La comunión es uno de los momentos más significativos dentro de la misa católica. Para millones de creyentes, recibir la Eucaristía representa un acto profundo de fe y unión con Jesucristo. Sin embargo, la Iglesia establece que no todas las personas pueden comulgar en cualquier momento, ya que existen ciertas condiciones espirituales que deben cumplirse antes de recibir este sacramento.Entre esas condiciones se encuentra estar en “gracia de Dios”, cumplir con el ayuno eucarístico y ser consciente del significado de lo que se recibe en el altar. Cuando estas condiciones no se cumplen, especialmente si una persona se encuentra en pecado mortal, la Iglesia enseña que no debería recibir la comunión hasta reconciliarse primero mediante la confesión.El origen de la Eucaristía en la Última CenaLa tradición católica señala que el sacramento de la Eucaristía fue instituido por Jesucristo durante la Última Cena con sus apóstoles. En ese momento, el pan y el vino fueron presentados como su cuerpo y su sangre, y pidió a sus discípulos repetir ese gesto en memoria suya.Desde entonces, en cada celebración de la misa el sacerdote consagra el pan y el vino en el altar. Para los creyentes, estos elementos se transforman espiritualmente en el cuerpo y la sangre de Cristo, que luego son recibidos por los fieles durante la comunión.Debido a la importancia de este sacramento, la Iglesia insiste en que los fieles deben prepararse adecuadamente antes de participar. Incluso desde los primeros tiempos del cristianismo se advertía sobre ello. El apóstol San Pablo, por ejemplo, invitaba a los creyentes a examinar su conciencia antes de recibir el pan y el cáliz.Qué entiende la Iglesia por pecadoLa doctrina católica define el pecado como una acción que va en contra de la ley de Dios y de la moral cristiana. En términos generales, se considera un rechazo a la verdad y al amor divino.El pecado no solo se manifiesta en acciones evidentes, sino también en otras formas de conducta. Según la enseñanza de la Iglesia, puede cometerse de varias maneras:Pensamientos, cuando se acepta o se disfruta interiormente algo considerado malo.Deseos, al querer o buscar aquello que va en contra de la moral.Palabras, a través de expresiones ofensivas o engañosas.Acciones, mediante conductas que dañan a otros o a uno mismo.Omisiones, cuando se deja de hacer el bien que se podría y debería realizar.Comprender estas formas ayuda a los fieles a hacer un examen de conciencia antes de participar en la comunión.Diferencia entre pecado venial y pecado mortalDentro de la moral cristiana, la Iglesia distingue dos tipos principales de pecado: venial y mortal. Esta diferencia es clave para entender cuándo una persona puede recibir la Eucaristía.El pecado venial es considerado una falta leve. Aunque sigue siendo una acción incorrecta, no rompe completamente la relación con Dios ni hace perder su amistad. Este tipo de pecado debilita la vida espiritual, pero no impide recibir la comunión.En cambio, el pecado mortal sí representa una falta grave. Para que se considere mortal deben cumplirse tres condiciones: que la acción sea grave, que la persona sea plenamente consciente de ello y que actúe con consentimiento voluntario.Cuando alguien se encuentra en este estado, la Iglesia enseña que no debe comulgar hasta acudir primero al sacramento de la confesión.Los pecados capitales que pueden impedir la comuniónHistóricamente, la Iglesia ha identificado siete pecados conocidos como “capitales”, sistematizados por el papa Gregorio Magno en el siglo VI. Estos se consideran raíces de muchas otras faltas morales. Los siete pecados capitales son:Orgullo o vanagloriaAvariciaLujuriaIraGula o glotoneríaEnvidiaPerezaCuando estas conductas se cometen con plena conciencia y gravedad, pueden convertirse en pecados mortales. En esos casos, la persona debe reconciliarse con Dios antes de volver a recibir la comunión.Por qué es importante confesarse antes de comulgarLa Iglesia católica enseña que el arrepentimiento interior es importante, pero no suficiente cuando se trata de un pecado mortal. Por esta razón, se recomienda acudir al sacramento de la reconciliación o confesión, donde el creyente reconoce sus faltas y recibe la absolución.Además, la doctrina recuerda que, incluso estando en gracia de Dios, ninguna persona es completamente digna de recibir la Eucaristía. No obstante, los fieles son invitados a prepararse espiritualmente y a vivir de la manera más coherente posible con su fe.De esta forma, la comunión se entiende no solo como un rito dentro de la misa, sino como un acto que invita a la reflexión, al examen de conciencia y al compromiso con la vida cristiana.
