.Las alertas frente al panorama electoral se ven frente a los llamados "comportamientos atípicos", que incluyen una baja participación histórica, altos índices de votos nulos y tarjetones no marcados. Estas irregularidades no se distribuyen de forma equitativa por la ciudad, sino que se concentran principalmente en el sur, suroccidente y sectores del centro de Bogotá.Uno de los casos más críticos es en la localidad de Sumapaz, ya que el 100 % de sus puestos de votación se encuentran bajo algún tipo de riesgo. Otras zonas con alertas significativas son Ciudad Bolívar, donde 15 de sus puestos están en riesgo extremo, y Santa Fe, donde tres de cada cuatro puntos de votación presentan atipicidades. Localidades como Usme, San Cristóbal, Bosa y Chapinero también superan el 50 % de sus puestos con alertas.A los riesgos técnicos y de participación se suma un factor determinante: el riesgo de violencia en Bogotá. El informe destaca hechos de enorme gravedad, como el asesinato del candidato presidencial Miguel Uribe, lo que evidencia la fragilidad de las garantías para el ejercicio político en la capital.“La elección en Bogotá es especialmente compleja por la densidad inédita de candidaturas que confluyen en la ciudad. En la actual contienda hay 247 aspirantes a la Cámara de Representantes, a lo que se suma la campaña al Senado: con base en el comportamiento de 2022, al menos 112 candidatos al Senado harán campaña en Bogotá, una cifra conservadora si se tiene en cuenta que 177 aspirantes al Senado obtuvieron más de 1.000 votos en la capital en la última elección. Esta superposición de campañas nacionales y locales convierte a Bogotá en el escenario electoral más disputado del país”, se puede leer en el informe.Esta vulnerabilidad se acentúa por la complejidad de la contienda: Bogotá es el escenario más disputado del país, con una superposición de campañas nacionales y locales. Para 2026, el 96 % aspirantes a la Cámara de Bogota (238 candidatos) nunca han ocupado dicho cargo. Esta falta de experiencia política y la fragilidad de esquemas de seguridad hace que los nuevos candidatos sean especialmente vulnerables ante el contexto de violencia.“En este escenario, las recomendaciones son claras y urgentes: la Registraduría Distrital debe reforzar la capacitación de jurados, la pedagogía electoral y los controles diferenciados en puestos con antecedentes de votos nulos y baja participación; la Alcaldía de Bogotá debe asumir la participación electoral como una política pública territorializada, especialmente en las localidades donde históricamente se vota menos; y la fuerza pública debe diseñar un esquema de seguridad electoral focalizado, que proteja no solo la jornada de votación, sino también a los candidatos —en especial a los nuevos— y la logística previa y posterior al día electoral, en los territorios identificados como de mayor riesgo”, agrega.El informe concluye advirtiendo que, pese a que Bogotá posee una institucionalidad sólida, el derecho al voto no se ejerce con las mismas garantías en todos los territorios, lo que plantea el desafío de no normalizar una "democracia desigual" en el principal centro electoral del país.
La Alcaldía de Bucaramanga confirmó que al menos 80 familias resultaron damnificadas en las últimas horas debido a las intensas lluvias que se registraron en la zona rural y en el norte de la ciudad. El balance preliminar reporta viviendas afectadas, inundaciones y vías rurales bloqueadas por deslizamientos de tierra.Según informó Didier Rodríguez, coordinador de Gestión del Riesgo de Santander, tras las precipitaciones la Oficina de Gestión del Riesgo del municipio activó el monitoreo en los sectores más vulnerables.“En efecto, luego de las lluvias ocurridas en las últimas horas, la Oficina de Gestión del Riesgo de la Alcaldía Bucaramanga ha hecho el monitoreo en los diferentes sectores de la ciudad, sobre todo en el norte y en los corregimientos, especialmente el corregimiento 1, que tuvo una mayor afectación y puntualmente en la vereda San Ignacio, donde parte de una bancada se vino y bloqueó gran parte de la vía”, explicó el funcionario.Uno de los puntos más críticos se registra en la vereda San Ignacio, del corregimiento 1, donde un deslizamiento provocó el colapso parcial de una bancada, interrumpiendo la movilidad en la zona. Asimismo, en el barrio Gracia de Dios y en el sector de El Nogal se reportaron varias viviendas inundadas.En la vía del sector de Colorado, que comunica con el norte de la ciudad, algunos vehículos quedaron atrapados, debido a las condiciones del terreno tras las lluvias.Las autoridades locales continúan con las labores de inspección técnica para determinar la magnitud de los daños y consolidar el censo oficial de afectados. “Estamos haciendo y continuamos haciendo el monitoreo, disponiendo de un equipo en terreno para realizar las valoraciones, generar los respectivos informes y tratar de hacer la entrega lo más rápido posible de las ayudas humanitarias que corresponden en este tipo de situaciones”, añadió Rodríguez.
