En medio de la tensión comercial entre Colombia y Ecuador por la imposición recíproca de aranceles, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, Juan Carlos Rincón Liévano, hizo un llamado a la mesura y al uso de los canales diplomáticos para evitar mayores afectaciones económicas en la región y el país.
Desde la entidad gremial, Rincón Liévano rechazó la imposición de aranceles y calificó las recientes decisiones como medidas injustificadas y sorpresivas, que no contribuyen a resolver los problemas de fondo entre ambos países, especialmente en materia de seguridad y lucha contra el delito transnacional.
El dirigente gremial advirtió que aún es necesario determinar con precisión el grado de afectación, los sectores impactados y los productos comprometidos, y sostuvo que este tipo de acciones comerciales no benefician a ninguna de las partes, empezando por el propio Ecuador, al tratarse de un aliado histórico de Colombia. En ese sentido, insistió en que la situación debe manejarse con la más alta diplomacia y a través del diálogo bilateral.
“Lo que está haciendo el presidente de Ecuador, con todo respeto, creo que no tiene ningún sentido y si lo que se quiere es combatir el delito transnacional, yo creo que, con medidas de esas, se hace exactamente lo contrario. Yo creo que sí hay que revisarlo y debería revisarse junto con la diplomacia de nuestro país. Son medidas que yo, por lo menos, no puedo compartir y tengo que rechazar de manera enfática”, expresó Rincón Liévano.
Las declaraciones se conocen, luego de que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo anunciara la imposición de un arancel del 30 % a 20 productos importados desde Ecuador, como respuesta a la decisión del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, de aplicar la misma carga arancelaria a las importaciones colombianas, argumentando falta de compromiso de Colombia con la seguridad en el corredor binacional.
Desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo se explicó que la medida adoptada por Colombia no constituye una sanción ni una acción de confrontación, sino un instrumento legítimo para restablecer el equilibrio del intercambio comercial y proteger el aparato productivo nacional, tras una modificación unilateral de las condiciones previamente vigentes del comercio bilateral. Informaron que se trata de una decisión proporcional, transitoria y revisable, que no excluye la posibilidad de una salida negociada mediante la diplomacia.
De manera paralela, el Ministerio de Minas y Energía anunció la suspensión indefinida de las exportaciones de energía eléctrica hacia Ecuador.
“A partir de la hora cero establecida hoy, a las 18.00 horas, se suspende el suministro de energía eléctrica desde Colombia hacia Ecuador”, manifestó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
Cifras del sector eléctrico dan cuenta que, en 2024, Colombia exportó energía a Ecuador por un valor estimado de 329,1 millones de dólares, con un promedio mensual cercano a 27,4 millones de dólares, en el marco de un esquema de interconexión que opera desde hace más de dos décadas.
Cabe recordar que Ecuador es el sexto mayor destino de las exportaciones colombianas y el segundo en ventas no minero-energéticas, según cifras del Dane. Entre enero y noviembre del último año, las exportaciones colombianas hacia ese país alcanzaron 1.673 millones de dólares, aunque registraron una caída del 3,2 % frente al mismo periodo anterior.
Para la Cámara de Comercio de Bucaramanga, estas cifras evidencian que una guerra comercial prolongada tendría efectos significativos en el tejido empresarial y productivo, especialmente en regiones fronterizas y con alta vocación exportadora. Por ello, Rincón Liévano reiteró la necesidad de reactivar de manera urgente los canales diplomáticos y encontrar soluciones concertadas que eviten mayores impactos económicos y comerciales para ambos países.