La reflexión del pastor Andrés Corson nos recuerda que aprender a orar no siempre es algo natural, sino un proceso que requiere guía y disciplina. Él relata cómo, de niño, medía el tiempo de oración en su familia como si fuera una competencia, intentando superar a su madre que oraba cinco minutos. Sin embargo, al intentar orar por más tiempo se dio cuenta de que apenas lograba unos pocos minutos. Esa experiencia lo llevó a comprender que la oración no depende de la cantidad de palabras, sino de tener un método y un corazón dispuesto. Como él mismo expresó: “El Padrenuestro no es un rezo… es un modelo de oración, un sendero que debemos seguir”.El pastor explica que Jesús mismo enseñó este “sendero” cuando los discípulos le pidieron: “Señor, enséñanos a orar” (Lucas 11:1). En el modelo del Padrenuestro, cada frase representa un paso que guía el tiempo de oración: comenzar reconociendo a Dios como Padre, continuar con alabanza, interceder por la llegada de su reino, buscar su voluntad, presentar nuestras necesidades, pedir perdón, perdonar a otros, pedir protección contra la tentación y finalizar con adoración. Corson enfatiza que la oración no debe ser una repetición automática, recordando las palabras de Jesús: “Cuando ores, no parlotes de manera interminable… tu Padre sabe exactamente lo que necesitas incluso antes de que se lo pidas.”Finalmente, la enseñanza resalta que la base de una vida de oración efectiva es entender nuestra identidad espiritual. Según Corson, el primer paso —“Padre nuestro que estás en el cielo”— nos recuerda nuestra posición en Cristo: somos hijos de Dios, perdonados y con libertad para acercarnos a Él. Esa verdad da seguridad y autoridad al creyente para orar con confianza. Escuche la reflexión completa aquí:
La reflexión dominical del pastor Andrés Corson centra su mensaje en la diferencia entre corregir con amor y juzgar con arrogancia, recordando que la enseñanza bíblica tiene como propósito transformar el corazón, no condenar a las personas. Basado en 2 Timoteo 3:16, explica que la función de la palabra es guiarnos hacia la verdad: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida”. El pastor también advierte sobre el peligro de aferrarse a tradiciones humanas que pueden alejar a las personas del verdadero propósito de Dios. Recordando las enseñanzas de Jesús a los fariseos, afirma que muchas veces se priorizan normas externas mientras se descuida lo más importante: el corazón. En palabras de Jesús: “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí”. Finalmente, Corson resalta la importancia de vivir con transparencia y humildad, evitando el “espíritu de los fariseos”, caracterizado por la hipocresía y la crítica. Jesús advirtió sobre este peligro al decir: “Cuídense de la levadura de los fariseos”. El pastor concluye que la libertad espiritual comienza cuando las personas reconocen sus errores y los llevan a la luz, pues “no hay nada encubierto que no llegue a revelarse”.Escuche la reflexión completa aquí:
La reflexión dominical de Rafael de Brigard invita a los fieles a redescubrir el valor de la fe como fuente de luz, esperanza y orientación para la vida. En su mensaje, resalta que la palabra de Dios es un medio privilegiado para encontrar sentido y fortaleza en medio de las dificultades cotidianas: “Siempre que buscamos las cosas de Dios estamos detrás de eso: queremos luz, esperanza, alegría, fortaleza.” Esta invitación a “amanecer en Dios” representa un llamado a comenzar cada día con una actitud espiritual abierta, confiando en que la presencia divina acompaña y sostiene el camino humano.Basándose en el relato de la Transfiguración del Evangelio de Mateo, el monseñor explica que este acontecimiento revela la naturaleza divina de Cristo y ofrece a los creyentes una imagen de la gloria y la luz que Dios quiere compartir con la humanidad. La escena, en la que el rostro de Jesús “resplandecía como el sol”, simboliza la claridad que Dios ofrece frente a las oscuridades de la vida. Ante esta experiencia, el apóstol Pedro expresa una profunda verdad espiritual: “Señor, qué bien se está aquí”. Finalmente, el mensaje subraya que la clave de la vida cristiana está en la cercanía con Dios y en la escucha atenta de su palabra. La voz que se escucha en la Transfiguración lo confirma con claridad: “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escúchenlo”. Monseñor De Brigard insiste en que escuchar a Cristo transforma la vida y conduce al creyente hacia la plenitud, pues Dios no busca imponer cargas, sino ofrecer salvación, luz y amor.Escuche la reflexión completa aquí:
Este martes en Voz Populi hablamos de los diferentes temas políticos, nacionales e internacionales más importantes, acompañados del humor característico de cada uno de nuestros personajes en el programa.
Estos fueron los temas tratados y analizados en el programa completo de La Nube de este martes, 10 de marzo:Anthropic demando al Pentágono de Estados Unidos luego de que fuera catalogada por esta institución como riesgosa para la seguridad nacional.Los riesgos de que su celular tenga activado el Wifi a toda hora, pues abre la puerta a casos de robo de información con hackeos.Nicolás Cruz, CEO de Colombia Tech Week, habló de AI Summit 2026 y las novedades que tendrá esta edición.