Un hombre fue encontrado muerto en una zona boscosa del municipio de Madrid, Cundinamarca, con evidentes signos de violencia. Según informes de la Policía, se trataría de un ajuste de cuentas entre bandas delictivas.El cuerpo sin vida fue hallado en la vía que conecta Bogotá con Facatativá, específicamente en el sector de Puente de Piedras, gracias a las llamadas de alerta de vecinos del área. Al llegar al lugar, la Policía encontró al hombre con varias heridas de arma blanca en la espalda.El hombre, identificado como Carlos Noel Mendoza Guanipa, de nacionalidad venezolana, fue hallado por vigilantes en la glorieta San Pedro, en medio de un matorral. Las autoridades realizaron el levantamiento del cuerpo y trasladaron el cadáver a Medicina Legal para su identificación.A pesar de que el cuerpo no tenía documentos, las autoridades lograron identificarlo como Carlos Noel Mendoza Guanipa, quien tenía antecedentes por tráfico, porte y/o fabricación de drogas, así como varias investigaciones por hurto y homicidio. Por lo anterior, no se descarta que el crimen haya sido un ajuste de cuentas entre bandas criminales.Las autoridades siguen investigando el caso para dar con los responsables de este terrible hecho.
Este jueves, 16 de marzo, el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García, confirmó en medio de un puesto de mando unificado que los organismos de socorro hallaron los cuerpos sin vida de 10 trabajadores más en la mina de Sutatausa, Cundinamarca; los fallecidos ya ascienden a 21 en total.El gobernador García detalló que, del total de mineros que estaban atrapados tras la explosión, nueve fueron rescatados con vida y que ya se está contactando a las familias de los fallecidos para dar todo el apoyo. Asimismo, dijo que las labores en el lugar "ya casi han terminado". La explosión ocurrió el pasado martes por la noche en la zona de El Cajón y afectó a las minas El Hoyo, Lucero y La Esperanza, en Sutatausa, donde decenas de mineros trabajaban en varias galerías subterráneas de las que se extrae carbón de forma manual.Se trata de "tres minas que están conectadas, que hacen parte de un complejo", según explicó el director de la Unidad de Gestión de Riesgos y Desastres (UGRD), Javier Pava, quien está esperando reportes de otras autoridades sobre las posibles causas y si tenían las inspecciones medioambientales al día.En el departamento de Cundinamarca y el vecino Boyacá hay centenares de minas de carbón en las que trabajan miles de mineros, no siempre con las condiciones de seguridad necesarias, lo que ha ocasionado varios accidentes con víctimas mortales a lo largo de las últimas décadas. Le puede interesar:
Una nueva tragedia minera enluta este miércoles a Colombia por la muerte de al menos 11 personas tras una explosión en un complejo de socavones carboníferos en el municipio de Sutatausa, Cundinamarca, donde socorristas tratan de rescatar a otros diez trabajadores atrapados.La tragedia comenzó pasadas las 8:00 de la noche del martes cuando una explosión, presumiblemente por acumulación de gases, sacudió las galerías subterráneas, interconectadas entre sí, donde habitualmente trabajan más de un centenar de mineros, según relatos de testigos y sobrevivientes."Yo estaba en la casa cuando sucedió la explosión y eso fue demasiado duro. Uno queda como traumatizado de escuchar esa vaina sabiendo que hay mucha gente en esas labores a esa hora", dijo a EFE Luis Enrique Méndez, un vecino de la zona.El hombre manifestó que entre las víctimas hay bastantes conocidos suyos "porque la mayoría vivía acá en la región"."En una sola familia cayeron dos hermanos, de la familia Blanco, en la otra mina murieron tío y sobrino y dos vecinos también murieron", manifestó.Video de la explosión de las minas en SutatausaFincas con minasSegún la Alcaldía de Sutatausa, un pueblo de unos 10.000 habitantes situado en el departamento de Cundinamarca, unos 78 kilómetros al norte de Bogotá, la emergencia se vive en las minas El Hoyo, El Lucero, La Esperanza, La Llanada, Los Chocos, El Eléctrico, El Pedregal y La Golondrina, ubicadas en la zona rural de Peñas de Cajón.Las minas están ubicadas en fincas de donde toman su nombre y se comunican de manera subterránea y por eso la explosión afectó varios socavones.Las cifras oficiales son de once fallecidos, diez mineros que permanecen atrapados y nueve rescatados con vida, ya que por la hora en la que ocurrió el accidente había alrededor de 30 trabajadores en los socavones."Lamentablemente hemos encontrado once cuerpos sin vida de mineros y continuamos el trabajo para rescatar a los diez mineros que aún se encuentran atrapados", manifestó el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García Bustos.Del total de fallecidos han sido rescatados seis cuerpos mientras que los otros cinco solo han sido avistados, según la Alcaldía."No ha sido fácil, están más de 115 rescatistas sobre