Luto en la música colombiana tras conocerse la muerte de Zalek, artista barranquillero, este martes, 10 de marzo, en un accidente de tránsito en Medellín. La noticia tomó por sorpresa a la industria nacional, en especial a varios referentes que trabajan a su lado como Elder Dayán, Luister La Voz y Fanny Lu.“Desde nuestro equipo lamentamos profundamente la partida de un artista lleno de talento, sueños y una enorme pasión por la música. Zalek se destacó por su estilo, su energía y su compromiso con su carrera, construyendo un camino dentro de la música colombiana y dejando huella en quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo y trabajar a su lado”, expresaron desde su equipo.El artista, de 30 años, perdió la vida en Medellín cuando se movilizaba en una motocicleta. Hasta ahora se desconocen detalles puntuales de cómo ocurrió y en qué momento se dieron los hechos que le costaron la vida a esta joven promesa de la música colombiana.¿Quién era Zalek, artista que perdió la vida en Medellín?Oriundo de Barranquilla, Zalek decidió incursionar en este género en donde se sintió más identificado gracias a su cariño a la música mexicana, algo que, según él, transforma a cualquier y un ejemplo de ellos es lo hecho por Maluma hasta la fecha.“Creo que tiene que ser la autenticidad, esas ganas, eso se ve. Es lo que más sobresale más que las palabras. Creo que Maluma monta ese tipo de canciones y nunca dice, es una bomba y uno queda boquiabierto porque se acopla bien a esos ritmos mexicanos. Los colombianos tenemos mucho que dar. Carin y Maluma han sido esos pilares para nosotros como artistas podamos seguir”, manifestó en Blu Radio.Sin embargo, comenzó a incursionar en la música urbana con el paso de los años para demostrar su versatilidad artística, que, poco a poco, lo estaban posicionando como una de las grandes promesas de a industria y con el visto bueno de grandes referentes que le veían un enorme futuro.“En este momento de profundo dolor nos unimos al duelo de sus seres queridos y agradecemos las muestras de cariño y solidaridad. Pedimos respeto y privacidad para su familia y su círculo cercano mientras atraviesan este difícil momento”, añadieron de su equipo.
Tres indígenas arhuacos asesinados y otros más heridos, entre ellos un niño de 6 años, es el saldo de los enfrentamientos que sostienen el Clan del Golfo y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada en zona rural del municipio de Aracataca, Magdalena.La cifra de fallecidos fue confirmada por el mayor general Royer Gómez, comandante del Ejército Nacional, quien precisó que las disputas se están dando en un área de la comunidad indígena Serankwa, en la parta alta de la Sierra Nevada, hasta donde ya se han trasladado las Fuerzas Armadas y otras autoridades para recuperar el control y rescatar al personal herido.Defensores de Derechos Humanos habían advertido que los grupos ilegales convirtieron los resguardos indígenas en zona de guerra, mientras las Fuerzas Armadas estaban concentradas en las elecciones, por lo que ahora el Ejército debió reubicar a su personal para recuperar el terreno."A las tropas las estamos reposicionando, estamos reposicionando unidades que estaban incluso comprometidas en el Plan Democracia para poder asaltar el sitio, asegurar el área y permitir el ingreso también de entidades de socorro y nuestra Fiscalía para que se hagan las investigaciones de rigor. Esa es la operación que estamos adelantando en este momento", detalló el oficial.A partir de esta operación y la misión humanitaria liderada por el Ejército se logró el rescate de nueve indígenas arhuacos que resultaron heridos en estos enfrentamientos, para quienes la Gobernación del Magdalena activó un plan de contingencia en el sistema de salud."Hemos decretado también una alerta amarilla. Estamos trabajando para garantizar esa prestación inmediata de salud a los indígenas heridos que van llegando acá al distrito de Santa Marta, directo a la Primera División del Ejército", informó la gobernadora Margarita Guerra.Agregó que ha activado el sistema CRUE y se han dispuesto seis ambulancias que, con profesionales médicos, estarán a cargo del traslado de los heridos al Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche, centro médico de tercer nivel del Magdalena.
En la antesala del duelo entre Junior de Barranquilla y Atlético Nacional este 10 de marzo, David Ospina encendió las alarmas en los hinchas tras ser cambiado a último momento pese a haber aparecido en el once titular por parte de Diego Arias y sin explicación alguna.Incluso, el golero salió a calentar con el equipo en la cancha del Roberto Mélendez para comenzar en el 11 titular y fue luego de esto que salió de los planes de Diego Arias de cara a este parido, lo cual generó inquietudes de parte de los hinchas verdolaga.Por el momento, el club no se ha pronunciado de manera oficial por lo sucedido, pero algunos apuntan a que sería una molestia física lo que no permitió que el portero arrancara en el once titular de Atlético Nacional.En desarrollo.
Evangelio del díaLectura del santo evangelio según san Mateo (10,17-22):En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.»Palabra del SeñorLectura del díaLectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,8-10;7,54-60):En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.»Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.»Y, con estas palabras, expiró.Palabra de DiosReflexión Inmediatamente después de la fiesta de Navidad, celebramos a San Esteban “protomártir”, el primer mártir venerado en la Iglesia católica y también en otras confesiones (anglicana, luterana y ortodoxas). En los dos días siguientes se celebrará a San Juan Evangelista y a los Santos Inocentes. Nada es casual: cada una de estas fiestas, en este orden, tiene un sentido estrechamente vinculado con el tiempo litúrgico.El Papa Francisco lo explicó del este modo: “en la óptica de la fe, la fiesta de San Esteban está en plena sintonía con el significado profundo de la Navidad porque la Iglesia ve en el sacrificio de los mártires su nacimiento al cielo. Celebramos hoy, pues, el nacimiento de Esteban, que en profundidad brota de la Navidad de Cristo. ¡Jesús transforma la muerte de cuantos lo aman en aurora de vida nueva”.En el Libro de los Hechos, Lucas relata la elección de Esteban como uno de los siete diáconos consagrados por los apóstoles y su martirio sellado con su exclamación: “¡Veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está en pie a la diestra de Dios!”.El mismo Papa Francisco, en la Exhortación Apostólica Exsultate et Gaudete, expone ampliamente lo que podríamos destacar como la virtud que deslumbra en los mártires y, en especial en San Esteban. Se refiere el Papa al término griego “parresía”.Estamos llamados a anunciar a Cristo Crucificado “con audacia (parresía), en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso contra corriente” como nos pide la Iglesia (EG, 259), siendo centinelas que ni de día ni de noche dejen de anunciar el nombre del Señor.¿Cómo actuamos muchos que nos decimos católicos? Parece que, salvo excepciones, con escasa o ninguna audacia. Lo que se traduce en una especie de esquizofrenia existencial: creemos y practicamos en privado y disimulamos nuestra fe o la silenciamos en lo público.Esto, que es muy general en nuestro occidente secularizado, contrasta con muchos lugares del mundo en los que los cristianos sufren literalmente el martirio. Como tantos que, a lo largo de la historia, dieron el testimonio supremo del martirio, ellos nos enfrentan con nuestros temores y cobardías. Ellos, también, interceden para que la fe que creemos profesar sea viva y operante.Le puede interesar:
El papa Francisco afirmó este miércoles que "con el diablo nunca se dialoga" y que "cuando lleguen las tentaciones no se debe dialogar y hay que cerrar la puerta", durante su catequesis en la audiencia general celebrada en el aula Pablo VI del Vaticano."Con el diablo nunca hay que dialogar. Jesús nunca dialogó con el diablo, lo ahuyentó. (...) Tened cuidado. El diablo es un seductor", dijo Francisco durante su catequesis dedicada a los vicios y las virtudes.Y agregó: "Nunca dialoguen con él porque es más listo que todos nosotros. Y nos lo hará pagar. Cuando llegue la tentación, no dialoguéis nunca. Cierra la puerta, cierra la ventana, cierra tu corazón. Y así nos defendemos de esta seducción, porque el diablo es astuto e inteligente".Advirtió de que "hay personas que han caído en adicciones que ya no pudieron superar, como las drogas, el alcoholismo y el juego, sólo porque subestimaron un riesgo. Se creyeron fuertes en una batalla de nada, pero en lugar de eso acabaron siendo presa de un enemigo poderoso"."Cuando el mal arraiga en nosotros, entonces toma el nombre de vicio, y es una mala hierba difícil de erradicar. Sólo se consigue a costa de un duro trabajo", añadió.
Evangelio del díaLectura del santo evangelio según san Juan (20,2-8):El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.Palabra del SeñorLectura del díaComienzo de la primera carta del apóstol san Juan (1,1-4):Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa.Palabra de DiosReflexiónHace tiempo, en las escuelas de comunicación los cuatro evangelios se estudiaban como ejemplo de crónica periodística. El qué, cómo, cuando, porqué etc. exigibles en el género se cumplen en cada uno de ellos y, además presentan unos rasgos de estilo que identifican no solo al autor sino también a los muchos personajes que se presentan en los cuatro textos. Cada uno de los doce elegidos por el Señor aparece en ellos con unos pocos rasgos que definen con bastante precisión una personalidad. Entre los doce, Juan, que se describe a sí mismo como el discípulo a quien Jesús amaba, presenta un carácter apasionado y una especial profundidad teológica.Las lecturas de hoy tienen como protagonista a Juan como autor en la primera carta y como autor, y protagonista junto a Pedro, en el relato evangélico.La carta es una profesión de fe en algo impensable porque va mucho más allá de la expectación del Mesías que anunciaron las Escrituras y da un sentido nuevo a lo que anunciaron los profetas. Se trata de la Vida Eterna que estaba junto al Padre y se nos manifestó en la humanidad de Cristo. Juan lo "ha palpado", lo ha captado con sus sentidos y lo anuncia para que todos participen de una alegría desbordante, un gozo completo.El relato evangélico se condensa