el terreno haciendo todo el esfuerzo", agregó el gobernador.El funcionario añadió que, según un parte médico del hospital de la vecina localidad de Ubaté, a donde fueron trasladados los rescatados, "los nueve mineros que salieron con vida ya están estables y seis ya recibieron el alta".CARRERA CONTRA EL TIEMPO EN SUTATAUSAA la zona de la tragedia, situada a unos 20 minutos de distancia del pueblo por una carretera en mal estado, llegaron desde anoche familiares y compañeros de los mineros, así como decenas de socorristas de diferentes organismos para tratar de rescatar a los atrapados o recuperar los cuerpos de los fallecidos.En la entrada de uno de los socavones donde están los atrapados, socorristas de la Defensa Civil instalaron unos tubos conectados a ventiladores para tratar de inyectarles aire y mantenerlos vivos."Una lamentable tragedia lo sucedido en la mina de Sutatausa, donde fallecieron 11 personas. Estamos haciendo todos los esfuerzos con la gobernación de Cundinamarca para rescatar con vida a las personas atrapadas", escribió en su cuenta de Twitter el presidente Gustavo Petro.Tragedias como esta son recurrentes en Colombia donde abundan los yacimientos de carbón, principalmente en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca, Antioquia, Norte de Santander y Caldas, que por lo general son explotados sin las condiciones de seguridad necesarias, lo que ocasiona accidentes.Según la Agencia Nacional de Minería (ANM), durante la última década hubo al menos 1.262 accidentes mineros en Colombia que se cobraron la vida más de 1.300 personas. Puede ver:
Sutatausa, que significa en idioma muisca “pequeño tributo”, es un pequeño pueblo ubicado en el departamento de Cundinamarca, a unas dos horas en automóvil al noreste de la capital, Bogotá.Además de su cercanía con la capital colombiana, Sutatausa también se encuentra cerca de otros destinos turísticos populares de la región central de Colombia, como Zipaquirá, conocido por su Catedral de Sal, y Guatavita, famoso por su laguna sagrada y su leyenda del Dorado.El municipio cuenta con 4.653 habitantes y es conocido por actividades turísticas de aventura, así como por la minería. Sus veredas son: Chipaquín, Ojo de Agua, Hatoviejo, Mochila, Pedregal, Salitre, Concubita, Piedras de Boqueron, Naval, Novoa, Piedras de Cajón, Palacio y Santa Bárbara.¿Qué paso en Sutatausa?En la noche del martes 14 de marzo, una explosión de cinco minas en la vereda Peñas de Cajón, en el municipio de Sutatausa, en Cundinamarca, dejó un saldo de 11 mineros muertos y otros más atrapados, según confirmó en Mañanas Blu el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García.El comandante de Bomberos de Cundinamarca, capitán Álvaro Farfán, explicó que en una de las minas se presentó una explosión que generó una reacción en cadena."Es una acumulación de gases, como sabemos estas minas estaban en su parte interna llenas de gas metano, además de ello, hay polvo de carbón, esto además de ser tóxico, es altamente explosivo y obviamente esto generó que se produjera esta emergencia como tal", señaló el capitán Farfán.
Después de la fuerte explosión que ocurrió al interior de un túnel de minas de Sutatausa, el presidente de la República Gustavo Petro se refirió a la dura a través de su cuenta de Twitter, asegurando que están haciendo todo lo posible por sacar con vida a las personas sobrevivientes.“Una lamentable tragedia lo sucedido en la mina de Sutatausa, donde fallecieron 11 personas. Estamos haciendo todos los esfuerzos con la gobernación de Cundinamarca para rescatar con vida a las personas atrapadas. Un abrazo de solidaridad a las víctimas y a sus familiares”, escribió el mandatario.Según lo que manifestó el gobernador Nicolás García en Blu Radio, la tragedia que se registró en el municipio de Sutatausa habría sido causada por la acumulación de gases que explotaron por una chispa generada por algún trabajador."Son 11 las personas encontradas fallecidas y aún nos encontramos en la búsqueda y rescate de las diez que nos restan", agregó.El estallido se generó la noche del martes en seis minas legales "que se comunican entre ellas".Los mineros atrapados están a 900 metros de profundidad, lo que dificulta las labores de búsqueda de los más de 100 rescatistas que están trabajando con picas, según García.Cada minuto que pasa es menos tiempo de oxígeno y es bastante difícil encontrarlos con vida, así lo manifestó el gobernador-Imágenes compartidas en medios locales muestran a bomberos y trabajadores de la autoridad de atención de desastres operando en las entradas de las minas. Alrededor, un puñado de personas aguarda desde la madrugada información sobre sus allegados.Las tragedias mineras son frecuentes en Colombia, especialmente en socavones ilegales de Cundinamarca y otros departamentos del centro del país.La acumulación de gases es el motivo más común de los accidentes.