en dos verbos: Juan vio y creyó. Aquello en lo que creyó Juan es lo que acabamos de celebrar hace dos días: que el Dios Todopoderoso se encarnó en María Virgen y nació en Belén. Que por nosotros y por nuestra salvación murió crucificado y que resucitó al tercer día porque para eso había venido a este mundo. A lo mejor lo más sorprendente no es lo que celebramos, sino que haya llegado a parecernos una "fiesta de familia" y que la vivamos como una tradición (en el mejor de los casos) o un deber social algo engorroso. Repetimos lo que vio y creyó el apóstol cada domingo al recitar el Credo… ¿Y no nos afecta? A Juan, que vió y creyó, le comprometió toda la vida porque ya, de edad en edad y hasta el final de los tiempos la alegría y el amor han de llegar a todos. Los que por gracia hemos conocido la salvación y la esperanza, tenemos que hacer que resuene en todo el mundo.Le puede interesar:
Evangelio del díaLectura del santo evangelio según san Mateo (10,17-22):En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.»Palabra del SeñorLectura del díaLectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,8-10;7,54-60):En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.»Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.»Y, con estas palabras, expiró.Palabra de DiosReflexiónInmediatamente después de la fiesta de Navidad, celebramos a San Esteban “protomártir”, el primer mártir venerado en la Iglesia católica y también en otras confesiones (anglicana, luterana y ortodoxas). En los dos días siguientes se celebrará a San Juan Evangelista y a los Santos Inocentes. Nada es casual: cada una de estas fiestas, en este orden, tiene un sentido estrechamente vinculado con el tiempo litúrgico.El Papa Francisco lo explicó del este modo: “en la óptica de la fe, la fiesta de San Esteban está en plena sintonía con el significado profundo de la Navidad porque la Iglesia ve en el sacrificio de los mártires su nacimiento al cielo. Celebramos hoy, pues, el nacimiento de Esteban, que en profundidad brota de la Navidad de Cristo. ¡Jesús transforma la muerte de cuantos lo aman en aurora de vida nueva”.En el Libro de los Hechos, Lucas relata la elección de Esteban como uno de los siete diáconos consagrados por los apóstoles y su martirio sellado con su exclamación: “¡Veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está en pie a la diestra de Dios!”.El mismo Papa Francisco, en la Exhortación Apostólica Exsultate et Gaudete, expone ampliamente lo que podríamos destacar como la virtud que deslumbra en los mártires y, en especial en San Esteban. Se refiere el Papa al término griego “parresía”.Estamos llamados a anunciar a Cristo Crucificado “con audacia (parresía), en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso contra corriente” como nos pide la Iglesia (EG, 259), siendo centinelas que ni de día ni de noche dejen de anunciar el nombre del Señor.¿Cómo actuamos muchos que nos decimos católicos? Parece que, salvo excepciones, con escasa o ninguna audacia. Lo que se traduce en una especie de esquizofrenia existencial: creemos y practicamos en privado y disimulamos nuestra fe o la silenciamos en lo público.Esto, que es muy general en nuestro occidente secularizado, contrasta con muchos lugares del mundo en los que los cristianos sufren literalmente el martirio. Como tantos que, a lo largo de la historia, dieron el testimonio supremo del martirio, ellos nos enfrentan con nuestros temores y cobardías. Ellos, también, interceden para que la fe que creemos profesar sea viva y operante.
Evangelio del díaLectura del santo evangelio según san Juan (1,1-18):En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.Él estaba en el principio junto a Dios.Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio d él.No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.Juan da testimonio de él y grita diciendo:«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.Palabra del SeñorLectura del díaLectura del libro de Isaías (52,7-10):¡Qué hermosos son sobre los monteslos pies del mensajero que proclama la paz,que anuncia la buena noticia,que pregona la justicia,que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!».Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro,porque ven cara a cara al Señor,que vuelve a Sión.Romped a cantar a coro,ruinas de Jerusalén,porque el Señor ha consolado a su pueblo,ha rescatado a Jerusalén.Ha descubierto el Señor su santo brazoa los ojos de todas las naciones,y verán los confines de la tierrala salvación de nuestro Dios.Palabra de DiosReflexiónTodas las lecturas de la Misa de hoy 25 de diciembre, Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, nos hablan del poder y la majestad de Dios. Isaías anuncia: "¡Tu Dios reina! Y los confines de la tierra verán la salvación". El salmo invita a aclamar al Rey. Pablo proclama que "el Hijo está sentado a la derecha de la Majestad de Dios" y Juan, al comienzo de su Evangelio afirma solemnemente la divinidad de Jesucristo: "el Verbo eterno hecho carne que habitó entre nosotros lleno de gracia y verdad y del que vimos su gloria como unigénito del Padre".La liturgia de hoy es -o debiera ser- tan majestuosa, solemne, gozosa y bella como podamos celebrarla. Estas fiestas como las de la Pascua, para los cristianos, son las más importantes del año.Pues bien, una costumbre muy extendida y apreciada consiste en que, finalizado el rito eucarístico con la bendición, los asistentes nos acerquemos a besar el pie de la ingenua figurilla de un niño pequeñito apenas cubierto con un pañal blanco. El caso es que los fieles aceptamos con naturalidad la paradoja de venerar la Majestad de un Dios Omnipotente en la imagen de un recién nacido.Ayer, en la celebración de Vísperas, por dos veces el relato de Lucas no daba la señal: os ha nacido el redentor y lo encontraréis envuelto en pañales y recostado en un pesebre.Un amigo evangelista me explicó hace tiempo el significado de la "señal": los corderos que se ofrecían en el templo de Jerusalén, como prescribe el Levítico, tenían que ser perfectos, sin mancha ni tara alguna y, por eso, para protegerlos de cualquier golpe o mancha, se envolvían en tiras de tela… como las que usaban las comadronas para envolver a los recién nacidos. Es decir, "pañales".Creo que para José y María (buenos israelitas conocedores de las leyes de culto) el detalle no pasaría inadvertido y, de algún modo, captarían la señal como presagio y anuncio. Las profecías se cumplirían y el Rey obraría la salvación anunciada mediante el sacrificio.Dios vino a nosotros como un pequeño indefenso. Un Rey nos ha nacido, y será sacrificado. Lo más sorprendente de la fe cristiana, me parece es este carácter paradójico, esta desproporción y desmesura según la lógica humana, del amor que Dios nos tiene.Le puede interesar:
La reflexión dominical del pastor César Castellanos invita a los creyentes a permanecer vigilantes frente a los ataques espirituales que, según la enseñanza bíblica, buscan debilitar la fe y desviar al ser humano de su propósito. Basado en el pasaje de 1 Pedro 5:8-9, el mensaje enfatiza la necesidad de una actitud consciente y firme: “Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar, al cual resistid firmes en la fe”. El pastor también explica el origen simbólico del mal como resultado de la rebelión de un querubín que permitió que el orgullo y la inconformidad nacieran en su corazón. Según la enseñanza, la estrategia del adversario no ha cambiado: sembrar duda en la mente humana. Así ocurrió con la primera pareja en el Edén, cuando la serpiente cuestionó la palabra divina y abrió la puerta a la desobediencia. De este episodio se desprende una lección clave: “Satanás no ha cambiado de estrategia, él pone semillas incorrectas… los dardos de fuego del enemigo vienen envueltos en pensamientos humanos”.Finalmente, el mensaje resalta que el ser humano fue creado con propósito, autoridad y capacidad de vivir en armonía con Dios, no en temor ni en derrota. Sin embargo, advierte que incluso una sola desobediencia puede alejar a la persona de ese propósito, por lo que es fundamental vivir con responsabilidad espiritual.Escuche la reflexión completa aquí:
La reflexión dominical transmitida por Blu Radio, estuvo a cargo del pastor Andrés Corzo, quien centró su mensaje en la historia bíblica de la mujer samaritana, narrada en el capítulo 4 del Evangelio de Juan. Bajo el título “la mujer de todos y de nadie”, el líder religioso abordó temas como la sanidad interior, la integridad moral, el divorcio y el papel de la mujer en la iglesia.Durante su intervención, Corzo recordó el encuentro entre Jesús y la samaritana en el pozo de Jacob y planteó cuestionamientos sobre la integridad y las apariencias. “Es bueno tener normas y límites para protegernos… pero de nada sirven todas esas normas si no hemos sido sanados sexualmente”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que el problema no es “mantener atada la bestia”, sino “echarla fuera”, al insistir en la necesidad de procesos de sanidad y restauración dentro del liderazgo cristiano.El pastor también citó las palabras atribuidas a Jesús en el pasaje bíblico: “Cualquiera que beba de esa agua pronto volverá a tener sed… pero todos los que beban el agua que yo doy no tendrán sed jamás”, explicando que solo Cristo puede llenar los vacíos emocionales. Además, defendió una postura de gracia frente a personas divorciadas, aunque reiteró su posición doctrinal en contra del divorcio: “Por un lado justicia, pero por otro lado gracia”, expresó.Finalmente, Corzo destacó el rol de la mujer en el Nuevo Testamento y aseguró que la samaritana se convirtió en la primera predicadora tras anunciar al pueblo: “Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida. ¿No será este el Mesías?”. El pastor concluyó que, a la luz del mensaje cristiano, “ya no hay hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús”, subrayando que la cruz rompió barreras culturales y espirituales.Escuche la reflexión completa aquí