La muerte de Cristian Martín, un joven de 16 años, ha generado consternación en todo el país. Su familia permanece inmersa en el dolor y las autoridades buscan esclarecer lo ocurrido con el estudiante que salió de su casa en la madrugada, como hacía habitualmente para asistir a clases, pero por desgracia jamás regresó.Cristian cursaba el primer semestre del programa Ciencias y Matemáticas de la Universidad El Bosque. De acuerdo con sus familiares, era un alumno destacado que había obtenido el mejor puntaje del Icfes en su colegio, lo que le permitió acceder a una beca.El pasado lunes 16 de febrero, el joven salió de su casa a las 4:40 de la mañana. Se despidió de su mamá y, horas después, el silencio en su celular encendió las alarmas.GPS fue clave para ubicar al menor en GachancipáAnte la falta de respuesta, la familia intentó rastrear el celular del joven. Un detalle inesperado aclaró el caso. Cristian normalmente dejaba las sesiones abiertas en su computador. Esa costumbre permitió ingresar al correo electrónico y localizar el dispositivo.“Con el correo del portátil dimos con la ubicación del celular, cosas de Dios porque él siempre deja todo abierto. Y empezamos a buscar… y que Gachancipá. Y yo decía: ‘Pero, ¿por qué?’”, relató una familiar a Blu Radio.La señal revelaba que el joven estaba en el municipio de Gachancipá, en una zona rural boscosa. Los familiares se desplazaron rápidamente para encontrar el celular y, con suerte, al joven.Familia encontró el cuerpo de Cristian: computador fue claveLa búsqueda terminó entre lágrimas. De acuerdo con lo revelado, Cristian fue hallado sin vida hacia la 1:05 de la mañana del martes 17 de febrero en un cerro del sector rural.Ante esto, la familia asegura que no conocía amenazas, conflictos o situaciones que encendieran alertas previas. Lo describen como un joven disciplinado, juicioso y enfocado en sus estudios.Madre de joven dice que hay alguien involucradoEn conversación con Noticias Caracol, la madre de Cristian señaló que hay personas involucradas en la muerte de su hijo, una versión que contrasta con lo manifestado por el alcalde de Gachancipá, Alfonso López, quien indicó que pudo tratarse de suicidio.“Me manifestaron que incluso podía pensarse que había sido algo diferente, pero no, que solamente tenía muestras de haber sido él mismo el que había ocasionado el hecho. Parece que fue un suicidio”, afirmó el mandatario municipal.Ante esto, otra hipótesis apunta a un posible caso de extorsión, pues la hermana relató que cuando se dirigían al lugar donde estaba Cristian comenzaron a recibir llamadas en las que les exigían cerca de dos millones de pesos para devolverlo.“Cuando veníamos de camino para acá empezaron a llamar a mi mamá, que lo tenían, que un carro, que no sé qué, que plata, que dos millones de pesos”, relató.Ante ello, la madre del joven, en diálogo con Noticias Caracol, hizo un llamado a los presuntos responsables. “Yo sí quiero llegar hasta las últimas consecuencias para que el que me le hizo eso a mi hijo pague, pague, y no me importa; me llegue el agua hasta donde me llegue”.Por su parte, la Universidad El Bosque se pronunció a través de sus redes sociales, donde expresó solidaridad con la familia y amigos del joven y pidió prudencia en medio de la investigación.{
La Universidad El Bosque de Bogotá se pronunció en la mañana de este martes 17 de febrero sobre la muerte de Cristian Sneyder Martín, estudiante de primer semestre que fue hallado sin vida en Gachancipá.A través de un comunicado oficial, la institución informó que “lamenta profundamente el fallecimiento de Cristian Sneyder Marín, uno de nuestros estudiantes del programa de Matemáticas y Ciencias de Datos, becado del programa Jóvenes a la E”.La universidad añadió: “Extendemos un mensaje de solidaridad a su familia, compañeros y profesores en este momento de dolor. La Universidad dispondrá de canales de apoyo psicosocial para quienes requieran acompañamiento ante estas circunstancias”.Además, hizo un llamado a evitar especulaciones y a mantener el respeto por la familia y allegados en este difícil momento. “Hacemos un especial llamado a la prudencia y al respeto por la memoria del estudiante, su familia y por el proceso que adelantarán las autoridades, evitando especulaciones o la difusión de información que no sea confirmada”, señaló la institución.El menor desapareció el lunes 16 de febrero luego de salir hacia la universidad. Según relató su madre, durante todo el día no respondió el celular, por lo que hacia las 6:00 de la tarde decidieron acudir a la Policía.Uno de los datos clave fue que el celular del joven registraba su ubicación. De acuerdo con su madre, el dispositivo marcaba señal en Gachancipá, municipio ubicado a cerca de 50 minutos de su casa. Hasta ese lugar se desplazaron las autoridades y la familia.“Encontraron a mi bebé, encontraron a mi bebé muerto”, expresó la madre entre lágrimas durante una llamada telefónica.Tras la búsqueda, el cuerpo fue localizado, lo que generó profunda conmoción en la comunidad y en sus familiares. Además, según contó la hermana en Noticias Caracol, la familia habría recibido mensajes extorsivos.En uno de los audios revelados, se escucha cuando la madre pregunta: “¿Cuánto?”, y el presunto extorsionador responde: “Dos millones de pesos”.
En la noche de este lunes 16 de febrero de 2026, una tragedia sacudió a una familia en el sur de Bogotá. Un joven de 16 años, estudiante de la Universidad El Bosque desde hace pocas semanas y becado por haber obtenido el mejor puntaje Icfes de su colegio, fue hallado sin vida en el municipio de Gachancipá, a varios minutos de su lugar de residencia.Según confirmó su madre al programa El Ojo de la Noche, el menor salió de su casa con destino a la universidad, pero nunca regresó. Aunque su familia perdió contacto con él, el celular permanecía encendido, lo que permitió rastrear su última ubicación. El joven, identificado como Cristian Sneyder Marín, cursaba estudios en Ciencias y Matemáticas. “Él se despidió de mí: ‘Mami, nos vemos’. Yo le dije: ‘Bueno, que la Virgen te proteja’”, relató su madre sobre la última conversación que sostuvo con su hijo.De acuerdo con el testimonio de la mujer, hacia las 4:00 de la tarde intentó comunicarse con él, pero no obtuvo respuesta. Ante la preocupación, sobre las 6:00 p. m. dieron aviso a la Policía. Horas después, familiares, amigos y su novia, junto con el equipo de El Ojo de la Noche, se trasladaron a Gachancipá, donde se registraba la última ubicación del joven. “Llegamos a la estación de Policía, mi esposo y mi hermano estaban por allá en el cerro con los uniformados buscándolo”, contó.Sobre la 1:05 de la madrugada, Cristian fue encontrado sin vida en medio de la vegetación. “Encontraron a mi bebé, encontraron a mi bebé muerto”, expresó la madre entre lágrimas durante una llamada telefónica.La familia aseguró que, pocas horas después de la desaparición, recibieron llamadas en las que les exigían dinero a cambio de su supuesta liberación. “Cuando veníamos de camino para acá empezaron a llamar a mi mamá, que lo tenían, que un carro, que no sé qué, que plata, que dos millones de pesos”, afirmó la hermana del menor en declaraciones a Noticias Caracol. En uno de los audios revelados, se escucha el momento en que la madre pregunta: “¿Cuánto?”, y el presunto extorsionador responde: “Dos millones de pesos”.Entre el dolor y la indignación, la mujer responsabilizó a presuntos implicados en el hecho: “Me mataron mi corazón en vida, me mataron mi vida”, dijo al referirse a los responsables de la muerte de su hijo. Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Un impresionante incendio en el municipio de Soacha, Cundinamarca, dejó a los residentes del barrio La Despensa sumidos en el miedo debido a las altas llamas que consumieron por completo una bodega dedicada al almacenamiento de colchones.La emergencia obligó a la movilización de varias unidades del Cuerpo Oficial de Bomberos, que lograron contener la conflagración y evitar que el fuego se expandiera y generara una tragedia mayor.Según lo informado, las llamas avanzaron con rapidez por el material altamente inflamable que se encontraba en el lugar. El incendio fue tan intenso que la estructura terminó en pérdida total. Las grandes columnas de humo fueron visibles desde varios puntos del municipio, lo que aumentó la preocupación entre los habitantes de La Despensa.De acuerdo con lo revelado por el ‘Ojo de la Noche’, el incendio se habría originado por un cortocircuito. La comunidad reaccionó rápidamente e intentó sacar parte de lo almacenado, pero no fue suficiente para impedir que las llamas arrasaran con todo. “Acabaron con esa bodega, pero por fortuna no hubo personas lesionadas”, señaló Edward Porras.Para controlar la emergencia, 12 unidades del Cuerpo Oficial de Bomberos, con apoyo de voluntarios de las estaciones de Compartir y Ciudad Verde, llegaron al lugar para frenar el avance del fuego. La reacción oportuna y coordinada evitó que las llamas alcanzaran viviendas y establecimientos comerciales cercanos.¿Incendio dejó heridos?Tal como indicó Edward Porras, las autoridades confirmaron que no se registraron personas lesionadas ni víctimas fatales. Asimismo, señalaron que se iniciarán las investigaciones correspondientes para establecer las causas exactas del incendio.Aunque la situación fue controlada tras varias horas de trabajo, las autoridades continúan monitoreando la zona para descartar puntos calientes que puedan reactivar las llamas.Bogotá enfrentó una noche complicadaAdemás del incendio en Soacha, el 'Ojo de la Noche' reportó que en el barrio La Favorita, en el centro de Bogotá, la Policía capturó a ocho personas relacionadas con el robo de motocicletas, luego de perseguir a un sospechoso que intentó esconderse en una vivienda.Según informó Edward Porras, las autoridades ingresaron a la casa y se llevaron una sorpresa: "Moto robada, partes de motocicletas, de todo había en esa vivienda y al parecer ahí desbarataban las motos robadas en Bogotá"; aparentemente, las piezas de los vehículos eran distribuidas en sectores del centro y sur de la ciudad.Otro caso que marcó la noche en la ciudad fue la recaptura de un delincuente. El hombre tenía antecedentes penales por hurto agravado y calificado, por los cuales enfrentó condena en 2019; sin embargo, volvió a las andanzas. "Ayer lo cogieron con las manos en la masa robando en un local, robando a varias personas y otra vez lo volvieron a recapturar", señaló Porras.
Las fuertes lluvias registradas en las últimas horas en Cundinamarca llevaron a la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres del departamento a emitir varias alertas por riesgo de crecientes súbitas, deslizamientos de tierra, incendios de la cobertura vegetal y descensos significativos de la temperatura del aire.Según informó la entidad a través de su cuenta oficial en X, se han presentado precipitaciones intensas en sectores del occidente del departamento, mientras que el Ideam prevé lloviznas en el oriente en las próximas horas. A esto se suma una alerta amarilla por bajas temperaturas nocturnas y de madrugada en al menos 40 municipios, especialmente en zonas de altiplano.La alerta más crítica se concentra en la cuenca baja del río Bogotá, donde se declaró alerta roja por niveles elevados y alta probabilidad de crecientes súbitas en ríos y quebradas afluentes como Apulo, Lindo, La Palma y Cachimbula. Las autoridades pidieron especial atención en municipios como San Antonio del Tequendama, La Mesa, Anapoima, Apulo, Tocaima, Agua de Dios y Girardot, entre otros.Además, se mantiene alerta naranja en la cuenca alta del río Bogotá, en sectores del Medio Magdalena y en la cuenca del río Negro, donde existe riesgo de crecientes súbitas en múltiples ríos y quebradas que atraviesan municipios del occidente y norte del departamento.En ese mismo sentido, las lluvias persistentes también han generado saturación de humedad en los suelos, aumentando el riesgo de deslizamientos, especialmente en zonas de ladera y alta pendiente. En este contexto, Supatá se encuentra en alerta roja, mientras que otros municipios como Anapoima, La Vega, Pacho, Villeta, Viotá y San Francisco están en alerta naranja.Aunque las lluvias predominan en gran parte del departamento, también se emitieron alertas por incendios de cobertura vegetal debido a variaciones en la precipitación y la temperatura. Guayabetal permanece en alerta roja, mientras que Fosca, Gutiérrez, Paratebueno, Quetame y Une están en alerta naranja.De forma paralela, se mantiene la alerta amarilla por descensos de temperatura en 40 municipios del altiplano cundiboyacense, donde se esperan madrugadas frías que podrían afectar la salud y los cultivos.La Unidad de Gestión del Riesgo advirtió que el pronóstico nacional para las próximas 24 horas indica la posibilidad de mayores volúmenes de lluvia acumulada en Cundinamarca, por lo que, en coordinación con el gobernador Jorge Emilio Rey, el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo y los organismos de respuesta, se mantiene monitoreo constante en los 116 municipios del departamento.Por su parte, el gobernador Jorge Emilio Rey expresó su solidaridad con el departamento de Córdoba, uno de los más afectados por la temporada invernal, y anunció una campaña de recolección de ayudas humanitarias desde la Gobernación de Cundinamarca para apoyar a más de 120.000 personas damnificadas.
El Instituto de Medicina legal y Ciencias Forenses confirmó que la Unidad Básica de Ubaté ya recibió los cuerpos de las seis personas fallecidas, en medio de la explosión en la mina Mata Siete ubicada en el municipio de Guachetá, Cundinamarca, el pasado jueves 5 de febrero, la cual fue ocasionada presuntamente por acumulación de gases.Aseguraron que luego de los análisis técnicos - científicos establecieron que los seis cuerpos corresponden a hombres mayores de edad, quienes ya fueron identificados como Celso Murcia, de 28 años, Manuel Medina, de 44 años, Arnold Arias, de 29 años, Iván Martínez, de 45 años, William Montaño, de 35 años, y Óscar Castrillón, de 31 años, que ya fueron entregados a sus familiares.Recordemos que estos rescates se dieron luego de casi 40 horas de labores, por parte de la delegación de Bomberos de Cundinamarca, debido a la presencia de gas metano en el interior de la mina, lo que según expresaron representaba un alto riesgo para los rescatistas.Por el momento, las autoridades continúan realizando las investigaciones correspondientes, para determinar las responsabilidades legales de quienes permitieron la operación de esta mina, la cual ya contaba con proceso sancionatorios por falta de permisos.¿Cómo fue el proceso de rescate de los mineros?Durante la mañana del sábado 7 de febrero, la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca, confirmó la terminación de las labores de rescate en la mina, tras la ubicación de las últimas dos personas que se encontraban al interior de esta.Según el sexto informe del cuerpo de Bomberos, el operativo de rescate se reactivó desde muy temprano, pues a las siete de la mañana ingresó a la mina el equipo de socorristas especializados, que continuó con las labores técnicas en lugar hasta las 10 de la mañana, aproximadamente, cuando se confirmó oficialmente la finalización del rescate.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso medidas preventivas y suspendió la actividad de fundición a tres empresas ubicadas en la vereda La Chacua, en el municipio de Soacha. La suspensión se dio después de que la autoridad ambiental evidenciara presuntas infracciones a la normativa ambiental relacionadas con la contaminación del aire y la operación de hornos sin los permisos requeridos.De acuerdo con la autoridad ambiental, durante una visita técnica se evidenció que las tres empresas operaban hornos sin contar con permisos de emisiones atmosféricas, situación que estaría generando afectaciones tanto al recurso aire como al suelo. Además, las empresas no suministraron información sobre su capacidad diaria de fundición, datos importantes para determinar el tipo de autorización ambiental que deben tramitar.El director de la regional Soacha de la CAR, César Augusto Rico Mayorga, señaló que “la afectación principal y directa es al recurso aire, al no cumplir con los parámetros ambientales. La medida tiene como objetivo la suspensión inmediata”. Es decir, las actividades de las empresas deberán permanecer detenidas mientras se adelantan las actuaciones correspondientes.En una de las empresas, la CAR encontró que el horno no cuenta con chimenea ni con un sistema de control de emisiones que permita reducir las concentraciones de material particulado ni de los gases generados durante la combustión, lo que representa un riesgo directo para la calidad del aire del municipio.En otra de las fundidoras sancionadas, el humo producto de la combustión era conducido hacia un sistema de control artesanal, que funciona mediante un aumento del caudal de la emisión por un dispositivo tipo ciclón. Según el informe técnico, este sistema presenta una velocidad menor en su parte central, lo que provoca el sedimento del material particulado y permite la salida de las emisiones por la parte superior, a través de una chimenea igualmente artesanal, construida con tambores metálicos usados que presentan fisuras.En el caso de la tercera empresa, la CAR estableció que estaba operando hornos sin demostrar cumplimiento normativo. La fundidora no presentó resultados que permitieran verificar la calidad del aceite usado que consumía, no acreditó su capacidad de producción, no contaba con permiso de emisiones atmosféricas, incumplió las mediciones obligatorias de contaminantes y presentó un manejo inadecuado de residuos peligrosos.Aunque las empresas no entregaron información técnica sobre sus procesos, la Corporación presume que la capacidad de los hornos estaría entre dos y tres toneladas diarias por cada fundidora, lo que implica, según la normativa vigente, la obligación de contar con permiso de emisiones atmosféricas. El informe técnico también advierte que ninguna de las compañías cuenta con registro como generador de residuos peligrosos.Finalmente, la CAR advirtió que el incumplimiento de la medida preventiva impuesta será causal de agravación de la responsabilidad en materia ambiental, dentro de los procesos sancionatorios que se adelanten por estas presuntas infracciones.
Un juez de control de garantías ordenó medida de internamiento preventivo contra tres adolescentes, de entre 15 y 16 años, señalados como presuntos responsables del homicidio de un hombre que viajaba como polizón en un tractocamión en la vía Bogotá–Villavicencio.El hecho ocurrió el pasado 31 de enero, a la altura del municipio de Quetame, en Cundinamarca, y en un primer momento fue reportado por las autoridades como un accidente de tránsito. Sin embargo, el caso dio un giro tras las primeras verificaciones adelantadas por la Fiscalía, que permitieron establecer que se trató de un ataque violento.De acuerdo con la investigación, los menores habrían abordado el vehículo de carga y, al notar la presencia de dos hombres que se movilizaban de manera clandestina, los intimidaron con el propósito de despojarlos de sus pertenencias. Durante el forcejeo, uno de los adultos resultó herido en una pierna, mientras que el otro fue atacado con arma blanca y posteriormente arrojado del camión en movimiento, lo que le causó la muerte.La versión inicial del accidente fue descartada tras el análisis de videos captados por las cámaras de seguridad de la concesionaria vial, material que registró el momento del asalto y permitió identificar a los presuntos agresores. Tras el hecho, los adolescentes intentaron huir hacia una zona boscosa cercana, pero fueron ubicados y capturados por uniformados de la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional.Durante las audiencias concentradas, un fiscal de la URI de Cundinamarca imputó a los menores los delitos de homicidio y hurto calificado, ambos en modalidad agravada. Ninguno aceptó los cargos. “Un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Seccional Cundinamarca les imputó los delitos de homicidio y hurto calificado, ambas conductas agravadas. Los cargos no fueron aceptados por los adolescentes, que deberán cumplir medida de internamiento preventivo en un centro de atención especializada”, se señaló desde el ente acusador.
Después de una mañana de operativos de rescate, las autoridades confirmaron la recuperación de los dos mineros que permanecían atrapados en la mina La Vidriosa, en zona rural del municipio de Guachetá, Cundinamarca. Las víctimas fueron identificadas como William Montaño, de 35 años, y Óscar Castrillón, de 31 años. De acuerdo con las autoridades, ambos trabajadores fueron hallados sin vida.Según el sexto informe de la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca, el operativo de rescate se reactivó desde muy temprano. A las siete de la mañana ingresó a la mina el equipo de socorristas especializados, que continuó con las labores técnicas en el interior del lugar hasta las 10 de la mañana, aproximadamente, cuando se confirmó oficialmente la finalización del rescate.Las autoridades informaron que los cuerpos serán entregados al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) para que se adelanten los procedimientos judiciales y forenses correspondientes, mientras se avanza en el proceso legal.Con la recuperación de los dos últimos cuerpos, las autoridades confirmaron que ya fueron identificadas las seis personas que quedaron sepultadas en el lugar. Se trata de Celso Murcia, de 28 años, y Manuel Medina, de 44 años, encontrados el viernes 6 de febrero, así como de Arnold Arias, de 29 años, e Iván Martínez, de 45 años, recuperados en la madrugada de este sábado 7 de febrero.
En las últimas horas fue enviado a la cárcel un hombre señalado de abusar sexualmente de su propia sobrina, de tan solo 13 años.Los hechos sucedieron en el municipio de Villapinzón, Cundinamarca. Según informó la Policía, el hombre se aprovechaba de ser el familiar de la menor y tocarla en varias ocasiones en sus partes íntimas.Además, para evitar que la menor contara lo que le sucedía, el capturado se valía de amenazas constantes para callarla.En medio de este silencio y los reiterados abusos, el hombre terminó trasladándose hacia Fusagasugá, a tres horas de Villapinzón.Y justo cuando creyó que se libraría de la situación, una denuncia ciudadana llevó a la Policía Nacional a desarrollar una línea de investigación para destapar el aberrante caso.Por medio de entrevistas a testigos y la recopilación del material probatorio, la Policía logró concluir que el capturado si realizaba estos actos abusivos con la menor y procedieron a capturarlo para presentarlo ante la justicia.“El capturado fue dejado a disposición de la autoridad competente y reiteramos el llamado a los ciudadanos a no guardar silencio”, afirmó el Coronel Mauricio Herrera, Comandante del Departamento de Policía de Cundinamarca.