En el espacio de reflexión dominical de Blu Radio, el pastor César Castellanos compartió un mensaje centrado en la valentía y la fe, tomando como referencia a figuras bíblicas como Josué, David y Elías. Durante su intervención, el líder religioso afirmó que “para uno ser valiente requiere esfuerzo” y recordó la exhortación bíblica: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente”, destacando que muchos sueños se frustran por causa del temor.En la reflexión, Castellanos evocó el episodio en el que Josué ordenó que el sol y la luna se detuvieran en medio de la batalla. Según el mensaje, la clave estuvo en la fe: “Siempre tuve fe. Siempre tuve una santa fe. Una santa fe campeona”, se citó al personaje bíblico, resaltando que la mayor dificultad fue “la infidelidad y la duda del pueblo”. El pastor subrayó que la valentía no consiste en la ausencia de miedo, sino en saber a quién acudir en medio de la adversidad.El espacio también recordó la historia de David frente a Goliat y su posterior lucha con el orgullo tras el éxito. “La dificultad más grande fue el enfrentarme al éxito”, se mencionó, al advertir que “después del orgullo viene la caída”. Asimismo, al referirse al profeta Elías, se destacó que su mayor prueba fue el temor: “Tuve mucho miedo… pero vencí el temor con el amor, el perfecto amor del Dios Padre”.Finalmente, el mensaje se centró en la figura de Jesús, a quien el pastor llamó “el valiente de valientes”. Recordó el momento del Getsemaní y citó la oración: “Padre, si es posible, pasa de mí esta copa… pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Castellanos concluyó con una invitación a la audiencia a tomar una decisión de fe y aseguró: “Tú viniste no a salir como un cobarde, tú viniste a salir como un valiente”.Escuche la reflexión completa aquí
En su reflexión dominical, el pastor Andrés Corson explicó que, así como los pilotos siguen un checklist para evitar catástrofes, Dios también ha establecido un “listado de verificación” espiritual para quienes desean influir y liderar. Basado en 1 Timoteo 3, señaló que este llamado no es solo para pastores, sino para todos los creyentes, pues Jesús afirmó: “Ustedes son la luz del mundo… dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos”.Uno de los requisitos principales es vivir con integridad, fidelidad y dominio propio. El pastor destacó que un líder debe ser “intachable” y “digno de mucho respeto,” lo que implica cumplir la palabra, ser fiel en sus relaciones y controlar sus impulsos. También subrayó que la santidad personal es fundamental, recordando que Jesús no condena, pero sí llama al cambio: “Yo tampoco te condeno… ve y no peques más.” Finalmente, el mensaje concluyó que el liderazgo espiritual requiere madurez, humildad y una vida coherente tanto en público como en privado. La reputación, el manejo de las relaciones, la familia y la fe personal son parte de este checklist que prepara a una persona para servir. Como enseña la Escritura: “Primero sean puestos a prueba, y después, si no hay nada que reprocharles, entonces que sirvan”. Escuche la reflexión completa aquí:
En su reflexión dominical, monseñor Rafael de Brigard invitó a los fieles a reconocer que el verdadero alimento del ser humano es el espiritual, pues es el que da sentido, dirección y propósito a la vida. Basado en el Salmo 118, destacó que la felicidad auténtica nace de vivir según la voluntad de Dios: “Dichoso el que con vida intachable camina en la voluntad del Señor… enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón”.Monseñor explicó que Jesús, en el Evangelio de San Mateo, no vino a eliminar la ley, sino a llevarla a su plenitud, elevando el nivel de exigencia espiritual. Más allá de cumplir normas externas, el Señor invita a una transformación interior basada en el amor y la coherencia. Como afirma el Evangelio: “No crean que he venido a suprimir la ley… he venido no para deshacer, sino para traer lo definitivo”, y también enseña: “Si uno se enoja con su hermano, es cosa que merece juicio”. Finalmente, el mensaje subrayó que el verdadero cristiano está llamado a vivir con integridad, amor y verdad, reflejando a Dios en cada acción. La fe se manifiesta en el respeto por la vida, el cuidado de las relaciones y la coherencia entre lo que se dice y lo que se vive. Por ello, Jesús enseña con claridad: “Digan sí cuando es sí y no cuando es no”. Escuche la reflexión completa aquí:
En su reflexión dominical, el pastor César Castellanos compartió un poderoso mensaje basado en el capítulo 5 del libro de Apocalipsis, donde el apóstol Juan contempla el trono de Dios y un rollo sellado que contiene el destino de las naciones. La escena revela que nadie en el cielo ni en la tierra era digno de abrirlo, lo que llevó a Juan a llorar, hasta que apareció Jesucristo como el León de Judá y el Cordero inmolado. Esta revelación muestra la supremacía y autoridad de Cristo, quien, por su sacrificio, recibió el derecho de abrir los sellos y cumplir el plan divino. El pastor enfatizó que la dignidad de Jesús proviene de su obediencia y amor por la humanidad. Aunque es el mismo Dios, aceptó venir al mundo en forma humana para cumplir la misión de redimir al ser humano del pecado. Su sacrificio en la cruz no fue un acto de derrota, sino el cumplimiento del plan de salvación. Finalmente, el mensaje resaltó el valor de la oración y la intercesión como un acto espiritual poderoso que asciende ante Dios. Las copas de oro llenas de incienso simbolizan las oraciones de los creyentes, mostrando que el clamor del pueblo tiene impacto en el ámbito espiritual. Esta verdad reafirma la identidad del creyente y su propósito eterno, tal como lo expresa la Palabra: “Nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.” Escuche la reflexión completa aquí:
En su reflexión dominical, el pastor Andrés Corson recordó que la oración no es solo repetir palabras, sino un camino diario que nos conecta con Dios, siguiendo el modelo que Jesús enseñó a sus discípulos en Lucas 11:1: “Señor, enséñanos a orar”. Corson enfatiza que el primer paso en este sendero es reconocer nuestra posición en Cristo y acercarnos con confianza al Padre, comenzando con gratitud y alabanza: “Antes de pedir cualquier cosa, debemos pasar tiempo con Jesús simplemente para alabarlo y darle gracias”. El pastor explica que el tiempo de alabanza es un proceso que involucra cuerpo, alma y espíritu, siguiendo el patrón del tabernáculo de Moisés. En el atrio, simbolizando el cuerpo, iniciamos dando gracias a Dios por la vida y sus bendiciones; en el lugar santo, representando el alma, alabamos a Dios por quién es, usando nuestras manos, pies, voz y expresiones; y en el santísimo, conectado con nuestro espíritu, experimentamos intimidad con Él: “Cuando siento a Dios, comienzo a sentir su amor y me siento amado por Él”. Así, la alabanza transforma nuestras emociones, voluntad y mente, confrontando las mentiras del mundo y fortaleciendo nuestra fe.Corson subraya que la alabanza diaria no es un acto automático, sino un sacrificio que exige decisión y constancia: levantar las manos, saltar, cantar, expresar alegría y gratitud a Dios. Como enseña Salmos 100:4, “Entren por sus puertas con acción de gracias; denle gracias y alaben su nombre”. Dar gracias, reconocer sus beneficios y alabar a Dios por lo que ha hecho y hará, incluso en medio de las dificultades, nos conecta con su presencia, nos renueva y nos prepara para vivir en intimidad con Él. Escuche la reflexión completa aquí:
En su reflexión dominical, monseñor Rafael de Brigard invitó a los oyentes a hacer una pausa en la vida diaria para escuchar la palabra de Dios y meditar sobre su propio caminar espiritual. Recordó que, como discípulos, estamos llamados a vivir con sentido y propósito, siguiendo las enseñanzas de Jesús y aplicando la fe en nuestra vida cotidiana. Citando el Salmo 111, destacó que “en las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo”, recordando que la bondad, la misericordia y la justicia son la base de una vida significativa y luminosa.El centro de su mensaje giró en torno a las imágenes del Evangelio de San Mateo 5:13-16: “Ustedes son la sal de la tierra… Ustedes son la luz del mundo”. Explicó que la sal da sabor y preserva, mientras que la luz ilumina y guía. De esta manera, una vida auténticamente cristiana debe irradiar alegría, esperanza y amor, no solo para beneficio propio sino también para iluminar y transformar la vida de los demás. Monseñor de Brigard enfatizó que la verdadera influencia se ejerce con acciones concretas: “Háganse luz con las buenas obras”, enseñando que las obras de bondad y misericordia son el reflejo visible de la fe.Finalmente, exhortó a cada persona a cuidar su propia vida espiritual y familiar, haciendo de cada hogar un espacio de luz y calor, capaz de atraer y bendecir a los demás. Como afirmó, “la tarea de los cristianos… es ser una presencia clara, potente y amorosa de Dios en el mundo”.Escuche la reflexión completa aquí:
En su reflexión dominical, el pastor César Castellanos recordó que la verdadera transformación nace cuando comprendemos el amor de Jesús manifestado en hechos: su vida, su muerte y su resurrección. Basado en Romanos 12:2, afirmó que “no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento”, señalando que al renovar nuestra mente con la verdad de la cruz, entramos en la voluntad de Dios que es “buena, agradable y perfecta”. La fe, explicó, no se apoya en emociones, sino en realidades eternas que activan un cambio profundo en nuestra manera de vivir.El pastor enfatizó que la salvación no se obtiene por obras humanas, pues “todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia” (Isaías 64:6), sino por la obra perfecta de Cristo. Declaró con convicción: “Jesús tomó mi lugar” y, al hacerlo, nos liberó de la maldición, del pecado y de toda condenación. Como dice Gálatas 3:13, “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición”, abriendo así el camino para una vida de libertad, sanidad y restauración integral.Finalmente, Castellanos invitó a vernos como Dios nos ve: amados, valiosos y victoriosos. Recordó que Jesús sufrió la cruz “por el gozo puesto delante de Él” (Hebreos 12:2), para sanar nuestras heridas emocionales y restaurar nuestra identidad.Escuche la reflexión completa aquí:
La reflexión dominical de monseñor Rafael de Brigard nos invita a reencontrarnos con la Palabra de Dios como fuente de paz, esperanza y sentido. A partir del Salmo 145 y del Evangelio de las Bienaventuranzas (Mt 5,1-12), subrayó que “el Señor mantiene su fidelidad perpetuamente” y que la fe no es refugio para evadir la realidad, sino fuerza interior para caminar con Dios en medio de las fragilidades humanas. Reconocerse creyente —afirmó— es saberse “pensado por Dios, querido y sostenido por su gracia”.Monseñor explicó que las Bienaventuranzas constituyen el núcleo del Evangelio y describen, ante todo, el corazón mismo de Jesús, pero también el del verdadero discípulo. “Estamos en la nuez de la enseñanza de Jesucristo”, dijo, recordando que este mensaje rompe las lógicas del mundo y propone un camino nuevo donde los pobres, los mansos, los que lloran y los que buscan justicia son declarados bienaventurados.Finalmente, el prelado exhortó a vivir una fe que incomoda y moviliza, no una que tranquiliza conciencias. “El cristianismo no es para tranquilizar, sino para intranquilizar, para conmover y suscitar energías a favor de los demás”, afirmó, invitando a llevar misericordia, justicia y esperanza a los territorios más heridos de la humanidad. Escuche la reflexión completa aquí: